Siento tanto dolor y rabia que comienzo a escuchar un zumbido. Respiro profundo para intentar controlarme, jamàs me habìa sentido asì en mi vida...
Al ver al chico que esta frente a mi, a quien alguna vez considere un dulce y buen amigo, siento tal repulsión que me obligo a respirar profundo nuevamente para evitar las náuseas.
-Sácame de aquí, ya...le digo mientras tomo una única mochila donde tengo preparada apenas un par de mudas de ropa, mis documentos de viaje y papeles escolares.
-Akane, disculpame, debì decirtelo antes, pero esto no esta bien...interrumpe desesperado.
-No pregunté tu opinión, Ryoga. Si tienes un mínimo de arrepentimiento sincero, vas a hacer lo que te digo, vámonos.. le digo mientras abro la ventana y lo aviento hacia ella.
Escucho como mi familia esta del otro lado de la puerta diciéndole cosas a Ranma. Lo escuchó a él diciendo que romperá la puerta. Antes de que accione, me subo en la espalda de Ryoga, da un brinco y siento el aire rozar mi cara.
-Llevame a la estación de tren.
Lo siento tenzar su espalda y antes de que diga nada, recuerdo que tiene un pésimo sentido de ubicación, así que procedo a darle las instrucciones para evitar perdernos y poder alcanzar a tomar el transporte.
Es de noche y aunque el camino es tranquilo, se siente tensión en el ambiente. Mi puerquino complice no pronuncia ni una sola palabra. Yo me lìmito a darle explicaciones y a respirar profundo continuamente para tranquilizarme. Aunque lo intento, no logro evitar que se me escapen las lágrimas. Vuelvo a respirar, tengo la marcada sensación de que se me saldrá el estómago y/o el corazón por la boca.
Una vez que llegamos a la estación veo el reloj. Aun faltan algunos minutos para que salga mi tren.
-Akane, no esta bien esto... me mira Ryoga apenado y yo le devuelvo la mirada dólida.
-Vamos...guío a mi acompañante a una banca en la estación y tomo asiento.
-Tu familia, Ranma..
-Creo que te prefiero de P-Chan, así no tengo que escuchar tu opinión...suelto sin más...
-Se que debí decirtelo, te falte al respeto, hice mal, pero lo que estás haciendo no es correcto...me responde él y siento la sangre hervir
-Eres el menos indicado para decir si algo o no es correcto...Cómo pudiste?!, te abrí mi casa, te ofrecí mi amistad, relamente te llegué a apreciar como Ryoga...
No puedo evitar gritarle y el solo baja la mirada.
-Me siento muy avergonzado y arrepentido, en verdad...
-Sabes cómo me siento yo?, humillada, para empezar, porque todos lo sabían, vulnerada físicamente, por todas las veces que me viste prácticamente desnuda, que afortunadamente no fueron muchas
-Yo juro que nunca vi..
-Ay por favor!, no esperaras que te crea esta estupidez..
-Akane, se que te sientes humillada y lástimada incluso ridiculizada, pero nunca fue mi intención, solo no tenía el valor de decirtelo...
- R I D I C U L I Z A D A.. bufé...vaya que me conoces bien P-CHAN, sabes de que otra forma me siento?.. ultrajada, completamente expuesta y vulnerable ante ti, violaste completamente mi privacidad. Mis secretos, sentimientos...
No pude evitar taparme el rostro por la verguenza y frutración al saber que mis pensamientos más profundos, aquellos que había callado por orgullo o vergüenza, se las había compartido a él.
-Jamás diré nada de lo que vi, leí o escuché siendo P-Chan, te doy mi palabra, te lo juro por mi honor
-Cómo esperas que confíe en tu palabra o en tu honor, cuándo no tuviste el valor para decirme esto que si era tu secreto. Realmente no lo entiendo, creí que eramos amigos...veo que no..
-Tenía verguenza, mucha verguenza de que tú lo supieras... dijo desesperado
-De qué yo lo supiera? era la única que no lo sabía?...pregunté pensando en las otras prometidas de Ranma...-Ukyo, Shampoo..ellas lo sabían?
RYoga volvió a bajar la mirada y no pude evitar gritarle...
-Ten el maldito valor para responderme de una vez!!! deja de bajar la mirada!!
-Si lo sabían, solo tu no, porque yo no quería..
-Maldito degenerado...
Volví a sentir la furia creciendo en mi. Me levanté del asiento mientras veía alrededor y me percataba que el tren estaba siendo anunciado para partir.
-No, no es por eso, es porque...porque me enamoré de ti, y me avergonzaba que supieras de mi condición...
Su confesión me descolocó e impactó por unos segundos...
-Te enamoraste de mi?..repetí en tono condescendiente... -Bueno, cómo evidentemente ya sabes, no puedo corresponder a tus sentimientos porque yo...amo a alguien más...inhalé profundo
-Yo lo sé, pero el no te merece y mis sentimientos son sinceros...
-y como seguramente entenderás... lo corté... -No confío en tus palabras pero dadas las circunstancias, te daré el beneficio de la duda, y dejaré que con acciones me demuestres que tus sentimientos son "sinceros"... lo miré con determinación.
-No puedo ayudarte con lo que quieres hacer Akane, tu familia se preocupará... dijo moviendo la cabeza intentando convencerme.
Esta acción solo me hizo enfadar más, pues me enseñaba cuanto me conocía...
-Entiendo que no me "puedas ayudar", pero eso no es lo que quiero de ti...
Mientras le decía esto, tomé una cubeta con agua de un señor de intendencia que en ese momento pasaba frente a nosotros y se la arrojé encima. En cuanto se transformó lo tomé con fuerza y busque algo con que atarlo.
-No necesito tu ayuda, tengo lo que necesito para irme... dije mientras lo amarraba con un lazo que encontrè en el carrito de intendencia... -Solo necesito que cumplas las promesas que acabas de hacer, que no digas a nadie mis secretos, y no les digas a donde me iré... el animal se removía desesperado... -Descuida, eventualmente sabrán de mi, pero deberá ser hasta que me haya ido, para que no me puedan detener... una vez amarrado lo mire fijamente... -Cerdito chismoso, sabes donde guardé las cartas, no es así?, las que le daría a mi familia...el movío la cabeza afirmando... -Bien, pues cuando alguien venga y te suelte, puedes ir y darselas, para que esten enterados... pero recuerda, ni una palabra de lo que sabes gracias a P-Chan...suspiré profundo y camine hacía el buzón de objetos perdidos...
-Te lo pido por la confianza y amistad que tenía con Ryoga, y por el cariño a P-chan...solté unas lágrimas mientras abría el buzon... no reveles nada, no le cuentes nada a nadie, guarda mis secretos y no me expongas más...le imploré mientras lo arrojaba dentro del buzon. Esperaba que tardará unas horas en poder salir.
Tomé mi mochila y antes de subir al tren saqué la carta que era para Ranma...
-Puedo dar mis esperanzas y amor por perdidos...arrojé la carta al buzon y abordé el tren...
