N/A: Editado 27/07/2021


El domingo a mediodía, Nick se encontraba esperando a Judy en la entrada del metro. Como quería lucir bien para su madre, optó por no usar su usual atuendo de camisa Pawaiiana y pantalón café. En su lugar, lucía unos jeans azules y una camisa verde esmeralda, que combinaba bien con sus ojos. Estaba viendo su teléfono su inicio de Furbook, cuando de pronto escucho una suave voz.

"Hola, Nick".

El zorro levantó la vista de su teléfono para ver a la coneja delante de él. No lucía un vestido, como el viernes. Había optado por unos leggings negros y una blusa de tirantes gris, de un tono más oscuro que su color de pelaje. Llevaba una ligera chamarra de mezclilla y una bolsa cruzada pequeña, donde seguro cargaba su teléfono.

"Hola Pelusa, ¿se te pegaron las sábanas? Normalmente no soy el primero en llegar", se burló el zorro.

Judy le dirigió una sonrisa triste. Sus orejas estaba caídas.

"Algo así. ¿Nos vamos?"

El zorro parpadeó, confundido, y guió a Judy hacia donde tomarían su metro. No entendía por que la coneja se veía tan desanimada, si su anterior cita con el conejo ese había ido tan bien. ¿Debería preguntarle? Eso es algo normal que hacen los amigos, ¿no?

Insertaron los boletos que Nick había comprado previamente en la máquina verificadora, y se sentaron a esperar a que arribara el metro al andén.

Nick carraspeó.

"Umh...¿Y que tal tu cita, Zanahorias?"

Judy se tensó y el zorro maldijo su falta de tacto. Judy lo volteó a ver, con el ceño fruncido.

"¿Por qué preguntas?" Le dijo en un tono agresivo.

"Wow, tranquila Pelusa" dijo Nick, levantando las patas de modo conciliatorio. "No tienes que estar a la defensiva, mi intención no es molestarte ni nada por el estilo. Solo me preocupaba que tu actitud es un poco diferente que al día siguiente de la anterior cita. No sé si es por que la cita fue mal, o si estas nerviosa por conocer a mi madre. La cuál, por cierto, no muerde, no te preocupes", y le guiñó un ojo

La coneja relajó el ceño, y soltó una risa corta.

"Siento estar un poco a la defensiva. Lo cierto es que la cita no fue nada bien. Pero mi actitud no es por ello. Ayer al llegar a casa, hablé con mi hermana gemela y prácticamente me dijo que mi actitud fue la que estuvo mal en la cita, así que por eso ando con este tipo de humor. De hecho, la idea de conocer a tu mamá es más relajante que preocupante".

"¿Me estás diciendo que hay dos bolas de pelo hiperactivas y adictas al trabajo en este mundo? ¿Debería preocuparme por planes de dominación mundial? Eso suena como el mejor guión de película de terror, si me preguntas".

Judy volvió a reír y Nick se alegró de que sus comentarios absurdos estuvieran mejorando el humor de la coneja. Realmente, odiaba verla tan apagada.

"Ella no es es hiperactiva. De hecho, somos muy diferentes en carácter. Nuestra camada fue especial, ya que solo somos ella y yo. Sí somos idénticas físicamente, creo que nos podrías confundir fácilmente".

"No lo creo. He conocido a varios gemelos idénticos de diferentes especies, y aunque físicamente son iguales, su aroma es sutilmente diferente. Creo que no tendría problema en diferenciarte de tu gemela idéntica. ¿Cómo se llama?"

"Se llama Jessica. ¿Y podrías diferenciarnos aún si estuvieras resfriado y no pudieras oler nada?", lecuestionó la coneja.

"Probablemente. Tomaría más trabajo, pero creo que sí, las podría diferenciar".

Judy le dirigió una sonrisa. En eso, escucharon el ruido del metro llegando. Se levantaron e ingresaron al vagón en cuanto las puertas se abrieron. Había muchos mamíferos ya ocupando los lugares, así que se quedaron de pie cerca de la puerta.

Las puertas se cerraron y el vagón comenzó a marchar nuevamente. Judy iba viendo por la ventanilla el paisaje moverse, primero lento y luego aumentando la velocidad. Nick veía como la luz del sol se reflejaba en el pelaje gris de la coneja, dándole un brillo plateado. Decidió mejor ver también el paisaje por la ventana. Después de unos breves momentos, Judy habló nuevamente

"Kyle es dentista. Todo iba muy bien en la cena, estábamos platicando sobre nuestros trabajos. El me dijo que no sabía como podía trabajar al lado de grandes animales en la ZPD. Le conté que mi compañero es solo un poco mayor que yo, al ser un zorro, y me preguntó si no estaba incómoda al trabajar con un depredador. Le dije que eras el mamífero más confiable que existía en el mundo, y el se rió, como si yo le estuviera contando el mejor chiste de la historia..."

Nick sintió nuevamente las patadas en el estómago, que se estaban generando cada vez con más frecuencia.

"Zanahorias, ¿te peleaste con tu cita sólo por mí? No tienes que hacer eso, podría arruinar todas tus citas, y no quiero cargar con el fantasma de tu vida amorosa".

"Oh, no, eso no fue todo, Nick, solo una pequeña parte de lo sucedido. Yo estaba muy molesta, pero entendía que él no te conoce y los prejuicios entorno a los zorros, así que lo dejé pasar. Pensé que si continuaba saliendo con él, podía presentarlos y de esa manera, los prejuicios terminarían, pero luego dijo que cuando acuden depredadores al consultorio, él hace que otro dentista los atienda, por que teme que se vuelvan salvajes".

"No dijo eso...", se escandalizó Nick.

"¡Si! Ya pasó todo un año desde el caso de los Aulladores, tenemos evidencia científica que mostraba a los depredadores como víctimas. Y ahí estaba yo, en un cita con un conejo, que sabía que yo había sido un punto importante en ese caso. ¡Y aún así discriminaba a los depredadores! Ya ni recuerdo que le dije antes de dejar mi parte del pago de la cena y salir del lugar".

"Lo siento Pelusa, eso suena como una muy mala cita... Pero tu hermana dijo que tu actitud fue la que estuvo mal, no lo entiendo".

"Jess tomó mucho peor lo de Gideon que yo cuando éramos niñas..."

"¿Gideon? ¿El mismo que hace el mejor pay de moras del mundo entero? No entiendo que tiene que ver él con tu cita del viernes".

Judy lanzó un suspiro triste.

"Esa es historia para otra ocasión. Pero Jess me dijo prácticamente que debía comprender el temor de Kyle con los depredadores y que yo había sido muy dura con él. Discutí también con ella y le colgué el teléfono. Me arrepentí apenas pulsé el botón, le he estado marcando y no me ha contestado. Nunca peleamos, así que estoy preocupada".

Nick también suspiró. Era obvio como el caso de los aulladores había afectado a Judy. Cada que salía el tema de la discriminación, parecía apretar un gatillo en la coneja. Ella estaba muy arrepentida del daño que había traído a la ciudad, y de su pelea con Nick. Ponía demasiada energía en enmendar sus errores. Si bien, al zorro le parecía algo admirable, lamentaba que esto le afectara también a nivel interpersonal, en sus citas y la relación con sus hermanos.

"De verdad lo siento, Judy. Espero que el día les dé el tiempo de reflexionar, a ambas, sobre como tratar su desacuerdo con este tema. Puedes volver a intentar hablar más tarde con ella. Solo relájate, he visto como te pone este tema, y estoy seguro que no fuiste nada amable con ella, ¿verdad?"

La coneja agachó la cabeza, de modo culpable.

"Es como si esa maldita conferencia me siguiera a todos lados. Me gustaría que nunca hubiese sucedido"

En eso, Nick estaba de acuerdo con ella.