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Mañana será otro día pesado y no creo tener de tiempo de subir el capítulo, así que aquí está la quinta parte de la cita.

Es la cita más malditamente larga de la historia XD perdón por eso

*Editad


"Si me disculpan, le prometí un baile a Pelusa. Diviértanse", dijo el zorro en un volumen alto.

La coneja lo tomó del brazo y lo arrastró a la pista, dejando solos a Jack y Skye. Al llegar al centro de la pista lo soltó. Él la tomó de la cintura.

"Debo advertirte Pelusa, que tengo dos pies izquierdos", advirtió el zorro.

Ella le sonrió, y empezaron a moverse al ritmo de la música. O más bien, ella se movía al ritmo de la música, ya que Nick solo se movía de un lado a otro, con cero coordinación. La coneja empezó a reír.

"Había olvidado lo mal que bailas", dijo la coneja, recordando el concierto de Gazelle al que fueron juntos.

"Ouch, me siento herido, Zanahorias", dijo Nick con dramatismo, y comenzó a darle unas torpes vueltas, haciéndola reír más. De pronto, Nick la piso y volteó a verla con preocupación, pero cuando Judy siguió riendo, él se le unió. Era refrescante estar así con Nick. Por un momento, toda la tensión de las últimas semanas se fue, y solo eran una pareja divirtiéndose, por que aunque fuera en secreto, eran una pareja, ¿verdad?

"Muy bien Slick, Baile 101, sigue mis instrucciones y pronto aprenderás a bailar", dijo la coneja.

Así ella le fue enseñando los pasos básicos, un dos tres y vuelta, al ritmo de la música. Judy levantó la mirada y vio que ellos llamaban la atención bastante. Pero para su sorpresa, no solo vio miradas indignadas. Había una alpaca macho bailando con una oveja. Cuando la alpaca cruzó la mirada con Judy, él le guiño el ojo y le sonrió. Ella le devolvió la sonrisa tímidamente.

Nick se agachó un poco, para susurrarle al oído.

"Soy muy afortunado, la hembra más bella de la noche me está enseñando a bailar".

Ella le sonrió y de pronto, sintió la cola de Nick enroscarse entre sus piernas. Se sentía suave y le daba cosquillas.

"Tu cola no me deja moverme, Slick", le comentó Judy en tono juguetón. Pero Nick abrió mucho los ojos y retiró su cola. Eso extrañó un poco a Judy.

"¿Qué pasa?" preguntó un poco desconcertada por el comportamiento de Nick.

"Umh, lo siento Judy. Es una...cuestión canina. Tendemos a ser un poco...posesivos con nuestras parejas. Veo las miradas que te dirigen y lo bella que estás con tu vestido. El enroscar en alguien o algo la cola es un gesto de posesión y pertenencia, como para indicarles a los demás que estás conmigo. Es instintivo, primitivo y es algo que no me agrada en lo absoluto. La cola de los caninos actúa por cuenta propia y yo...lo siento mucho" explicó, avergonzado.

Judy quería tomarle del rostro, plantarle un beso en la nariz y decirle que no había nada de malo, pero no lo podía hacer con tanta gente alrededor. Ella sabía que a pesar de la evolución, muchos animales tenían comportamiento instintivo difícil de controlar, como el aullido en los lobos o el ronroneo en los felinos. En el caso de los lapinos, el deseo sexual masivo era instintivo, y el motivo por el cual muchas hembras tomaban supresores, para funcionar de manera normal y no tener tantas camadas (su madre siempre quiso una gran familia y no tomaba supresores), así que no estaba molesta con Nick por un comportamiento que era parte de su naturaleza.

Le molestaría si la actitud posesiva de Nick le prohibiera trabajar o hablar con otros machos, como sabía que muchos caninos territoriales solían hacer, pero Nick no era de ese tipo de macho. Además, le parecía de cierta manera un gesto tierno. Como si su cola mostrara todo lo que Nick no decía.

"Está bien, Nick. No tienes que disculparte", le aseguró Judy. Nick le dirigió una mirada agradecida.

"Ahora si me disculpas, debo ir al tocador".

"Te acompaño", dijo el zorro, y ella levantó una ceja. "Es decir, te espero fuera del pasillo".

Ella asintió y preguntándole a un mesero por la ubicación del tocador, si dirigieron hacía allá. Judy entró. En una pared había un sillón y un ventanal con flores muy bonito. Había 4 cubículos y uno estaba cerrado, así que entró al de al lado. Después de hacer sus necesidades, salió del cubículo a lavarse las patas. Escuchó la puerta del cubículo abrirse, y al verse en el espejo, vio también a un mamífero alto detrás de ella. Tenía una gabardina elegante, con una capucha que le cubría gran parte de la cara. Tenía una máscara que le cubría la mitad de abajo del rostro, por lo que solo podía ver sus ojos rojos y su pelaje café claro.

"No deberías ensuciar tu pelaje con él" dijo el mamífero, con un tono de voz grave, Judy se volteó para enfrentarlo, y él sacó un cuchillo. "Es la primera advertencia, amor. Aléjate de él y nadie tiene por que salir herido".

Judy se sentía indignada, ¿quién se creía que era? Lanzó una patada para desarmarlo, y el cuchillo cayó al piso. Ambos se abalanzaron por él, y en eso Judy escuchó un grito, lo cual la distrajo, haciendo que él fuera el primero en tomar el cuchillo. El mamífero le soltó una cuchillada, cortándola en el brazo y Judy le dio una fuerte patada en el estómago, que lo aventó cerca del ventanal. El mamífero salto por el ventanal, rompiéndolo y ella corrió hacia él, lastimándose un poco con los cristales en el piso. Lo vio caer de pie, lo cual debió haber sido doloroso, pero se levantó y comenzó a correr. Judy se preparó para saltar, y fue detenida por unas patas en su cintura. Enseguida reconoció el olor de Nick.

"No, Nick suéltame, ¡se está escapando!" exclamó Judy. ¿Qué acaso Nick no lo veía? ¡Era su acosador! Se había atrevido a atacarla, en público, debía detenerlo.

Nick volteó a donde Judy apuntó, y dijo con voz fría.

"Hopps, estás herida, no puedes hacer una persecución así. Ya sabes que hacer", dijo el zorro y saltó por el ventanal, para seguir a su atacante.

"Oh, por Dios", dijo una dulce voz a su lado. Skye veía con asombro como Nick caía hábilmente, y se ponía a perseguir al mamífero, corriendo a cuatro patas.

El cerebro de Judy registró con irritación que Nick y Skye habían llegado juntos al baño. Pero su instinto policíaco tomó control, así que dejó ese detalle de lado.

"Skye, ve por Jack. Que por favor pongan a algunos miembros del staff de seguridad a resguardar la entrada del baño, mientras llegan oficiales de la ZPD", se dirigió después a unas marmotas que estaban abrazadas, una de ellas fue la que debió gritar.

"¿Están bien? ¿No se lastimaron?", preguntó con dulzura. Ambas chicas negaron con la cabeza. "Soy la oficial Judy Hopps, ZPD. Les voy a pedir se queden aquí un momento, para tomar la declaración de lo sucedido. ¿Skye?", se dirigió a la vulpina, que la veía con los ojos muy abiertos.

"Oh, Perdón, Judy. Ir por Jack, muy bien", dijo la zorra, saliendo del baño.

Judy tomó el celular de su bolso y marcó al ZPD, pidiéndole una par de unidades para que fueran al club. Clawhauser le preguntó si había heridos, y viendo su brazo, indicó que si. Terminó la conversación telefónica y se dirigió a las chicas.

"Ahora solo resta esperar a mis compañeros para que tomen su declaración, no van a tardar".

"Oficial Hopps, soy una gran admiradora suya", dijo una de las marmotas, sus ojos marrones viendo con admiración a la coneja. Usted puede tomar nuestra declaración".

Judy negó con la cabeza.

"Como pueden ver, no estoy en servicio", dijo señalando su vestido. "No se preocupen, mis compañeros no tardarán en llegar. Solo por favor, cuenten todo tal cual lo vieron".

Las marmotas asintieron y en eso la puerta se abrió, dejando ver a Jack. Les dirigió una sonrisa tranquilizadora a las marmotas, las cuales suspiraron y después volteó a ver a Judy.

"Ya hablé con la dueña del lugar. Cerraron el lugar y en cuanto lleguen las patrullas que me imagino ya llamaste, empezarán la evacuación del edificio",dijo el policía.

La coneja asintió. Jack se acercó a revisar su brazo.

"Es superficial, haré una venda rápida e iré a supervisar la organización de los asistentes", dijo el conejo, mientras rasgaba su camisa y amarraba el trozo de tela a la herida de Judy. "Enseguida vuelvo, Hopps" dijo saliendo del baño.

La coneja suspiró. Vaya manera de terminar la noche.