N/A:
Esta será la cita más larga de la historia XD
Espero les guste, déjenme saber que opinan de la cita. Me estoy esforzando por hacerla linda, sin ser cursi, pero estoy fuera de elemento XD..
P.D. Pueden notar la referencia?
*Editado 27/07/2021
La limusina se detuvo y Nick ayudó a bajar a la coneja. Ella vio el letrero del restaurante y le dirigió una mirada interrogativa al zorro.
"Slick, Clawhauser dijo que la lista de espera de Javu era de semanas. ¿Cómo conseguiste una reservación?"
"Cobré un favor. Conozco a alguien que trabaja aquí. Vamos, Pelusa".
Se dirigieron a la entrada. Una yak hembra les dirigió una sonrisa.
"Buen día. A nombre de quién está la reservación?"
"A nombre de Wilde", contestó el vulpino.
La anfitriona revisó la lista y asintió.
"Acompáñenme, es por aquí"
La yak los llevó al interior del restaurante. Judy vio maravillada la decoración del lugar, sencillo pero muy elegante. La anfitriona los llevó a una de las secciones privadas.
"En un momento viene un mesero con ustedes"dijo la yak y se retiró.
Ambos policías se sentaron.
"Es un lugar hermoso" comentó Judy.
"Si, este tipo de área privadas se usa mucho para reuniones ejecutivas. Espero no te haya molestado que pidiera una de ellas", respondió el zorro.
"No, es perfecto".
En eso llegó la mesera. Era una zorra kit, de color marrón. Le dirigió una mirada gélida a Judy, que duró solo un segundo, antes de componer una sonrisa.
"Mi nombre es Rosa y los estaré atendiendo" les entregó a ambos un menú. "¿Les puedo traer algo de beber?"
Ambos negaron con la cabeza.
"Enseguida regreso a tomar su orden", respondió la mesera y salió del privado.
"¿Ella es tu conocida?", preguntó la coneja.
"No. Yo conozco a la chef, Moonicaw Geller. La conocí cuando era estudiante y le ayudé a conseguir una beca en una academia de gastronomía"
"Ya veo. Es que creo que me miró de manera extraña", dijo Judy.
"Tal vez algún prejuicio contra presas o al verte con un depredador. ¿Quieres irte?" Judy vio que a pesar de la sonrisa del zorro, si ella aceptaba, a Nick le afectaría. Ella sabía que los mamíferos los mirarían con desdén al ser considerada una relación tabú.
"No, solo esperaba que no fuera una ex-novia celosa, y tuviera que preocuparme de veneno en mi comida" respondió la coneja, abriendo su menú.
"Oh, nadie se atrevería a alterar la comida de Moonicaw, ella los despellejaría vivos", rió el zorro, abriendo también su menú.
"¿Nick?"
"¿Si, Pelusa?" respondió el zorro. Judy no podía ver su cara por que el menú lo cubría.
"Mi menú no tiene los precios de la comida", dijo la coneja.
"Ah, eso es extraño. Lo pondremos en el buzón de sugerencias", respondió el zorro.
"¿Puedo ver tu menú?", preguntó la coneja, arqueado una ceja
"No lo creo. Me gusta mucho mi menú. No te lo puedo dar".
"Nick..." el tono de la coneja dejaba entrever una amenaza.
El zorro suspiró, bajó el menú para ver a Judy.
"Los conejos y los zorros tenemos costumbres de cortejo distintas, Pelusa. En el cortejo vulpino, la hembra es quién lo lidera, y en el lapino es el macho. Creo que debemos llegar a un compromiso y balance entre ambas culturas. Tú me invitaste a salir, yo pago la comida. Después de todo, yo escogí el lugar y Moonicaw me hará un descuento considerable. No te preocupes por eso".
La coneja lo volteó a ver con ternura.
"¿Entonces yo puedo invitar el consumo del club más tarde?", propuso Judy con una sonrisa.
"Me parece bien, Pelusa. Ahora, vamos a ver este menú, antes de que regrese la mesera".
Justo cuando Nick terminó de hablar, la mesera llegó a tomar su orden. Nick volteó a ver a Judy, indicándole que pidiera primero.
"De entrada me gustaría pedir los espárragos en salsa blanca de queso cotija y la sopa de tomates con drizzle de oliva, cous cous y gremolata", indicó la coneja.
La vulpina apuntó la orden.
"¿Y para usted, caballero?" preguntó cortésmente.
"Yo quiero las setas rellenas, y de plato fuerte la pechuga de pato a la naranja".
"¿Con qué bebidas desean acompañar su comida?", preguntó Rosa.
"Vino blanco, el más económico, por favor" respondió Judy.
"Algún cabernet nacional que recomiendes", dijo Nick
La mesera tomó la orden y se retiró.
"No sabía que tomabas vino, Pelusa", comentó Nick.
"No de manera regular. Pero si en las bodas y cenas de año nuevo", con tantos hermanos, Judy asistía a bodas al menos 5 veces al año. Algunas veces eran bodas múltiples.
Volteó a ver a Nick. El vulpino le dedicó un guiño, lo cual la hizo sonrojarse. El vulpino colocó ambas patas sobre la mesa y la miró fijamente.
"Judy, tenemos poco más de un año de conocernos. Pasamos gran parte de nuestro tiempo juntos, así que en términos de relatividad esta es sería como nuestra cuarta o quinta cita. Lo cual tiene ventajas y desventajas. La ventaja principal es que sabemos que tenemos compatibilidad, sabemos nuestros gustos, nuestro carácter en las buenas y las malas, y hay un gran nivel de confianza. Pongo literalmente mi vida en tus manos cada día y tu haces lo mismo conmigo"
"¿Y cuáles son las desventajas?", preguntó la coneja en un susurro.
"En la quinta cita, las partes involucradas, al menos en el cortejo vulpino, ya saben el rumbo que tomará la relación. En nuestro caso particular, somos una presa y un depredador. En este punto, nosotros tenemos aún temas importantes que discutir sobre el rumbo de esta relación. ¿Quieres mantener esta relación en secreto, Judy?"
"¡Claro que no! ¡No tengo nada de qué avergonzarme!" respondió Judy, indignada.
Nick le dirigió una sonrisa torcida.
"Eso me queda claro, Zanahorias. Y es una actitud tanto increíblemente valiente como estúpida", la coneja abrió la boca para replicar, pero Nick levantó una pata, pidiéndole que le dejara terminar de hablar. "Pero debes ver un panorama más amplio. Eres una figura pública importante. Ya mucha gente te ama o te odia, y para muestra, tenemos a tu acosador. ¿Le quieres sumar a la ecuación una relación interespecie con tu encantador compañero depredador? Eso te va a poner en una situación particularmente difícil, y lo que menos deseo es ocasionarte problemas innecesarios".
Judy tenía que admitir que Nick tenía un punto importante. Hacer pública su relación con Nick no sólo traería consecuencias para ella, sino para su familia y para el Precinto entero. Podía imaginar a la prensa acosándolos fuera del Precinto.
En eso, llegó la zorra con un carrito con las entradas y sus respectivos vinos. Los colocó en la mesa de manera diligente, y con una sonrisa, les deseó buen provecho. La coneja espero a que la zorra se fuera para hablar.
"¿Tú que deseas, Nick?"
El zorro tomó su copa de vino y dio un sorbo. Vio fijamente a Judy a los ojos.
"Soy un ex estafador. Estoy acostumbrado a no atraer la atención de los demás, ya que para mi estilo de vida, pasar desapercibido era importante. Ahora estoy en el centro de atención al ser primer zorro policía. Aún estoy lidiando con la atención no deseada. A mi no me molestaría mantener un perfil bajo por un tiempo, mientras las cosas se enfrían. Creo que es la mejor decisión que podemos tomar" tomó con el tenedor una de las setas y la llevó a su boca. "Esto es delicioso. ¿Quieres una?"
Judy tomó con su tenedor una de las setas del plato de Nick, y lo llevó a su boca. El sabor del queso era delicioso.
"Es verdad. Entonces, ¿quieres esconder esto?" preguntó, al tiempo que tomaba uno de los espárragos. Le señaló el plato con el tenedor a Nick, ofreciéndole uno, pero el zorro negó con la cabeza.
"No necesariamente esconderse. Todos saben que somos cercanos, así que lo único que tendríamos que hacer sería evitar las muestras de afecto en público. Y como vivimos juntos, eso no será tan difícil. No lo afirmaríamos ni negaríamos a menos que pregunten directamente, clásica treta. Y la verdad no creo que pregunten, por el tabú y todo eso".
"Para mi, suena como si nos estuviéramos escondiendo" dijo Judy, y tomó su copa de vino y dio un sorbo.
"Judy, me atraes muchísimo. Eres preciosa, inteligente, valiente y leal. Me siento muy halagado de que te hayas fijado en mi, y no hay nada que desee más que intentar una relación seria contigo" dijo Nick, mirándola a los ojos. "Claro que me gustaría tomarte de la pata y besarte cada que quiera, pero también eres mi mejor amiga y pensando en tu situación actual, creo que lo más prudente es mantener un perfil bajo. No sería una situación permanente".
"No quiero que pienses que no quiero que sepan de nosotros..."
"Judy, esta es mi idea, y como soy el más inteligente de los dos, es la mejor solución" la coneja rió, divertida con el tono de Nick. "A mi no me gusta tampoco" admitió el zorro.
Siguieron comiendo, cuando de pronto Judy preguntó:
"¿Desde cuando te parezco atractiva, Slick?"
"Desde hace mucho, ya te lo había dicho".
La coneja levantó una ceja, extrañada.
"Nunca me has dicho o has hecho nada que me hubiera hecho pensar que te resultaba atractiva".
"Permíteme refrescar tu memoria: Eres una linda reparte multas. Serás supervisora un día"
"¿Desde el día que nos conocimos?" preguntó, asombrada.
El zorro se encogió de hombros. En eso, llegó Rosa con sus platos fuertes.
"Comamos, Zanahorias. Aún queda la noche por delante"
