CAPÍTULO 18.
AQUELLOS EN LAS SOMBRAS.
SECTOR SYGNUS.
GEMENON.
BIBLIOTECA CENTRAL DE LA ORDEN DE ZEUS.
Baltar manejaba un extraño método de trabajo al hacerlo en equipo. Simplemente pedía algo y alguno de sus asistentes lo hacía y aquello era una operación que se repetía una vez tras otra.
Tenía días metido a piedra y lodo en la biblioteca, comparando cuanto dato disponible le era posible obtener de aquellos antiguos archivos. Mucho de aquel material estaba traducido de los antiguos dialectos e idiomas que se usaban en las colonias en los tiempos cuando vivían en Kobol.
Se podría decir que los datos que tenía a mano, no eran otra cosa que interpretaciones de los clérigos que se dedicaron a traducir.
En medio de aquel caos, un sonido se hizo presente, un sonido que en un principio nadie se imaginaba de donde procedía; pero pronto descubrieron que seguramente segundos o minutos después de escuchar aquel sonido alguien iba a morir o algo sería destruido. El sonido de pequeños motores a reacción se hizo algo familiar para los civiles y militares en todas las ciudades de Gemenon, también el sonido de las explosiones que ocurrían en diversas partes de las ciudades y pueblos.
Aquello era algo nuevo para las fuerzas leales a Fotsis, nunca antes habían enfrentado algo similar.
Pequeños vehículos a control remoto aparecieron un día de la nada. Volando por entre los edificios de muchas de las principales ciudades, volando sobre plazas y avenidas. En medio de aquello, muchos de los civiles se veían maravillados por aquellos aparatos que volaban sobre sus cabezas, aunque con un miedo patológico a las máquinas, aquello los había maravillado por sus movimientos casi sincronizados y la facilidad con la que se movían.
En algún punto, uno de esos aparatos giró lentamente, como si buscará algo. Lo encontraría a solo unos metros en una esquina de una plaza.
Un grupo de soldados coloniales que miraban aquel despliegue, acto seguido aquel aparato se aproximó hasta aquellos soldados. Flotó hasta una distancia de un metro de aquellos hombres, giro hasta mostrar su costado, donde ciertas letras estaban escritas. ¡Boooooom!.
Aquel había sido el primer uso confirmado y documentado de uso de drones Harpía en las colonias.
Horas después, cientos de aquellos aparatos volaban por muchas de las ciudades y pueblos de Gemenon. Atacaban grupos de soldados y vehículos militares a placer y sin que pareciera pudieran ser detenidos. Algunos de los soldados coloniales leales a Fotsis disparaban a esos pequeños aparatos con éxito variable.
Al estudiar uno de aquellos aparatos derribados, los ingenieros militares coloniales se dieron cuenta que eran vehículos operados a control remoto y de inmediato pusieron en acción sistemas de guerra electrónica alrededor de sus bases y ciudades principales. Para su mala suerte, la señal con la que aquellos vehículos eran controlados, no era otro que un sistema que empleaba señales sub espaciales.
Baltar espero por un minuto, no se escuchó explosión alguna, seguramente el blanco de aquel vehículo no está cerca.
"Ese sonido es aterrador". Caprica llevó una taza con té al científico. "Escuche decir a uno de los soldados que golpearon una de las bases fuera de la ciudad".
"¿Fuerte?".
"Solo quedan 5 Raptor que pueden volar".
"Creo que nos estamos quedando sin tiempo". Baltar miró todos los documentos y Codex frente a él. "Tengo un punto aproximado, pero no sé qué tanto".
"Por lo menos creo que ya estamos más cerca".
El sonido de la puerta al abrir hizo que el doctor y Caprica giraran su rostro para ver quien entraba. No era otra que la Almirante Cain.
"Almirante". Caprica hizo un gesto con la cabeza mientras que Baltar sólo miró aquella mujer por algunos segundos.
"¡Necesito que me digan que tienen algo y también que tienen una ubicación de lo que sea que esté en esos libros!". Baltar levantó la mirada y vio directamente a la mujer. Aquello era una orden en todo el sentido de la palabra.
"Solo pudimos encontrar un punto aproximado, desafortunadamente, ese punto se encuentra en lo que puede ser territorio cylon". Baltar dirigió la atención de Cain a un mapa estelar con cientos de notas por toda la superficie. "No podemos entender el Codex como tal, pero dejaron algunos dibujos de sistemas estelares por donde pasaron y en uno de ellos parece haber una referencia a una estrella de faro (estrella de neutrones). No podemos verla desde las colonias, pero sabemos de ella por un reporte durante la Guerra Cylon, una nave espía la detecto muy dentro del territorio cylon durante una misión de exploración, gracias a ello, creo que podemos hacernos una muy buena idea de la ruta por la cual llegaron, podemos encontrar varias referencias similares a lo largo de todo el Codex y algunos escritos, aunque son los menos y no podemos confiarnos de la traducción".
"¿A qué distancia está la estrella faro?". Cain ni siquiera levantó la mirada de aquel mapa.
"A unos tres meses de viaje, tómelo o déjelo. Pero como le dije, una nave tendría que entrar muy profundo dentro del territorio cylon, solo para poder verla y después tendrían que buscar la siguiente referencia. Lo que les llevaría meses". Baltar miraba a la mujer con creciente interés y disconfort, algo en ella había encendido sus alarmas.
"Entonces deberá prepararse doctor, porque iremos a buscar esta estrella".
"¿¡Disculpe!?".
"Me escuchó, Doctor Baltar. El Padre Fotsis está preparando todo de la manera más discreta posible, se está recolectando provisiones y suministros de todo lugar donde se puedan encontrar. Defender Gemenon es imposible con las fuerzas leales a Adar y me duele decirlo, pero no sabemos si podremos hacer algo contra estos herejes de la Tierra y las posibilidades de un ataque sobre objetivos en el planeta son muy altas". Cain levantó la mirada, una que a cualquiera daría miedo. "Estoy segura que nos atacarán en las próximas 50 horas; tenemos varias naves civiles listas para partir, tomaremos todas las naves militares y vamos a encontrar este lugar, buscaremos y encontraremos la evidencia que necesitamos para hacer entrar en razón a todos en las colonias".
Cain había cambiado su tono, estaba molesta.
"Prepárense a salir en tres horas doctor". La forma como Cain hablaba la desenmascara a los ojos de Caprica. Algo andaba mal y la mujer no les había dicho. "Gaius, creo que estamos en problemas, voy a llamar a casa".
"También pide algo de comer". Caprica saldría en busca de Telus y algo para comer.
CAPRICA.
DOS HORAS ANTES.
OFICINA DEL PRESIDENTE ADAR.
Un escalofrío había recorrido la espalda de todos los presentes en la oficina del presidente.
La Tierra y Meriva habían presentado la lista de blancos en y alrededor de Gemenon; si aquello era cierto, no menos de tres cuartas partes de las instalaciones militares, naves, edificios gubernamentales y objetivos de infraestructura civil serían atacados dentro de algunas horas. Aquello significaba que al menos el 75% de la infraestructura militar, suministro y apoyo serían destruidos.
La reconstrucción sería un infierno y seguramente tardaría décadas.
"Además de estos ataques, unidades del SAS con el apoyo de fuerzas especiales de Akhmat atacarán una base de la Marina Colonial en busca de varios objetivos de alto valor". El coronel dando el informe en la pantalla presentaría las fotos de dos infantes de la Marina Colonial. "Nuestras investigaciones indican que ellos fueron los que lanzaron el misil a la embajada".
"Coronel, ¿cómo llegaron a esa conclusión?". Adar en verdad estaba interesado en esa respuesta al igual que Ramoss.
"Digamos que un pajarito me lo dijo". Waller sonrió de manera que hizo temblar a todos. Durante varios días, cuerpos de soldados y personal relacionado con el transporte y distribución de armamento fueron encontrados en algunos lugares de Caprica. Nadie se atrevió a preguntar, pero sabían la respuesta. "Nuestras fuerzas de cazadores entraran a Gemenon durante el ataque y nuestros objetivos deberán ser capturados vivos de ser posible, algunos de ellos serán entregados a ustedes. Pero dos de ellos nuestros".
"Procuradora Waller, ¿quiénes son esos objetivos?". Ramoss estaba sudando al preguntar aquello.
"Mientras no lo sepan, podrán negarlo general".
"Creo que está abusando de la confianza y de la libertad que le hemos dado señora procuradora". Ramoss miró la pantalla consciente de con quien hablaba. "Atacar a las fuerzas de Fotsis era una cosa, pero entrar a Gemenon y tomar prisioneros sin siquiera decirnos quiénes son, ya son atribuciones que no creo le correspondan".
"Son atribuciones, que por cuestiones de política no pueden tomar ustedes. Ustedes tienen una manera de negar cualquier relación con nuestra acciones". Saliina se llevó las manos al rostro, las cosas en el futuro no son bonitas, nosotros seremos los malos, ustedes no".
"¿Se dan cuenta que después de eso, el pueblo colonial no quería nada con el imperio?".
"Lo que pase a futuro, será en el futuro, señor presidente. Mientras tanto, creo que vamos a tener que preparar algo para informales a su pueblo, pero mientras tanto, los preparativos ya están listos".
"¿Cuándo?". Adar miro la imagen de Waller y del Coronel Tau'ri.
"10 horas". Respondió el coronel mientras miraba una tablilla. "Solo esperamos los resultados de un reconocimiento y cuando sepamos que los blancos están en su ubicación, atacaremos".
Adar miró a todos a su alrededor, la mayoría de sus asistentes tenían rostros sombríos. Sabían que no podían hacer nada en contra de la fuerzas de la Tierra y Meriva de manera conjunta, sólo les quedaba ver cómo el ataque se realizaría y esperar que ocurriera lo mejor en el plano político y militar.
Nagala miró al presidente de las colonias, se notaba más delgado, cansado.
"Quisiera pedirles algo coronel, procuradora. Quiero pedirles que cuando se pregunte quienes planearon la operación, digan que la marina colonial formó parte de la planificación y de la selección de blancos. Que se diga que yo tuve la última palabra sobre esos objetivos".
"Almirante, eso lo pondría en la mira de los críticos de su gobierno. Sería suicidio político". Waller miraba a Nagala con cierta preocupación.
"A modo de ver sería lo mejor, Caín atacó sus naves, podría verse como la manera en que la Marina Colonial está tratando de enmendar esa agresión".
"Almirante Nagala, ¿Quieres salpicarte de lodo conmigo?". Adar sonreía de manera cansada al decir aquello.
"Señor presidente, es mejor tener a alguien dentro de nuestro gobierno para que la culpa pueda caer. Yo casi estoy al final de mi carrera y aunque no sería el final que había planeado, estaría más que dispuesto para evitar la caída del gobierno colonial". Nagala parecía convencido al decir aquello, su mirada reflejaba seguridad, por lo menos esos le había dado algo de tranquilidad al presidente.
"Si ese es el caso, que así sea". Adar miró la pantalla frente a él. "Coronel, procuradora, de ser posible quisiera hablar con el Presidente Andreotti y con el primado Kastrol antes de realizar el ataque".
"Informaré de inmediato al presidente señor". El coronel cortó la comunicación.
"Deme unos minutos señor". Waller hizo un gesto a su oficial en su consola de comunicaciones. "El también quería hablar con usted señor, estoy segura que estar esperando esta llamada".
Adar y el resto de su personal, se sintieron un tanto nerviosos, aquella era la primera vez que estarían hablando directamente con Marek; en todos los meses de negociación y de acercamiento entre los tres poderes, el contacto con Meriva había sido por medio de representantes y en su momento, mediante el embajador Cádiz. La explicación de los representantes del imperio había sido una muy sencilla, aunque un tanto ofensiva para el gobierno colonial.
"Está ocupado a muerte"
En un primer momento, el hecho de que Marek fuera a la reunión donde se había pagado por la invasión del espacio colonial, fue tomado como un verdadero interés en las colonias. Algunos incluso creyeron que el imperio buscaba verse beneficiado y en una buena posición con respecto a los Tau'ri en cuanto a un tratado comercial o de defensa en la galaxia
Lo que no sabían y la verdadera causa de ese silencio por parte del primado, no era otra cosa que la advertencia que Mildea les había dado meses atrás. Para ese momento, sin que la Tierra ni nadie supieran, el imperio estaba aglomerado fuerzas de todos y cada rincón. Cada planeta, colonia, estación y flota de estadía, eran informados sobre el conflicto en un futuro cercano y todos estaban respondiendo.
Adar, espero unos minutos, cuando el escudo de armas del imperio apareció en su pantalla; Waller ocupó una mitad y segundos después, la imagen de la oficina del primado apareció.
"¡Me lleva la chingada!, ¡NOOOO, CABRON!, ¡ENTIENDE!, ¡No sé dónde, ni cuántos, ni quiénes!, ¡SOLO CARGA LAS MALDITAS BOMBAAAAAAS!. Marek arrojó el comunicador a la pared y de pronto se dio cuenta se las miradas clavadas en él. "Hola soy el Primado Marek Kastrol, tal vez me recuerden en conferencias como, Creo que es un golpe de estado y El contraataque más ridículo de la guerra. En los siguientes minutos, les demostraré porque no deben aceptar puestos de gobierno, que otros les imponen".
El primado se dejó caer sobre la silla de su escritorio y se llevó las manos al rostro, estaba tan metido en su asunto que no se dio cuenta que sus ojos brillaban y su cuerpo liberaba una neblina negra que se extendía por su oficina. A su lado Radus servía una taza de té al primado y hacía una pequeña reverencia hacia la pantalla, detrás de ellos, Zella hacía reverencia tras reverencia, todo el mundo entendía que no era otra cosa más que una forma de disculpa por el comportamiento del primado.
Para ese punto, los colonos estaba ciertamente familiarizados por con las formas de vida del imperio; de Radus sabían por Roslin, aunque ver por primera vez aún ser como Zella, con sus alas y sus brazos extras era un tanto diferente, pero todos fueron profesionales y mantuvieron sus caras sin expresión alguna, solo una que otra por el comportamiento del primado.
"¿Señor?". Sellina habló, para todos, su rostro reflejaba preocupación y se notaba un tanto ¿excitada?. "Señor, puedo regresar de inmediato, si necesita mi ayuda, estoy más que lista".
"Sellina, no es necesario, mataría por uno de tus masajes de pétalos de Riyia y agua Alcanzha, pero desafortunadamente no tendré tiempo". La forma en que Waller había respondido a esas palabras fue algo interesante. "Pero es hora de los negocios".
Marek se incorporó y sorbo al té frente a él, segundos después lo bebería de golpe.
"Presidente Adar, damas y caballeros, me disculpo por mi exabrupto, pero en estos momentos el imperio se está preparando para un baile del que posiblemente no podremos escapar. También le ofrezco una disculpa por no haber entablado contacto personalmente con ustedes en los meses anteriores, pero las actividades dentro del imperio mantienen realmente al borde del colapso".
"Entendemos Primado Kastrol, por nuestra parte no existe enojo o resentimiento por ello'. Adar miraba interesado a la criatura al otro lado de la línea. "Sabemos que el Imperio Meriva, es mucho mayor que las colonias y el trabajo de administrarlo debe ser abrumador".
"Llámame Marek y si lo es. Más en estos meses". Marek se incorporó y vio directamente a la pantalla. "Estoy seguro que Sellina ya dio un informe detallado sobre nuestro plan de ataque, como estoy seguro comprenden, esto no es más que una operación punitiva en contra de las fuerzas leales a Fotsis. Debemos dar, por lo menos en apariencia, una respuesta acorde con lo que pasó en la embajada en Caprica, pero en verdad, es una forma de reducir el poder militar de la Orden de Zeus a corto plazo; según me han informado mis oficiales de inteligencia, está operación si sale bien, evitará que las fuerzas rebeldes ataque objetivos en otros planetas en fuerza".
"Entendemos Marek, pero esto nos deja en una posición precaria ante el pueblo de las colonias. Vamos a permitir a poderes extranjeros atacar objetivos en uno de los planetas de la colonia y el resultado será la muerte de miles de ciudadanos coloniales". Adar miró con seriedad a Marek, se notaba la presión bajo la que estaba. "Lo mismo voy a decirle a Matteo, las colonias necesitan ganar algo de esto. No podemos presentarnos ante nuestro pueblo con las manos vacías".
"Imaginé que dirías algo así y estoy seguro que Matteo también te dirá lo mismo. Estamos trabajando en un plan, para ser sincero, un paquete de bienvenida a la galaxia, si lo quieres ver asi". Marek tecleo algunos comandos y una serie de imágenes de maquinaria y productos aparecieron en la pantalla. "Equipos médicos, tratos comerciales e intercambio de tecnología, queremos que se vea como algo en aras de la amistad entre nuestros pueblos".
"Y la verdadera razón detrás de ello". El General Perrhios había dicho aquello con seriedad en su voz.
"Queremos prevenir algo, ¿Qué?, no sabemos. Matteo seguramente les dirá lo mismo, buena parte de estos equipos son equipos del imperio, equipos antigüos, cosas que a nosotros no nos sirven, pero que para ustedes será un salto de no menos de 50 años". Detrás del primado, Ramus parecía preparar una bebidas
"¿Tendremos escudos?". Uno de los asesores se adelantó, preguntando lo que todos querían pero nadie se atrevía.
"No, son equipos que llamamos Placas de dispersión, funcionan contra peligros cinéticos y de alta energía. Para sus Battlestar creo que serían muy funcionales, no estamos integrando sistemas de energía y eso es muy necesario para los escudos. Nuestros escáneres nos dicen que sus reactores generan suficiente potencia, siempre y cuando se reduzca el consumo dentro en partes no esenciales de la nave durante el uso de las placas. Claro está que se puede resolver el problema integrando un reactor más a la nave." Marek tecleo de nuevo algunos comandos y gráficos aparecieron junto con algunos esquemas de varios modelos de sus naves. Ramoss y Nagala sintieron su corazón detenerse al momento de ver aquello; esquemas tan detallados que parecía los habían copiado directamente de los planos de sus naves. "Junto con esto, les vamos a enviar algunos de nuestros esquemas para armas nucleares, mi gente me dice que esto mejoraría sus posibilidades de enfrentarse contra naves equipadas con escudos, por lo menos contra Ha'tak de clase Alpha y Betta, que si somos sinceros, son la mayoría de los que se usan alrededor de la galaxia".
"Primado, quisiera preguntar algo". Ramoss quería aprovechar esta oportunidad, hace meses que tenía una duda en su mente.
"Dígame general".
"Los Ha'tak son muy comunes alrededor de la galaxia. ¿Tienen un número aproximado, de cuántas de estas naves están en servicio cerca de nuestras fronteras? y en el caso de obtener uno, el imperio o la Tierra, ¿Estarían dispuestos a ayudarnos con el estudio y uso de esta tecnología?".
Todo el mundo dentro de la sala aguantó la respiración al escuchar las preguntas, aquello no era para menos.
De forma inmediata, el gobierno de las colonias había visto a los Ha'tak como una amenaza y una enorme oportunidad para adquirir ciertas tecnologías. El departamento de R habían dejado claro muchas veces, si la Tierra pudo adquirir este tipo de naves, podía explicar cómo habían avanzado tan rápido y por consecuencia, superar a las colonias en tantos campos.
De forma secreta, se planteó y planeo la forma en que las colonias pudieran capturar una de estas naves.
Desafortunadamente, la Batalla sobre Caprica, había dejado claro que las naves coloniales, no eran otra cosa que enormes blancos, con fuerte blindaje, pero enormes blancos al final del día. El sistema de salto colonial, sólo podía cubrir 30 años luz, esperar a que subsistema enfriara y podía saltar de nuevo, una clara desventaja contra el sistema que parecía ser el preferido en la galaxia.
"Si llegaran a obtener una en condiciones de uso o por lo menos, una que pudieran estudiar, los podríamos guiar en el camino; no necesitamos sistemas enteros destruidos por no saber qué hace un botón". Marek dio un trago a su té, después Ramus sirvió un poco más del líquido en la taza. "Pero temo que por ahora tiene cosas más importantes en que pensar".
"¿Había querido preguntar sobre ello? Adar miró aquél ser con intriga. "Todo esté movimiento de tropas, no es por Fotsis y sus rebeldes, ¿Qué ocurre?".
"Nos dieron una advertencia, no la estamos tomando muy a pecho".
"¿Advertencia?".
"Estoy seguro que Matteo te dirá todo…, por mi parte…, creo…., que…". ¡Puuuuu!.
La cabeza del primado se estrellaba contra su escritorio y lo que parecía ser ronquidos se escuchaban por las bocinas de la oficina del presidente Adar.
"Te dije que la Tetrodo toxina funcionaría". Ramus se acercó y revisó al primado, después de asegurarse que estaba dormido, giró su rostro hacia la pantalla e hizo una pequeña reverencia. "Me disculpo por el inconveniente, pero el Primado Kastrol lleva días sin dormir, este fue el único momento en que bajo su guardia". Zella apareció con una manta y la colocó sobre el primado. "Presidente Adar, le enviaremos un informe detallado sobre los sistemas que enviaremos, también técnicos para ayudarlos a instalar los componentes en 50 de sus Battlestar, debo decirle que buena parte de esos sistemas, podrán operarlos después de que sus técnicos sean capacitados, construirlos aún no, eso tardará años".
"Señor Ramus, no lo tome a mal, pero quisiéramos una confirmación oficial de esto". Ramoss estaba nervioso después de todo lo que había visto.
"La tendrán tan pronto el primado despierte y la firme general, pero puedo asegurarles por mis ancestros que esto se les será entregado a la brevedad".
"¿Y sobre este ataque?". Adar miraba con preocupación al mayordomo del primado mientras esté tomaba una tableta y una serie de hologramas aparecían frente a ellos.
SECTOR SYGNUS.
GEMENON.
PUESTO DE MONITOREO DEL ESPACIO PROFUNDO.
El planeta Gemenon estaba rodeado por una vasta red de satélites equipados con DRADIS adaptados para la detección a larga distancia, otros con sistemas de medio y corto alcance con capacidad de guía para misiles y corrección de artillería a larga distancia para las Battlestars asignadas al planeta. Los menos, satélites y estaciones orbitales con una amplia gama de sensores ópticos y electrónicos; sistemas de escucha, guerra electronica y una cantidad enorme de equipos de comunicaciones.
Entre aquel enjambre de aparatos, había dos en particular que destacaban del resto. Un par de plataformas de armas pesadas recién puestas en órbita meses atrás.
Las nuevas plataformas de defensa Caliope, con sus 800 mts de largo y 80 de ancho, estaban equipadas con una serie de baterías AAA cubriendo sus enormes cargadores repletos de misiles Hellios. Cada uno, con una cabeza nuclear de 45 megatones suficiente para causar daños enormes a cualquier nave cylon conocida por los colonos.
Aquellas plataformas eran una aventura privada de Canceron Weapons Factory, una de las empresas más grandes de armas en las colonias. Meses atrás, cuando el proyecto solo era una plataforma a medio terminar, los ejecutivos debetian si continuar con el proyecto y cancelarlo, el gobierno demostraba poco interés en el sistema y los costos de producción subían día tras día.
Después, de la nada un milagro ocurriría y CWF recibiría la solicitud por parte del gobierno de las Colonias de continuar con el proyecto y presentar por lo menos 5 prototipos con diferente configuración de armamento. El gobierno colonial quería tener algún tipo de seguro mañana en caso de ser atacados y aquellas plataformas parecían prometedoras, uno de tantos proyectos en las colonias.
Ahora, las únicas dos plataformas completadas, para mala suerte de Adar, estaban bajo el control de las fuerzas de Fotsis, las dos armadas con armamento capaz de poner fuera de combate o destruir cualquiera de sus naves.
En tierra, uno de los oficiales encargados de los DRADIS miraba la pantalla sin perder el más mínimo movimiento de algo en su sector. Estaba encargado de un DRADIS muy especial, era uno de los pocos sistemas de barrido continuo y a diferencia de sus hermanos, una serie de antenas emitían señales una tras otra, lo que permitía obtener una imagen de cualquier movimiento en una zona específica del espacio sobre el planeta.
Aquel operador miraba la pantalla, algo llamaba su atención desde hacía unos minutos. Pequeños puntos aparecían y desaparecían, parecían al azar pero algo le preocupaba, algo no estaba bien y había hecho varios diagnósticos al sistema. Todos normales.
"¿Aún estás con eso?". Preguntó su compañero mientras miraba esa misma pantalla.
"Esos puntos no dejan de aparecer. Creo que voy a llamar a los técnicos más tarde".
Segundos después, solo segundos después, una explosión se escuchó, seguida de otra y otra; ambos hombres sintieron una vibración en el edificio. Después, algo atravesó el techo justo detrás de ellos, atravesó el piso y un resplandor se hizo presente, aquello fue lo último que ellos vieron.
Por todo el planeta, el sonido de alarmas antiaéreas cobraron vida y las armas AAA abrieron fuego aunque ni siquiera tuvieran blancos a qué apuntarles.
Alrededor de todo Gemenon, edificios y almacenes en bases militares explotaban después de ser golpeados por algo. Los colonos no podían ni siquiera imaginar que aquello no era otra cosa que misiles de tipo crucero lanzados de las naves Tau'ri. Con un diseño furtivo, velocidad hipersónica y sistemas de guerra electrónica avanzados, aquellos misiles solo eran visibles durante su ingreso en la atmósfera y durante su fase final de aproximación a su blanco; aquello cuando caían en un ángulo de 90 dejando tras de sí una estela de vapor.
Detrás de ellos, la segunda ola de ataque estaba acompañada por drones y los primeros bombarderos que se lanzarían contra objetivos especiales. Junto a esa marea de metal, F-302, Viryiant (la variante del F-302 de Meriva) y una mezcla enorme de cazas buscarían presas tanto en el espacio como en la atmósfera del planeta.
En esta ocasión, los sistemas DRADIS de las Battlestar los habían detectado y lanzaba sus Viper y Raptor cargados con todo lo que tenían. Aquello era algo que habían esperado y todos los tripulantes de aquellas naves sabían que la batalla frente a ellos no sería fácil.
Los agentes de inteligencia y de R habían pasado semanas estudiando videos y alguna información sobre cómo operaban sus contrapartes del imperio y de los Tau'ri. Habían adaptado una vieja estrategia de la Guerra Cylon a un modelo actual.
En el pasado, las contramedidas de guerra electrónica Cylon habían hecho casi imposible el uso de misiles a grandes distancias. En lugar de ello, Raptors usando su DRADIS a máxima potencia, daban una posición aproximada de los Raiders y transmitían esa información a los Vipers, que a su vez disparaban con sus cañones a larga distancia. La falta de gravedad y resistencia en el espacio, permitían que las municiones se convirtieran en una suerte de micro asteroides, que eran lanzados a la trayectoria de los adversarios.
Ahora, servían de guías para misiles lanzados desde escuadrones de Viper frente a ellos.
Las naves coloniales lanzaron sus misiles y rompieron formación, era muy posible que los cazas Tau'ri y merivias ya hubieran lanzado sus misiles y su única opción era tratar de evadir al misil confundiendo su sistema con guerra electrónica y usando su número para romper el enganché.
Segundos después de aquella maniobra, varios pilotos de Viper pudieron ver explosiones en la distancia, después, hubo explosiones entre sus compañeros. Uno de los pilotos de Raptor vio como un misil tau'ri pasaba por delante de su Viper cuando terminaba de hacer un giro a la derecha.
En otros sectores alrededor del planeta, los grupos de caza ya habían hecho contacto y un verdadero combate se desataba con cientos de cazas involucrados por cada bando. Los Vipers demostraban su capacidad de maniobra golpeando algún desafortunado caza o bombardero enemigo, que en la mayoría de los casos y para buena suerte de sus pilotos, soportaba el impacto de esa munición de 30 mm con la ayuda de su blindaje; aun así algunos pilotos coloniales habían logrado derribar a sus adversarios.
Por su parte, las naves aliadas disparaban sus railguns y misiles de corto alcancé. A diferencia de sus contrapartes, un impacto de esas armas era suficiente para destruir un Viper o un Raptor.
A bordo de The Witch of the Abyss, Sellina miraba la pantalla con el despliegue táctico de las unidades que atacan Gemenon, casi todo estaba de acuerdo al plan, la resistencia era algo mayor de la esperada, pero dentro de los parámetros de los planes. Hasta ese momento, Meriva había perdido 123 cazas y naves de ataque, los Tau'ri poco más de 100, para una operación de ese tamaño el número era más que aceptable. Todo el mundo sabía que no importaba la superioridad tecnológica que se tuvieran sobre tu adversario, las bajas era algo que no se podía evitar si se entre los planes estaba causar la menor cantidad de bajas civiles.
Waller notaba como el frente se desplazaba a órbitas más bajas y el número de Vipers iba mermando poco a poco. Los primeros bombarderos se acercaban a sus objetivos y sus grupos de cazadores estaban por llegar a sus áreas de aterrizaje.
"Procuradora, el asalto parece que comenzará como estaba planeado".
"Quiero a Fotsis vivo, el resto de los blancos es secundario". Waller dirigió su mirada a una de las pantallas. Mostraba la ubicación de la flota leal a la Orden de Zeus; las battlestar y otras naves estaban rodeadas por las naves civiles a modo de defensa. "¿Cuánto tiempo hasta que lleguen los paquetes de ataque a las naves rebeldes?".
"10 minutos, los Pigeons lanzarán en tres minutos señora". La controladora envió una imagen donde aprecian las naves de Meriva y algunas naves de ataque Tau'ri en camino a sus blancos.
"¿Algún movimiento de esas naves?".
"Ninguna procuradora, solo algunos Raptor que llegaron hace unos minutos". Después de ello, aquella misma controladora revisó algunos datos. "Antes de eso, hubo transferencias de las naves civiles a las Battlestars y a otras naves civiles". La Mirada de Sellina cambio, algo llamó su atención y tuvo una corazonada.
"Comunícate con los cazadores, quiero que hagan un escaneo en el objetivo".
Por varios minutos Waller permaneció en silencio, su instinto le decía algo. En la pantalla principal del puente de mando, se mostró la sede de La Orden de Zeus, después un esquema interno y cientos de puntos dentro de la construcción. Cada uno representaba a un soldado o a un sacerdote dentro de aquella instalación.
Lo que le llamó su atención, fue la forma en la que cientos de puntos habían tomado posición alrededor de la oficina y los aposentos de Fotsis.
"Esos Raptors que llegaron a las naves ¿Cuando llegaron?".
"Hace 20 minutos señora".
"¿Captamos algún salto en el planeta alrededor de ese momento?". Varios de los operadores comenzaron a teclear en sus consolas, enviando la información a la pantalla principal.
"En total hubo solo 15 saltos en o alrededor de Gemenon en ese lapso de tiempo. Hubo 4 saltos cerca de la sede lo que parece haber sido una nave de carga mediana y tres Raptors. Señora, parece que fueron los mismos que saltaron cerca de la Pegasus".
Sellina se levantó de su asiento como un resorte, su mirada lo decía todo y los colmillos saliendo de su boca era toda la confirmación que su tripulación necesitaba para saber que las cosas estaban por calentarse.
"¡Ese hijo de perra va a escapar!, ¡QUIERO ESAS NAVES DESTRUIDAS, YAAAA!".
En cuestión de segundos, varias naves de la flota estaban en vector para el ataque a la Pegasus y a su flota.
BATTLESTAR PEGASUS.
EN ÓRBITA SOBRE GEMENON.
CIC.
La información sobre los ataques en y alrededor de Gemenon inundaba el CIC de Pegasus y cada uno de sus tripulantes sentía la presión sobre ellos.
Cain apretaba los puños mientras escuchaba cada informe de alguna instalación golpeada por los terrícolas y sus aliados. Vipers y Battlestar leales a Adar cazaban Raptors tratando de escapar del sector del planeta, un par de reportes habían llegado desde un Raptor en una posición de avanzada, informaba sobre bombarderos acercándose. El tiempo que sus naves tenían en órbita estaba contado, debía salir lo antes posible.
La facción de Fotsis y por lo mismo, la flota de Helena habían corrido con suerte al ser informados sobre el ataque que planeaban sus primos y las abominaciones. Aquello les había dado unas horas preciosas para cargar todo lo que podían y prepararse para su viaje. Algo que sin embargo no estaba dentro de sus parámetros había sido la fuerza con la que ese ataque se realizaba. Los primeros reportes habían señalado que casi el 60% de los sistemas de defensa planetaria y los centros de control habían sido destruidos, los informes sobre enemigos abatidos por sus fuerzas eran contados y lo peor, era que aquellas naves que habían causado pesadillas en los tripulantes de su nave, no participaban en el ataque.
"¡Almirante, Calico reporta!, ¡misiles en nuestra dirección, parecen ser nucleares señora!".
"Creo que es el momento de empezar nuestro peregrinaje almirante". Fotsis entró al CIC, muchos de los tripulantes alrededor hicieron una pequeña reverencia.
"Quisiera quedarme a pelear, pero tiene razón su santidad". Helena hizo una señal al oficial de salto y el reloj comenzó a correr. "Volveremos una vez que nuestra misión sea un éxito".
"Así será almirante y entonces haremos ver a todos los niños de los Señores de Kobol, que la Tierra los ha engañado y que esas aberraciones de Meriva, deben ser aniquiladas. Esos amantes de bestias y máquinas caerán, para la gracias de Zeus".
"Estaciones listas para el salto almirante, estamos Sentinel reporta misiles cruzando su posición. 3 minutos hasta llegar a nuestra zona de defensa". La Teniente Shaw reportó aquello con calma en su voz. "Calico informa que se prepara para saltar señora, cazas de la Tierra parece que se van a su posición".
"Envía una señal a todos los Raptors que lancen los misiles y salten al punto de encuentro". Caín miró el reloj que indicaba el tiempo para el salto. "Envía la señal a las naves civiles, es hora de cumplir su misión".
A 4 minutos de Pegasus, los escuadrones Tau'ri alistaron sus armas y los RIO observaban sus monitores donde sus sensores les presentaban la información del campo. La misión para aquellas naves era atacar a Pegasus y destruir o dañar a la mayor cantidad de naves de la flota de Caín. Los pilotos de aquellas naves estaban un tanto nerviosos, unidades que estaban en reserva en caso de que tropas en tierra necesitarán ayuda estaban lanzando ataques en el planeta, dos cruceros y varios destructores del imperio se movían a toda velocidad para alcanzar al grupo de ataque.
Lo que sabían aquellos pilotos, era que muchos de los objetivos eran trampas.
De alguna manera, las tropas en Gemenon sabían del ataque y las cosas se complicaron por todos los sectores del planeta. Un grupo de drones bombarderos fue llamado la base de la Marina Colonial, la misma base donde se suponía que los SAS y Akhmat debían rescatar a militares coloniales capturados durante la rebelión de Fotsis; todo había salido de acuerdo al plan, torres de vigilancia destruidas, guardias eliminados y un grupo de transportes tau'ri sobrevolando la base con el manto activo, listos para descender en cuanto supieran que los prisioneros estaban seguros.
No fue hasta que se solicitó un barrido del área que la realidad se hizo presente. Dónde po lo menos debían haber unas 500 señales de vida, no había ninguna, lo que había y en abundancia, eran explosivos al centro del hangar.
Los miembros de Akhmat fueron los que dieron la señal para salir corriendo lo más rápido posible. Algunos segundos después, aquel hangar estalló hiriendo a varios de los soldados tau'ri por los escombros lanzados en todas direcciones.
Después, desde los edificios alrededor de los hangares, marines abrieron fuego sobre las tropas de la Tierra. Solo fue por la intervención de los drones que aquellos soldados pudieron encontrar refugio entre los escombros del hangar. Pudieron recuperar a sus muertos y heridos, minutos después eran transportados a naves bajo manto en una órbita baja.
Aquello no estaba saliendo como se había planeado, en ese instante, las alarmas en los 302 saltaron.
"¡Vampire, vampire, vampire!, ¡A todos los escuadrones, tenemos Raptor lanzando nucleares".
"Aún no estamos al alcance de sus armas, ¿qué hacen?".
"Las naves de las flotas de Caín activan sus sistemas de salto".
Los grupos de ataque apuraron el paso al escuchar aquello; varios de los pilotos tau'ri observaron como las naves de ataque del imperio aceleraron, seguramente les habían ordenado no dejar escapar a la flota de Cain. En sus pantallas, los sensores de largo alcance mostraron como todas las naves civiles tomaron una formación alrededor de las naves de guerra y de algunos cargueros pesados.
"¡Dios!".
Fue lo único que se escuchó por uno de los canales, segundos antes de que los primeros misiles chocarán contra aquellas naves y más de 30 misiles nucleares lanzados por los Raptor explotarán después de unos segundos.
Ante el asombro de los pilotos aliados, los enormes destellos, hicieron que sus visores se oscurecieran de forma automática. No les dejaron que vieran como las naves de Caín saltaban una tras de otra.
Abordo de su nave, la Procuradora Waller apretaba sus puños con fuerza, sus dientes se dejaban ver por debajo de sus labios y un gruñido invadía el puente.
Estaba furiosa
"¡Hija de perra!".
"Procuradora, las naves rebeldes saltaron, la radiación de esas explosiones oscurecieron nuestros sensores por algunos segundos. No tenemos una idea clara de a dónde fueron, ni qué tan lejos pudieron saltar". Sellina vio de reojo a la operadora, quería gritar, pero no quería desahogarse con aquella chica.
"¡Avisa a las naves alrededor de las colonias!, ¡deben informar de cualquier anomalía en sus sectores!, que la operación en tierra continúe, que soliciten apoyo orbital de ser necesario". Sellina regreso a su silla de mando. "Bien jugado Vice Almirante Caín, bien jugado".
Para ella, la cacería estaba por comenzar.
YEEEEEEEEEEEEEIIIIIIIIII, ¡Sigo vivoooooo!, pero como recordaran, abrí mi negocio y todo esté tiempo estuve 24/7 con ello. Tengo ya un poco de tiempo.
Espero les guste este nuevo capítulo, está algo fofo, pero lo escribo mientras puedo y ya quería escribir de nuevo. Estaré actualizando lo más pronto posible.
Muchas gracias por seguir aquí y su paciencia, un abrazo, un beso para todos.
