N/A:Editado 27/07/2021


Al entrar al edificio, a Nick le llegó el típico olor de aceite para auto. Esto le trajo gratos recuerdos de esa época. Finn también trabajó un tiempo en el taller, y gracias a ello, pudo hacer las modificaciones necesarias para su van.

Guió a la coneja a donde sabía estaba la oficina de los hermanos Coyotowitz. Tocó la puerta.

"¡ADELANTE!", se escuchó una voz adentro.

Nick giró la perilla y al entrar vio a un coyote con pelaje oscuro y brillante. En el escritorio había varias carpetas, y el depredador parecía enfrascado en una llamada telefónica. Zanahorias entró detrás de él y cerró la puerta. El coyote les levantó una pata, indicando que esperaran.

"No contábamos con este imprevisto. Hoy mismo consigo su pieza, y mañana sin falta la instalaremos… Si, a la misma hora. Muchas gracias por su comprensión, señorita Diamond, una disculpa" y colgó el teléfono.

El coyote se llevó una pata a la frente, frustrado, y encaró a los oficiales.

"Gracias por venir, los estaba esperando…." Al ver detenidamente al zorro, una mirada incrédula cruzó por sus ojos. "¿Nick Wilde?"

Nick puso su mejor sonrisa torcida.

"Si, ahora soy oficial Nick Wilde, Howard. Lamento darte la buena noticia en esta situación". El zorro señaló a la coneja, parada a su lado. "Ella es mi compañera, la oficial Judy Hopps. Fuimos asignados a tu caso, ¿podrías por favor indicarnos cómo descubriste el robo?"

El zorro notó la cara de disgusto del coyote al ver a Judy. Howard era un buen animal, pero estaba seguro que el negocio del coyote debió haber sido afectado por la conferencia de prensa del año pasado.

"No la quiero a ella en mi caso, Nick. Contigo no tengo problema. ¿Crees que podría ser asignado alguien más como tu compañero?"

La coneja agachó las orejas, en obvia respuesta al rechazo del coyote. Eso irritó sobremanera a Nick. Judy tenía tanto tiempo deseando un nuevo caso, no iba a permitir que le arruinaran la ilusión.

"Lo siento, Howard, no está en mis manos hacer eso. Judy es la mejor policía que tiene el Precinto, recuerda que ella resolvió el caso de los mamíferos salvajes. Además, ella es mi superior. Si ella se retira, yo también. ¿Quieres que le diga a nuestro Jefe que deseas a otros agentes?"

El coyote pareció meditarlo unos momentos.

"No es necesario, Nick". El coyote fue hacia su escritorio y recogió unas hojas. Se quedó con ellas pensando un momento, y se las tendió a Judy.

Ella le dirigió una tímida sonrisa al tomar los papeles de las patas del coyote.

"Estos son los registros de las piezas robadas. Llegué a abrir el negocio, pero el candado de la entrada fue forzado. Hay dos carros que pertenecen a clientes, que fueron dejados ayer en la tarde y se llevarían hoy en la mañana. Los carros no fueron forzados, pero entraron a la bodega y se llevaron varias piezas, incluido una refacción de un Furrari que tenía que entregar hoy. Era la llamada que estaba atendiendo"

"¿Tiene cámaras de seguridad, señor Coyotowitz?" Preguntó Judy, la cual ya había visto las hojas y se las tendió a Nick. La coneja tomó su libreta de apuntes y su fiel pluma con forma de zanahoria.

"Si, están a su disposición para llevárselas y analizarlas"

"Las piezas que se llevaron, ¿son fáciles de conseguir?" preguntó de nuevo la coneja.

"Algunas si, son muy comunes. Pero la del Furrari no, ya que no hay muchos autos así en la ciudad. El proveedor solo tiene sobre pedido. Voy a tener que pedir un favoral proveedor para que me consiga otra igual hoy mismo"

El zorro notó que en las hojas venía el número de serie de todas las piezas. Eso le ayudaría para ver si las piezas más comunes que se habían robado habían sido revendidas al resto de los talleres de la ciudad.

"¿Hubo algún cliente que luciera sospechoso?". Preguntó Nick.

"Yo no noté nada, pero siéntanse libres de hablar con el resto del personal. Ahora tenemos 3 mecánicos trabajando de planta"

"Muchas gracias, señor Coyotowitz. ¿Tiene una lista con los nombres de los empleados?" dijo Judy, guardando su pluma en su cinturón.

"Si, claro", el coyote fue de nueva cuenta a su escritorio, tomó otro papel y se lo tendió a Judy.

"Gracias, Howard. Te mantendremos al tanto de la investigación" le dijo Nick, tendiéndole una pata al coyote.

"Gracias, Nick. Me alegra haberte visto nuevamente. Felicidades por tu nuevo trabajo. Cualquier cosa que necesiten, estoy a sus órdenes".

El coyote solo le hizo un gesto de despedida a Judy, pero no estrechó su pata. De igual manera, Nick apreciaba el esfuerzo que había hecho Howard para no tratar mal a Judy. Sabía que solo lo había hecho como un acto de amistad hacia Nick.

Salieron de la oficina.

"Hablemos primero con los empleados, y antes de irnos, vayamos por las cámaras de seguridad", dijo la coneja.

"Me parece buena idea, Zanahorias. Sígueme, por acá está el área donde trabajan los mecánicos".

"Son solo tres mecánicos y Coyotowitz. El otro hermano, Jacob Coyotowitz, está como socio, pero no se encuentra en la ciudad. Tiene una semana de vacaciones", dijo Judy, leyendo el papel que le había dado el coyote.

"No son muchas personas, no creo que nos tome mucho tiempo. Además, podemos pedir también a los comercios alrededor que nos den acceso a sus cámaras de vigilancia", propuso el zorro.

"Eso suena bien, Slick", la coneja volvió a mirar el papel."Esta mecánica tiene un nombre precioso, Skye Forrest. Siempre me han gustado los nombres que hacen referencia a la naturaleza" dijo Judy, al tiempo que Nick abría la puerta al área en donde trabajaban los mecánicos.

"Espera, ¿qué?" dijo Nick, deteniéndose justo en la entrada de la puerta, en un tono mucho más alto del que pretendía, pero volteando hacía atrás, a ver a Judy.

"¿Nick?", dijo una voz suave enfrente de él.

Al voltear de nuevo al frente, vio una zorra de un suave color crema, con unos grandes y expresivos ojos color azul cielo. Tenía un overol naranja manchado de grasa, con la parte de arriba desabrochada y un top negro, que contrastaba con su pelaje.

"Skye..." dijo Nick, aturdido.

De repente, en lo único en lo que el zorro podía concentrarse era en el suave pelaje color crema rozando el suyo, en un fuerte abrazo.