Disclaimer: Todo lo que podáis reconocer pertenece a J.K.Rowling.
……
Draco había conseguido un buen puñado de setas y había cazado un conejo que corría para refugiarse de la lluvia. Se sentía muy orgulloso de si mismo…si sus padres lo viesen lo desheredarían sin dudarlo: acampando con una hija de muggles y cazando su propia comida. Y lo peor…traicionando todos sus ideales y al Señor Tenebroso por ella.
Alejó esos pensamientos y se dirigió a la tienda de campaña sonriendo abiertamente, como si no estuviesen escapando del mago tenebroso más poderoso de todos los tiempos y solo estuviesen realizando una escapada campestre.
Hermione lanzó un grito eufórico cuando lo vio aparecer con el conejo: estaba realmente famélica.
Cómo no tenían especias tuvo que cocinar el conejo con las setas para que se mezclasen los sabores pero aún así quedó un plato delicioso. Con las barrigas llenas se encontraron de mejor humor, incluso se contaron algunas anécdotas de sus infancias relacionadas con salidas campestres. Obviamente las de Draco se remontaban a casas de campo esparcidas por la campiña francesa mientras las de Hermione eran sobre acampadas al aire libre con sus padres en mitad del bosque.
-Realmente era maravilloso dormir bajó las estrellas…- Hermione sonrió recordando esas noches con sus padres- es una pena que hoy esté lloviendo.
-¿Por qué?- preguntó Draco mientras miraba a la chica y pensaba en lo ciego que había estado todos esos años; Granger desprendía un brillo y una luz que aturdía sin necesidad de lanzar un hechizo-.
-Porque podríamos habernos tumbado a mirar las estrellas…es algo tan hermoso.
-Tú eres hermosa- Hermione miró desencajada a Draco mientras éste tosía nervioso-.
¿Enserio había dicho eso en voz alta? Estaba tan hipnotizado por su aura que se había dejado llevar y sus pensamientos habían salido a través de su boca…ahora no podía dar marcha atrás. No podía arreglarlo de ninguna manera, le había dicho a Granger que era hermosa…
-¿Has dicho que soy hermosa?- preguntó Hermione con un hilo de voz-.
-¿Qué pasa Granger? ¿Nadie te lo había dicho antes?- Draco río nervioso, no sabía por dónde salir ante su metedura de pata-. ¿Tu novio el pelirrojo no te dice esas cosas?
-Ron no es mi novio. Y no…nadie me lo había dicho antes- Hermione estaba totalmente confundida ante la revelación de Draco…él pensaba que ella era hermosa-.
-¿Ni siquiera Krum? Recuerdo que fuiste al baile con él…
-La verdad que no lo recuerdo Malfoy…quizá cuando me besó dijo algo similar- dijo Hermione pensativa-.
-¿Te besaste con ese gorila?- Hermione notó como Draco se tensaba-.
-¿Y qué si lo hice? No creo que sea de tu incumbencia…
-Tienes razón, no es de mi incumbencia- dijo Draco levantándose de la mesa- Buenas noches Granger.
Hermione se quedó sin saber que hacer o decir. ¿Qué había pasado? Habían disfrutado de una velada estupenda y no entendía cómo se había torcido todo por algo insignificante… ¡Ni que él estuviese celoso!
Apagó las velas y se dirigió entre la penumbra hacia la cama que tenía que compartir con Draco donde el rubio ya estaba acostado; Puso unos cojines en medio para hacer una barrera entre los dos y se metió dentro de las sábanas totalmente agotada.
El sonido de la lluvia que caía sobre la tienda la sumió en un sueño profundo.
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……….
……..
Draco despertó sobresaltado. Un sudor frío le bajaba por la frente haciendo que los mechones de pelo rubio se le pegasen a la cara.
Había vuelto a soñar con el día que le impusieron tomar la marca. Se remangó la camiseta y comprobó que la marca latía como si tuviese vida propia, un escozor comenzó a recorrerle por el brazo: El Señor Tenebroso lo estaba llamando.
Se le agotaba el tiempo, tenía que llegar a Hogwarts cuanto antes.
Se incorporó de golpe para buscar algo que hacer y mantener la mente ocupada; vio la barrera de almohadas y cojines que Hermione había hecho entre ellos.
-Chica lista- murmuró para sí y se dirigió al exterior de la tienda-.
Había dejado de llover y el cielo estaba totalmente despejado. Miró las estrellas que brillaban en el firmamento y no pudo evitar sonreír al recordar la ilusión y el brillo de los ojos de Granger cuando hablaba de sus acampadas al aire libre.
¿Qué le estaba pasando? Era incapaz de sentir rechazo hacia la chica …habían pasado tres días desde que escaparon de Malfoy Manor y se comportaba como un auténtico idiota…suspirando por Granger e incluso celando a sus anteriores "novios". Vale que tuviese las hormonas revolucionadas, era un chico de 17 años, era normal. Pero de ahí a sentir celos…realmente algo estaba mal en él. ¡Era Granger joder!
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un grito ahogado que provenía del interior de la tienda. Corrió temiendo lo peor, que los habían encontrado mientras el se dedicaba a mirar las estrellas dejando a Granger sola.
Cuando entró en la tienda todo estaba en penumbra, la luz de la luna que entraba por una de las ventanas laterales reflejaron a la chica que estaba en la cama, abrazada a sus piernas y respirando dificultosamente.
-¿Qué ha pasado?- preguntó el rubio acercándose a ella-.
-Bellatrix…
-¿La has visto?- el pánico se apoderó de Draco-¡Tenemos que irnos!
-No Draco…sólo ha sido una pesadilla.- Hermione se encogió más y cerró los ojos-.
Era la primera vez que Draco escuchaba a la chica pronunciar su nombre; Había sonado sorprendentemente bien.
Verla tan indefensa y sufriendo hizo que se acercase lentamente a ella, sentándose justo a su lado.
-Tranquila, aquí estás a salvo- Hermione levantó la cabeza y sus miradas se cruzaron; se sintió segura por primera vez en días.-
-Era tan real…parecía como si aún estuviese allí, ya sabes…en tu casa- Draco apartó la mirada y Hermione se percató-. Lo siento…se que para ti también es duro.
-Está bien Granger…Vuelve a dormirte.
Hermione se recostó en la cama y cerró los ojos.
-¿Draco? – dijo casi susurrando- ¿Te quedarás conmigo?
Draco exhaló un suspiro y miró a la chica que tenía al lado con los ojos cerrados. El pelo le caía desparramado por la almohada y su rostro reflejaba tranquilidad; después de unos segundos se tumbó a su lado quitando los cojines que ella había puesto como barrera, acercando así su cuerpo al de la chica.
-Me quedaré contigo- dijo el rubio sin saber realmente la intención de esa pregunta-.
Hermione sonrió dulcemente y acercó su mano a la del chico, rozando levemente sus dedos.
Y así, se quedaron totalmente dormidos , ajenos a que esa noche y sin ellos saberlo algo había comenzado a despertar en los corazones de ambos.
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