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Cuarta parte de la cita, desde otra perspectiva. Ya por fin terminé de escribir el arco de la cita, son 2 capítulos más. La cita drenó mi energía XD Ha sido una sema pasada, pero tenía la idea y no quería que se me pasara nada. El fin de semana publicaré la siguiente parte.

Muchas gracias por sus reviews! Realmente son maravillosos, me alegra que disfruten mi historia. Espero sus comentarios de este capítulo también

*Editado 27/07/2021


"Gracias por ayudarme con la organización, Skye. El lugar está lleno, no lo podría haber hecho sin ti" dijo la coyote. Tenía un bello vestido entallado rojo, que combinaba con su pelaje tricolor (blanco, arena y gris).

"Fue un placer ayudarte, Shirley" dijo la vulpina, tomando a su amiga de las patas. Te esforzaste mucho para este momento. Anda, disfrútalo".

Shirley sonrió y ambas cánidas salieron de la oficina y bajaron las escaleras hasta llegar al amplio salón donde de estaba llevando a cabo el evento. La música sonaba fuerte, las luces brillaban en tonos neón.

Shirley vio a su esposo, un coyote gris, y corrió hacia él para besarlo, feliz del logro compartido. Skye los vio enternecida, y un poco celosa por la pareja. Decidió mejor ir por una bebida al bar, cuando le dieron sus medias de seda, vio sentado a Nick Wilde, tomando una cerveza. Se acercó a él, y le dio unos ligeros golpes en el hombro. Él volteó a verla, y le dedicó su característica media sonrisa.

"Hola Skye, te ves muy bien".

"Tu también te ves muy bien, Nick. No pensé que pudieras verte mejor que en tu uniforme de policía" dijo la zorra. Él le guiñó un ojo, haciéndola sonreír. "¿Viniste solo?".

"No, Zanahorias y Rayas están bailando" dijo Nick, señalando la pista de baile.

La coneja miró hacia donde apuntaba Nick, y vio a ambos conejos bailando hábilmente. El vestido de Judy era asombroso. Ella era una ferviente admiradora de la alta costura, y sabía que el vestido de Judy era un Pryada de la nueva temporada. Se preguntó como podía costear un vestido así con su salario de policía.

"Fue un regalo" dijo Nick, claramente leyéndole el pensamiento. La vulpina volteó a verlo.

"¿De su novio?" dijo, señalado al conejo. Nick la vio con irritación, lo cual extrañó a la vulpina.

"No, de una amiga. Rayas es nuestro compañero en la fuerza, es el segundo conejo policía" explicó el zorro.

"Entonces ambos tienen mucho en común, ¿verdad?" comentó la vulpina.

"Más de lo que te imaginas" Nick sonrió, como si supiera algo que ella no.

"¿Quieres bailar?" preguntó Skye. El zorro volteó a verla y negó con la cabeza.

"Necesito una tercer cerveza para poder bailar" dijo mientras le abrían una nueva botella. "Un poco de valor líquido para animarme a hacer el ridículo. ¿Recuerdas la fiesta de navidad en el taller? Esa dónde Finn y yo cantamos villancicos obscenos?"

La vulpina comenzó a reír ante el recuerdo del pequeño zorro, cantando con su grave voz. De pronto sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Al voltear, vio a ambos conejos caminar hacia ellos. Levantó el brazo para que se acercaran. Cuando llegaron a su lado, bajó de su asiento y le dio un abrazo a la coneja. Sabía que la coneja tenía cierta aprehensión hacia ella, tal vez producto de su primer encuentro y como Skye desafió su autoridad, pero quería mostrarle que podían a llegar a ser buenas amigas. La coneja era valiente e inteligente, Skye estaba al pendiente de las noticias. Además de que le parecía encantadora, como una hermana pequeña. Sintió las patas de Judy en su espalda desnuda, dándole unas palmadas. Eran muy suaves.

"¡TE VES FANTÁSTICA! ADORO TU VESTIDO" exclamó la zorra, tomando a Judy por los hombros. La coneja le dedicó una sonrisa. Skye volteó a ver a al conejo, y le extendió la pata, para estrecharla. El conejo la sorprendió cuando besó el dorso de su mano, como a la antigua usanza, haciéndola sonrojar levemente.

"Me alegra que hayan venido, ¡el evento tuvo muy buena recepción!" dijo la vulpina, dirigiéndose a Judy. La coneja simplemente asintió, y viendo al zorro detrás de ellas, señalo con la cabeza la pista de baile.

El zorro enseguida se levantó de su asiento, dejando la botella en la barra.

"Si me disculpan, le prometí un baile a Pelusa. Diviértanse" dijo en un volumen alto. La coneja lo tomó del brazo y lo arrastró a la pista, dejando solos a Jack y Skye. La zorra los vio alejarse.

"Es bastante posesiva con él, ¿verdad?" dijo la vulpina, más para si misma que a alguien en particular. Ya había notado la actitud de la coneja en torno a Nick. Tal vez era una cuestión lapina sobe problemas en compartir, con tantos hermanos.

"¿Quieres bailar?" preguntó el conejo de pronto.

Skye volteó a verlo. Los ojos turquesa del conejo la miraban intensamente, de la misma manera que los chicos que la invitaban a salir. La zorra se agachó con cuidado, ya que su falda era muy corta, para ver directo al conejo a los ojos.

"No lo tomes a mal, pero no busco una relación interespecie" y era verdad. Cierto que Nick era un zorro rojo, y ella era corsac, pero seguían siendo vulpinos. Eran de la misma familia, por lo cual, no tenía nada de malo. Claro que su madre tenía una opinión completamente distinta. Ella quería que consiguiera a otro corsac para seguir los mandamientos de la religión. Skye creía que el mundo se había movido, y tenían que avanzar. Pero salir con una presa jamás había cruzado su mente, y no estaba segura de que fuera una opción para ella. El conejo frente a ella le dirigió una mirada penetrante. No podía creer la intensidad detrás de esos ojos turquesa.

"No busco una relación, solo un baile. Será divertido, solo mira a esos dos" respondió el conejo, señalando la pista.

La zorra volteó hacia donde señalaba el conejo. Nick hacia girar a Judy con torpeza, pisando en varias ocasiones las patas de la coneja. Sin embargo, ambos reían y parecían estar divirtiéndose. Sintió una punzada de celos. Sabía que Nick solo era su amigo, pero la sonrisa que le dedicaba a la coneja era diferente a las sonrisa torcida que le dirigía a ella. Era una sonrisa más natural. Después se recriminó a si misma. Ellos tenían tiempo trabajando juntos, y se veían diario. Skye apenas volvía a la vida del zorro, claro que su trato sería diferente.

"Solo un baile" concedió la zorra. Se adelantó hacia la pista, con el conejo detrás de ella. Al llegar a la pista, Skye dudó sobre la mecánica de baile con alguien de una estatura mucho más baja que ella. El conejo resolvió esa interrogante cuando colocó una pata en su espalda, y con la otra tomó su mano. Las patas del conejo se sentían suaves en su espalda, al no tener almohadillas. El conejo empezó a guiar el baile. Skye debía admitir que sabía bailar, a pesar de la diferencia de tamaño.

"Sabes moverte...umhh…." la zorra había olvidado el nombre del conejo, y no quería decirle Rayas, como Nick le nombro. El conejo le sonrió.

"Jack, Jack Savage" dijo, adivinando su pensamiento. La vulpina le dedicó una mirada de disculpa. "Nick me comentó que eres una gran mecánica, puedo preguntar..."

"¿Por qué escogí una profesión de machos?" completó la vulpina, rodando los ojos. Siempre le preguntaban lo mismo. Eso demostraba que eran machistas, y ella se apuraba en terminar la cita. En este caso, solo era un baile, así que podía irse sin mirar atrás.

El conejo parpadeó, confundido, y negó con la cabeza.

"Más bien, pensaba si no tenías problema si llevo mi auto a tu taller. Acabo de llegar a la ciudad y no conozco a ningún mecánico. Hice el viaje desde Bunnyburrow en el Jeep, y no lo he ido a revisar".

La zorra se sonrojó levemente, avergonzada por asumir lo que Jack podía pensar de su carrera. Ella siempre estaba a la defensiva.

"Si, claro. No tengo ningún problema con que me lleves trabajo. Te pido una disculpa por mi anterior comentario".

"No te preocupes. Soy un conejo policía, sé lo que es estar a la defensiva", respondió Jack.

"¿Es muy difícil ser policía?" preguntó Skye con curiosidad. Ya Nick le había hablado de su experiencia, pero no se imaginaba como debió ser para los conejos, al ser mucho más pequeños.

"Creo que fue una experiencia más pesada para Judy de lo que fue para mi. Ella dejó una bandera alta de alcanzar, con todos los récords que rompió. Yo llegué a puntuaciones similares a ella, pero no me intimidaron o maltrataron tanto, ya que ella limpió el camino para los demás".

A la zorra le asombró el pequeño discurso del conejo. La mayoría de los machos solían hablar sobre ellos en un tono arrogante y dándose mucha importancia, para llamar su atención. Jack, por otro lado, no dudó en darle más crédito a Judy, al ser la primera en lograr ser policía, dejando sus propios méritos en segundo plano. Eso era algo que no se veía a menudo.

La zorra volteó de nuevo a ver a Nick y Judy, que seguían bailando. El zorro se inclinó para decirle algo al oído. Ella le sonrió, y la cola del vulpino se curvo sobre los tobillos de la coneja. Skye levantó la ceja. Así que la posesividad era en ambas vías. Nuevamente se preguntó si ellos no tendrían algo más allá de una amistad.

Volteó a ver al conejo. Todos sus amigos eran depredadores, y para ser más precisa, cánidos. Nick se veía más tranquilo con Judy de lo que jamás lo vio con Finnick u otros amigos de la misma especie. Tal vez ella debía empezar a ampliar su visión, después de todo, el mundo se ha movido.

"Podemos agendar una cita la siguiente semana, para que lleves tu Jeep" le dijo al conejo, el cual le sonrió.

Se acabó la canción, y Jack la soltó. Ella se encontró extrañando la sensación de su pata en la espalda.

"Podemos bailar otra canción", dijo Skye sin pensar.

Jack asintió, y continuaron bailando, esta vez en silencio, disfrutando la música.

"Voy al tocador. ¿Puedes pedirme unas medias de seda?" dijo Skye después de terminar la última canción.

"Claro, te veo en la barra" Jack se alejó, y ella caminó al lado contrario. Rumbo al baño, encontró a Nick.

"¿Y Judy?" preguntó la vulpina.

"Dijo que iba al tocador, la estoy esperando", respondió el zorro.

"No creo que requiera guardaespaldas para ir al baño, Nick. Relájate" bromeó la vulpina, pero Nick le dirigió una mirada molesta. "Estoy jugando, no lo tomes a mal. Yo voy al tocador también, ¿por que no vas con Jack y enseguida los alcanzamos?" propuso.

El zorro asintió, cuando escucharon un grito que provenía del baño y un ruido de cristales rotos. El zorro corrió hacia allá, seguido de cerca por Skye. Cuando entraron vieron a dos marmotas abrazadas, ambas temblando, y a Judy Hopps enfrente de un ventanal roto, cubriéndose un brazo, de donde manaba sangre. Tenía toda la actitud de querer saltar por el ventanal, pero estaban en un segundo piso y no era muy buena idea. Nick corrió para detenerla.

"No, Nick suéltame, ¡se está escapando!" exclamó la coneja.

Skye se acercó con cuidado para no pisar el cristal, y vio a lo lejos una figura correr.