"Recordando?" pregunto el Reno.

Sanji se limpio el rostro y miro con ternura al pequeño a su mirar afelpado chico.

Tenía ganas de cogerlo en brazos y apapacharlo entre sus brazos pero tenía miedo.

Miedo de hacer algo que no le gustara.

"Se sonrojo al tenerlo cerca, midiendo su temperatura" estaba contagiado de ternura.

Lo tomó desprevenido y lo apapacho entre sus brazos. " Lo siento" se disculpó Sanji soltandolo.

"No te preocupes, es algo común en un Omega. La necesidad maternal que tienes es normal"

"No te preocupes, puedes cargarme todo lo que quieras. Es solo tu instinto"

"Gracias" respondió Sanji sonrojado.

Ya no odiaba sus instintos, tenía ciertas necesidades. Quería cumplir ciertos roles.

Se dio cuenta de que en su ahora manada podía dejar florecer sus instintos primarios de Omega.

Empezó a llorar de alegría, consuelo y alivo. Sus rodillas fallaron y vio con asombró como el pequeño y dulce Reno se convertía en lo que parecía ser un hombre musculoso que lo tomó en brazos preocupado.

Revisó su cuerpo preocupado. Al ser el médico del grupo era normal en el eso.

"Dr Chopper no se preocupe, no tengo nada. Descuide"

Sanji descubrió que el dulce doctor en su forma semihumana era un alfa. Se sentía raro por las feromonas que sentía.

Era algo bello y raro a la vez. Ver esa preocupación en aquellos ojos le hicieron sentirse tan querido.

"Gracias por preocuparte por mi Dr" acarició el pecho peludo del semireno.

Con eso consiguió que se pusiera nervioso. Le dejó en un Banco y se hizo chiquito nervioso.

Haciendo un baile raro que causó una sonrisa en Sanji.

Se acercó a la cocina y terminó lo suyo.

Le sirvió al chiquito y le encanto su reacción.

Le apagó y se sintió amado con tanto elogio.

Su primaria necesidad era de alimentar a sus alfas.

Y ver ese bello rostro feliz comer lo que preparó lo hizo sentir bien.

Lavo lo usado y colocó todo e orden.

Salieron a tomar aire y respiro tranquilo. El pequeño se transformó y vio un brillo en aquellos ojos.

Tomó asiento en el pasto y el alfa se poso en frente. Cerró los ojos y sintió un pico.

Sentia claro el calorcito en sus mejillas. Luego beso el mismo al reno y fue tumbado en el césped.

Fue alzado en vilo y luego llevado al que parecía ser el cuarto del doctor.

La habitación estaba rodeada de cosas, pociones o pastillas.

Sus labios fueron tomados otra vez y desvestido tiernamente. Sentia cada rose lento especial.

Su entrada fue lubricada lentamente y el placer se fue extendiendo poco a poco.

Se vio amamantando por aquel especial chico.

Su mirada no se apartó de sus ojos mientras sentia la virilidad entrar lentamente.

La penetración constante, el rose de su punto dulce hizo salivar y la pequeña baba rodaba de sus hermosos labios rosas.

Fue besado y lamido a más no poder. Se corrió junto al reno y se sintio lleno al ser anudado.

Se besaron un rato mientras el nudo cedía y al final. Fue limpiado con una toalla y descanso desnudo en aquella cómoda cama.

Había sido tierno. No pasional, algo tierno y hermoso.

Había saciado un poco sus instintos Omegas y fue recompensado tiernamente.

Definitivamente era una madrugada hermosa.