—MAMAAAAAAAAAAÁ

—Eh? — Liam se levantó, era de mañana, Emma dormía a su lado, y Julie gritaba — oh

Liam salió de la cama, corrió hacia la habitación de Julie, pero la niña no estaba ahí. Escucho de nuevo el grito, está vez en la habitación de los dueños de la casa. Ahí estaba Julie, llorando mientras veía la cama de sus padres, vacía.

—Julie, que pasa? — Liam se acercó y se agachó enfrente de Julie

—mamá y papá no me quieren! — sollozo — fueron! ¡Se fueron!

—no entiendo — dijo Liam confundido

—y-yo dormía y mamá y papá me dijeron — Julie balbuceo un poco — que no querían! ¡Y-y-y se fueron, me dejaron sola! ¡Y Liam se iba también se iba! — Lloro con fuerza

—oh, ya — Liam suspiro un poco — era un sueño, Julie, estabas soñando, no fue de verdad

—mamá no quiere! — sollozo

—no, no digas eso — Liam le puso la mano en el hombro a la niña — tu mamá y papá te quieren mucho, yo también te quiero mucho

—yo quiero mucho — Julie miro a Liam con lágrimas en los ojos — pero tú no quieres!

—te quiero mucho, mucho! — le dijo Liam con una sonrisa — por eso estoy contigo, recuerdas que ayer jugamos todo el día?

—sí — Julie asintió limpiándose las lágrimas

—pues es por qué te quiero!

—quiero, Liam — Julie se acercó y abrazo a Liam — quiero mucho

—yo también te quiero mucho, pequeña — Liam correspondió el abrazo

—y Emma? — pregunto Julie

—sigue aquí, y también te quiere mucho — dijo Liam — ve, despiértala y yo preparo algo de desayunar, ¿sí?

—Si! — Julie sonrió — que hambre!

—jaja, ve — Liam sonrió y Julie corrió fuera de la habitación

—LIAAAAAM! — grito Emma antes de que Julie pudiera hacer más — VEEEEEEN!

—Qué pasa? — pregunto Julie preocupada

—espera un momento aquí afuera — le dijo Liam, abrió la puerta y cerro — que pasa Emma?

—Liam, es… una urgencia — Emma apunto debajo de las sábanas — pero es una buena noticia

—que… pasa? — Liam retrocedió un poco

—la buena noticia es que no tenemos que preocuparnos por la efectividad de la poción — comento Emma — la mala es que… manche un… poco la… sábana…

—oh, ya — Liam tomo su varita de la mesita de noche — te sientes mal?

—no, sabes que no me siento tan mal — Emma sonrió, mientras Liam movía la varita — pero me agradaría un pequeño masaje en el vientre

—claro — Liam sonrió y se acercó a Emma — después de esto, toma una pequeña ducha, yo haré el desayuno por lo mientras

—muchas gracias — Emma sonrió y se sonrojo un poco — a donde fuiste?

—con Julie, soñó que sus padres no la querían, incluso nosotros — le contó Liam — pero nosotros la queremos mucho, ¿verdad?

—así es — dijo Emma — yo también tenía ese tipo de sueños… lo malo es que… no había nadie para consolarme

—Ow, lo siento — suspiro Liam — pero yo te quiero mucho, y creo que tus papás también…

—claro, aún que tengo mis dudas — Emma gruño un poco — en fin, listo para otro día de matrimonio?

—listo — Liam río un poco — y tú también estás lista, vamos, ARRIBA! — dijo alzando a Emma

—ahí voy — Emma sonrió — voy a cerrar la puerta del baño, pero bastará con un Alohomora, por si quieres echar una miradita — dijo guiñando un ojo

—Emma! — Liam se sonrojo un poco — Julie está afuera!

—jeje, ok, ok — Emma se puso de pie — ve a cocinar, sé que lo estás deseando

—hmmmm, que tal si te desayuno a ti? — Liam se acercó a Emma

—jaja, no, Julie está afuera, ¿no? — Emma río y salió de la habitación — buenos días, pequeña

—buenos días, Emma — saludo Julie — estás bien?

—claro, Liam ya me ayudó — dijo Emma — ayúdalo con el desayuno, ¿sí?

—si — Julie asintió con la cabeza

—ah! ¡Espera! — dijo Liam saliendo de la habitación — Emma, ayúdala a lavarse los dientes

—no! — dijo Julie — no quiero!

—vamos, Julie, es importante — le dijo Liam — tienes que tener los dientes bien limpiecitos

—no te preocupes, Julie — Emma la tomo de la mano — quedarás limpia en un dos por tres!

Todos cumplieron con la rutina, Liam preparo un rico desayuno, que estuvo listo justo cuando Emma bajo, ya limpia.

—hoy vamos a hacer limpieza — dijo Liam, cortando su Omelette — bajaremos las sábanas, de acuerdo?

—aja — dijo Emma

—tu, harás la limpieza de nuestra habitación — le pidió Liam — Julie, tu recogerás tus juguetes, y después también te darás un baño

—no quiero! — dijo Julie

—que no quieres? — le pregunto Liam — recoger tu habitación?

—no quiero nada! — Julie se cruzó de brazos

—Julie, tienes que hacerlo — dijo Liam — es para que la casa esté limpia

—no quiero! — bufó la niña

—bueno, de acuerdo — dijo Emma — yo hare tu cuarto

—pero — agrego Liam — si Emma lo hace, no tendrás postre hoy

—que?! — dijo Julie sorprendida — yo quiero postre!

—lo siento, es lo que pasa cuando no quieres limpiar tu habitación — le dijo Liam

—Liam malo, Liam no quiere! — Julie aventó su tenedor de plástico

—Julie, yo te quiero mucho, y no voy a dejar de hacerlo — dijo Liam sin alzar la voz — pero tienes que cumplir con tus tareas, nosotros también lo haremos, tu estarás a cargo de tu espacio

—pero no quiero!

—mira, no es tan difícil — continuo Liam — solo levanta tus juguetes, es todo! Tendrás postre

—acciones buenas corresponden a recompensas — agrego Emma — limpiar tu habitación es bueno para ti

—bueno? — Julie miro a Emma

—sí, es bueno — Emma sonrió — y más si lo haces tú, así podrías poner tus juguetes en el orden que tú quieras!

—si ordenó… hay postre? — dijo Julie tímidamente

—claro! — sonrió Liam — solo tienes que ordenar, ¿sí?

—ok — Julie asintió con la cabeza, pero quedó cabizbaja

—Julie, te queremos mucho — le dijo Emma — no estés triste, ni enojada, limpiar hace bien, si no limpias, te puedes enfermar!

—de verdad?! — Julie miro sorprendida a Emma

—sí, por eso limpiamos — explico Emma — no te quieres enfermar, ¿verdad?

—no! — dijo Julie

—muy bien, entonces limpiemos — dijo Liam — Julie, podrías levantarte por tu tenedor?

—sí — Julie bajo de su silla y fue por el tenedor, después regreso

—la limpiare — dijo Emma, tomo el tenedor y la limpio con la servilleta

—sigamos — Liam sonrió y tomo de su jugo de naranja

Cuando acabo el desayuno, Liam levantó la mesa con la ayuda de Emma y Julie. Después de eso, el chico dejo una esponja lavando los trastes sucios, mientras el quitaba las sábanas. Así pues, se pasó la mañana lavando, mientras Emma barría contenta la habitación de visitas, y Julie jugaba discretamente mientras Emma no la veía. Pero al final, la niña sí que alzó sus juguetes, no le pareció tan difícil después de todo.

—muy bien, Julie, quédate quieta un segundo — Liam saco la varita, Julie tenía el cabello mojado, pues acababa de tomar su ducha. El chico vatio la varita, e hizo un encantamiento de secadora — muy bien… eso… ¡listo! Bien seca, ya tienes tu ropita, solo falta peinarte

—quieres que la peine? — pregunto Emma terminando de hacer la cama de Julie con sábanas limpias

—no, estoy bien — Liam guardo la varita y tomo un cepillo para el cabello

—yo quiero cabello como tú — le dijo Julie

—ah sí? — Liam río un poco — no lo quieres corto, como Emma?

—bonito, pero gusta más tuyo! — Julie sonrió — largo!

—jaja, gracias — Liam sonrió — tú también tienes el cabello muy bonito, Julie

—jijiji — Julie río un poco — cuando sea grande, cabello como Liam!

—claro, yo te ayudo a cuidarlo — dijo Liam peinando a Julie

—listo — dijo Emma al terminar de hacer la cama de Julie

—aquí también — Liam le ajusto un moño rojo en el cabello a Julie — que bonita!

—sí, es una niña muy bonita! — dijo Emma — yo creo que se portó muy bien hoy

—sí, yo también — coincidió Liam — hmmmm, tal vez le toque doble postre hoy

—DE VERDAD?! — Julie miro a Liam, muy emocionada

—claro, por qué te portaste bien — Liam sonrió

—siiii! — Julie también sonrió — quiero mucho!

—me quieres mucho por qué te doy postre? — le pregunto Liam

—ah… no — dijo Julie pensando un poco — Liam quiere mucho y me cuida, y juegan conmigo, soy muy feliz!

—que linda — Emma suspiró con una sonrisa — pues, vamos a comer, ¿no?

—claro, y ya tengo la comida lista — Liam se puso de pie — bajemos!

Comieron tranquilos, mientras Emma contaba una divertida anécdota, y Liam también añadía a la conversación.

—y… como lo prometimos… — Liam puso un pequeño plato con helado enfrente de Julie — el postre!

—SIIIII! — Julie festejo, y empezó a comer, contenta

—aquí tienes — Liam está vez le dio un tazón a Emma

—provecho! — Emma atacó al instante

—saldré después de que terminemos de comer — dijo Liam ocupando su lugar, con otra copa de helado — tengo que comprar algo para la cena

—quieres que te acompañemos? — pregunto Emma

—no es necesario — contesto Liam con una sonrisa — no tardare mucho

—de acuerdo — Emma se encogió de hombros

Así fue, Liam salió de la casa, mientras Emma levantaba todo con magia, y Julie miraba sorprendida. Era un día soleado, con algo de aire, algo agradable para una caminata. Así que Liam iba caminando por ahí, ya había comprado lo que necesitaba, un par de pastelitos y chocolate, cuando de repente escucho la voz de Raine llamándolo.

—LIAAAAAAM! — grito, Liam volteo y vio a la hermosa rubia a unos cuantos metros, se acercó corriendo a el — HURONCITO! — dijo dándole un fuerte abrazo

—Raine! — Liam correspondió el abrazo — me quedé esperando a que llamaras ayer

—es que me enteré que vendrías a hogsmeade, y no puede a resistirme a venir a verte — Raine miro a Liam con los ojos brillantes — tengo mucho que contarte, vamos a casa?

—sí, ven — Liam la guío hacia la casa de la profesora — estoy con Julie, eh

—hm, con tu hermanita, ¿no? — Raine apartó la mirada

—no te pongas celosa! — Liam río animado — tu eres mi hermana mayor

—y soy genial — Raine sonrió orgullosa

Continuaron el camino a casa, mientras Liam le platicaba su primera semana de clases. Llegaron a la casa, Liam abrió y se encontró con un desastre, Emma estaba tumbada en el suelo y Julie corría a su alrededor con una hoya en la cabeza y cucharones de madera en la mano. Liam puso orden, con un movimiento de varita devolvió todo a su lugar, sentó a Julie en donde la podía ver e intento despertar a Emma, pero no despertaba, y Liam se calmó más al ver qué seguía respirando.

—eh… que… — Emma por fin se levantó, el atardecer ya entraba por la ventana

—Emma! — Liam se lanzó a abrazarla

—Liam… — Emma acaricio un poco el cabello de Liam, los dos estaban en un sillón

—que paso, Emma? — Liam la miro — dime, dime qué pasó

—yo… — Emma acaricio un mechón de cabello de Liam — estaba con Julie, y de repente sentí un golpe!

—Julie! — Liam volteo a mirar a la pequeña, que estaba jugando con Raine, pero al sentir la mirada de Liam, empezó a llorar — que hiciste?!

—j-jugar — Julie soltó varias lágrimas — muy emocionada! ¡Y cosas flotaron y Emma cayó! L-Liam ya no quiere — dijo rompiendo a llorar

—te quiero — le dijo Liam — pero Emma se hizo daño

—YA NO QUIERO MAGIA! — grito Julie — Liam no quiere magia mí!

—no, Julie, puedes hacer magia — Liam asintió — solo contrala un poco, ¿sí? — Julie volvió a llorar — Julie, ven aquí, dame un abrazo

—Liam! — Julie corrió a abrazar a Liam y Emma

—ya, ya, te quiero, no llores — le dijo Liam

—perdón, Emma — dijo Julie apenada

—no te preocupes, pequeña — Emma acaricio un poco el cabello de Julie

—que lindos — dijo Raine ocupando otro sillón — parecen una familia de verdad

Liam sonrió, se puso de pie y fue a la cocina. Dejo un tazón con papas fritas, vasos con refresco y un dulce para Julie.

—listo — Raine se acomodó bien — ahora sí, les cuento… ME MUDE! Bueno, mamá y yo nos mudamos juntas, a la casa de papá

—Annelie, ¿no? — pregunto Emma, tomando de su refresco

—sip, estoy muy feliz — Raine sonrió — nos estamos llevando muy bien, y ya me están empezando a pagar del profeta

—genial! — dijo Liam, con Julie sentada en su regazo y comiendo su dulce — eres genial!

—lo es — agrego Emma — entonces viven juntas

—sí, y además vivo muy cerca de Anne, puedo ir a verla y no me tardo más de… diez minutos en ir y venir, aún que claro, casi siempre me aparezco jaja — Raine tomo una papita frita

—oye… Raine, y Noach? — pregunto Liam acariciando la cabeza de Julie

—eh… bueno, es difícil — dijo Raine apenada — seguimos juntos, pero… no se

—tienes que decidirte — dijo Emma — no puedes jugar con los dos

—lo se… — Raine suspiro — pero, en fin, mamá y yo nos mudamos, pero ella sigue yendo a nuestra casa, tengo la teoría de que se enamoró de papá

—te imaginas? — Liam río contento — papá es ciertamente un hombre interesante, mamá dice que tiene muchas amigas en el trabajo

—y en casa — dijo Emma — tiene dos mujeres ahí!

—tal vez si le guste papá — dijo Liam

—quien sabe — Raine tomo otra papita — le preguntaré… claro que… ella dice que no puede olvidar a papá, pero… no lo sé, creo que papá hubiera retomado su vida amorosa tarde o temprano, tal vez mamá también lo haga

—tendrías tres papás — río Emma — en lo personal, creo que ella sigue enamorada de tu papá, es romántico, pero… con esa historia… caray, ni que decir

—Liam, que es enamorada? — pregunto Julie

—enamorada… — Liam pensó en su respuesta — bueno, estar enamorado es un sentimiento, como estar feliz o triste… por ejemplo, tu mamá está enamorada de tu papá, y yo estoy enamorado de Emma

—enamorado… es… como papá y mamá? — dijo Julie

—sí, algo así — sonrió Liam

—entonces… Liam y Emma está enamorada!

—estamos enamorados, si — Liam asintió

—jijiji, yo sé, yo se! — Julie dio saltitos de felicidad

—jaja, que niña tan inteligente, ¿no? — Liam jugó con las manitas de Julie

—lo es — Raine sonrió — y, a todo esto, en donde está la profesora?

—nos pidió que cuidara de la casa y de Julie — respondió Emma — deben de haber salido

—sip, exacto — dijo Liam — oye, hablando de enamorados, ¿cómo están mamá y papá?

—oh, genial — contesto Raine — están muy felices, aún que está semana estuvieron muy cariñosos, algo se deben de traer entre manos

—debe ser el nuevo hermano — Liam río un poco — aún que… bueno, quién sabe, es que ellos se quieren mucho

—vaya que si — dijo Raine — en fin, no quiero incomodar, mejor me voy

—oh, no, no! — dijo Liam de inmediato — por qué no te quedas hoy? Iba a hacer chocolate caliente

—no se…

—puedes quedarte en la habitación de invitados — le dijo Liam — nosotros iremos al de los profesores

—hmmmm, de acuerdo! — Raine sonrió — VAMOS A FESTEJAR!

—jaja, claro — Liam río un poco

Liam, Emma y Raine continuaron hablando muy contentos, mientras Julie escuchaba atenta, y preguntaba todo lo que no entendía.

La noche llegó, pero lejos de Hogsmeade, un evento se daba lugar. En Maida Vale, el señor Baker llegaba a casa, estacionando el auto en la cochera, y abriendo la puerta de la casa.

—estoy en casa! — anuncio, entrando a la sala, sin embargo, no encontró a su hermosa esposa ahí

—oh, hola, Mike — Annelie estaba sentada en el sillón, miro a el señor Baker y sonrió — bienvenido a casa

—hola, Anne — dijo el señor Baker — donde está Beatriz?

—fuera — dijo Annelie poniéndose de pie, y acercándose a el señor Baker — tendrás hambre, ¿no?

—un poco

—genial — Annelie sonrió — ven, hice ya la cena, siéntate, te serviré en un segundo

Annelie llevo a el señor Baker al comedor, lo sentó y salió a la cocina. No tardó ni un segundo en llevar la cena, poniendo la mesa con magia, pero poniendo el plato de comida ella misma. Annelie se sentó al lado del señor Baker, y le puso una servilleta.

—buen provecho — le dijo con una sonrisa

—gracias? — el señor Baker tomo su tenedor, y empezó a comer su pasta — hmm, que rico

—te gusta como cocino, Mike? — Annelie lo miro con una sonrisa, y apoyando su mentón en la palma de la mano

—sí, está rico — dijo el señor Baker

—muy bien — Annelie río un poco. De repente, se escuchó un "zas" y la puerta de cristal del comedor se abrió, la señora Baker entro con una sonrisa, y una bola de plástico en la mano

—oh, mi amor! — el señor Baker miro con una sonrisa a su esposa

—Michael? — la señora Baker miro sorprendida a su esposo — A-Anne?! ¡¿Estás… cenando?!

—Sí, lo está haciendo — dijo Annelie con una sonrisa

—no lo puedo creer — la señora Baker soltó unas lágrimas

—ah, espera! ¡No es lo que crees! — dijo el señor Baker de inmediato

—es lo que creo! — alego la mujer — yo salí para comprar la cena, te iba a cocinar algo! ¡Hoy era especial, Y LO SABÍAS! Entonces vengo y me encuentro con que estás cenando con mi mejor amiga, ¡No lo puedo creer!

—no, mi amor, espera! — el señor Baker se puso de pie, pero la señora Baker corrió a su habitación

—tranquilo, yo lo arreglo — Annelie se puso de pie, muy tranquila, y subió las escaleras

El señor Baker se sentó, sin entender mucho, entonces empezó a escuchar gritos arriba, hasta que de repente escucho un fuerte estruendo. Se levantó y subió corriendo las escaleras, abrió la puerta de su habitación y se encontró con Annelie flotando de cabeza, y la señora Baker movía la varita una y otra vez, pegándole de rayos, rojos, azules, morados y de todo tipo con su varita. La pobre Annelie estaba intentando alcanzar su varita, a tan solo un centímetro de su mano.

—Beatriz, ya! — el señor Baker detuvo a su esposa

—es una roba maridos! — dijo la señora Baker — déjame, Michael, déjame!

—pero si no me ha robado! — el señor Baker tomo la muñeca en la que la señora Baker tenía la varita

—mentiroso! — la señora Baker se jaloneo

—ya! — el señor Baker se abalanzó sobre su esposa, y le dio un agradable beso, que fue suficiente para que la mujer se calmara

—hmmm, Michael — la señora Baker sonrió después del beso — sabes a pasta

—estas mejor? — el señor Baker también sonrió

—sí, un poco — dijo la señora Baker — ahora bésame otra vez — el señor Baker obedeció — ya estoy mejor

—genial — dijo el señor Baker

—pero estaba molesta! — dijo la señora Baker apartando a su esposo — pensé que te gustaría que cenáramos algo bueno, ya que fuiste a trabajar en sábado, pensé que sería una sorpresa agradable, pero te encuentro con esta rubia!

—que desconfiada — dijo Annelie rindiéndose — me pueden dar mi varita ya?

—silencio! — gruño la señora Baker

—amor, eso es muy dulce — dijo el señor Baker — bueno… que te parece si salimos a cenar, y luego… — el señor Baker abrazo a su esposa — ya sabes

—eres un romántico, Michael — la señora Baker suspiro — pero está bien, ya me atrapaste, vamos!

—jeje, vamos — el señor Baker tomo a su esposa de la mano y los dos salieron de la habitación

—oigan, me van a dejar aquí? — grito Annelie — Beatriz? Mike? ¿Hola? — afuera de la casa se escuchó el sonido del auto encendiendo — oh… vaya… eh… Jacob, mi amor! ¿Podrías venir desde el otro mundo y ayudarme un poco? ¿Mi amor?

Annelie suspiro, pero en ese momento su varita se movió un poco, empezó a saltar y Annelie la pudo tomar de un zarpazo. La movió y cayó al suelo, pero se recompuso.

—vaya, gracias, mi amor! — dijo Annelie al aire — solo para aclarar, no me quería acostar con Mike! ¿O sí? Bueno, ese no es el tema, y no creas que por ayudarme ahora estamos bien, ¡ni siquiera me has visitado en un sueño! De verdad, Jacob, un poco de tiempo para tu esposa, ¿no?

Mientras tanto, de vuelta en hogsmeade, Liam y Emma entraban a la habitación de los profesores.

—qué día — dijo Emma — está Julie sí que es activa

—es muy divertido — Liam río un poco — pero estoy exhausto

—yo también — suspiro Emma, y se recostó en la cama — oye… que tendrá la profesora en su mesa de noche?

—no vayas a abrir el cajón — le dijo Liam

—vamos, sé que tienes curiosidad — Emma sonrió maliciosamente — veamos que hay… AQUÍ! — Emma abrió el cajón con fuerza, y solo escucharon un tintinar de botellas

—oh… — Liam vio el contenido del cajón

—pociones — dijo Emma, y cruzó miradas con Liam

—eh… — Liam apartó la mirada — bueno, tu cuantas tienes?

—no tantas… vaya que se divierten — Emma cerro el cajón — yo… eh… creo que no hay que hacerlo por un rato…

—sí, estoy de acuerdo… — Liam suspiro, incómodo