El péndulo del reloj iba de un lado a otro, la joven Annelie escribía algo aburrido en un largo pergamino, con un libro al lado. El aula estaba completamente vacía, la única compañía de Annelie era su pluma y una lechuza que se limpiaba las alas. Pero pronto la lechuza partió, volando atreves de la ventana abierta, entonces Annelie se quedó completamente sola.

—ah, genial — suspiro Annelie — ojalá Jacob estuviera aquí para hacer esto por mí

—aquí estoy — dijo una voz

—Jacob? — Annelie miro a su alrededor, y la puerta del salón se abrió, Jacob Fisher entro, con su impecable uniforme de Ravenclaw — JACOB!

—hola — dijo el chico

—Jacob! — Annelie se levantó, y corrió a abrazar a Jacob — donde has estado? No te había visto en tanto tiempo…

—bueno, yo siempre eh estado contigo — le dijo Jacob correspondiendo al abrazo

—claro — Annelie río un poco — oye, ven, por qué no… — Annelie vio el pergamino, luego a Jacob

—quieres que lo haga por ti? — pregunto Jacob

—yo… no — dijo Annelie — que has estado haciendo todo este tiempo?

—aquí y haya — respondió Jacob — pero vine a verte, eso querías que hiciera, ¿no?

—sí, eso quería — Annelie sonrió — te eh extrañado mucho

—yo también — Jacob le dio la mano a Annelie — ven, vamos a un lugar más cómodo

Cruzaron la puerta del aula, pero al otro lado no estaba ningún pasillo de Hogwarts, si no en una habitación. Estaba decorada con fotos, fotos de una niña pequeña rubia, fotos de una mujer y un hombre muy felices, y la foto de la boda de Annelie y Jacob. Era su habitación, tal cual la habían dejado. Annelie vio a Jacob, pero había crecido, ahora era un adulto, con sus túnicas grises y elegantes. Ella también era una adulta, ya no tenía puesto el uniforme de Slytherin, si no un elegante vestido verde.

—Jacob… — Annelie vio a su esposo, sorprendida — de verdad me estás visitando!

—solo tenías que pedírmelo — dijo Jacob con una sonrisa

—hay muchas cosas que decir — Annelie sonrió — Raine ya se graduó, y está trabajando en el profeta, nuestra pequeña ya creció

—me alegro de oírlo! — dijo Jacob contento — y tú? Cómo has estado

—bien, estoy… arreglando muchas cosas — contesto Annelie — Raine ya no me odia, bueno, no tanto, pero me perdono, ya me dice mamá otra vez y… estamos viviendo juntas

—fue una larga espera, ¿no? — Jacob río animadamente

—sí! ¡Pero estoy tan feliz! — Annelie sonrió — siento que otra vez tengo una familia, ya sabes, Raine, Beatriz, Mike… Liam y Tom

—Liam, ¿eh? — Jacob sonrió igualmente — es un buen chico

—lo es — dijo Annelie — aún que siempre va de aquí a haya con su cabello largo y esa tonta de su novia, me habla como si fuera mucho, siempre me dice vieja arrugada… aún que… tienen razones para odiarme… con tanta cosa que te hice

—bueno, eso quedó en el pasado — le dijo Jacob

—sí, estoy muy arrepentida — Annelie suspiro — no tenía que hacerte esas cosas… no sé cómo me amaste tanto

—manipulación — dijo Jacob — pero… después me di cuenta de que eras una buena persona, en séptimo cambiaste mucho, te volviste atenta, ya no me pegabas… eras… genial, después te volviste una mujer increíble, no resistí más y te pedí matrimonio

—jaja, fue hermoso! — Annelie sonrió — recuerdas nuestra boda? Todas las luces, mi vestido blanco y tú, tu estabas guapísimo, como siempre jaja

—lo recuerdo — Jacob le dio una vuelta a Annelie, haciendo que su vestido se inflara — estabas hermosa, y gracias a eso la pequeña Raine llegó a nuestra vida

—estaba tan feliz — dijo Annelie — eras mi familia, teníamos nuestro pequeño nido de amor… y… yo lo desperdicié, cuando quise arreglarlo, ya era tarde

—fue un problema, si — Jacob hizo una mueca de dolor

—me perdonas? — pregunto Annelie

—claro — Jacob sonrió — ven aquí — dijo poniendo la mano en la cintura de Annelie

—oh, Jacob — Annelie se sonrojo — bésame ya

—con mucho gusto — Jacob se acercó, y los dos se dieron un buen beso

—ah, te amo — le dijo Annelie — ojalá estuvieras aquí, podríamos ser felices de nuevo

—jaja, claro, pero no sé puede — dijo Jacob

—no, no se puede — suspiro Annelie — quisiera que estuviéramos juntos otra vez

—algún día lo estaremos — Jacob entrelazó sus manos con las de Annelie — juntos de nuevo

—y si… lo hago ya? — Annelie bajo la mirada — no creo que me echen de menos, al fin y al cabo, sigo siendo Annelie, la abusadora

—no, no — Jacob negó con la cabeza — Raine te quiere, aún que no lo diga abiertamente, y también has encontrado una familia con los Baker, ellos también sufrirían

—no sé, Jacob — Annelie suspiro

—hay una larga vida por delante — dijo Jacob — acompaña a Raine, compensa los años perdidos, y… encuentra a alguien más

—no! — Annelie negó con la cabeza de inmediato — no quiero a nadie más, yo… no lo querría como a ti, no, no quiero

—está bien — Jacob río un poco — solo hazme caso, Anne

—lo haré — Annelie sonrió — oye, y tú por qué no regresaste como fantasma?

—bueno, deje todo en orden para poder continuar — contesto Jacob

—qué problema — suspiro Annelie

—y hablando de eso, creo que tengo que irme — Jacob suspiro un poco

—claro, solo… visítame más seguido, ¿sí? — le pidió Annelie con una sonrisa

—por supuesto — Jacob sonrió

—ah, y nada de ver a otras mujeres en el otro mundo, eh, si lo haces, lo sabré! — gruño Annelie

—jaja, claro que no — dijo Jacob contento — sabes que solo estoy para ti

—ah, te amó, Jacob Fisher — Annelie abrazo a su esposo

—yo también te amo, Annelie Fisher — dijo Jacob suavemente, y beso a su esposa

El sol entraba por la ventana, iluminando toda la habitación. Annelie despertó, sentía mojada las mejillas, así que se limpió las lágrimas con las mangas del pijama. Suspiro, y vio la luz del sol, en eso, un cálido rayo de sol le tocó la mejilla, y Annelie sonrió.

—buenos días! — dijo Raine entrando a la habitación — que vamos a… ¿Qué pasa, mamá?

—nada, solo soñé algo — contesto Annelie sin borrar su sonrisa

Los días habían pasado, y Liam descubrió que la primera semana de séptimo año fue solo una trampa. Apenas llegó la segunda semana, los alumnos se vieron inundados por tareas, incluso la profesora Amelia lo había acribillado con ensayos y demás tareas.

Con tanto, Liam no se había dado cuenta de la fecha, el 15 de septiembre había llegado, Sebastián y Sofía se lo hicieron saber. Ese día, Liam despertó, y se encontró al cuarto decorado con un estilo muy mexicano.

—BUENOS DÍAS! — le dijeron Sebastián y Sofía a Liam, en la entrada de la sala común

—detente ahí — dijo Sofía

—ya sabes que queremos — dijo Sebastián

Liam paro un momento a analizar los atuendos de sus compañeros. Sebastián llevaba un elegante traje de charro, y Sofía un colorido vestido poblano, que resaltaba un poco sus cualidades femeninas.

—comida? — suspiro Liam

—aja, muy bien — dijo Sofía

—queremos tacos — dijo Sebastián

—pero no de los fritos que preparas a veces — agrego Sofía

—de los que te enseñamos a hacer — Sebastián sonrió orgulloso

—también queremos tamales — Sofía se relamió los labios

—y que no se te olviden los chilaquiles — dijo Sebastián — los queremos para desayunar

—así que ve — Sofía se hizo a un lado

—cocina — Sebastián también se apartó

—te pagaremos después — dijo Sofía

—tal vez deje que Sofía te dé un beso — dijo Sebastián

—eh… — Liam recordó a su hermano — mejor no

—no a qué? — pregunto Sofía, molesta

—vamos, Liam, Sofía es muy hermosa — le dijo Sebastián

—aja — Liam suspiro — tal vez este para la noche

—tal vez? — Sofía negó con la cabeza, y tomo a Liam de los hombros — vamos, Liam, llevas haciéndonos el mismo festín por seis años, yo creo que puede estar en menos

—además, tienes secuaces en la cocina, ¿no? — Sebastián también lo tomo de los hombros

—EY! — Tom separó a Sofía de Liam — que tanto hacen?

—no te metas — gruño Sofía — esto es algo entre Liam y yo

—que? — Tom miro a su hermano

—con la comida nadie se mete, Tom — Sebastián gruño — deja a tu hermano en paz, y déjanos hacer la transacción

—ya, ya, tranquilos — Liam se acercó a la salida — yo les aviso cuando esté la comida, de acuerdo? ADIOS! — dijo transformándose en hurón, y escapando de los hermanos

El chico se transformó en humano apenas el cuadro de la dama gorda se cerró detrás de él. Hizo la lista mental de los pedidos de los hermanos. Entre todos esos pensamientos, Liam no se fijó, y chico con Erika.

—oh, buenos días Liam — saludo Erika

—buenos días — Liam saludo con lenguaje de señas

—jaja, siempre haces eso — Erika rio un poco

—que no se pierda la costumbre — sonrió Liam — no estabas con Jack?

—no, bueno, iba a estarlo — dijo Erika — voy hacia el gran comedor, y tú?

—también — dijo Liam — vamos juntos?

—claro! — Erika asintió con la cabeza, y los dos empezaron a caminar

—así que, como van? — pregunto Liam

—muy bien — respondió la joven — aún que ya sabes cómo es él, se fija en cada chica…

—pero no puede estar lejos de ti — Liam río animadamente — es lo que ha dicho

—creo que lo eh encantado muy bien — Erika sonrió — y tú con Emma?

—genial, no podría estar más feliz — contesto Liam — de verdad, desde que estoy con ella ha sido un sinfín de emociones

—que lindo — dijo Erika — hacen muy bonita pareja, pero… sabes de quién me enteré?

—de quién?

—Jessica y Andrew — le dijo Erika

—el de quinto?! — dijo Liam sorprendido

—sí, le gustan las mayores — río Erika

Los chicos continuaron hablando hasta que llegaron al gran comedor, ahí Erika se encontró con Jack, y Liam con Emma, así que se despidieron de momento.

El día escolar termino rápidamente, así que Liam fue directamente a las cocinas. Ahí se reunió con Odette y Cass.

—muy bien, chicas, hoy tenemos un día de trabajo pesado — Liam puso su libro de cocina mexicana, escrita por el mismo, gracias a Sebastián y Sofía

—ugh, de verdad les vas a cumplir el gusto otro año? — suspiro Odette — Liam, te recuerdo que ellos dos siempre se burlan de mí el 5 de mayo? Te recuerdo el "cómo te sientes hoy, ¿francesita?" o el "ya te ganamos otra vez, francesita" AHHHH

—tranquila — le dijo Liam — hablaré con ellos sobre eso

—cocina… mexicana — Cass leyó la cubierta del libro — eso es muy lejano, ¿no? ¿Para qué quieres cocinar eso?

—para unos amigos — respondió Liam — es bastante tiempo, seis años, los que llevo haciendo esto por ellos, así que… una última y nos vamos

—como sea — Odette suspiro — que preparamos?

—primero, chilaquiles — Liam sacudió la varita, y el libro se abrió en la página exacta — Cass, fríe las tortillas, Odette, prepara la salsa, y yo empezaré a preparar los tamales

—y de donde saco las tor… tor… las esas — dijo Cass

—en la caja cerca del minutero de vaca — contesto Liam — adentro hay una bolsa con tortillas que hice hace unos días, ve

—bueno — Cass suspiro

—vamos equipo! — Liam sonrió y aplaudió

Todos se pusieron manos a la obra, aún que a Liam le costó un poco encontrar los materiales exactos. Cass le preguntaba continuamente a Liam como hacer las cosas, a veces Odette respondía por él, pero la mayoría del tiempo Liam ayudaba a la niña.

—hermano! Liam! — dijo Tom entrando a la cocina — hermano? ¿Estás por aquí?

—Tom? — Liam se asomó detrás de una pared llena de ollas

—ah, Liam! — Tom se acercó rápidamente — Liam, tengo algo que decirte

—adelante — Liam saco la varita, la sacudió un poco y una máquina empezó a hacer tortillas

—Sofía dice que prepares salsa verde y roja, súper picante — específico Tom — y no quieren que sea como la del año pasado, decían que no picaba nada!

—tú la probaste — le dijo Liam

—sí! Casi me muero del picor — Tom suspiro — pero…

—quién es? — Cass salió de debajo de la mesa

—oh, buenos días — Tom puso su mejor pose

—hola — saludo Cass — quién eres?

—Tom Baker — respondió — y tú?

—Casandra Evans — Liam respondió por la chica — es la nueva cocinera

—pues que guapa cocinera — Tom sonrió

—bueno — Cass se encogió de hombros, y su cara no cambio de expresión

—es de tercero, Tom — Liam suspiro — y tú, creo que tú novia te está esperando

—ah… si — Tom bajo la mirada

—ya ve, haré la salsa picosa — Liam le dio la vuelta a su hermano y le dio un pequeño empujón

—ya voy — balbuceo Tom — nos vemos…

—adiós hermanito! — Liam se despidió, mientras Tom dejaba lentamente la cocina

—que hermano tan peculiar — dijo Cass con su habitual tono de voz apagado, mientras se meneaba un poco de un lado a otro, moviendo su falda — yo tengo tres hermanos pequeños, y como solo tienen uno, dos y tres años, la comida va para ellos

—entiendo — Liam asintió — debe de ser difícil

—no tanto, siempre me las arreglo para comer un poco más — Cass sonrió solo un poco — aún que sea papilla… no sabe tan mal después de todo

—pero cuando llegues a casa esté año, seguro podrías cocinar muchas cosas — Liam tomo un mortero

—eso sí hay comida — Cass meneo una espátula — la suficiente, claro

Liam le dio unas palmaditas a la chica y continúo cocinando después de hacer algunos planes a futuro.

Mientras tanto, Emma estaba en su sala común, rebuscando entre un montón de libros, la mayoría de ellos con temáticas raras, como "La vida adecuada para un basilisco y como no morir por su mirada" y "Como la sangre limpia hace la mejor magia" aparte del clásico "Las mejores frases para conquistar a una mortifaga" que Emma no sabía quién había escrito.

—que buscas? — pregunto un chico, Marth Langley, el guardián del equipo de Quidditch

—algo sobre cómo hacer pociones mejores — Emma vio un libro "Ventajas de los cuernos de serpiente cornuda"

ya veo… — Marth suspiro un poco — oye, quieres salir un día de estos?

—tengo novio

—pero…

—tengo novio, y lo amooooo — Emma sonrió — y tú? ¿Qué hay de Deryn?

—es sexy — dijo Marth

—y que más? — Emma abrió un libro de cocina mágica

—y una tonta, una controladora, todo el tiempo quería que estuviera detrás de ella! — gruño el chico — pero es muy guapa! Ahhhh!

—así pasa — Emma había pasado a un libro desagradablemente erótico

—y ya no sé qué hacer — Marth suspiro — ahora sale con ese idiota de Weasley, todos ellos son unos entrometidos, no crees?

—y que lo digas — Emma encontró un libro de pociones para los pies

—ah, en fin — dijo Marth cabizbajo — oye, tu no tendrás alguna amiga linda o… así?

—tengo muchas — sonrió Emma — bah, bueno, habla con Mónica, es una rubia aburrida, pero seguro te deja meter tu basilisco en su cámara secreta

—hum… gracias? — Marth la miro confundido

—no hay de que — Emma suspiro, en eso, una rubia se le acercó

—hola Emma — saludo — encontré tu libro de pociones

—oh, genial! — Emma le arrebato el libro de las manos — oye, Marth quiere follar contigo, llévatelo ya

—de acuerdo — la chica tomo a Marth del brazo, y lo llevo a dónde Emma no tenía conocimiento

Emma salió de la sala común, feliz de hacer la buena acción del día, y fue a buscar a Liam. No tardó mucho en llegar a las cocinas, y cuándo llegó, se encontró con Liam bailando, mientras Odette y Cass giraban a su alrededor.

—eh… interrumpo? — preguntó Emma

—ah, Emma — Liam se detuvo — no

—que hacen? — suspiró Emma

—un ritual para que la comida nos quede mejor — dijo Odette — aún que no sirve para nada

—pero es divertido — Liam sonrió

—pues Cass no se ve muy feliz — Emma miro a la chica

—estoy feliz — dijo Cass, pero no se veía ninguna sonrisa — es divertido

—además estamos haciendo tiempo en lo que se cocina lo demás — Odette sonrió

—te unes un rato? — pregunto Liam

—claro — Emma camino hacia el grupo, y empezaron a girar de nuevo

Giraron un rato, hasta que tuvieron que volver a cocinar.

Llegó la hora de entregar el festín, llevándolo a la mesa de Gryffindor del gran comedor. Nadie sabía por qué todos los 15 de septiembre había ese tipo de comidas en la mesa, pero no protestaban.

—muy bien — le dijo Sofía a Liam — esto si es lo que me esperaba, muchas gracias Liam

—de na…

—ah, el dinero — dijo Emma interrumpiendo

—p…

—el dinero — Emma extendió la mano — vamos, está comida no es gratis

—tranquila, Emma — Sebastián se acercó, con un buen plato de tamales — mira, tenemos una sorpresa, Liam

—exacto — Sofía sonrió — como llevas haciendo esto seis años

—juntamos nuestros ahorros — dijo Sebastián

—diez galeones por cada año — Sofía saco una bolsa de debajo de su falda

—en total son setenta galeones — Sebastián sonrió — adelante, son tuyos

—vaya! — Liam se sorprendió, tanto por el origen de la bolsa, como por su contenido — no se si…

—muchas gracias! — Emma tomo la bolsa por Liam — hasta que le pagan bien el festín

—las gracias se las damos a el — dijo Sebastián — verdad Sofí?

—aja — Sofía asintió animadamente — muchas gracias por la comida, Liam!

—no hay de que — Liam suspiro

—ahora vayan y disfruten — dijo Emma — nosotros tenemos que hablar

—de acuerdo — Sebastián le dio una mordida a su tamal — nos vemos luego

—adiós! — Emma tomo a Liam del brazo, y lo arrastro fuera del gran comedor — que día

—sí, un poco pesado — correspondió Liam

—hoy Marth se me insinuó — le platico Emma — pero le dije a Mónica y ahora se están reproduciendo

—hoy Sofía recobro su hábito de jugar con un mechón de su cabello cuando habla conmigo — le comento el chico

—lo note, sí — Emma asintió — oye, yo también quiero comer

—sí, yo también — suspiro Liam — tengo una reserva en las cocinas, privada, claro, vamos?

—jeje, que bueno que te inculque ese hábito — Emma sonrió maliciosamente

Los dos fueron rápidamente a las cocinas, Liam le sirvió un buen plato de chilaquiles a Emma, y tomo un par de tamales para sí mismo.

—bueno, entonces, te gusta Sofía? — le pregunto Emma — a ella le gustabas desde primero, pero nunca supe tu opinión

—bueno… supongo que es linda — contesto Liam — en cuarto año me gustaba un poco…

—Liam! — Emma dio un manotazo a la mesa

—pero fue antes de que empezáramos! — le dijo Liam — cuando Jack me dijo que tenía que hacer mi vida, bueno… Sofía apareció un poco, hasta que…

—hasta que…

—bueno, hasta que tú yo nos acercamos más y eso — Liam se sonrojo — pero no paso de eso, ah Tom le gusta mucho, así que… él tiene una mejor opinión

—es verdad — Emma río animadamente — Sofía es guapa, y tiene una personalidad muy linda cuando no te odia y eso

—sip, aún que mamá la detesta, ya sabes — Liam suspiro — hoy Tom se fijó en Cass, afortunadamente lo aleje a tiempo

—con que Cass — Emma pensó un poco — que pasa con esa chica? Debería de darle una poción alisadora de cabello, o algo para que se le ilumine la cara a la pobre

—sí, yo tampoco sé qué pasa con ella — dijo Liam — pero es una buena chica, es solo un poco… inexpresiva

—aja — Emma asintió — oye, estos chilaquiles quedaron muy ricos, pero… picantes…

—los pidieron así — Liam mordió su tamal

—Liam, cuando nos casemos, quiero que hagas comida así de rica todos los días — exigió Emma — si no lo haces, nunca más haremos repartición de leche

—jaja, tranquila — Liam río un poco — cumpliré todas tus peticiones

—genial — Emma sonrió orgullosa — oye, quieres un beso picante? Jejeje

Liam miro a Emma, no se pudo negar.

El festejo en la noche fue todo un evento, Sebastián y Sofía levantaron adornos y el ánimo a todos en la sala común. Siempre lo hacían, y siempre era una buena fiesta, en donde la cerveza de mantequilla no faltaba. Liam estaba en una esquina, mientras todos festejaban, hablando con Amanda, que estaba muy pegada a él.

—sí, pero era un secreto — le decía Amanda, casi abrazando a Liam

—entiendo — Liam suspiro — oye, Amanda, creo que tomaste mucha cerveza de mantequilla

—no, no, solo son… tres tazas — dijo Amanda con una sonrisa — dime algo bonito, Liam

—tu — Liam río un poco

—ah sí? — Amanda se sonrojo un poco

—sí, muy bonita — Liam sonrió — tan hermosa que es irreal, incluso afrodita estaría celosa de ti

—oh, Liam — a Amanda se le aceleró la respiración — es difícil renegar de ti cuando dices cosas tan… excitantes

—y quieres renegar de mí de verdad? — Liam tocó un poco el hombro de Amanda

—no, no quiero — susurro Amanda con la respiración aún más acelerada — te quiero para mi

—que egoísta, Amanda — le dijo Liam

—y tú? — Amanda suspiro con una sonrisa — poniéndome así cuando tienes novia

—y si te dijera que rompí con ella hoy mismo? — susurro Liam

—me lanzaría de inmediato a tus labios — Amanda se acercó otro poco, Liam incluso pudo sentir su cálido aliento acelerado

—por qué no lo haces? — dijo Liam — pensé que ya no te detenías por esas cosas

—Emma es mi mejor amiga, no podría — respondió Amanda — o tal vez si podría, tal vez si continuas un poco más con esas palabras tan provocativas

—de verdad lo harías? — pregunto Liam, y Amanda asintió, con la mirada fija en los ojos de Liam, y con un pequeño gemido

—pues…

—EY! Liam! — Jack se acercó rápidamente a Liam — que haces?

—nada — suspiro Liam, alejándose un poco de Amanda

—bueno, bueno, oye, Lily te está buscando — le dijo Jack — que le digo?

—que está ocupado — gruño Amanda — y que no se acerque, Archer, o te hago el Encantamientos de congestión más grande que te han hecho en tu vida

—ok… de acuerdo… — Jack se dio la vuelta — hablamos luego, Liam

—claro… — Liam vio como Jack iba al centro de la fiesta

—quieres continuar otro rato? — Amanda susurro

—no quisiera que pasará nada más — contesto Liam

—pero no pasará nada más — Amanda abrazo el brazo de Liam — aún que nuestros labios estén tan cerca que no besarnos nos sea imposible, aún que nuestros cuerpos estén a punto de fundirse juntos, aún que nuestras miradas no puedan apartarse nunca más

—que poeta — dijo Liam

—sí, es que me haces sentir todo eso, Liam — Amanda se pegó más a Liam, que pudo sentir su corazón acelerado, y su pecho subiendo y bajando rápidamente — causas reacciones en mi cuerpo que son difíciles de explicar, pero que se sienten tan… fuertes

—jeje, bueno, creo que ya es hora de dormir — suspiro Liam — vamos Amanda, te llevaré a las escaleras

Liam tomo a Amanda del hombro, a lo que la chica respondió con un gemido ahogado, entonces Liam supo que tenía que escapar lo más rápido posible de la joven. Cruzaron la sala común hasta las escaleras hacia los dormitorios de chicas.

—bueno, descansa — le dijo Liam

—espera, acompañe, por favor — Amanda tiro un poco del brazo de Liam

—no puedo — río Liam

—hay más de una forma de engañar a las escaleras — sonrió Amanda, transfórmate en hurón

—no se…

—vamos, Liam, quiero llegar bien — le dijo Amanda — acompañameeeeeee

—ah, de acuerdo, pero me iré de inmediato — Liam suspiro, y se transformó en hurón

Amanda lo atrapó en el aire, sonrió y empezó a subir las escaleras. Afortunadamente, las escaleras no se convirtieron en un tobogán, así que siguieron subiendo hasta el dormitorio de las de séptimo año. Era un pasillo corto, en donde estaban dos puertas a la izquierda y la derecha, aún que solo estaba ocupada la de la izquierda.

—bien, aquí estamos — dijo Liam volviendo a su forma humana — descansa, Amanda

—sí, tú también — Amanda soltó una risita — adiós…

—adiós — Liam sonrió, Amanda abrió la puerta de la habitación y Liam se dio la vuelta para regresar a la sala común, pero en eso, Amanda lo tomo del brazo, tiro de él y lo metió al dormitorio — ay!

—estamos solos! — dijo Amanda cerrando la puerta — ven aquí! — Amanda se lanzó contra Liam, lo derrumbó y los dos cayeron al suelo

—Amanda! ¡Espera! — Liam se retorcía en los brazos de Amanda

—no puedo, quiero decírtelo todo — Amanda se sonrojo — te amo, te amo mucho, quiero que me beses ya, bésame mucho, por favor

—no — dijo Liam

—sí, Liam, de verdad — Amanda se acercó, muy sonrojada y con la respiración nuevamente acelerada — me gustas mucho, causas que mi cuerpo se vuelva loco con cualquier cosa que hagas, haces que mi mente se quiebre con tan solo unas palabras, Liam, vamos, será un secreto, solo una noche, solo hoy, nuestro amor secreto, déjame ser tu amante solo por esta ocasión

—nada de eso! — renegó Liam — tienes que ser fuerte Amanda, puedes dejar los impulsos atrás!

—ya los deje atrás mucho tiempo — dijo Amanda — quiero soltarlos solo está noche, solo contigo, entonces podré dejarte ir, la escena pasional es la única que nos falta, y quiero tenerla contigo, la deseo con toda mi alma

—ESPERAAAAAA! — Liam se transformó en hurón en un segundo, pero Amanda lo regreso a su forma humana con un rápido movimiento de varita, evitando que escapara — déjame Amanda, déjame!

—no quiero dejarte ahora — Amanda lo aprisiono en el suelo — no me importa, quiero hacer esto

—te estás portando como la otra Amanda! — dijo Liam asustado

—pues tal vez ella tenga razón — río Amanda — tal vez tenga que tomar lo que es mío a la fuerza, te haré mío, Liam Baker, está noche serás de Amanda Hill, y yo seré tuya

—NOOOOOOOOO! — Liam trato de convertiste en hurón, pero estaba tan tenso que no lo conseguía, tampoco podía sacar su varita para convertirse con su hechizo, pues Amanda tenía sus muñecas aprisionadas con sus manos

Entonces Amanda bajo la cabeza, y Liam sintió un sabor a mantequilla en la boca, sintió los suaves labios de Amanda, y el cabello de Amanda hizo una cortina que le impedía ver algo más que la cara de su atacante.

No lo podía creer, Amanda realmente estaba dispuesta a hacerlo con Liam. Era así, desde el momento en el que Amanda había maniatado a Liam, el chico no podía hacer nada más, y su mente seguía demasiado ocupada como para convertirse en hurón y escapar. Amanda empezó a quitarle la túnica, el chaleco, la corbata e incluso la camisa. Liam cerro los ojos para intentar no ver lo que Amanda escondía detrás de la camisa, pero fue inútil por qué Amanda empezó a quitarle el pantalón a Liam, que no pudo evitar mirar para descubrir una ruta de escape.

Pero de repente, Liam vio un destello blanco, y no supo que más paso. De repente, Liam despertó inconsciente, en el pasillo del dormitorio, mientras Amanda lo miraba sorprendida.

—que paso? — pregunto

—te caíste — dijo Amanda ayudando a Liam a levantarse — creo que tomaste mucho hidromiel jaja

—ah, ¿sí? — Liam se tallo los ojos — Amanda… tu…

—yo? — Amanda suspiro — tienes algo que decirme?

—por qué me hiciste eso?! — alego Liam — casi me… me tocaste todo!

—no sé de qué hablas — dijo Amanda — debe de ser el hidromiel

—fue… un sueño? — Liam miro a todos lados

—sí, eso creo — Amanda se meneo un poco — me estabas dando las buenas noches, y de repente te derrumbaste! Bueno, desde la sala común estábamos un poco tambaleantes, pensé que yo me iba a caer primero jaja

—oh…

—que soñaste? — pregunto Amanda

—bueno… — Liam se sonrojo, y le comento a Amanda lo sucedido

—AY, ¡LIAM! — Amanda se sonrojo mucho — está bien que estuviéramos jugando un poco en la sala común, pero no sabía que me quieras tanto

—no quería hacer eso! — le dijo Liam apenado

—está bien, bueno, supongo que es una parte que nos faltó — Amanda suspiro un poco — pero respeto lo de Emma y tú… excepto la vez pasada del hidromiel, pero también era por el chocolate…

—ay, Amanda — Liam suspiro — parecías la otra Amanda

—jeje, que gustos los tuyos — Amanda río un poco — bueno… la verdad me gusto que coqueteáramos un poco en la sala común, aún que fuera de broma, me recordó nuestros buenos tiempos

—a… a mí también me gustó un poco — dijo Liam apanado — pero creo que fue más por qué no fue enserio

—sí jaja — Amanda sonrió — tienes una buena habilidad para las palabras

—tú también — Liam, igualmente, sonrió — pues… buenas noches

—buenas noches, Liam — Amanda jugo un poco con su falda — ten cuidado con las escaleras, recuerda volverte hurón

—lo recordaré — Liam río un poco — eh… ok, descansa — Liam se acercó y le dio un pequeño beso en la mejilla a la chica

—Liam! — Amanda se sonrojo — no me querrás conquistar otra vez, ¿eh?

—no, pero… bueno, solo algo para terminar eso del coqueteo — Liam sonrió — nos vemos mañana, Amanda — dijo, y se transformó en hurón, corriendo hacia las escaleras

—ay, Liam — Amanda suspiro con una sonrisa — ojalá ese sueño se hiciera de verdad… ah, creo que es noche de buscar la snitch

Amanda entro al dormitorio, y se imaginó un poco del sueño de Liam.

La sala común seguía en fiesta, una fiesta casi incontrolable, Liam pensó que el profesor Neville no tardaría en llegar, así que planeo escaparse a su dormitorio. Se convirtió en humano para ir a su dormitorio, pero en eso, Lily Potter se acercó, o, mejor dicho, le impidió el paso.

—hola! — le dijo

—ah, Lily — Liam suspiro — que pasa?

—oye, eh… con toda esta fiesta yo… me preguntaba si quisieras bailar un rato y eso — pregunto Lily tímidamente

—eh… bueno, es que estoy cansado y eso… — mintió Liam

—ah… esto… oye… quisiera saber si tienes algo que hacer mañana…

—tareas — respondió Liam — un montón, ya sabes cómo es ser de séptimo

—sí, es… está bien — Lily suspiro un poco

—bueno… hasta luego — Liam rodeo a Lily — adiós…

—adiós… — se despidió Lily cabizbaja

Era más tarde esa noche, Liam estaba recostado en su cama, pensando en ese extraño sueño. ¿Le gustaba Amanda de esa forma? Se pregunto a sí mismo, tal vez sí, o tal vez no, ni el mismo lo sabía. En eso, Jack entró al dormitorio, por la misma razón por la que Liam estaba ahí.

—entonces, que tanto estabas haciendo con Amanda? — pregunto Jack tumbándose en su cama — los vi muy pegados, no será que tomaste ejemplo de Tom?

—nada de eso — suspiro Liam — estábamos jugando

—casi se besan

—pero no paso, ¿no? — Liam miro confundido a Jack — y… y si Emma hiciera eso con otro chico?!

—pues…

—tienes razón! — Liam se puso de pie de un salto — lo que hice está mal! Me disculpare con Emma ahora mismo — fue de un salto a su mesa de noche y llamo a Emma por teléfono

—sí? — respondió Emma después de unos segundos — hola?

—Emma! — dijo Liam — hice algo

—dime

—hace rato estaba coqueteando con Amanda! — confesó Liam — yo, YO EMMA!

—COMO?!

—sí, hice mal, pero no hice nada más con ella — contó Liam — pero estuvo muy mal! ¡Traicione tu confianza, así que rompe conmigo si quieres!

—pues… no quiero romper contigo — le dijo Emma — y si, estuvo mal, muy mal Liam, pero sé que hubo hidromiel ahí

—cómo lo sabes? — pregunto Liam

—es que yo le ayude a Sofía a conseguirlo — dijo Emma apenada — pero no es el caso, comprendo que estabas un poco atontado

—un poco? — dijo Liam — hasta me derrumbe un rato…

—y te quejas de mi — suspiro Emma — en fin, Liam, como respondió Amanda?

—eh… — Liam recordó el sueño — correspondía, supongo

—típico de Mandy — dijo Emma — ya lo resolvemos, gracias por decírmelo

—me perdonas? — pregunto Liam

—sí, está bien, lo entiendo — contesto Emma — esos sentimientos salen a flote con el hidromiel, sabes cómo nos ponemos Amanda y yo con eso… no te preocupes Liam, solo prométeme que no lo harás de nuevo, ¿Sí?

—lo prometo

—bien

—oye, que haces ahora? — pregunto Liam

—golpeando a mi compañera de cuarto — respondió Emma — a Mónica, es que Deryn me pagó por hacerlo

—bueno… cuanto llevas golpeándola?

—cinco minutos

—creo que fue suficiente… — dijo Liam con un suspiro

—bueno — al otro lado del teléfono, Liam pudo escuchar un golpe seco — te veo mañana, mi amor

—descansa — dijo Liam — te amo

—yo también — dijo Emma con dulzura, y colgó el teléfono

—como salió eso? — pregunto Jack

—bien, creo — contesto Liam — eso no estuvo bien, Jack

—era el hidromiel, amigo — le dijo Jack — yo los vi, estaban tambaleándose de un lado a otro, como un péndulo, sí que tomaste mucho hidromiel

—me siento mal — Liam se acostó en su cama de nuevo — espero que Emma me perdone

—ya, descansa por ahora — Jack sonrió — Emma entenderá, eso sí no mata a Amanda

—bien… — Liam suspiro

De repente, Sebastián, Oliver y Ethan entraron de golpe al dormitorio. Afuera se escuchaba todo un escándalo, los alumnos gritaban y había sonidos de pasos por todos lados. El profesor Neville había entrado, y estaba castigado por montones.