Hola gente, aquí les traigo el primer capítulo de un fanfiction que he estado con ganas de escribir desde hace mucho tiempo junto al de Pokémon Everyones Battle. En esta ocasión sobre uno de mis Mangas favoritos, "Nazo no Kanojo X" o mejor conocido como mi "Novia Misteriosa X" donde abordaré los siguientes pasos en la vida de Urabe y Tsubaki como pareja, con elementos muy sobrenaturales donde descubriremos el pasado de Urabe y más importante, lo que en realidad es Urabe…, pues les dejo el primer capítulo que realmente es una introducción y acercamiento a la historia que deseo contar. Soy Dilmau5SV…
Mysterious Girlfriend X: Hija de la constelación virgo.
Capítulo 1: Problemas de pareja y amistad.
Hoy es un dia como cualquier otro, camino junto a mi novia Mikoto Urabe, ella es una chica bastante extraña pero debo admitir que es la razón por la que me sentí atraído hacia ella en primer lugar, solemos caminar juntos a casa después de clases donde hacemos nuestra rutina, la cual consiste en que ella me da a probar un poco de su saliva, lo sé, sé que suena asqueroso pero es el lazo que nos une, es nuestro vínculo de saliva.
- Oye Tsubaki, ¿ocurre algo? - Urabe me miró con su característica expresión, sabía que mi cara de estar disociando no me iba a ayudar.
- Todo bien Urabe, solo estaba pensando en mis cosas. - Le dije con una sonrisa, realmente quería evitar hablar de lo que tenía en mi mente aunque conociendo a Urabe sería algo imposible.
Rápidamente Urabe metió su dedo en mi boca y sacó un poco de mi saliva que metió en su boca, definitivamente estamos en una relación en la que tener secretos es verdaderamente imposible.
- Tsubaki… ¿Hay algo que te preocupé? - Urabe me pregunto como mera formalidad, desde el momento en que metió mi saliva en su boca ella sabe todo lo que está ocurriendo en mi mente, así que solo puedo tratar de explicárselo lo mejor que pueda.
- Lo siento, Urabe, solo no quería preocuparte. Veras ayer mi hermana volvió a salir con sus amigas y al regresar tenía la lengua un poco suelta, resulta que su novio de la adolescencia se casa dentro de poco y aunque no quiere admitirlo le esta afectando bastante, así que supongo que era inevitable no pensar si algun dia tu y yo, ya no estaremos juntos, de verdad lo siento. - Le dije con genuina sinceridad, supongo que es un pensamiento común en las parejas.
Urabe me miró y con una sonrisa burlona me dijo: - No te tienes que preocupar de eso Tsubaki, es momento de nuestra rutina. - Al momento de decirlo metió su dedo en su boca y lo saco cubierto de su saliva el cual apunto a mi ofreciéndome probarlo.
No me quedo otra opcion mas que aceptarlo después de todo, en ocasiones se siente como si vida dependiera de ese poco de saliva diario, al instante en que la probé mi cuerpo rápidamente se calento, no de un calor erotico sino de uno tranquilizador, los sentimiento de Urabe llegaron hasta mí y hizo entender que genuinamente ella quiere estar conmigo por toda nuestra vida.
Me sentí tan feliz que solo quise abalanzarme hacia ella para abrazarla, pero como si mi estupidez bloqueara mis recuerdos obvie una de las cosas más importante con respecto a Urabe, primero, que no le gusta ser abrazada por sorpresa y segundo, que es una maestra en el uso de las tijeras.
Urabe salió de mi agarre con tremenda facilidad y tras un movimiento rápido apartó su falda revelando la arma blanca escondida en su ropa interior, unas tijeras que desplegó con gran técnica, lanzandome varias estocadas, instintivamente me protegi pero por fortuna ninguno de los cortes llego a mi,e n cambio el cartel detrás de mí no corrió con tanta suerte, siendo destrozado en tantos pedazos como estrellas hay en el firmamento.
- Lo siento… mucho… - Dije aterrado de su poder, genuinamente siento que un día me matara con esas tijeras.
- Tsubaki…, cuantas veces te he dicho que no quiero que me abraces sin mi permiso. - Me lo dijo con esa mirada llena de molestia, realmente soy un idiota com novio.
Después de eso nos despedimos como era usual y nos fuimos cada uno a nuestras casas. Una vez llegué a casa comí lo que mi hermana había preparado para mí no sin antes leer una nota donde decía que volvería a salir con sus amigas. "Akira, saldré con las chicas de nuevo, te deje tu cena en el refrigerador, prometo volver temprano". En fin…, no la puedo culpar después de todo.
Tras cenar no me quedó otra más que recostarme en mi cama a ver el techo y pensar sobre las cosas y mi mismo…, Mi nombre es Akira Tsubaki, aunque eso es obvio, hace un año más o menos conocí a Urabe desde entonces nuestra relación ha progresado a un ritmo moderado, soy muy feliz a su lado pero es una chica verdaderamente difícil de entender, igual aunque me apena decirlo, la amo y con ese último pensamiento me fui a dormir…
Aquí estamos de nuevo, mi mundo de los sueños, hace un tiempo que no estaba por aquí, es un lugar loco, parece que solo viven robots y juguetes aquí, esa melodía no deja de sonar en ningún momento pero no es molesta, solo inquietante. Frente a mí Urabe, esta vez viste un vestido largo color blanco como el de una princesa, en su cabeza una corona, con forma de platillo volador, esta hermosa…
- Akira, sé que te prometí que me iba a quedar contigo, pero tengo que irme. - Urabe no suele llamarme por mi nombre, su tono es bastante severo me pregunto qué estará pasando.
- A qué te refieres con irte Urabe, me dijiste que ibas a estar conmigo. - Respondí confundido por sus palabras, sé que esto es un sueño pero es fácilmente olvidarlo, parece tan real…
- Mis padres, quieren que regrese con ellos al lugar de donde venimos, parece que este lugar no les parece un buen lugar para mí, nos iremos pronto Akira. - Su tono estaba cargado de tristeza y frialdad, parecía más la Urabe al inicio de nuestra relación que la actual.
- ¡No puedes dejarme Urabe! - La sujeté del brazo con fuerza, Urabe hizo una mueca de dolor, debí sujetarle con mucha fuerza pero no iba a dejar que se fuera así no más.
- No entiendes Akira, esto es lo mejor para ti. - Dijo comenzando a soltar lágrimas y tras un empujón rompió mi agarre para salir corriendo lejos de mí aun con lágrimas en sus ojos, por supuesto la trate de perseguir pero no pude alcanzarla y rápidamente salió de mi vista.
- ¡Urabe! ¡No te vayas! - Tras mi grito de desesperacion algo parecido a un agujero negro aparecio arriba de mi absorviendome lo que ocasiono que despertará de mi paranoia.
- Creo que me estoy volviendo loco. - Dije en voz alta sujetándome la cabeza por el fuerte dolor que estaba sintiendo en ese preciso instante.
El día transcurrió con normalidad, fui al instituto, hablé con mi amigo Kohei Ueno, últimamente parece que está teniendo problemas con su novia Oka lo cual lo están dejando sin dormir desde hace unas cuantas noches.
- No lo sé, Oka es tan genial, pero últimamente parece que se está alejando bastante de mí, se la pasa saliendo con Urabe y Suwano, y nunca tiene tiempo para mí. - Por como lo expresa Ueno parece ser que se siente bastante celoso.
- Bueno, a lo mejor solo necesita espacio para ella sola y sus amigas. - Le dije sin mucha importancia, rápidamente Ueno me volvió a ver con una mirada muy molesta.
- Tú que vas a saber, no tienes novia ni sabes lo que se siente el sentir que te está alejando. - Ueno me respondió con enojo, ya sea porque si sé lo que son tener problemas con tu pareja o por el maldito sueño de anoche fueron palabras más que suficientes para encenderme.
- Con esa actitud ya veo porque Oka se aleja de ti. - Le respondí enfadado, después de todo qué sabrá él sobre mi vida o mis relaciones, sobre sí sé lo que se siente o no.
- Eres un idiota Akira. - Ueno me respondió con un empujón lleno de enojo, lo cual solo encendió aún más mi llama lo que me hizo responderle con otro empujón, lo cual llevó a otro empujón y luego a otro, hasta que Ueno me lanzó un puñetazo al rostro lo que me mandó al suelo.
Rápidamente me encendí en calor, me levanté y comenzamos a pelear, no pasó mucho tiempo hasta que la conmoción llamó la atención de algunos otros estudiantes que incitaban a la pelea con alaridos y coros.
- Discúlpate ahora mismo Akira. - Me dijo Ueno enojado sujetándome por la espalda inmovilizando y generando bastante dolor.
- ¡Ueno, Tsubaki, paren ahora mismo! - Se escuchó decir a una voz en el fondo, no era más que otra que Oka quien era acompañada por Suwano y mi novia Urabe.
Las chicas rápidamente atravesaron a la gente amontonada y nos separaron, Oka le gritaba con furia a Ueno y este le respondía con aún más furia, mientras que Urabe y Suwano se acercaron a ver como estaba.
- ¿Te encuentras bien Tsubaki? - Me preguntó Suwano ayudándome a levantarme, Urabe no dijo nada pero sabía a la perfección que se encontraba muy enojada y triste en ese preciso instante, lo veías en su forma de mirarme.
Rápidamente llegaron algunos profesores que nos llevaron a Ueno y a mí a la sala del director, donde nos castigaron por montar una pelea, en el rato que estuvimos ahí no hablamos entre nosotros hasta que finalmente nos atendió, la cara del director expresaba bastante molestia hasta que finalmente comenzó a hablar.
- Ay… Miren chicos…, sé que son amigos así que algo debió ocurrir para que comenzaran a pelear de esa manera, ustedes dos son buenos estudiantes nada problemáticos así que la mejor forma de solucionar esto es que hablen entre ustedes y lleguen a una solución disculpándose los dos. - En ese preciso instante ya sea por la furia o la terquedad de ambos ninguno de los dos nos iríamos a disculpar y nuestro silencio se lo hizo denotar al director.
- Ya veo, conque así son las cosas, muy bien como Ueno comenzó la pelea no me quedará más alternativa que expulsarte por dos semanas y como Tsubaki respondió a la pelea, no me queda otra alternativa más que expulsarlo temporalmente del consejo estudiantes de su clase. - El director fue bastante conciso en el castigo lo que me enfado más con Ueno, por su culpa estaré fuera del consejo quien sabe cuanto tiempo.
- Muy bien, retírense ambos. - Dijo el director.
A la salida ninguno de los dos habló, vi como Ueno se iba con Oka, ambos parecían bastante enfadados, me pregunto si esto les traerá más problemas en su relación, aunque la verdad ahora mismo no me interesa. Después de clases me disculpe con Suwano debido a que ahora debe encargarse de los asuntos de la clase ella sola y me fui al punto de reunión donde siempre espero a Urabe para volver a casa, ella ya estaba ahí esperándome.
- Hola Urabe, lamento mucho lo que pasó hoy… - Le dije triste, pues la verdad ya me estaba arrepintiendo un poco de haber metido en problemas a bastantes personas por una tontería como esa.
- ¿Te hizo mucho daño? - Dijo con su característico tono frío mientras tocaba mi ojo morado por el golpe que recibí, parecía triste de verme.
- Lo siento mucho Urabe, espero que esto no te traiga problemas con Oka, sé que son muy amigas. - Le dije contándole mi verdadera preocupación, no me gustaría saber que Urabe y Oka están peleadas por la estupidez de sus novios.
Urabe solo negó con la cabeza, parecía que ellas iban a estar bien, después de todo sé que comparten un fuerte vínculo casi tan grande como el nuestro. Urabe y yo partimos en nuestro camino de siempre, cuando salimos de clases en ocasiones solemos pasar a comprar unos cafés en una máquina y sentarnos en el parque cerca de nuestras casas a conversar.
- ¿Por qué comenzaron a pelear? - Urabe fue rotunda en su pregunta, y conociéndola quiera o no ella se enteraría de toda la verdad, así que mejor se lo digo antes de transferir mi moretón en el ojo por medio de nuestro enlace de saliva.
- Veras, hablamos sobre sus problemas con Oka, pero luego Ueno comenzó a decir cosas sobre mí y yo la verdad no reacciones de la mejor manera, aun asi el no tenia derecho de golpearme, le dije que entendia porque Oka se alejaba de él, después de todo se está volviendo un patán. - Supongo que aproveche el momento para desquitarme sobre cómo me siento con Urabe, aunque si le doy un punto a favor de Ueno es que probablemente yo también me volvería un patán si Urabe decidiera distanciarse de mí.
- Ya veo, lamento que hayan peleado, sé que son amigos. - Dijo Urabe con enfado mientras tomaba de su café, me molesta que por culpa de Ueno ahora ella también esté de mal humor.
- Lamento que por culpa de Ueno ahora estés de mal humor, Urabe… - Al decirle eso Urabe me volvió la mirada con enojo, sus ojos expresaban disgusto hacia lo que había dicho y me pregunté por qué.
- No estoy enfadada porque Ueno te haya golpeado, estoy enfadada porque devolviste el golpe, Tsubaki no me gustan las personas violentas que se tiran a los golpes cuando hay problemas y se ponen en peligro de manera estúpida. - Urabe suena muy enfadada conmigo, entiendo bien a lo que se refiere, después de todo ella lleva sus tijeras pero siempre evita hacer daño a los demás.
- Yo…, lo siento Urabe… - Le dije sinceramente, lamentaba que la situación escalara tan rápidamente, debo aprender a manejar mis sentimientos, no me gustaría en el futuro terminar discutiendo con Urabe solo porque soy incapaz de aceptar cuando me equivoco.
- Eres un tonto. - Sin que me lo esperase Urabe se acercó a mí y me envolvió en un cálido abrazo que hizo desaparecer todas mis dolencias físicas, ella tiene ese poder en mí.
- Solo no te pongas en peligro, no quiero que te hagas daño nunca Tsubaki. - Dijo perpetuando nuestro abrazo, yo la abrace por supuesto, el poder sentir su cuerpo sobre el mío es una experiencia que no sucede todos los días.
Urabe y yo terminamos nuestras bebidas y nos disponíamos a seguir por nuestro camino de siempre, hasta que llegamos al lugar donde nuestros caminos se separan, por fortuna y coincidencia ella y yo vivamos realmente cerca el uno del otro a tan solo unos cuantos cientos de metros de distancia, finalmente después del largo día nos disponíamos a comenzar con nuestro ritual, como siempre bajo la atenta mirada del sol que parecía observarnos con todo lujo de detalles.
- Te quiero Urabe. - Le dije, después de la pesadilla de ayer y el día estresante de hoy genuinamente no quería reservarme mis palabras en absoluto.
- Yo te quiero a ti, Tsubaki. - Me respondió con un lindo sonrojo en su rostro, justo para después darme mi ración diaria de su saliva, esa ración que evita que me enferme de esa enfermedad desconocida, esa ración que me cuida del frío o del calor, esa saliva que es base fundamental de nuestro vínculo.
No Urabe, no tan solo te quiero, te amo Mikoto. Pensé hasta que Urabe y yo decidimos seguir cada uno por su camino, al menos hasta el día de mañana.
Pues hasta aquí el primer capítulo de este Fanfiction, aclarar que debido a la universidad tengo mucho menos tiempo para escribir además de dedicarle mi tiempo a otros proyectos que amo y me apasionan, pero ni mucho menos dejaré de escribir este Fanfic y el de Pokémon, dejen una review para saber qué les pareció y poco más hasta la próxima.
