N/A: Editado 25/07/2021


Judy se encontraba de un humor extraño al llegar al Precinto. Ya había comprado el boleto de Nick y le había enviado la información del boleto al correo electrónico del zorro. Estaba muy emocionada ante la idea de mostrarle su pueblo natal a su amigo, pero aún así, se sentía contrariada.

Pensó en la noche anterior y el recuerdo la hizo sonrojar. Nick se veía tan diferente ayer de otros días, tan real, que había sentido un loco impulso de besarlo. Pero el impulso se fue tan rápido como llegó. Después de que él le cambiara el tema, ella podía pensar con más claridad. Solo había querido reconfortar a su mejor amigo, eso era todo, ¿no? No había manera en que se sintiera atraída hacia un zorro. Nada en contra con las relaciones interespecie, pero realmente no eran lo suyo.

Saludó a Clawhauser y se dirigió a la sala de juntas. Al estar acostumbrada a madrugar debido al trabajo en la granja, era normal que llegara muy temprano, casi siempre era la primera en llegar. Lo que no era normal era la imagen que se encontró al abrir la puerta de la sala de juntas. Nick ya se encontraba en su lugar, con el rostro hundido entre los brazos. Al acercarse a la silla, vio que estaba dormido, ya que roncaba levemente, con los aviadores puestos. En la mesa, una taza de café aún caliente y lleno.

La coneja consultó la hora en su celular. En 15 minutos empezaría a llenarse la sala de juntas, lo ideal sería dejar dormir al zorro un poco más, así que empezó a revisar su cuenta de Furbook. Pasados 6 minutos, la puerta volvió a abrirse y los oficiales Snarlov y Grizzoli entraron charlando animadamente. El ruido de voces alertó al zorro, cuyas orejas se levantaron, y se enderezó en la silla. Volteó hacia los lados y vio a Judy, sentada a su lado.

"Buen día, Slick", lo saludó la coneja.

El zorro solo respondió con un gruñido, lo que hizo reír a la coneja. El zorro volvió a gruñir algo inteligible y tomó su vaso de café y empezó a beber.

"¿Te caíste de la cama?" bromeó la coneja.

El zorro volvió a gruñir una respuesta, pero tan bajo que el ruido de los oficiales entrando le impidió a Judy escucharlo. Judy decidió esperar a que el café reactivara sus neuronas y siguió revisando su celular.

Al poco tiempo, entró el jefe Bogo, y empezó a repartir las asignaciones. Al escuchar la suya (patrullar en Savannah Central), Judy arrastró de la corbata a su compañero, ya que no se veía con mucho ánimo para empezar a caminar. Al entrar en la patrulla, y a duras penas poder subir, el zorro se dirigió a su compañera.

"Pelusa, vamos por un expreso doble, de lo contrario, no creo poder terminar el turno vivo", dijo mientras le daba un sorbo a su café

Judy arrancó el vehículo.

"¿Por qué estás tan cansado?"

Nick hizo una pausa, como si considerara su respuesta, lo cual extrañó a la coneja.

"A Skye se le ocurrió recordarme que somos nocturnos y me hizo acompañarla en su rutina de ejercicio" respondió cautelosamente.

Las orejas de Judy cayeron a su espalda. Nick, debido a su desliz con el intento de beso, parecía contrariado con la idea de ver a Skye. Tal vez pensaba el zorro pensaba que Judy tenía un crush con él y que le afectaba el que viera a la zorra. Ahora tendría que demostrarle que ella estaba bien con ello, por que lo de ayer no había significado nada, ¿verdad?

"Así que tuvieron una cita...", dijo Judy, dejando sin completar la frase a propósito.

Nick volteó a verla, pero como tenía puesto sus lentes de sol, Judy no podía ver bien su expresión.

"¿Eh? No, no...Me la encontré saliendo de tu edificio. Me invitó a cenar, pero yo ya había cenado contigo. Cuando se lo mencioné, me invitó a unirme a correr con ella. Iba a declinar la oferta cuando dijo algo sobre que no podía creer como yo, siendo tan perezoso, pude pasar la Academia. No podía quedarme de brazos cruzados ante esa afrenta. No me caí cientos de veces del maldito muro de hielo para que dudaran de mi"

La coneja rió ante la molestia de su compañero. Podría decirlo en tono de broma, pero ella sabía realmente cuánto le afectaba que dudaran de él como policía. De repente, tuvo una idea.

"Deberías aceptarle la invitación a cenar", dijo la coneja.

Nick levantó las orejas. El zorro se quitó los lentes, para voltear a ver a su compañera. Judy vio en sus ojos una mezcla de incredulidad e irritación.

"¿Quieres que tenga una cita con Skye?"

"Creo que podrían hacer una pareja encantadora" dijo Judy simplemente. Dirigió de nuevo la vista al camino

Podía sentir la mirada del zorro sobre ella, pero no se sintió con el valor de enfrentarlo.

"Muy bien. Entiendo."

Judy se sintió de mal. El tono de voz de Nick indicaba que el zorro estaba decepcionado. Ella no entendía porqué . Fue él quien se alejó ayer, ¿no? ¿No era él quien puso primero distancia? Si él hubiera querido besarla, la hubiera besado, en vez de mencionar de nuevo a Jess. Lo ideal sería aclararlo.

"Nick, creo que..."

"Detente en la siguiente calle, Hopps. Bajaré por más café. Después puedes ir rumbo a Baker Street"

"¿Hopps?" La coneja no pudo evitar preguntar. Nick solo se dirigía a ella por su apellido cuando estaban en servicio, pero siempre cuando había más mamíferos. Si estaban solos, ella era Zanahorias o Pelusa.

El zorro no respondió. Sólo volvió a ponerse los lentes. Ella detuvo la patrulla y el zorro bajó. Mientras lo esperaba, recorrió las calles con la mirada. Era un día normal. Mamíferos camino a la oficina, madres llevando a sus hijos a la escuela, vendedores ambulantes.

El clima era perfecto, un día bello. Entonces, ¿por que lo sentía sombrío?

Nick regresó con ella, con una charola que contenía dos vasos y una bolsa de papel.

"No tenían latte de calabaza, pero traje un té de hierbas y algunas donas. Ya sabes, no podemos decepcionar a los ciudadanos, incumpliendo con el estereotipo de policías con donas".

Judy lo volteó a ver. Aún tenía los lentes puestos y lucía su sonrisa astuta. Con los lentes, ella no podía leerlo.

"¿En serio Nick? ¿Donas?"

"Aún no tomo mi café, no me pidas bromas más elegantes. Vamos, Hopps"

La nariz de Judy empezó a temblar al volver a escuchar su apellido.

Decidió dejar pasar el tema y arrancó la patrulla. Tal vez ahora su amistad estuviera rara por su desliz de ayer al intentar besar a Nick (aún no entendía por que diablos lo había hecho). Pero Nick le acaba de comprar un té y donas. El mensaje era claro: "Estoy molesto, pero podemos dejarlo atrás y avanzar". Judy suspiró. Era hora de avanzar y de hacer al mundo un lugar mejor.