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Tuve un arranque de inspiración y escribí 4 capítulos esta semana. Este es el más largo. Espero les guste.

Quiero agradecer su apoyo y palabras. Más abajo dejo otra nota, para no dar spoiler.

*Editado 27/07/2021


Judy despertó con el sonido de la alarma, a las 5:00am. Su turno empezaba a las 8:00am, pero debía llegar antes para poner la denuncia. Se quitó el tank top con el que durmió y su short y se puso el uniforme. Se vio en el espejo del tocador de su habitación. Se veía muy cansada, con unas pequeñas ojeras ya que tardó en conciliar el sueño. Solo podía dar vueltas en la cama y se despertaba a cada rato.

Salió de la habitación, bostezando. En la cocina Nick estaba preparando pan francés. Tenía cara también de haber dormido poco, con los ojos entrecerrados y una enorme taza de café a un lado. La coneja se sorprendió de verlo despierto.

"¿Qué haces?" le preguntó.

Nick volteó a verla de manera distraída y bostezó.

"Buenos días Zanahorias. Preparo el desayuno. ¿Quieres un té?" le dijo arrastrando las palabras.

"Si, gracias. Pero no me refería a eso. ¿Qué haces despierto?" inquirió la coneja.

"No hay manera en que deje que vayas sola a presentar la denuncia. Así que vamos a comer, para ir al Precinto" contestó el zorro.

La coneja sintió una oleada de agradecimiento hacia Nick. Le sonrió y se sentó en la barra a comer su pan francés. Comieron en silencio, los dos demasiado cansados para poder entablar una conversación.

Al terminar, Judy lavó los platos, mientras Nick iba a cepillarse los dientes. Cuando Judy terminó también de cepillar sus dientes, Nick ya la estaba esperando en la puerta. Pidieron un Zuber rumbo al Precinto.

Al llegar, saludaron al oficial Lyncer, el lince que cubría la recepción en el horario nocturno por Clawhauser. Él le dijo a Judy que sentía lo que le había pasado y que esperara que pronto encontraran al mamífero que había entrado a su departamento. Le indicó a Judy que le tomaría la denuncia, para pasársela a Rhinowitz, que sería el encargado de la investigación. Mientras ella hablaba con Lyncer, Nick se sentó a su lado, escuchando todo. Al finalizar, faltaban aún 20 minutos para que empezara su turno, por lo cual se dirigieron a la sala de juntas. Se sentaron en su enorme silla compartida, y Nick se recostó para dormir un poco antes de que llegaran los demás.

A los 10 minutos, la sala de juntas se empezó a llenar de oficiales, y Nick gruñó y se irguió en su asiento. Judy le dirigió una mirada de disculpa, e hizo una nota mental para ir a comprar un regalo para compensarlo. Al poco tiempo, el Jefe Bogo entró y empezó a repartir las asignaciones. Al final, solo quedaban Judy y Nick en la sala de juntas.

"Hopps, me dijo Lyncer que ya presentaste la denuncia. ¿Volviste a tu departamento?" preguntó el Jefe.

"Solo fui por mis cosas. Nick me ofreció quedarme un tiempo en el suyo" contestó la coneja. El jefe los miró a ambos, y Judy creyó ver una sonrisa, pero fue tan rápida, y tenía tanto sueño, que bien podría haberlo imaginado.

"¿Puedes manejar un caso o prefieres que te dé trabajo de escritorio?" le preguntó en un tono un tanto paternalista, poco usual en él. Nick arqueó una ceja, pero parecía que su cerebro aún no conectaba con su boca, porque permaneció callado.

"Estoy bien, Jefe. Le agradecería un caso, necesito mantenerme distraída de todo esto", pidió la coneja.

El Jefe asintió. Se agachó a recoger algo, y luego, puso sobre la mesa una caja.

"Es un caso que lleva abierto 18 años. Necesitamos que ojos frescos lo vean. Esto también es una prueba, quiero ver como se desempeñan como detectives. No los estoy ascendiendo ni nada. Creo que tú y Wilde podrán manejarlo"

"Aw, Jefe, es lo más bello que nos ha dicho. Creo que le empezamos a importar..."

"Cierra tu boca Wilde, si no quieres que le deje este caso solo a Hopps. Y no olvides que me debes una semana en parquímetros, te la pondré a final de mes". Dijo el búfalo. "Es una caja grande, la dejaré en su escritorio", dijo saliendo de la habitación.

Nick y Judy lo siguieron. El caso era sobre una familia de ciervos asesinada. La madre y los tres hijos. El padre estaba desaparecido. El padre había dejado una carta confesando los crímenes, a detalle. A Judy le revolvió el estómago. Solo tenían una fotografía del ciervo, ya que él se había asegurado de eliminar todas las fotografías de la casa. Pasaron algunas horas leyendo entrevistas, perfiles, viendo fotografías de evidencia, la escena del crimen, entre otras cosas.

"Al parecer, John Deerlist dejó su auto en el aeropuerto solo para despistar, puesto que no encontraron evidencia de que haya viajado en avión. Seguro viajó por tren" comentó Nick. "He visto antes esa técnica".

"¿Crees que siga vivo? ¿Cómo crees que luzca?" cuestionó la coneja.

"¡Zanahorias! Es una idea genial. Debemos hacer un retrato de Deerlist, para ver como se vería el día de hoy, y así poder buscarlo en las bases de datos. ¿Tenemos algún artista forense?"

Siguieron haciendo una tormenta de ideas, y dio la hora del almuerzo. Judy le dijo que ella invitaba, y salieron a la cafetería que estaba enfrente del precinto. Después de la comida, Judy se encargó de localizar a las personas que conocieron a la familia, mientras Nick contactaba al artista forense.

Al final del día. Nick le dijo a Judy que lo acompañara a ver Finnick. Fueron a dónde usualmente el zorro fénnec aparcaba su vehículo. Tocaron la puerta y un Finnick furioso les saludó con un bate.

"Oh, ¿ya es hora? Iré a tomar algunas cervezas. Nick, me llevas el coche al bar de Piper cuando termines" dijo el fénnec, bajando de la camioneta de un salto.

"¿Podrás manejar de regreso?" le preguntó la coneja.

"Claro que no, pero Nick me traerá acá" dijo el pequeño vulpino. Nick rodó los ojos.

"Está bien, Big Guy" contestó el zorro. "No quieres también un besito de papi?"

"¿Quieres que te arranque la cara? Les dejé varias cajas ahí que les pueden servir. Ciao" dijo el pequeño vulpino, antes de dar la media vuelta e irse.

"Le caes bien. Te consiguió las cajas para la mudanza. Vamos Zanahorias".

Llegaron al departamento de Judy. Mientras Nick guardaba sus libros, Judy juntaba todas las cosas de su habitación. Trabajaron diligentemente y en silencio. Cuando Judy terminó con su habitación, fue a la cocina a guardar sus pocos utensilios.

"Oye Pelusa, tengo una duda".

"¿Si? Preguntó Judy, mientras acomodaba unos vasos".

"¿Los sigilos funcionan siempre así de rápido?"

"El mío aún no se cumple, y no se supone deba hablar de él hasta que se cumpla", dijo la coneja, con un tono de regaño.

"¿Pero no es mucha coincidencia que pediste ser detective y a tu regreso nos dan un caso de prueba?" inquirió el zorro.

"Como te dije, solo es una manipulación de la causalidad. En mi deseo específico, como soy policía, tengo probabilidades de ser detective. Pero obvio no me darán ese trabajo de la nada, debo poner de mi parte y aprovechar mis oportunidades"

"¿Y solo puedes pedir deseos en el festival?"

"No, los que siguen las prácticas de la magia caos lo hacen de manera regular. Obvio no piden deseos todo el tiempo, solo las cosas que les son importantes". Dijo la coneja, recordando lo que aprendió en su investigación.

"Es bastante intrigante, la verdad" admitió el zorro, como si le pesara reconocerlo. Judy lo entendía. Nick era demasiado práctico como para creer en magia.

Al terminar de empacar, subieron las cosas a la van. Solo fue necesario un viaje al departamento de Nick. Les llevó un buen rato subir todas las cajas.

"Voy a llevarle la van a Finn, y después iré por algo de cenar. Puedes descansar, y mañana terminamos de desempacar todo", le propuso Nick.

"Si, quiero hablar con mis papás. ¿Puedes traer hamburguesas?"

"Claro, una Veggie Lover Especial para ti. Cerraré bien, enseguida vuelvo" Nick le guiñó un ojo antes de irse.

Judy decidió marcarle a sus papás antes de tomarse un baño. Les hizo llamada vía Muzzletime y al poco tiempo, las caras de sus padres aparecieron en pantalla.

"¡Jude the dude! Recibimos anoche tu mensaje, que bueno que llegaste bien" dijo su padre, en un tono de alivio.

"¿No fue difícil dormir en tu departamento, cariño?" preguntó su madre, con una mirada preocupada.

Las orejas de Judy cayeron a su espalda. No les había dicho nada a sus padres sobre la propuesta de Nick.

"Eeh...no dormí ahí. Conseguí un lugar nuevo para vivir, ¡con un roomie!". Esperaba que su entusiasmo tranquilizara a sus padres.

"¿Tan rápido? ¿Con quién?" preguntó su madre, de manera cautelosa.

"Es Nick, ¿no es así?" preguntó su padre. "Judy, no creo que sea correcto que vivas con un macho con el que apenas estás saliendo".

"Tu padre y tus hermanos me dijeron que te vieron besándote con él, Judy. ¿Ya van tan rápido? ¿Te estás cuidando?" Preguntó su madre.

"¡OH POR DIOS, no vamos rápido!" exclamó Judy, roja hasta las orejas. "Nick es mi mejor amigo, me ofreció su departamento antes del beso. Estaba preocupado con todo este asunto del acosador. El creyó que tal vez a ustedes les reconfortaría saber que tengo a un oficial de policía cerca todo el tiempo. Tengo mi propia habilitación, ¿quieren verla?"

Sus padres asintieron y ella les hizo un recorrido por el departamento de Nick. Les mostró la sala, en la cual estaban sus cajas y su habitación.

"¿Ven? Camas separadas. Nick y yo aún no salimos oficialmente, después de todo" dijo la coneja.

Los papás de Judy intercambiaron una mirada preocupada.

"Confiamos en tu criterio cariño, solo queremos estar seguros que estás bien. Nick es un buen chico, pero sabemos como las hormonas pueden afectar y..." empezó Bonnie.

"No, no voy a tener esa conversación con ustedes. Solo les pido que confíen en mi" respondió la policía.

"Está bien, Jude. Te dejamos descansar. Todos te mandan besos" respondió su padre.

Judy colgó la llamada y suspiró. Dejó su teléfono en la cama y se metió a dar un baño. Cuando salió de la ducha, vio que había una llamada perdida de su hermano Devon, así como un mensaje pidiéndole que le llamara en cuanto tuviera la oportunidad. Le marcó y Devon contestó al primer timbre.

"Hey Judy, ¿como estás?" preguntó su hermano.

Devon era mayor que ella 6 años y no eran muy cercanos. Tampoco se llevaban mal, solo que no solían tener mucho en común. Él era entrenador del equipo de soccer deportivo en la secundaria de Bunnyburrow.

"Estoy bastante bien. Gracias. ¿Y tú?"

"Todo bien por acá. Oye, supe que fuiste a vivir con tu compañero y..."

"Devon, por favor, no quiero que te avientes un discurso de hermano mayor." lo cortó Judy, rodando los ojos.

"Oh no, nada de eso. Sé que tú puedes cuidarte sola y patearle el trasero a quién sea. El asunto es, que según supe tenías pagado hasta final de mes tu departamento. Tengo un amigo que se va a mudar a Zootopia, el lunes empieza en su nuevo trabajo. ¿Te molestaría dejarle el departamento esos días? Le está siendo difícil encontrar un lugar".

"Oh, no es ninguna molestia. El rentero es amigo de Nick, estoy segura de qué podrá quedarse ahí después de que termine el mes también".

"Perfecto. Te agradecería también algún tour por la ciudad. Tienen mucho en común y se van a llevar bien" le dijo su hermano.

"Devon..." advirtió Judy. Él solo se rió.

"Le daré a Jack tu número. Mañana llega a la ciudad".

"Muy bien. ¿Hablamos más tarde, de acuerdo?"

"Adiós Judy, cuídate"

Judy colgó el teléfono. Esperaba que esto no fuera un plan de Devon para una cita a ciegas. De pronto, su estómago rugió. Esperaba que Nick llegara pronto.


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Les quiero comentar un par de cosas.

El cold case que están investigando Nick y Judy es un caso de crimen real. Requería algo notorio para que Judy avance en su carrera, así que estoy tomando este caso. A los que son fans del true crimen, de seguro captaron la referencia y ya saben como termina.

Segundo. Mi podcast favorito hizo una pequeña mención a Zootopia en su episodio de la semana pasada. Si les gusta el true crime, casos paranormales y ese tipo de cosas, escuchen a Leyendas Legendarias. No se van a arrepentir

El siguiente capítulo estará el viernes. Espero que su semana vaya muy bien