Nota de autor:

Muchas gracias por el apoyo! Me emociona ver que mi historia les está gustando.

Estos capítulos son de transición, por lo cuál están más ligeros.

El ritmo de actualización puede ir más lento por cuestiones personales, pero no creo tardar mucho o estar meses sin actualizar

La página no me deja ver los reviews, pero en el correo los pude leer, en cuánto la página me permita les tendré una respuesta.

*Editado 26/07/2021


"Entonces...solo debo tener extra cuidado, y tal vez contratar un servicio de alarmas. No creo de verdad que sea necesario regresar a Bunnyburrow por esto" dijo Jess de manera seria.

Las gemelas y sus padres estaban sentados en el despacho del señor Hopps.

"De verdad preferiría que estuvieras cerca, cariño" dijo la señora Hopps.

La maestra miró suplicante a su hermana menor.

"Judy, diles que no es necesario que regrese. ¡Falta poco para terminar el semestre! Diles, por favor".

La policía meditó unos momentos y miró a su hermana a los ojos.

"¿Tú no has tenido ningún incidente? Por pequeño que parezca".

La maestra se detuvo a pensar, y después negó con la cabeza.

"No, nada que yo haya notado. Tomo caminos muy transitados y no salgo sola de noche. Realmente es importante que termine el ciclo escolar".

La policía suspiró. Volteó a ver su reloj en la muñeca. Eran las 5:00am, y habían decidido tener esta conversación antes del desayuno, para evitar que el resto de sus hermanos escucharon escucharan algo.

"Papá, mamá. Si les dije esto es para que si algo sucede, puedan dar aviso a la policía, y de esta manera actuar lo más pronto posible. Pero realmente no tiene sentido alterar la rutina de Jess o la mía. Considero mejor establecer un horario de contacto, y que cualquier cosa que suceda, me mandes a mí un mensaje de SOS, Jess. También te daré el número de Nick. En cuánto se despierte, le preguntaré si ya recibió los resultados del laboratorio"

La maestra le aseguró a su hermana que se mantendría en contacto, y salió de la habitación, para comenzar a preparar a los niños para la escuela.

"¿No debería Nick estar despierto ya?" preguntó Stu.

"Ayer fue pesado para él, por el viaje y por que es un mamífero nocturno. Lo dejaré dormir un poco más" contestó la policía. "¿Necesitas ayuda en algo particular, papá?"

El señor Hopps puso la pata en la barbilla, considerando las opciones.

"Si a Nick no le importa, podemos usar su fuerza para poder llenar los cargamentos que serán exportados", contestó.

Judy frunció el ceño.

"Yo soy más fuerte que Nick" se quejó, molesta por la implicación de su padre. Desde que llegó, solo había hecho trabajo dentro de la casa.

"Lo sabemos, cariño" contestó su madre. "Queríamos dejarte descansar un poco en las vacaciones, pero si quieres, puedes hacer con Nick ese trabajo. Cuando carguen las camionetas que irán a Zootopia, podrás dar un paseo por el pueblo con Nick".

La coneja pensó que era una buena idea, así que se dirigió a su habitación a ponerse ropa apropiada para el trabajo que haría. Bajó después a ayudar a su madre con el desayuno de sus hermanos. Al dar las 7:00am, tomó una bandeja con hot cakes, miel y fruta, y un vaso de jugo. Subió a la habitación de Nick y tocó la puerta. Escuchó la respiración del zorro y entró a la habitación.

Nick estaba dormido en medio de ambas camas, hecho una bola en posición fetal. Se veía tan inocente dormido, que Judy no lo pudo evitar. Dejó la bandeja sobre el escritorio y sacó su teléfono para tomar una fotografía del vulpino. Se la mandaría a Marian, estaba segura que la madre de Nick le gustaría ver a su hijo de una manera tan tierna.

Se sentó al borde de la cama, y sacudió levemente a Nick. El zorro murmuró su descontento, y se giró para seguir dormido. Judy suspiró exasperada, y sacudió a Nick con un poco más de fuerza.

El zorro soltó un gruñido, y de pronto todo pasó muy rápido. En un momento estaba sentada, y al siguiente sobre la cama, con Nick abrazándola.

"Amor, en 5 minutos podemos irnos al trabajo" murmuró el zorro.

Judy se congeló. Él estaba soñando con 'ella'. Sintió su sangre hervir y le dio una patada al zorro en el estómago, que lo tiró de la cama. "¡¿QUE RAYOS...?!" el zorro parpadeo confundido, viendo a Judy sobre su cama. No le fue difícil atar cabos. "¿Así acostumbran aquí a despertar a sus invitados? ¿Que haces aquí, Zanahorias?"

"Te traje el desayuno" dijo la coneja señalando la bandeja del escritorio. "Y después me arrastraste en la cama contigo. Fue incómodo y mi cuerpo reaccionó solo. No me gusta que me acorralen, lo siento", la coneja no lo sentía en absoluto, pero sabía que lo correcto era pedir una disculpa.

"Está bien, Zanahorias. Empiezo a compadecerme de las personas que aprehendemos y pierden un combate contigo. Tu patada es terrible" dijo el zorro, mientras se ponía de pie.

"Come y cámbiate, hay cosas que hacer. ¿Te mandaron los resultados de las pruebas?"

El zorro tomó el celular que dejó cargando en el escritorio.

"Si, las podemos revisar antes del desayuno"

"Envía la información a mi correo. Cuando termines de comer, ve a mi habitación" dijo la coneja mientras salía de la habitación.

Sabía que su enojo era irracional e inmaduro, pero no lo podía evitar. Esperaba calmarse un poco mientras revisaba la información.

Entró a su habitación y se sentó en la cama. Su teléfono vibró cuando recibió la notificación de Nick.

Abrió el archivo. No habían encontrado huellas, pero si rastros de pelo y semen en su cama y en la ropa que no se habían llevado. No había registro criminal del sujeto, pero si sabían que pertenecía a la familia Pronolagus.

El enojo de Judy se mezcló con la repulsión. Una liebre se había masturbado en SU cama, con SUS cosas. Se arrepintió de su arrebato anterior. Le hubiera gustado tener a Nick confortándola. No supo cuánto tiempo se quedó viendo el reporte, cuando de pronto, escuchó que tocaron a su puerta.

"Está abierto", dijo la coneja.

Nick entró y Judy lo vio fijamente. Tenía unos jeans deslavados y una camiseta sin mangas verde. Judy supuso que su cara mostraba una expresión extraña, ya que el zorro se sentó a su lado y le pasó un brazo por los hombros.

Judy cerró los ojos.

"Es horrible que sea una liebre. Son muchos. En mi edificio hay cinco".

"Podemos solicitar las cámaras de seguridad", ofreció Nick.

"No funcionan" contestó la coneja. "Se averiaron está semana y apenas las van a reparar."

"Es posible que el intruso tuviera esa información y que por eso hubiera entrado a tu departamento".

"No puedo pedir una orden de registro sin un motivo, o pedirles muestras de ADN a mis vecinos, Nick".

"La basura es legal, Zanahorias. Esperamos a que tiren los restos de su ensalada y la llevamos a analizar al precinto. Al menos así descartamos a los cinco que están en tu edificio".

"Si, es una posibilidad", la coneja vio la hora. "Ya es tarde, tenemos trabajo que hacer. Andando".

"¿Trabajo?" preguntó el zorro.

"No es gran cosa, Nick. Papá necesita un poco de ayuda. Después te puedo llevar a cortar las moras, y quiero mostrarte el pueblo".

El zorro la miró de una manera indescifrable.

"Perfecto, Pelusa. Siempre quise probar la vida de granjero. Vamos".

El zorro salió de la habitación y Judy rió para sus adentros. El zorro citadino no sabía lo que le esperaba.