N/A: Editado 25/07/2021
Judy vio como en cámara lenta a la zorra abrazar a Nick. El zorro se veía aturdido y Judy estaba indignada. ¿Cómo era posible que Nick no se la quitara de encima? ¿Se daba cuenta de lo terriblemente inapropiado de la situación?
La coneja carraspeó y solo así el zorro pareció salir del trance en el que estaba. Nick tomó a la zorra de los hombros y ligeramente la apartó él. Tosió un poco, para recobrar la compostura.
"Hola Skye, me alegra verte. Como puedes ver soy oficial Wilde ahora", dijo señalándose a si mismo.
La zorra lo vio de arriba a abajo, y una sonrisa coqueta se asomó a sus labios.
"Ella es mi compañera, la oficial Judy Hopps", el zorro señaló a Judy, la cual solo asintió, todavía molesta. " Estamos en medio de una investigación y nos gustaría hacerles algunas preguntas, a ti a tus compañeros".
"Claro, oficial Wilde. Cualquier cosa con tal de ayudar. Se te ve muy bien el color azul", dijo Skye en un tono coqueto, tras poner una pata en el hombro del zorro.
Judy sentía que veía todo en rojo. ¿Que acaso la mecánica no se daba cuenta que era el peor momento para coquetear?
"Gracias por su cooperación, señorita Forrest" interrumpió la coneja. Ya había revisado el lugar con la vista y se dio cuenta de que había tres escritorios, uno por cada mecánico. "Oficial Wilde, entreviste al señor Charles Gumbear, yo entrevistaré a la señorita Forrest. Por favor, ¿me puede guiar hasta su escritorio, si es tan amable?"
La zorra frunció el ceño, molesta.
"Prefiero que me entreviste el oficial Wilde, si no es mucha molestia, oficial Hopps".
"El oficial Wilde no la puede entrevistar, ya que son viejos conocidos y puede nublar su juicio durante la entrevista, es simple protocolo, señorita Forrest", dijo la coneja con su mejor tono profesional.
"¿Me está insinuando que soy sospechosa?", replicó la zorra, frunciendo el ceño.
"En ningún momento dije eso, señorita Forrest. Solo le expliqué el motivo por el cuál yo haré su entrevista. ¿Le importaría guiarme a su escritorio? De lo contrario, tendré que arrestarla por obstrucción de la justicia".
Judy sabía que estaba siendo demasiado dura, pero realmente no soportaba la actitud de la zorra. ¿Qué no veía que Nick estaba trabajando? El zorro veía a Judy con los ojos muy abiertos, y después se dirigió a la mecánica.
"Ella tiene razón, Skye. En ningún momento te llamó sospechosa. Pero yo puedo perder el hilo durante la entrevista, y terminaríamos poniéndonos al día en vez de hablar de caso. ¿Podrías indicarme donde encuentro al señor Gumbear?"
La mecánica señaló a un oso Grizzly trabajando debajo de un enorme auto. Nick le sonrió a la zorra y se dirigió a donde estaba el oso. Judy siguió a Skye a su escritorio. Solo había una computadora y dos asientos: el del mecánico y el del cliente. La vulpina se sentó en el suyo y le señaló el asiento vacío a la coneja, la cuál también se sentó.
"¿En qué puedo ayudarle, oficial Hopps?"
"¿Vio algo de actividad sospechosa en los últimos días, señorita Forrest? "
Skye pareció considerarlo un momento.
"No se me viene nada a la mente…A menos que…", la zorra revisó en su computadora. "Me gusta llevar el control de todos los mamíferos que atiendo y el tipo de servicios que solicitan, aunque no lo realicen. Algunos vienen por asesoría, otos buscando piezas y...¡Oh, aquí está!", la vulpina dio unos cuentos clics más y la impresora empezó a funcionar. Skye tomó la hoja de papel y se la tendió a la policía. "Esta cebra vino 3 veces en las últimas 2 semanas, preguntando por piezas. No eran piezas raras y todo está en existencia. Lo raro era que en cada ocasión era de distintos vehículos".
Judy revisó la hoja. Venía el nombre de la cebra y su teléfono, así como los detalles técnicos de cada pieza cotizada y los días en los que acudió al taller mecánico.
"¿Llevan registros así de todos los clientes?" Cuestionó la policía.
"En mi caso, sí. Y ya cuando realizan el servicio incluimos la dirección, para hacer llegar la factura", respondió la zorra.
"¿Es muy raro que pregunte un solo mamífero por distintas piezas de coche?"
"No es común. Usualmente son coleccionistas, pero ellos suelen preguntar por repuestos de autos de alta gama. Podría ser alguien que repara, ya sea mecánico o afición, pero si esa fuera la situación, sería más económico cotizar directo con los proveedores".
Judy levantó su vista del papel y vio a los ojos a la vulpina. Era muy lista. Además, su tono había perdido el toque hosco anterior. Parecía un nuevo mamífero. Judy le dedicó una sonrisa.
"Muchas gracias por su ayuda, señorita Forrest", le tendió una tarjeta con sus datos. "Si recuerda algo más, por favor, no dude en comunicarse con nosotros".
Skye tomó la tarjeta en sus patas.
"Claro, oficial Hopps. Quiero además, pedirle disculpas con mi actitud con Nick...quiero decir, el oficial Wilde. Creo que mi comportamiento estuvo fuera de lugar, tomando en cuenta la situación".
Judy sintió una incomodidad en el pecho,pero se esforzó en sonreírle.
"Descuide, señorita Forrest. Me imagino que fue la emoción de ver a un antiguo amigo".
Skye soltó una risa cantarina, lo cual irritó a Judy. No podía creer que un animal pudiera verse tan adorable, no era justo.
"No solo eso, Nick...el oficial Wilde cambió mucho. Antes no tenía un trabajo estable y vestía siempre con esa odiosa camisa verde..."
"La sigue usando", la interrumpió Judy.
"¿En serio?" Skye soltó otra risa. "No me sorprende. ¿Está horrible, verdad? Antes lo veía como un niño, ya que soy mayor que él, pero verlo en uniforme me hizo considerarlo como macho por primera vez y...bueno, los zorros somos animales muy territoriales cuando se trata de pareja. Me percaté de tu aroma en él y me molestó, por eso mi primera actitud contigo. Pero ya al alejarme de él, me di cuenta de lo ridículo de mi molestia. Son compañeros, es obvio que sus aromas se mezclen por la cercanía, ¿verdad?"
La incomodidad en el pecho de Judy seguía creciendo. Se levantó de la silla.
"Creo que de momento,esto es suficiente para la investigación, muchas gracias por su ayuda, señorita Forrest".
Skye le dedicó una sonrisa deslumbrante.
"Fue un placer, oficial Hopps".
Judy avanzó unos pasos y vio que Nick estrechaba la pata de una hiena, al parecer el tercer mecánico. Nick volteó en su dirección y se acercó a ella.
"¿Terminaste, Nick?"
"Si, tanto a Gumbear como a Hylls. ¿Vamos por los registros de las cámaras de seguridad, y organizamos todo en el Precinto?"
"Si, vámonos ya de aquí" dijo la coneja en tono fastidiado.
El zorro le arqueó una ceja, pero no comentó nada. Después de cargar el servidor de las cámaras en la patrulla, se dirigieron al Precinto. El camino fue en total silencio.
