Hola a todos, aqui les traigo el capitulo número dos de este fanfic que se que leerán un total de 0 personas, pero no estoy aquí por los números sino por contar las historias que mi cerebro crea, sin mas ojala les guste este capitulo, siento que quedó más confuso de lo que quería al inicio y no me siento del todo satisfecho pero es un nuevo formato y solo tengo una manera de aprender y mejorar.


Mysterious Girlfriend X: Hija de la constelación virgo.

Capítulo 2: Un laboratorio, un oso de peluche y una foto.


Ha pasado una semana desde mi pelea con Ueno, imagino que pronto él regresará a la escuela, debería preguntarle a Urabe sobre el estado de su relación con Oka, creo que las cosas están yendo mal y incluso más después de nuestra pelea, pero nos son pensamientos importantes en comparación al pensar en mi linda novia quien camina junto a mi debajo de este hermoso atardecer.

- Oye, Tsubaki. - Me dijo Urabe quien caminaba a mi lado, al voltear a verla no pude evitar sonrojarme un poco, esos hermosos ojos me traen loco, últimamente me gusta mirarlos más.

- ¿Qué pasa Urabe? - Respondí tratando de ocultar mi sonrojo, no quiero que piense que estoy pensando cosas raras.

- Pronto cumpliremos un año desde que somos novios, me preguntaba si deberíamos hacer algo especial para celebrarlo. - Me dijo con su tono serio de siempre, pero sé que en el fondo lo dijo con buena intención.

- Es verdad, quedan menos de dos semanas, el tiempo si que pasa rápido, ¿no? - Es increíble lo rápido que pasa el tiempo, ya casi ha pasado un año desde que somos pareja y en este tiempo nos han ocurrido un sin fin de cosas, me alegra ver que después de todo Urabe y yo sigamos estando juntos.

- ¿Hay algo que te gustaría hacer? - Me pregunto Urabe, me hace feliz que ella haya recordado nuestra fecha, realmente no parece el tipo de chica a la que le importan estas cosas.

- Bueno, si quieres podríamos ir a cenar a algún sitio lindo, no salimos muy seguido jaja. - Realmente me gustaría ir a cenar con ella, imagino que lleva un vestido elegante, de solo pensarlo me sonrojo jaja.

- Bueno, me parece una buena idea Tsubaki, nuestro aniversario cae sábado así que después de clases podríamos ir a cenar. - Dijo Urabe poniendo una linda sonrisa en su rostro, Dios como amo cuando me sonríe, a este punto mi sonrojo ya era más que notable.

Caminamos por nuestro camino de siempre hasta que llegamos al cruce de vías donde solemos hacer nuestra rutina, una vez Urabe me dio su saliva me despedí de ella como era habitual pero su llamado me hizo mirar atrás.

- Tsubaki, no creas que lo olvide. - Corrió hacia mí y me dio un beso en la mejilla, es el primer beso en la mejilla que me dio, me quedé en shock.

- Feliz cumpleaños, Tsubaki, nos vemos mañana, adios. - Dijo para irse corriendo a su casa, al verla alejarse solo pude sentirme tremendamente feliz.

No recuerdo haberle dicho que hoy era mi cumpleaños pero ella lo sabía, imagino que no es un dato difícil de descubrir. Rayos, ahora me siento mal por no saber cuando es su cumpleaños, se lo preguntaré mañana después de clases…

Después de llegar a casa estuve toda la tarde sosteniendo mi mejilla, si fuese por mi no la volvería a lavar por el resto de mi vida, Urabe me vuelve loco, definitivamente mañana le preguntaré cuando es su cumpleaños y le daré una gran sorpresa.

Al dia siguiente vi como Ueno regresaba a clases, parecía que sigue bastante enojado conmigo pero no me importa, él es quien tiene que disculparse, aunque debo de admitir que se siente un poco solitario los recesos sin él, Urabe esta con Oka y Sawada, además de que nuestra relación sigue siendo un secreto para todos así que aunque quisiera no sería bueno que nos vieran juntos, aunque ahora que lo pienso, qué importa si todos se enteran que Urabe y yo somos pareja, estamos orgulloso de serlo, ¿no?

Después de la escuela Urabe y yo estábamos caminando asi que decidi que era un buen momento para preguntarle sobre su cumpleaños. - Oye Urabe, ayer me hiciste muy feliz así que me gustaría saber cuando es tu cumpleaños, ya sabes para darte una sorpresa como tú me la diste a mi. - Siempre me sorprende lo nervioso que me pongo cuando le hablo.

- No te preocupes, mi cumpleaños no es importante. - Me dijo con ese tono serio de siempre, sabía que lo estaba diciendo en serio, lo que me impactó un poco.

- A qué te refieres con que no es importante, es el día en que naciste, claro que es importante Urabe. - Le dije tratando de convencerla, la verdad es que me parece triste que piense así de un día tan importante.

- Lo digo enserio Tsubaki, si quieres saber que fecha es, lamento decirte que yo no la sé. - Me dijo Urabe lo que me sorprendió mucho.

- ¿No la sabes? ¿Por qué no la sabes? - Le pregunté, sé que Urabe es misteriosa pero ¿qué persona no sabe la fecha de su cumpleaños?

- Bueno, mis padres nunca me la dijeron así que no la sé. - Con que sus padres no se la dijeron, he ahí otro de los misterios con respecto a ella, nunca he conocido a sus padres, me pregunto por qué.

- Oye Urabe, no quiero interrogarte pero porque nunca he conocido a tus padres, sé que trabajan mucho, pero aun así es extraño. - Pregunte esperando una respuesta que me da que no llegaría.

- Lo siento Tsubaki, supongo que aún es pronto para hablar de esas cosas… - Me dijo siendo evitativa con la pregunta como lo supuse que haría.

- Urabe, estamos por cumplir un año como pareja, no creo que sea pronto para hablar. - Le dije con tono triste, de verdad me preocupa que no confíe tanto en mí como para contarme sobre sus padres o su pasado.

- Lo siento Tsubaki, solo no me siento preparada para contarte según qué cosas, con el tiempo me armare de valor y te contaré todo, lo prometo. - Me dijo, de verdad parecía triste al decirme esas palabras, supongo que debo hacerla sentir que soy alguien de confianza.

- Lo siento Urabe, no era mi intención hacerte sentir mal. - Me disculpe, no quería hacerla sentir así después de todo.

Al rato ya llegamos a nuestro lugar donde hicimos nuestro ritual, hoy no hubo beso en la mejilla como debí suponer pero hoy en especial su saliva sabía menos dulce de lo común, imagino que su estado de ánimo estaba bajo por nuestra conversación de antes.

- Adiós Tsubaki, nos vemos mañana. - Me dijo tristemente, si por mi paranoia fuese incluso diría que el solo que siempre nos observa también se encontraba triste, pero decidí no molestarla más.

Usualmente iría a casa pero hoy me sentí con ganas de caminar un poco así que me desvie un poco, sin quererlo llegue cerca del lugar donde Urabe me dio su saliva una de las primeras veces al inicio de nuestra relación, realmente el lugar se encontraba bastante apartado y al ser una casa abandonada daba bastante miedo, me pregunto como Urabe conocía ese lugar sabiendo que acababa de llegar a la ciudad.

Sin pensarlo dos veces camine en dirección a ese lugar, como lo suponía seguía igual de abandonado y sucio a como estaba la primera vez que lo visitamos juntos, me recoste sobre la ventana rota a observar la caída del sol sobre el horizonte, hasta que un pequeño artefacto llamó mi atención, era un peluche quemado curiosamente bien acomodado sobre los escombros, me pregunto si este fue el peluche de alguna niña en el pasado, al sujetarlo por alguna razon senti un fuerte dolor en el pecho, como si mi corazón reaccionara a este peluche, así que lo deje justo donde estaba.

- ¿Qué habrá sido este lugar? Tiene muchos enchufes eléctricos y…, ¿espera que es eso? - Dije en voz alta al percatarme de lo que parecía una escotilla escondida entre montones de maderas y cartón, al acercarme y apartar los escombros abrí esa puerta dejando al descubierto unas escaleras de mano que daban al interior del lugar, quiero entrar a ver que hay ahí abajo pero mi voz de la razón me dice que es mejor dejarlo estar, supongo que debo preguntarle a Urabe porque conoce este lugar y si ella sabe que hay ahí abajo, creo que es mejor que me vaya antes de meterme en problemas.

Al día siguiente volví a hablar con Urabe, quien parecía muy cansada, me pregunto si no había dormido bien la noche anterior. - Estás bien Urabe, pareces muy cansada. - Le pregunté sin pelos en la lengua, es normal que tu novio se preocupe de tu salud, ¿no?

- Anoche tuve muchas pesadillas, no pude dormir bien… - Me dijo un poco irritada.

- ¿Lo siento, tuvo que ver con la conversación que tuvimos ayer? No era mi intención provocar malos pensamientos. - Le dije en modo de disculpa no tenía intención de que pasara algo así.

- Tsubaki, solo hay cosas en las que no suelo pensar, y tener que hacerlo me da dolor de cabeza, prefiero dejar las cosas así. - Urabe de verdad parecía cansada y triste.

- Por cierto Urabe, ayer estuve cerca de la casa abandonada a la que me llevaste hace un tiempo, me surgió la duda y me gustaría saber cómo conoces ese lugar, después de todo tenía entendido que por esa época te habías mudado a la ciudad ¿no? - Le pregunté pero al decirlo su cara pareció cambiar de cansancio a enojo.

- Qué hacías en ese sitio Tsubaki, no quiero que vuelvas a estar ahí nunca más. - Me dijo enojada, realmente no entendía porque se había puesto así, esta vez sí me hizo enojar, así que le respondí.

- Vamos Urabe, solo te hice una pregunta, ¿porque nunca respondes lo que te pregunto? - Le dije enojado, pero ella en su clásico movimiento sacó las tijeras de su ropa interior y cortó las hojas de un árbol detrás de mí.

- No quiero que vuelvas a ir a ese sitio. - En su tono se escuchaba verdadero enojo, nunca había visto a Urabe así de enojada.

Caminamos hacia el lugar de siempre pero ninguno de los dos estaba de buen humor como para hacer nuestra rutina, así que nos despedimos sin más…, fui a comprarme un refresco y una vez vi que Urabe se había alejado lo suficiente hice lo que debí hacer desde ayer. Corrí rápidamente en dirección a la casa abandonada al llegar no pude evitar ver al oso quemado de ayer y volví a sentir la punzada en el corazón pero estaba lleno de decisión y calor, quite los escombros que cubrían la escotilla y me anime a bajar por las escaleras.

Realmente me pregunto que es este lugar, quién lo construyó y porque Urabe se enfadó tanto al mencionarlo, la bajada era larga pero tras bajar unos 15 metros finalmente llegue a lo que parecía ser un laboratorio, habían varias estanterías con libros que difícilmente pueda llegar a entender, todo estaba bastante derruido pero un objeto en específico llamó mi atención, había una computadora, al acercarme vi que estaba conectada a la red así que la encendi, la pantalla se iluminó y tras un sonido horrible en la pantalla apareció un titulo que decia "Proyecto X", "insertar contraseña".

- ¡Mierda! - Dije en voz alta, mis planes habían sido frustrados, apague la computadora pero me percate de un objeto lleno de polvo encima del escritorio, al agarrarlo y limpiarlo un poco pude ver que era una foto, en la foto estaba ¿Urabe? con un señor vestido de doctor, Urabe estaba sobre sus hombros sonriendo, ¿este será el padre de Urabe? Agarre la foto y me fui del sitio al salir volví a ver el maldito oso, cerré la escotilla y me fui a casa.

Al bajar por el monte por donde se accede mi peor pesadilla se hizo realidad…, estaba Urabe esperándome con un rostro serio amenazador, supongo que esto no salió tan bien como pensé que saldría.

- Akira, traicionaste mi confianza. - Urabe se refirió a mi con mi primer nombre, era la primera vez que lo hacía pero en vez de sentirme emocionado me sentí completamente ahogado por sus palabras.

- Urabe…, ¿quien es este? - Le enseñe la foto que encontré en el escritorio al mostrarla Urabe tuvo una reacción dolorosa, de sus ojos comenzaron a brotar lágrimas, su expresión no cambió pero comenzó a soltar lágrimas que me apuñalaban al instante.

- Akira, nosotros termin… - Urabe iba a decir la frase que supuse que iba a decir pero en vez de eso no la termino y se fue dándome la espalda, no se despidio, ni me recrimino, no tomo la foto o me golpeo con sus tijeras, solo se fue sin decir nada.

No sé porque no la detuve o no dije nada, a lo mejor por el miedo a la posibilidad en que rompa conmigo o porque realmente sabía que tuve la culpa al haber roto su confianza, pero al fin y al cabo no hice nada y deje que se fuera…


Pues hasta aqui el capitulo, porque Mikoto Urabe es una chica tan misteriosa, porque su pasado le trae pesadillas, quienes son sus padres, que es el proyecto X, estas y mas preguntas son las que tiene Akira Tsubaki, acompañemos a Akira en su búsqueda por desenvolver todos estos misterios, este capitulo fue corto pero me siento más cómodo con capítulo de 2000 palabras, habrán algunos más cortos y otros más largos, pero por esta ocasión este acaba aquí.