N/A: Editado 26/07/2021


Judy suspiró cuando salieron del restaurante después de comer. Le había molestado demasiado ver a Amber revoloteando alrededor de Nick, con sus largas pestañas y bello pelaje oscuro. Y su olor que indicaba 'coneja dispuesta'. Nick se comportó como todo un caballero, y no se puso a coquetear con la coneja. Tal vez lo hacía por respeto a Skye.

Cuando les llevó la cuenta, Judy notó que la mesera había escrito su número telefónico en el recibo. Nick pagó la cuenta, ya que había perdido la apuesta. Dejó una generosa propina, pero dejó el recibo sobre la mesa.

"¿Ahora a dónde vamos, Zanahorias?" preguntó de pronto Nick, sacándola de sus cavilaciones.

"No lo sé..." se mordió el labio, indecisa. ¿Tienes espacio para un postre?"

La cola del vulpino empezó a agitarse animadamente.

"Siempre. ¿Pastel de Gideon?" preguntó, con una nota de anhelo.

Judy rió suavemente ante la cara del zorro.

"Si. Vamos, no es muy lejos".

Ambos caminaron hasta llegar a la pastelería. Gideon estaba atendiendo a un cliente. Cuando le entregó su orden y se despidió, notó la presencia de la coneja y el zorro.

"Ho-Hola Jude. Me dijeron que estabas en el pueblo. ¿Cómo has estado?"

"Muy bien, gracias por preguntar, Gid. Me gustaría presentarte a mi compañero en la ZPD, él es Nick Wilde. Nick, te presento a Gideon Gray".

Ambos zorros estrecharon sus patas.

"Es un honor conocer al primer zorro policía. Mi sobrina te admira mucho. Está pensando en seguir tus pasos cuando sea mayor, nos has dado esperanza a todos, Nick".

Judy vio como los ojos de Nick brillaban emocionados. Su máscara se había desvanecido. Le dedicó una brillante sonrisa a Gideon.

"Wow. Eso es increíble. Yo sólo quiero hacer del mundo un lugar mejor, junto a la bola de pelos aquí a mi lado".

Judy le dio un golpe con el codo en el estómago y Nick tosió en busca de aire. Gideon soltó una carcajada.

"¿A qué debo su visita?" preguntó el pastelero, conteniendo la risa.

"¿Tienes el pastel que tiene doble piso, uno de vainilla y otro de queso, con las moras encima?"

"Si, me queda uno. Deja lo traigo".

El zorro fue a la cocina y regresó unos minutos más tarde, con una caja que contenía el pastel. Judy sacó su cartera, pero Gideon la detuvo.

"Tú no pagas nada que salga de esta tienda, Jude. Es lo menos que puedo hacer después de haber sido un idiota contigo".

"Gid, en verdad no es necesario..."

"Para mí lo es, tómalo."

Judy le agradeció y salió con Nick de la tienda.

"Vamos Nick, te llevaré a un lugar especial a comer esto".

Nick se veía distraído, pero asintió. La coneja pidió un nuevo Zuber, que los llevó de regreso a la granja. Bajaron del vehículo y caminaron algunos minutos, con Nick preguntando a cada momento '¿ya llegamos?' de manera infantil. Después de algunos minutos, Nick aprendió a cerrar la boca para dejar de recibir puñetazos en el hombro. Pronto,llegaron a una pequeña zona con un campo lleno de flores. Nick soltó un silbido de admiración.

"Vaya Zanahorias, esto es increíble".

"Los conejos comemos flores, así que estas las cultivamos también para vender. Me gusta mucho venir aquí" explicó.

"¿Por qué comen flores?" preguntó el zorro, extrañado.

"Bueno, además de que son deliciosas, es una cuestión cultural. Las flores tienen un significado. Si alguien te regala flores, y tú respondes afirmativamente a lo que representan, te las comes. Le estás diciendo que aceptas sus sentimientos y deseos".

Ambos se sentaron en una de las bancas que había alrededor del campo y abrieron la caja que contenía el pastel.

"Tienen costumbres interesantes aquí, Zanahorias. ¿Puedes contarme alguna otra?" preguntó el zorro, llevándose un pedazo de pastel a la boca.

La coneja lo pensó por un momento.

"En este momento no recuerdo alguna en específico, pero estoy segura que mañana en el festival veremos algunas cosas típicas de Bunnyburrow. Prometo explicarte lo que encontremos".

"Trato" dijo el zorro, antes de llevarse otra rebanada a la boca.

Juntos terminaron de comer el pastel y tuvieron una charla ligera sobre el itinerario del día siguiente, en el cuál ya irían de regreso a la ciudad. Después de acordar sus actividades, quedaron en un agradable silencio, mirando las flores mecerse suavemente con el viento.

"¿Que harás al llegar a la ciudad?" preguntó de pronto Nick.

"Lo primero será ir al Precinto a presentar mi denuncia formal por el allanamiento a mi departamento. Sé que adelantaron todo el protocolo por mí, pero debe existir el precedente de la denuncia, para que los encargados de la investigación puedan ir a buscar en la basura por pruebas. La idea de volver a mi departamento me molesta, pero no tengo ningún otro lugar al cuál acudir. Tengo pagada la renta hasta final del mes, y les prometí a mis padres buscar un lugar con más mamíferos , alguna residencia o algún roomie. Ya se me ocurrirá algo".

Siguió otro silencio, y la coneja volteó a ver al zorro. Sus ojos verdes la veían con preocupación.

"Estaré bien, descuida" le sonrió.

"Mi departamento tiene dos habitaciones. Creo que a tus padres les reconfortará la idea de que tu roomie sea un oficial de policía también. Si no...Si no te molesta, claro" el zorro desvío la mirada.

Judy parpadeó, confundida. ¿La estaba invitando a vivir con él?

"¿Disculpa?" soltó la coneja.

"Sabía que no era buena idea, olvida lo que dije. Debe ser muy incómodo vivir con un macho, y peor con un depredador, no sé como se me ocurrió" dijo Nick, hablando demasiado rápido.

"Nick, eres mi mejor amigo, no me molesta estar cerca tuyo. Sólo que...tal vez a Skye le moleste que una hembra viva contigo, ¿no?"

Nick vio a Judy con una mirada de desconcierto.

"¿Que tiene que ver Skye?"

"Pues.. vi la fotografía que publicó. Pensé que...ustedes estaban juntos..."

Nick ladeó la cabeza, aún desconcertado. De pronto algo pareció hacer clic y negó con la cabeza.

"Fue sólo una cita. No creo que le moleste que ayude a una amiga que lo necesite".

Judy asimiló la información. Nick y Skye no tenían nada oficial. Pero por las palabras del zorro, daba a entender que aún seguiría saliendo con ella. ¿Sería buena idea vivir con él?

"Gracias Nick, lo voy a considerar, ¿de acuerdo?"

El zorro le sonrió y asintió.

"Ahora vamos, queda un largo camino por recorrer, y debemos ayudar a preparar la cena".