N/A:Editado 27/07/2021


"¡Eso es genial, Jack!" Judy estaba muy feliz. ¡Al fin más mamíferos podían ser lo que quisieran! El mundo se estaba volviendo un lugar mejor.

"A decir verdad, todo es gracias a ti. Yo no me apunté al inicio en la IIM de Lionheart por que pensé que solo era una farsa para ganar simpatizantes para las elecciones. Después Devon me dijo que estabas en parquímetros y confirmé mi teoría. Pero después de lo de Bellweather...No creí que alguien pudiera ser tan perverso. Así que aquí estoy, tratado de mejorar las cosas para todos", respondió el conejo.

"Es genial todo eso Rayas. Perdón, no es que no quiera seguir escuchando, pero estos reportes no se van a llenar solos", dijo de pronto Nick. Judy podía notar la tensión detrás de la sonrisa. Se preguntó por que motivo había cambiado la actitud de Nick, si estaba muy bien. "Hasta mañana y bienvenido, Rayas".

Jack también pareció percatarse del cambio de actitud del zorro, pero sonrió ante el sobrenombre.

"Nos vemos" dijo el conejo. Los tres observaron al vulpino dar media vuelta y marcharse.

"No puedo creer que no supieras que habría otro conejo policía en el Precinto" le dijo Judy a Clawhauser.

"Al parecer el Jefe tenía muy resguardado el secreto, ¡no dijo nada cuando vio a Jack!" dijo el chita.

"Creo que estaba tan enfocado en Wilde que no me vio", repuso el conejo. "Nos vamos, Judy?"

"Oh, es cierto. Vamos, tienes que contarme como te fue en la Academia" dijo la coneja de manera animada, mientras se dirigían a la salida del Precinto.

Subieron al Jeep que conducía Jack y se enfrascaron en una conversación sobre sus días en la la Academia. Judy sonrió con nostalgia, al verse reflejada en las mismas situaciones que el conejo. No le sorprendió escuchar que él fue el primero de su clase. Debía haberlo sido para poder estar en el Precinto 1.

Llegaron al edificio y subieron las escaleras. Judy abrió la puerta de su antiguo departamento y le mostró el lugar, al tiempo que le entregaba las llaves .

"Nick ya habló con su amigo. Vendrá el martes por la tarde, para conocerte. Tendría que haber venido antes, pero tiene un compromiso fuera de la ciudad, pero está confiando en que es un favor para nosotros, así que te encargo mucho el lugar".

"Gracias por su ayuda. En verdad fue difícil encontrar algo, la mayoría de los lugares que encontré eran muy grandes o muy caros".

"Te entiendo", dijo la coneja. De pronto escuchó su celular sonar. Al revisarlo, era un mensaje de Nick, con la ubicación del restaurante. Ella le dio las gracias y le preguntó que quería de cenar. La respuesta de Nick llegó de inmediato. Ella le deseó suerte con los reportes. Abrió la aplicación del GPS y vio que el restaurante no estaba lejos.

"Podemos ir caminando, vamos Jack" dijo la coneja. Salieron del edificio y caminaron rumbo al restaurante. Iban charlando animadamente cuando de pronto chocó con un mamífero. Giró para disculparse, ya que había sido su culpa por estar distraída. Al levantar la vista se encontró con Skye, en ropa deportiva. Recordó que Nick le había mencionado que la había encontrado la ocasión anterior fuera de su edificio.

"Perdone, señorita Forrest, estaba distraída y no la vi" se disculpó la coneja. Judy no podía creer su mala suerte.

"No se preocupe, oficial Hopps. Yo también estaba distraída" contestó la vulpina con una sonrisa. Judy había olvidado lo encantadora que era la voz de la zorra. La vulpina posó sus ojos en Jack. "Oh, ¿están en una cita?" preguntó.

A Judy le irritó sobremanera. No sabía si era por que la vulpina besó a Nick y eso le predisponía el mal humor, o por lo indiscreto de la pregunta. Abrió la boca para aclararlo, ya que no quería que a Nick le llegaran rumores raros, cuando Jack se le adelantó.

"No, soy amigo de su hermano, y me está haciendo el favor de mostrarme la ciudad. Jack Savage, mucho gusto" dijo el conejo, extendiendo la para para saludar a la vulpina. A Judy le llamó la atención toda la explicación del conejo, en lugar de simplemente decir que eran amigos.

"Yo soy Skye Forrest, mucho gusto" contestó la vulpina, estrechando la pata de Jack. "Por cierto, me alegra verla, oficial Hopps" se dirigió de nuevo a Judy y buscó algo en su bolso. Sacó 4 boletos y se los extendió a Judy.

"Mi mejor amiga va a abrir un club nocturno, y está haciendo un gran evento de bienvenida este viernes. Yo iba a ir con otro grupo de amigas, pero todas me acaban de cancelar y ya no tengo a quién más invitar. Había quedado de salir con Nick en estos días, y pensé que sería buena idea invitarlo. ¿Le podría dar estos boletos por mi? Si el puede conseguir que otros mamíferos vayan, sería genial. Él conoce a todo el mundo" le dijo con una sonrisa.

Judy no podía creer que Nick no le hubiera dicho que había quedado de salir con la zorra.

"No sabía que estaban planeando otra cita" dijo sin pensar, sorprendiéndose de la amargura en su propia voz. Skye borró la sonrisa de su rostro.

"No, no planeamos otra cita. Sólo somos amigos. ¿No va a tomar los boletos, oficial Hopps?" preguntó la vulpina.

Judy se dio cuenta de lo injusta que estaba siendo al tratar así a la zorra. No había nada de malo en salir con amigos. Sus celos estaban siendo totalmente irracionales. Tomó los boletos.

"Perdona, sigo un poco distraída. Y no estoy en servicio, puedes llamarme Judy" le dijo con una mirada de disculpa.

La vulpina la vio fijamente a los ojos, sacudió la cabeza y le sonrió a Judy.

"Solo si me llamas Skye. Sería genial que también fueras el viernes a la fiesta. Son 4 boletos, toma uno para ti, e inviten a dos mamíferos más. Es muy importante para mi amiga. ¿Te veré ahí, Judy?"

"Suena genial, Skye, nos vemos el viernes".

Skye se despidió de ambos agitando la pata y siguió tu camino.

Judy la vio alejarse, cuando de pronto escuchó a Jack hablar y agitar la pata frente a sus ojos para llamar su atención.

"Oh, perdón Jack, no sé que me sucede el día de hoy. ¿Qué decías?"

"Te preguntaba si te importa si me quedo con uno de esos boletos. Me vendría muy bien un poco de vida nocturna en la ciudad"

"Oh, claro que no" le extendió un boleto, el cuál el conejo tomó. "Vamos, tengo mucha hambre, y no quiero regresar tarde a mi departamento.

Jack asintió. Judy lo vio guardar cuidadosamente el boleto en su cartera, y de pronto algo hizo clic en su cabeza. Le debía dar la razón a su hermano. Parecía que ella y Jack tenían más en común de lo que pensaba.