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Hola a todos. Espero que estén bien. Yo tuve una semana muy cansada, apenas y puedo abrir los ojos.

Les dejo este capítulo, y les deseo un lindo fin de semana.

*Editado 27/07/2021


Nick no podía creer lo que escuchaba. ¿Los papás de Judy ya sabían que ella estaba enamorada de él? Tal vez, después de todo, Judy no estaba atravesando la etapa de 'curiosidad interespecie' por la cual la mayoría de los mamíferos pasaban.

"¿Les dijiste?" preguntó, realmente intrigado.

"Más bien se dieron cuenta" contestó la coneja, con un tono que sonaba a que estaba avergonzada por cómo la habían descubierto. Recordó las sonrisas tensas de los señores Hopps. Era probable que de eso es lo que quisieran hablar con ella el día que él llegó de Zootopia. De pronto, sintió nuevamente ese delicioso aroma provenir de Judy. Justo el mismo que sintió ese día que llegó, pero no tenía sentido, ya que había estado todo el día con la coneja y no la había visto ponerse perfume.

"Qué perfume tan raro usas, Pelusa. No lo sentí en todo el día y de pronto lo inunda todo. Huele muy bien, pero es raro".

"No estoy usando perfume, Nick" respondió la coneja.

Eso no tenía nada de sentido. Significaría que entonces que era un olor debido a alguna emoción, y el había visto a Judy avergonzada muchas veces y sabía que ese olor era muy diferente.

"No entiendo..." empezó a decir, cuando de pronto, todo se llenó de colores. Levantó la vista y vio que las luces formaban brócoli, manzanas, fresas, plátanos, zanahorias entre otras frutas. Empezó a reír, era tan cliché que las formas de los fuegos artificiales fueran de vegetales y frutas. Sintió temblar a la coneja a su lado y se percató que en efecto, había empezado a hacer un poco de frío. Paso un brazo por sus hombros y colocó su cola sobre su regazo, esperando que eso le produjera un poco de calor.

Siguieron viendo las luces en el cielo, cuando sintió el peso de Judy cambiar sobre su hombro y volteó a verla. Sintió una corriente eléctrica cuando sus labios rozaron los de Judy. La soltó y se hizo para atrás. La vio llevarse una pata a los labios, asombrada. Al parecer solo le había querido dar un beso en la mejilla y no esperaba su cambio brusco de posición. Se sintió mal, ella no le había permitido besarla.

"Judy en verdad lo siento, fue un accidente" se apresuró a aclarar. "¿Estás bien?" preguntó preocupado.

"Fue mi culpa, Nick. Solo quería besar tu mejilla. ¿Tan malo fue?" preguntó la coneja. Lo volteó a ver con los ojos húmedos, como si quisiera llorar.

"¿Malo…?" lo único malo de ese roce es que no había durado lo suficiente, pero no creía que fuera eso a lo que se refería la coneja. "Literalmente, no tengo idea de qué estás hablando, Judy" dijo confundido.

"Te hiciste para atrás como si lo peor que te hubiera podido pasar fuera besarme" dijo la coneja, con un ligero tono acusatorio.

¿Entonces era eso? ¿Ella pensaba que le había resultado desagradable?

"Me hice para atrás por que no hubo consentimiento para ese beso, Judy. Ya te había dicho lo importante que es eso para nosotros" le explicó. "Que la hembra te bese la mejilla, está bien, es ella la que lo está iniciando y es algo inocente. Pero un beso en la boca...debe haber un consentimiento mutuo. Usualmente se da entre la segunda y tercera cita, y así podemos ver si hay química suficiente para ser pareja" lo cual era cierto. Él mismo había estado en citas increíbles, pero después del primer beso, alguno de los dos decidía terminar el cortejo.

"Oh, lo siento. Creo que sobre reaccioné" dijo Judy, parecía avergonzada "Ya sabes, los conejos somos muy emocionales" mencionó como quitándole hierro al asunto. "Y bueno, ese fue mi primer beso".

"¿De verdad fue tu primer beso?" preguntó el zorro, incrédulo.

"Ya te había dicho que no había salido con nadie antes de unirme a la ZPD. Y Kyle… sabes lo mala que fue mi segunda cita" respondió la coneja, jugando distraídamente con su oreja.

Nick creía que el primer beso era importante, más para una chica. Imaginó a Judy contándoles a sus hermanas sobre ese decepcionante beso con Nick. Sería más un recuerdo triste de él alejarse que agradable. Y la verdad, él también preferiría que ese no fuera el recuerdo de su primer beso con la coneja. Se acercó a ella, y le tocó la mejilla. Su pelaje se sentía suave.

"Bueno, fue apenas un roce de labios, no podemos dejar que ese sea tu primer beso, ¿verdad? ¿Me permites...mejorar tu experiencia un poco?" propuso.

"¿Cómo…?"

"Sólo di que si" pidió, ansioso de juntar de nuevo sus labios con los de ella.

"Si" respondió Judy, y cerró los ojos, invitándolo a continuar.

Nick se acercó lentamente, ladeando un poco la cabeza para ajustar su boca a la de Judy. Era la primera vez que besaba a una presa, después de todo. Cuando sus labios se encontraron con los de Judy, la corriente eléctrica volvió con renovada fuerza. Tuvo cuidado de guiarla para que no se lastimara con sus colmillos. Sintió a Judy jalarlo de la corbata para acercarlo más a ella, mientras de nuevo ese dulce aroma lo envolvía. Por fin comprendió a que se debía ese aroma, y por qué le gustaba tanto. De pronto, escuchó un carraspeo delante de ellos y a regañadientes se separó de Judy, solo para ver a Stu Hopps mirándolos desde arriba.

Judy soltó su corbata.

"Ho-hola papá" dijo completamente roja. Agradecía ahora más que nunca su color de pelaje.

"Siento interrumpirlos, pero tu hermana Sharlene dijo que te vio por aquí, y se suponía deberías estar en casa recogiendo el equipaje, no queremos que los deje el tren, ¿verdad?" dijo el señor Hopps. Nick se sintió aliviado de que no tenía ningún táser, o pico para perseguirlo con él.

"Dulces galletas con queso, es cierto, ¡vamos Nick!" exclamó la coneja mientras lo se levantaba y lo tomaba del brazo.

"Gracias, Stu" dijo Nick, mientras era arrastrado por Judy.

"De nada, hijo. Esperamos verte pronto", le respondió el conejo mientras le guiñaba un ojo. "Devon está en el puesto Judy, que él los lleve a la casa y después a la estación".

Ambos corrieron al puesto, tomados de las patas, para encontrar al hermano mayor de Judy, Devon. El conejo gris arqueó una ceja al ver sus patas entrelazadas, pero no dijo nada. Los llevó a la casa, donde recogieron sus maletas ya listas (Nick encontró las cosas que había comprado en el festival sobre su maleta, ya que la señora Hopps le hizo el favor de dejarle todo listo cuando atendía el puesto) y luego se dirigieron a la estación"

"Avisa cuando llegues, Judy" pidió su hermano.

"Claro Devon, dales a todos un beso de mi parte" le respondió la coneja.

Devon asintió, y ambos policías se apresuraron al andén. Cruzaron la barra de acceso, y solo tuvieron que esperar tres minutos, para que llegara el tren. Ambos entraron y se sentaron en los primeros asientos que encontraron, jadeando.

"Lo logramos", dijo Judy.

El zorro asintió. Ambos se quedaron en silencio, recuperando el aliento. Paso una coneja con un carrito de comidas y bebidas. Nick compró agua y un par de jugos, mientras Judy compró unas bolsas de papas fritas para compartir entre ambos.

Conversaron ligeramente sobre el festival mientras comían, y después Judy se recargó en el hombro de Nick, para dormir un poco mientras llegaban a Zootopia.

Nick puso su cola sobre el regazo de Judy y volteó a ver por la ventana las luces del pueblo. Habían sido días muy divertidos, pero ya era hora de regresar.