N/A:Editado 27/07/2021


Judy despertó con el sonido de su alarma. Bostezó y se talló los ojos. Se levantó de un salto y se cambio de ropa. Salió de su habitación y se dirigió a la cocina, para empezar a hacer el desayuno. Anoche Nick le había mandado un mensaje para que no lo esperara despierta, que había ido a tomar algo con Jack. Eso desconcertó un poco a la coneja, ya que Nick no le hablaba mucho a Jack.

Como hoy sería su cita, decidió hacer hot cakes con moras de su granja, ya que a Nick le gustaban mucho. Debían trabajar, pero no había nada que les impidiera empezar con buen pie el día. Estaba preparando la mezcla cuando Nick llegó a la cocina, bostezando.

"Buenos días, Zanahorias", dijo mientras ponía a funcionar la cafetera.

"Buen día Nick. No te oí llegar. ¿Qué haces despierto a esta hora?"

"Pues pensaba preparar el desayuno, pero apagué las primeras 2 alarmas. ¿Quieres que te prepare una malteada para acompañar eso que estás preparando?"

La coneja le sonrió, enternecida de que él hubiera pensando en lo mismo que ella, y hacer especial el día desde el inicio.

"Suena perfecto. ¿Y cómo te fue con Jack?"

"Muy bien, de hecho dice que es un gran admirador mío y que desea que trabajemos juntos" dijo mientras sacaba el helado de cookies and cream y la leche de la nevera.

"¿Esas fueron las palabras exactas de Jack?" cuestionó Judy, levantando una ceja.

"No exactamente, pero sé que esa era su intención", dijo el zorro mientras bebía de su café y procedía a poner los ingredientes en la licuadora.

"Su corazón ha de estar destrozado entonces", bromeó la coneja.

"Acepté trabajar con él", le dijo Nick.

La coneja dejó de mezclar los ingredientes.

"Tú eres mi compañero", dijo Judy, con un tono idéntico al de una maestra señalando un error obvio.

"Y lo seguiré siendo, Zanahorias. Solo es un caso, seguiremos patrullando juntos la mayor parte del tiempo", la tranquilizó el vulpino.

La coneja puso las moras en la mezcla y siguió revolviendo.

"¿Y qué clase de caso es?" preguntó con curiosidad.

"Preferimos no envolver a nadie más de lo estrictamente necesario, Zanahorias. " le respondió el zorro. "¿Cómo te fue con Fru- Fru?"

"Excelente, pude conseguir todo lo que necesitaba. También me dio algunos regalos que le dije que no eran necesarios, pero ella insistió"

"Fru- Fru es así, eres familia, después de todo" le dijo el zorro. Colocó la malteada frente a ella. "Toma tu malteada, yo continuo con los hot cakes".

La coneja le pasó el tazón con la mezcla y tomó su malteada. Estaba deliciosa. Fue al refrigerador a sacar el resto de los ingredientes para acompañar su desayuno.

"Entonces Pelusa, regresamos juntos del Precinto y te veo en la sala a las 9:00pm, ¿correcto?" verificó el vulpino.

"Si. Jack puede por nosotros a la salida del restaurante y vamos en su Jeep al club", confirmó la coneja. Recordó el movimiento de la cola de Nick cuando Jack les pidió unirse a ellos. "¿No te molesta?"

El zorro volteó el primer hot cake.

"Al inicio si, pero después de unas cuentas cervezas ayer con Jack, se me pasó" admitió el zorro.

Las orejas de la coneja cayeron a su espalda.

"Lo siento, debí consultar contigo antes de decir que sí"

"No importa Zanahorias, de verdad" le puso el primer hot cake en un plato. "Ahora come, aún queda mucho por hacer en este día".

Terminaron de desayunar, cepillar sus dientes y se dirigieron al Precinto. Tras ser repartidas las asignaciones del día, ambos se dirigieron a patrullar cerca de los estudios de televisión, para estar cerca para su entrevista con los productores.

Al acercarse la hora de su entrevista, se dirigieron los estudios. Entraron al edificio y una atractiva loba ártica los hizo pasar a la sala de espera. Ambos se sentaron a esperar ser llamados. Pasaron 15 minutos cuando la loba regresó con ellos.

"Oficiales Hopps y Wilde, el señor Lupin los está esperando. Por aquí, por favor".

La loba los condujo a la oficina del productor y tocó la puerta con los nudillos. Se escuchó un 'adelante', y la loba abrió la puerta.

"Señor Lupin, aquí están los oficiales de la ZPD que tienen una entrevista con usted".

"Pasen por favor, oficiales" indicó el lobo. Era alto y se veía atractivo, a pesar de los mechones grises cruzando su pelaje color marrón. Les dedicó una franca sonrisa y les extendió una pata "Mi nombre es Derek Lupin, es un placer conocerlos, oficial Hopps, oficial Wilde. ¿En qué puedo ayudarles?"

"Tenemos un caso que tiene abierto 18 años. Tenemos un retrato de cómo podría lucir nuestro sospechoso. Queremos que hagan una dramatización del caso y muestren nuestro retrato" resumió Judy.

"Todos los casos que mostramos son recientes, para aumentar las posibilidades de encontraron a estos criminales", indicó Lupin. "¿Realmente creen que esto podría ayudar en su caso?"

"No lo sabemos" respondió Nick. "Pero ninguna de nuestras pistas conducen a alguna parte, y esta es nuestra mejor oportunidad de tener pistas nuevas".

El lobo quedó pensativo un momento.

"No puedo decidir esto yo solo, requiero consultarlos con los guionistas y con el resto de los directivos".

La coneja le dio una carpeta.

"Estos son los datos que podemos compartir con ustedes antes de saber si harán el episodio sobre este caso, viene lo que requieren saber para poder tomar una decisión".

"Oficial Hopps, usted nos hizo pasar momentos muy difíciles a todos los depredadores" dijo Lupin. Las orejas de la coneja cayeron a su espalda y Nick se acercó a ella. "Mi hermana perdió su trabajo y debo reconocer que toda mi familia se unió a la página que se dedica a decir cosas malas sobre usted. Después, mi hermana fue afectada por los Aulladores, y se volvió salvaje. Fueron días muy difíciles para todos en mi familia. Llegamos a pensar que su discurso era cierto. Pero usted no se rindió, luchó por encontrar la verdad y derrotar a esa malvada oveja...y encontraron la cura para mi hermana y el resto de los depredadores. Nunca podré agradecerle lo suficiente, oficial Hopps. Haré todo lo que esté en mi alcance para que el resto de los directivos aprueben este episodio".

"Lamento todo el daño que causé con ese discurso. Le agradeceré mucho su ayuda para este caso. Ya lleva mucho tiempo abierto, y necesitamos traer justicia a las víctimas", dijo la coneja.

El lobo le extendió una tarjeta a Judy.

"Estamos en contacto, oficial Hopps. Si me disculpan, aún tengo algunas citas que atender".

"Gracias por su tiempo, señor Lupin" dijo el zorro. Ambos oficiales salieron de la oficina del productor.

"Eso salió bien, ¿verdad, Pelusa?"

"Tu sabías que había un club dedicado a decir cosas malas sobre mí?" preguntó la coneja, de repente.

Los ojos abiertos de Nick, sus orejas pegadas al cráneo y su silencio fueron suficiente respuesta. Judy ya había perdido la cuenta de cuentas veces había maldecido a esa conferencia de prensa.