Los personajes no son míos (solo dos), yo solo los cojo para divertirme y los mareo más de lo que ya están.

Universitarios por el Mundo: Madrid

Este capítulo se lo dedico a Lara Rodríguez Martin y Aliena Cullen. Espero que disfrutéis de este viaje por vuestra ciudad, no me tiréis piedras que nunca he estado ahí (solo en la estación de Atocha y en la terminal 4 del aeropuerto), solo me baso en Internet. Y como digo siempre si os cambio de vida un rato, no pasa nada esto es ficción.

Johanna y Dorian estaban encantados con el nuevo rumbo que tomaban en este viaje. Habían intercambiado con Will el material por los billetes del nuevo lugar. Esta vez cruzaban nuevamente el charco. No es que les desagradara quedarse en el continente americano, pero el cambio de aires siempre venia bien.

–Guau vamos a España, nunca he estado en España – dijo Johanna cuando miró la destinación.

–Has estado en Latinoamérica – le replicó Dorian – es parecido.

–Igualito – respondió la chica rodando los ojos.

–Tienen el mismo clima, calor todo el año.

Johanna no quería discutir con su compañero, pero el chico estaba enfadándola.

–Será por el calentamiento global, porque hasta donde yo sé, en España tienen las cuatro estaciones.

–¿De Vivaldi?

–De tu santa madre.

A Dorian le gustaba ver a su amiga enrabietada, le gustaba mirarla, que le hubieran dado la oportunidad de viajar con ella y poder estar más tiempo a solas, era lo mejor que le había pasado hasta el momento. Pero borró esa idea de su cabeza, no era tiempo para pensar eso.

–No te preocupes Johanna, seguro que tendremos buen tiempo y comeremos paella. Lo malo que seguramente no tendremos tiempo para hacer siesta – se lamentó el muchacho – los españoles son de dormir después de comer. Solo espero que no nos hagan bailar flamenco, sabes que soy un pato mareado en cuestiones de danza.

–Más que paella comerás cocido madrileño – respondió ella con suficiencia – vamos a Madrid, no a Valencia.

–¿Y en Madrid no hacen paellas?

–Si, pero teniendo en cuenta que la paella es típica en Valencia, pues lo normal es que probemos lo que es típico en Madrid.

–Lo que tu digas listilla.

Aterrizaron en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid–Barajas. Cuando salieron no había nadie esperándoles, se sintieron un poco desconsolados. Siempre les habían recogido sus entrevistados. Johanna llamó al teléfono de contacto que le habían pasado, pero nadie respondió. Ambos optaron por coger un taxi y dirigirse a la calle de Serrano donde se encontraba la embajada de Estados Unidos, según sus informaciones allí trabajaba la persona a la que venían a entrevistar.

Al llegar preguntaron por Royce King, el vigilante de seguridad se sorprendió de verlos entrar con las maletas preguntado por alguien a quien no conocía. Dentro de la embajada había mucho personal, conocía a la embajadora y porque era la representante. Después de mucho insistir ambos esperaron en el recibidor, el guardia les dijo que a las dos del mediodía cerraban así que todos tenían que salir, y a menos que la persona que venían a buscar llegara en coche, todos pasaban por allí.

A las dos de la tarde, el recibidor se llenó de gente. Johanna y Dorian estaban atentos para que Royce no se les escabullera, le vieron salir de una de las salas de la planta baja. Iba hablando con una chica, ambos suponían que era compañera de trabajo, los dos reían mientras él gesticulaba.

Los turistas se adelantaron para cortarle el paso, llevaban mucho rato esperando, tenían hambre y calor, a pesar de que estuviera puesto el aire acondicionado.

–Royce – llamó Johanna – disculpa que te interrumpa, pero no sé si recuerdas que llegábamos hoy.

–Entiendo que sois Johanna y Dorian de Los Ángeles. – Los aludidos asintieron – perdonar que no haya ido a recogeros al aeropuerto, pero no sabía a qué hora llegabais y hoy tenía que trabajar para dejar todo listo para el resto de los días.

La respuesta pareció complacer a ambos periodistas, pero algo le decía a Johanna que no estaba siendo del todo sincero. Más tranquilos después de las presentaciones, salieron a la calle donde el calor se hizo más notable. Aunque Royce, como supieron más tarde, tenía coche siempre que podía lo dejaba en casa y se movía en transporte público, era difícil aparcar en los alrededores y por suerte la ciudad estaba muy bien comunicada.

En un día normal Royce andaría hasta la parada de metro Rubén Darío de la línea 5 y se iría hasta su casa, pero como sus acompañantes iban cargados con maletas decidió que lo mejor sería coger un taxi. En nada, lo que les permitió el tráfico de la ciudad, llegaron hasta la Avenida los Prunos 15.

Royce les hizo pasar a un complejo residencial con piscina privada. El ascensor se paró en el segundo piso, desde la calle habían visto que el edificio tenía cinco alturas. Nada más entrar tenían un recibidor que comunicaba directamente con el comedor salón, desde la entrada vieron la mesa color ceniza y las cuatro sillas blancas que la acompañaban, cuando ya se adentraron en la estancia se toparon con una chaiselonge blanca. Los guio por un largo pasillo en forma de ele, la primera puerta que encontraron fue la cocina, muy estrecha para el gusto de Johanna, pero al menos estaba ordenada y limpia y por supuesto equipada con electrodomésticos. Al final se encontraba un pequeño balcón, que su anfitrión llamo galería, donde se encontraba la caldera, la lavadora y el aparato externo de aire acondicionado. La vivienda contaba con tres dormitorios y dos baños. El piso era luminoso.

Los huéspedes se instalaron. Johanna eligió la habitación que tenía la colcha roja y contaba con un escritorio y Dorian la cama que tenía cuarenta cojines encima "me dormiré antes de quitarlos todos", pensó el muchacho. Al menos las camas eran cómodas y grandes.

En el salón los estaba esperando Royce viendo algo en la tele, era un programa en español y ellos tenían su español muy oxidado, así que solo entendieron la mitad de la mitad. Por suerte para ellos, su anfitrión apagó la televisión y les hizo sentarse en el sofá.

–Cuéntanos que es lo que te trajo a la capital de España – dijo Johanna una vez se sentaron.

–El trabajo principalmente.

–Nos hemos encontrado en la embajada de Estados Unidos en Madrid, pero ¿cuál es tu labor allí?

–Si te lo contara tendría que matarte –Royce se rio, pero la broma no le hizo ninguna gracia a su interlocutora – no hago nada del otro mundo, ayudo a estadounidenses con los problemas que se encuentran aquí, hago visados y permisos de trabajo entre otras cosas.

–¿Sigues manteniendo relación con tus antiguos compañeros de la universidad?

–No, ni me interesa la verdad, estoy bien ahora.

–Creo recordar que eras un poco capullo en tus años universitarios – dijo Dorian.

–Si solo fuera un poco – Johanna intentó decir sus palabras por lo bajo, pero los dos chicos la escucharon.

–Tenéis razón, en esa época no pensaba. Por eso digo que no mantengo relación con ellos. Eran personas toxicas, sino todos algunos.

–¿Eso quiere decir que te has reformado?

–Mas bien me obligaron a reformarme. Mi padre supo todo lo que había hecho en la universidad y me quitó la asignación mensual, tuve que ponerme a trabajar para obtener dinero. ¿Sabéis lo duro que fue trabajar en McDonalds? Los fines de semana me los pasaba en la cocina haciendo hamburguesas mientras que mis amigos salían de fiesta.

–Todo un sacrificio si eres niño de papa – dijo Johanna entre dientes.

–En fin, luego entré como becario en el gobierno de Los Ángeles y poco a poco fui escalando puestos hasta llegar a Washington. Pero entonces me di cuenta de que me faltaba algo y pedí que me trasladaran.

–Y te enviaron a la embajada de España – aventuró Dorian

–No, me mandaron a la embajada de Jerusalén en Israel.

–Una zona peligrosa – musitó Johanna.

–Por eso hacía falta personal, los que llevaban tiempo trabajando en aquella embajada se lo estaban dejando. Pedían traslados a otras embajadas o pedían volver al país aunque les ofrecieran subidas de sueldo.

–Vale, ¿y como terminaste en Madrid?

–Pues después de pasar por la embajada de Zagreb y el consulado de Burdeos, solicité el traslado a la embajada de Madrid porque me enamoré.

–En la universidad estabas enamorado de Bella Swan y te acostabas con Rosalie.

–Pero ya he dicho que los días de universitario han pasado y me he reformado.

Royce les contó que había conocido a su chica en Burdeos, ella estaba allí de intercambio escolar, lo que los europeos llamaban erasmus. Al saber que ella tenía que volverse a Madrid, se trasladó con ella. A Johanna le pareció un gesto muy bonito, pero seguía pensando que este follador consumado no se había reformado y acabaría rompiéndole el corazón a la pobre chica que acabara con él.

–¿Y te compraste esta casa o vives de alquiler?

–¿Comprarte una casa aquí? Imposible – se burló Royce – el precio de un inmueble como este, ronda los 600.000, vendrían a ser unos 667.000 dólares.

–Entonces estas de alquiler – afirmó Dorian, Royce asintió – ¿Cuánto pagas de alquiler?

–1500

Las caras de Dorian y Johanna fueron un poema, tanto que Royce no pudo hacer otra cosa que reír.

–Estamos en la capital, es una muy buena zona. Un piso como este te puede costar 1700 fácilmente.

–Entiendo que te lo puedes permitir con tu sueldo.

–Si, obviamente. Además, mi padre me devolvió la asignación mensual, así que con mi sueldo pago el piso y la comida con lo que me ingresa mi padre. Por otro lado, la casera me hizo rebaja porque conoce a mi novia desde que nació.

Se fueron a dormir después de eso. El precio del alquiler les había dejado sin palabras, pero claro ellos vivían en la universidad, de todas maneras, estaban agotados por el viaje y no tenían ganas de salir. Si les hubiera encantado conocer a la famosa chica que había conseguido reformar al follador vividor que tenían delante. La mañana siguiente les sorprendió cuando el sol entraba por las ventanas, se habían olvidado de cerrar las persianas.

–¿Cuánta población hay en la ciudad?

–Asciende a más de tres millones de habitantes, sin contar con su área metropolitana que entonces la cantidad se duplica.

Royce les dijo que la ciudad albergaba las sedes del Gobierno y sus departamentos ministeriales, de las Cortes Generales, del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, también albergaba la residencia oficial de los reyes de España y del presidente del Gobierno. Estos datos Dorian y Johanna, ya los intuían, puesto que la villa era la capital del Estado, pero no dijeron nada.

–A parte de las sedes del propio país, también acoge sedes de carácter internacional, además de las principales instituciones internacionales reguladoras y algunas entidades difusoras del idioma español

–Se preocupan por su idioma al parecer – objetó Dorian.

–Es uno de los más hablados.

Después del apetitoso desayuno que les había servido su anfitrión, bajaron al estacionamiento privado de la finca, donde Royce tenía aparcado su BMW de alta gama, para empezar su recorrido por la ciudad. Su primera parada fue el Palacio de la Moncloa, situado en el distrito Moncloa–Aravaca, al noroeste de la ciudad.

–Este edificio fue construido entre 1949 y 1954, justo en el mismo lugar que el antiguo Real sitio de la Moncloa, destruido durante la Guerra Civil. –explicó Royce como si fuera un entendido en el tema – desde 1977 es la residencia oficial del presidente del Gobierno y acoge la sede de la Presidencia del Gobierno de España.

No pudieron entrar al edificio, pero Royce les dijo que el palacio estaba dentro de un conjunto de edificios destinados a las labores administrativas y gubernamentales, llamado Complejo de la Moncloa.

Su siguiente parada fue el parque del Oeste, donde se encontraba el templo de Debod, un edificio del antiguo Egipto.

–El inmueble fue un regalo de Egipto en 1968, en compensación por la ayuda española tras el llamamiento internacional de la Unesco para salvar los templos de Nubia – la información llamó la atención de los oyentes – se situó de manera que conservase más o menos la misma orientación que en su lugar de origen. Tiene una antigüedad de alrededor de 2200 años.

–No había visto un país que regalara sus bienes inmuebles – dijo Dorian.

–De hecho, también donaron uno a Estados Unidos, Dendur, que se encuentra en el Metropolitan Museum de Nueva York

Pararon en la plaza España, donde se situaba el edificio España, un edificio que destacaba por su gran fachada simétrica de 150 metros de ancho. Royce les dijo que contaba con 77.000 metros y 32 ascensores que daban servicio a sus 26 plantas.

–La fachada esta revestida en piedra artificial. Fue el edificio más alto de España hasta que se construyó la Torre de Madrid.

–¿Tiene algún uso?

–Ahora es el hotel Riu Plaza España, inaugurado en agosto de 2019.

La hora de comer se les echó encima, acabaron en la Taberna La española, para acabar probando los callos a la madrileña, que a Dorian y a Johanna no les hizo mucha gracia. Pero Royce parecía disfrutar el plato.

Al salir del local les estaba esperando una chica junta al coche. Nada hacia presagiar a los futuros periodistas que ella era la que había domesticado al rompecorazones californiano hasta que no se acercaron y la chica le dio un tierno beso en los labios.

–Ella es Lara, mi novia.

–Encantada – dijo la mencionada con una sonrisa en sus labios.

–¿Cómo fue que acabasteis juntos? – pregunto Dorian al conocer a la chica. Ella tenía una pinta angelical, él, en cambio, parecía un rebelde sin causa – no me malinterpretéis, pero ahora que os veo juntos parecéis un ángel y un demonio.

–¿Has oído eso de que los polos opuestos se atraen?

–Nos pasó algo parecido, nos conocimos en Burdeos – dijo Lara, porque no sabía que sus interlocutores ya conocían ese dato – yo estaba de erasmus con una amiga y salimos de fiesta porque era fin de semana. Mi amiga lo vio y me dijo que le gustaba mucho, pero ella era muy tímida y quería que fuera yo a hablarle.

–Pues menos mal que viniste tú, porque yo ya te había echado el ojo nada más entraste.

–Seguro que solo querías sexo – dijo Dorian – conociendo tus antecedentes.

–En principio sí, pero luego cuando se acercó y hablamos sentí algo dentro que no tenía nada que ver con el placer sexual.

Los cuatro se subieron al coche, en esta ocasión Lara fue quien tomó el volante, tenia sentido que siendo madrileña conociera mejor la ciudad. Aunque parecía que Royce se había adaptado bien. Continuaron hasta llegar a la plaza de las Cortes donde les esperaba el palacio de las cortes uno de los edificios emblemáticos del Madrid del siglo XIX de estilo neoclásico.

–Aquí se reúnen el congreso de los diputados. Ha sido escenario de varios acontecimientos políticos como las proclamaciones de los reyes en 1975 y 2014, la apertura de las legislaturas, los velatorios de Leopoldo Calvo–Sotelo y Adolfo Suárez, expresidentes y el que dejó huella, el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

–Tiene historia este edificio

Se tomaron fotos con los leones que flanqueaban la escalera, hechos con los cañones capturados al enemigo en la Guerra de África de 1860.

–A este le faltan los huevos – gritó Dorian, ocasionando que todos los presentes se giraran a mirarlos, la mayoría turistas.

–Es Daoiz, la cultura popular lo nombró así en honor a uno de los capitanes insurrectos muertos durante el levantamiento del dos de mayo. Es verdad le falta el saco escrotal, no se sabe si es debido a un error, un olvido del artista, falta de material o vete a saber qué.

–¿El otro León tiene nombre?

–Velarde.

–¿Y no se lo pueden poner? – preguntó Dorian – queda un poco feo que uno tenga y el otro no.

–Hubo un canal de televisión en el año 2012 que quiso financiar la reposición de lo que faltaba. El Canal Historia pidió permiso a la Comisión de Peticiones del Congreso, pero desestimaron el permiso por motivos históricos y de seguridad para la integridad de la escultura.

Les hubiera encantado entrar, pero no era día de visitas, así que continuaron su camino. Salieron al tráfico del paseo del Prado, buscaron aparcamiento y para desgracia de Dorian, Lara los guio hasta el museo Thyssen–Bornemisza que representaba una de las mayores colecciones privadas de arte del mundo.

Subieron a la segunda planta donde comenzaron el recorrido por el Gótico final, el Renacimiento y el barroco. Había una galería dedicada a Tiziano, El Greco, Bernini y Caravagio entre otros. Al terminar descendieron a la primera planta, Dorian hubiera preferido estar en la calle, pero le tocó disfrutar de la colección de pintura holandesa, con muestras de realismo, rococo, neoclasicismo, romanticismo y movimientos impresionistas. Pasaron entonces a la planta baja que reunía las obras del siglo XX desde el cubismo y las primeras vanguardias hasta el pop art.

–Este museo es el único en España que presenta un panorama coherente de corrientes pictóricas.

Continuaron entonces hasta el siguiente museo que se encontraba a escasos metros del que acababan de visitar, el Museo Nacional del Prado. Su principal atractivo radicaba en la amplia presencia de obras de Velázquez, el Greco, Goya, Tiziano, Rubens y el Bosco. Además de poseer destacados conjuntos de autores importantes como Murillo, Ribera, Zurbarán, Fra. Angélico o Van Dyck entre otros. Era un museo rico en cuadros de maestros españoles y de varias escuelas pictóricas del resto de Europa.

A los ojos de Dorian solo eran cuadros colgados de las paredes y esculturas sobre peanas, no entendía de arte, el solo quería llegar a un sitio hacer su trabajo y volver a casa. Sin embargo, Johanna estaba encantada de ver cuadros, esculturas, dibujos u otras cosas, que habían sido confeccionados en siglos anteriores.

–A diferencia del museo anterior, en este ostentan el protagonismo las escuelas pictóricas de España, Flandes e Italia – dijo Lara cuando ya llevaban un rato dentro del museo – aunque vemos muestras del fondo francés, la pintura alemana, la pintura británica, la pintura neerlandesa

El museo contaba también con una importante sección de artes decorativas y una colección de esculturas donde destacaban las grecorromanas.

–En 1872 se suprimió el Museo de la Trinidad, creado a partir de obras de arte requisadas y sus fondos se traspasaron al Prado – explicó Lara, parecía una experta en el tema – en décadas posteriores se fueron integrando otras colecciones. Este museo junto al que ya hemos visto y al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia forman el llamado triángulo del Arte.

A Dorian le cambio la cara, se le agrió más si podía, cuando Lara dijo que el área se enriquecía con otras instituciones cercanas como el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Nacional de Artes Decorativas y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando entre otros.

En esas visitas comprendieron porque Royce dejaba el coche en cas e iba a trabajar en metro, el tráfico era horroroso eso que según Lara había una norma que limitaba la circulación cuando había contaminación.

Al frente tenían la fuente de Neptuno, de estilo neoclásico ocupaba la glorieta de la Plaza de Cánovas del Castillo. La fuente se alzaba sobre un gran pilón circular, en su centro la figura de Neptuno, dios del mar, con una culebra enroscada en la mano derecha y el tridente en la izquierda. El dios estaba erguido sobre un carro tirado por hipocampos

–Se propuso la fuente en 1777, la construyeron entre 1782 y 1786 – dijo Lara – antes estaba situada en la bajada de la carrera de San Jerónimo, pero la trasladaron aquí en 1898.

Lara les dijo que Neptuno formaba parte de los cinco grandes grupos escultóricos diseñados para el Salón del Prado, las otras cuatro eran la Cibeles, la fuente de la Alcachofa, la fuente de Apolo y las Cuatro fuentes. De todas ellas para alegría de Dorian, solo visitarían la Cibeles y porque les pillaba de camino.

–En esta fuente los hinchas del Atlético de Madrid, celebran sus títulos desde 1991 –explico Royce como todo un entendido en el tema.

–¿Antes no lo celebraban?

–Si, pero en la Cibeles

Enfilaron hacia el norte por el paseo del prado, hasta detenerse en la plaza de la lealtad donde se encontraba el palacio de la Bolsa de Madrid, de estilo neoclásico, el edificio tenía planta irregular, en su pórtico seis columnas. En la plaza se levantaba un obelisco, conocido como Monumento a los Caídos por España, que como supieron por Lara en él reposaban las cenizas de los madrileños que se levantaron el dos de mayo de 1808 y fueron fusilados al día siguiente.

Continuaron por el Paseo del Prado hasta detenerse en la plaza Cibeles, donde se encontraba la fuente que ya les había mencionado Lara anteriormente. La fuente de mármol cárdeno y piedra representaba a la diosa Cibeles sobre un carro tirado por leones. La diosa estaba montada en un carro dispuesto sobre una roca que se elevaba en medio del pilón, en sus manos llevaba un cetro y una llave.

–Esta es la fuente que os comentaba antes – dijo Lara señalando la escultura – en ella celebra sus victorias el Real Madrid.

–¿Son equipos de beisbol? – pregunto Johanna

–No, son equipos de futbol. ¿Cómo era que lo llamáis allí, cariño? – pregunto Lara a Royce

–Soccer

–Eso

La fuente estaba rodeada por cuatro imponentes edificios, cada uno perteneciente a un barrio distinto de la ciudad. El que tenían a su espalda era el Palacio de Cibeles, un conjunto integrado por dos edificios de fachada blanca pertenecía al barrio de los Jerónimos, ocupaba alrededor de treinta mil metros cuadrados, a finales del 2007 comenzó a albergar las dependencias municipales del Ayuntamiento. Su fachada presentaba evocaciones neoplaterescas y barroco salmantino.

–¿Y si fue concebido para la Sociedad de Correos y Telégrafos de España, porque dejo de ser su sede? – pregunto Johanna interesada.

–Cuando llegó internet hubo una bajada del correo postal, nos mensajeábamos por ordenador.

Cruzaron la calle Alcalá, cuando el semáforo les dio permiso, y se encontraron enfrente del Palacio de Linares, una edificación de estilo neobarroco que albergaba la Casa de América, centro destinado al intercambio cultural entre España y América, Johanna parecía disfrutar de lo que contaban los anfitriones, en cambio Dorian con la cámara en la mano, grababa las escenas intentando ocultar su cara de hastío.

Volvieron a cruzar la calle, esta vez el Paseo de Recoletos, para encontrarse de frente con el Palacio de Buenavista proyectado en 1766 para los duques de Alba, pero que en la actualidad albergaba el cuartel General del Ejército de tierra desde 1981.

–Veo que la ciudad tiene muchos edificios palaciegos

–Al instalarse la corte del rey de manera permanente en Madrid, provoco que la nobleza de la época se trasladara también.

Su siguiente parada fue la puerta del Banco de España, llegaron a ella tras cruzar otra vez la calle Alcalá.

–El banco como institución fue creado en 1856, a raíz de la fusión del Banco de Isabel II con el Banco de San Fernando en 1847.

De camino al coche, como ya estaba anocheciendo y empezaban a estar cansados y tener hambre, cenaron en Tapa Tapa Santa Ana.

–¿Por qué no vivís juntos? – preguntó Johanna

–Buena pregunta – dijo Royce mirando a Lara, esperando que esta diera la respuesta.

–Pues, actualmente vivo con mis padres y estoy ahorrando mi sueldo para poder independizarme.

–Huelga decir que ya tengo algunas cosas suyas en mi armario.

–Si vivierais juntos pagaríais los gastos a medias – aportó Dorian después de tragarse la tapa de tortilla que les acababan de traer.

–Si no, ¿Cuándo os veis?

–Cuando nos lo permiten nuestros trabajos

–Por cercanía con mi trabajo me viene mejor vivir con mis padres, si viviera con Royce tendría que levantarme antes.

–Eso es un punto a favor para vivir con tus padres.

Después del tapeo se fueron al coche, los cuatro estaban cansados. Dejaron a Lara en casa, al día siguiente tenía que trabajar, ellos llegaron poco después, el tráfico en la ciudad esa noche estaba tranquilo.

A la mañana siguiente no les hizo falta despertador, pues el timbre sonó con gran estruendo, ocasionando que casi se cayeran de la cama. Royce fue a abrir, iba sin camiseta y frotándose los ojos. Johanna y Dorian no se movieron del sitio, esperando que la visita se fuera lo antes posible, pero por el contrario no lo hizo.

–¿No tienes camisetas para dormir? Te vas a resfriar – dijo la voz de una mujer, parecía mayor a los oídos de Johanna.

–Se está bien en casa – la somnolienta voz de Royce se oía alegre.

–Como tu digas, muchacho, te traigo el desayuno – dijo la mujer.

–No te tenías que haber molestado Pilar.

–Alguien se tendrá que preocupar por ti si no tienes a tus padres cerca.

Cuando entendieron que la tal Pilar no se iría, Johanna y Dorian salieron de su escondrijo encontrándose de frente con una mujer mayor, tendría unos cincuenta y cinco años, sesenta como mucho. "Si tiene más se conversa de maravilla" pensó Johanna haciendo una rápida inspección ocular de la recién llegada.

–Chicos os presento a Pilar – dijo Royce cuando los vio – ella es la propietaria del piso.

–Ya te dije que el piso es de mi hijo, pero claro el esta fuera y me pidió que lo alquilara…

–Para que no se echara a perder – terminó Royce por ella – me lo has dicho un millón de veces.

Estuvieron hablando durante el desayuno con Pilar. La buena mujer les dijo que los lugares turísticos de la ciudad se encontraban principalmente en los distritos Centro, Salamanca, Chamberí, Retiro y Arganzuela.

Los tres jóvenes dieron cuenta del desayuno, Pilar había traído para ellos, aunque no supiera que estaban allí. La invitaron a pasar el día con ellos, así conocían un poco más a la mujer y si Lara conocía rincones de su ciudad, Pilar debería conocer más. "¿No dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo?" pensó Dorian terminando de vestirse, esperaba que el día hoy fuera tranquilo, le dolían las piernas de la excursión de ayer.

El grupo cogió el coche de nuevo y se dirigieron a la Puerta del Sol, donde se hicieron fotos con la placa del kilómetro cero de las carreteras radiales. Su edificio más emblemático se situaba en la parte meridional, era la Real Casa de Correos. La construcción de este edificio databa de finales de la segunda mitad del siglo XVIII.

–Ese es el reloj – Pilar señalo a la torreta del edificio – que nos indica a los españoles la entrada del nuevo año. Esto se llena de gente para comerse las doce uvas de la suerte y brindar por el nuevo año.

–¿Y todos los españoles vienen aquí a celebrar el fin de año? – pregunto Dorian sorprendido – a Times Square no va todo Estados Unidos.

–Aquí tampoco, zopenco – le riñó Pilar – lo hacen en la televisión, casi todos los canales privados y la televisión pública se ponen un balcón del edificio de ahí enfrente – Pilar señaló el edificio – y emiten las campanadas.

–¿Y cómo estas tan segura que todo el mundo ve las uvas?

–Puede haber canales autonómicos como TV3 en Cataluña o Canal Sur en Andalucía, pero desde que en Antena 3 sale una chica que crea expectación con el traje que va a sacar ese año, no me cabe duda de que lo verán ahí, para luego poder criticar en las redes sociales.

–¿Y eso que es? – preguntó Johanna señalando una estatua de un oso apoyado en un árbol.

–Eso, muchacha, son las armas heráldicas de la villa.

Johanna se quedó igual, no sabía que puñetas eran "armas heráldicas" y no veía como un oso y un árbol podían ser unas armas. Pilar seguía hablando, comentaba que fue colocada el 10 de enero de 1967, que estaba hecha en piedra y bronce, que pesaba unas veinte toneladas y medía cuatro metros de altura. La escultura descansaba sobre un pedestal hecho de granito

Desde la plaza nacían diez calles. La calle mayor les condujo hasta la plaza mayor, continuaron caminando por el Madrid de los Austrias, llegaron a la calle de Bailen, donde se acercaron a la catedral de la Almudena, un edificio de 102 metros de longitud y 73 de altura. Fue construida entre finales del siglo XIX y el siglo XX. Su exterior era de estilo neoclásico y el interior neogótico

–La cripta neorrománica es la parte más antigua y valiosa del conjunto – les dijo Pilar cuando se encontraban en el interior. – El Papa Juan Pablo II la consagró el 15 de junio de 1993.

Al salir se encontraron con el Palacio Real, un edificio de 135.000 metros de extensión, que se empezó a construir en 1738. El edificio de estilo barroco

–Se supone que es la residencia oficial del rey, pero vive en la Zarzuela – explicó Pilar – claro no me vais a comparar esto aquí en medio de la ciudad, con lo otro en medio del campo y con piscina.

–¿Y esto para que se utiliza?

–Ahora para ceremonias de Estado y actos solemnes

Pudieron entrar a las salas de Estado y las colecciones artísticas, ya que estaban abiertas al público porque no había ningún acto oficial en ese momento. En el interior se apreciaba por la decoración que era un palacio destinado a la realeza, aunque no vivieran en el, la decoración les recordó a las series ambientadas en la Inglaterra del siglo XIX, donde se realizaban bailes y se presentaba en sociedad a las jóvenes en edad casadera. "Que horterada" pensó Dorian "Normal que quieran vivir en otro sitio, aquí huele a rancio"

Después de la interesante visita al Palacio Real, salieron a la plaza de Oriente, una plaza rectangular de cabecera curvada presidida por el Teatro Real. En la plaza se distinguían los jardines centrales, los jardines del cabo Noval y los jardines de Lepanto.

Los centrales estaban dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, una estatua ecuestre del monarca colocados en cuadricula siguiendo el modelo barroco de jardinería. Se trataba de siete parterres poblados por setos de boj y cipreses, tejos y magnolios de pequeño tamaño, también por plantaciones florares de carácter temporal.

–Estas estatuas se las conoce como reyes godos – explico Pilar señalando las esculturas que delimitaban a un lado y a otro los jardines – pero en realidad solo hay cinco visigodos y quince monarcas españoles de los primeros años de la reconquista.

–¿Esos quiénes son? – preguntó Dorian curioso.

–Alarico I, Ataulfo, Sigerico, Teodorico, Terismundo, Eurico…

–No mujer, ¿Qué son los reyes godos?

–Los reyes de la época visigoda de la península

–¿Te sabes todos los nombres? – preguntó Johanna estupefacta

–Ahora no me acuerdo muy bien, pero en su día me lo enseñaron en el colegio.

Fueron después a los del cabo Noval, integrado principalmente por plantaciones de plátanos, en ellos se encontraba un monumento de 6,5 metros de altura realizado en piedra y bronce, erigido en 1912 en memoria del cabo Luis Noval Ferrao fallecido, según les informó Pilar, en la Guerra de Melilla en 1909.

Su última parada dentro de la plaza fueron los jardines de Lepanto, integrados también por plantaciones de plátanos y diferentes cedros. En ellos pudieron observar el monumento al capitán Ángel Melgar erigido en bronce y mármol e inaugurado en 1911.

Por último, fueron el edificio del Teatro Real, un teatro de ópera conocido coloquialmente como El Real. Además de ópera, también tenían en su programación regular danza, conciertos y recitales.

–Desde 2012 hacen aquí el sorteo de la Lotería Nacional de navidad. Ahí te ves a los niños de San Ildefonso cantando "mil euros", en pesetas sonaba mejor, pero como ya no existe la peseta pues nada a amoldarse al euro.

Visitaron el teatro en uno de sus recorridos guiados que incluía la caja escénica y las salas de ensayo y talleres.

Enfilaron la calle Bailen para dirigirse a la plaza de España, una plaza normal, pero allí encontraron el monumento a Miguel de Cervantes y el edificio España. Como tenían que volver a por el coche terminaron en la plaza Mayor, una plaza porticada de planta rectangular. Contaba con casi 121 metros de largo y poco más de 93 metros de anchos, estaba completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas. Entraron a la plaza por el arco de Ciudad Rodrigo situado al oeste de la plaza.

En el lado norte de la plaza se levantaba la casa de la Panadería un edificio de cuatro plantas que en el momento de su construcción fue la tahona de la villa, actualmente albergaba la oficina de turismo. Del lado opuesto la Casa de la Carnicería, que en el momento de su construcción estaba dedicaba exclusivamente a los trabajos de la carne de consumo. En el medio de la plaza una estatua ecuestre de Felipe III, el monarca iba con la cabeza descubierta, vestido con media armadura, de su pecho colgaba el collar con la Orden del Toisón de Oro, en la mano derecha el bastón de mando y con la izquierda sujetaba las riendas del caballo.

–En sus inicios fue el mercado de la villa, también la usaban para actos públicos como corridas de toros, autos de fe, beatificaciones como la de San Isidro o ejecuciones

–¿Ejecuciones?

–Si, como lo vuestro de la pena de muerte que matáis a los presos, pues aquí también se hacía – dijo Pilar gesticulando – si la pena era de garrote el patíbulo se situaba delante del portal de pañeros; delante de la Casa de la Panadería si era de horca y ante la Casa de la Carnicería si era de cuchillo o hacha.

En los soportales, sostenidos por pilares de granito, se alojaban numerosos establecimientos por ser un importante punto turístico de la ciudad, había tiendas de coleccionismo y de hostelería, aprovecharon que era la hora de comer para degustar un plato de cocido madrileño en Las Cuevas de Luis Candelas.

Tras la sobremesa salieron en busca del coche, y acabaron en el Retiro, un jardín histórico y parque público, tenía una superficie de 118 hectáreas y un perímetro de cuatro kilómetros y medio. En su interior habitaban más de 19.000 árboles. Habían entrado por la puerta de Felipe IV, levantada en 1680, de estilo barroco, labrada en piedra de Tamajon. Se encontraron con el parterre que contenía un monumento a Jacinto Benavente, no le hicieron mucho caso y continuaron caminando por el parque hasta toparse con el Estanque Ochavado. A paso vivaz, se acercaron al Bosque del Recuerdo, monumento construido como homenaje a las 192 víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, tenía 192 árboles, uno por cada fallecido. Pasaron por delante de la noria del huerto del francés hasta la fuente del Ángel Caído. Luego siguieron hasta la Rosaleda, una zona ajardinada diseñada en 1915 de forma ovalada. Contenía 5.570 ejemplares.

–Mi Ernesto y yo veníamos a pasear por aquí los fines de semana – dijo Pilar pesarosa

–¿Ya no lo hacéis?

–Ernesto falleció y no me gusta pasear por aquí yo sola.

–Por eso estas hoy con nosotros – dijo Royce – somos más jóvenes y guapos que Ernesto.

–En lo de más jóvenes tienes razón, pero no en lo de guapos.

Se acercaron después al palacio de cristal, una estructura de metal y cristal construido en 1887 actualmente era sede del museo Reina Sofia. Cuando se dirigían al centro del parque pasaron al lado del Palacio de Velázquez, un edificio cubierto con bóvedas de hierro y cristal que permitían la iluminación natural de las salas, una dimensión de 73,80 por 28,75 y construido en ladrillos de dos tonos.

Al fin llegaron al Estanque Grande que disponía de un embarcadero que posibilitaba la navegación recreativa. Estaba coronado por el Monumento a Alfonso XII un conjunto de treinta metros de altura, 86 de largo y 58 de ancho. A continuación, fueron a parar a la fuente de los Galápagos inaugurada en 1832.

Fueron a salir por la Puerta de Hernani. Justo delante tenían la Iglesia de San Manuel y San Benito. Pilar les dijo que El Retiro tenía diecisiete entradas, y que se les había quedado por ver el Paseo de la Argentina o de las Estatuas, situado en paralelo al Parterre; la casita del pescador o la Montaña Artificial entre otros, pero no podían pasarse allí toda la noche, a no ser que los encerraran dentro.

El grupo cruzó la calle Alcalá para adentrarse en la iglesia que tenían en la acera de enfrente. El templo religioso era un ejemplo de la arquitectura bizantina madrileña, su planta era de cruz griega con una gran cúpula. Acabaron su recorrido en la plaza de la Independencia donde se encontraba, la Puerta de Alcalá

–Y ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo, la Puerta de Alcalá – dijo Pilar cantando, ocasionando las risas de sus acompañantes – no me hagáis caso, bueno si es la Puerta de Alcalá.

–¿Qué has cantado?

–Una canción que alude a la historia de este monumento

–Se parece al arco del Almirantazgo de Londres – dijo Dorian

–Igualito – repuso con sarcasmo su compañera de viaje – me imagino que tendría alguna función parecida como la puerta de Brandemburgo

–Claro que sí, era una de las cinco puertas que daban acceso a la ciudad.

La puerta de estilo neoclásico tenía casi 44.000 metros de largo y casi 22.000 de alto. Menos mal que la miraban desde lejos, porque les hubiera entrado torticolis de mirar hacia arriba. Ya se había hecho de noche, así que acercaron a Pilar a casa, a pesar de las negativas de la mujer y luego terminaron en casa pidiendo unas pizzas para cenar.

–Como habéis podido observar mi casera es un encanto de mujer

–¿Qué le paso a su marido? – pregunto Johanna curiosa

–Tuvo un accidente de tráfico, no sé exactamente que paso, pero Lara dice que no fue culpa de Ernesto. Al parecer el volvía de trabajar del turno de noche y colisionó con otro turismo.

–Jolín, pobre mujer, se la ve buena persona.

–Lo más fuerte es que su hijo estaba ya fuera de España y no sabia como decirle por teléfono lo que había pasado.

–¿Pero se lo dijo o se esperó a que llegara de visita y no lo viera?

–Supongo que se lo diría, el cómo no lo se. Se que estuvo fuera poco después del sepelio, se fue con su hijo, pero obviamente no ha pasado el duelo.

–A parte de Lara, Pilar y supongo que los padres de tu novia ¿conoces a alguien más aquí en Madrid?

–Los compañeros de trabajo, pero no cuentan mucho porque son de Estados Unidos y se pasan el día hablando en inglés. Luego están las amistades de Lara que poco a poco voy haciendo mías también.

La mañana siguiente volvieron a tener el desayuno en la mesa, gracias a Pilar tendrían para el día siguiente. Pidieron ir en transporte público y no coger el coche. Les habían dicho que la ciudad tenía buena comunicación.

–Claro que tenemos buena comunicación, a parte del taxi – respondió Pilar – tenemos trece líneas de metro, en algunas puedes hacer transbordo, además hay estaciones que tienen correspondencia con el tren.

–Las estaciones más importantes son Puerta de Atocha y Chamartín en el transporte de pasajeros – continuo Lara – además desde estas dos estaciones parten líneas de tren hacia todas las capitales de provincia española.

–Muchacha no te olvides del AVE.

–¿Un pájaro? – preguntó Dorian

–No idiota – le dijo Royce riendo – es el tren de alta velocidad. También tenéis los autobuses, más de una vez he tenido que coger uno.

–Exacto, 224 líneas de autobús, que también están interconectadas con los ferrocarriles.

Se dirigieron en autobús y luego metro hasta la estación de Atocha situada en las cercanías de la plaza del Emperador Carlos V, intentaron acceder para ver el interior, pero estaba llena de gente, según les dijeron era una de las más concurridas de la ciudad. Terminaron en el parque de atracciones de Madrid, donde pasaron una mañana divertida.

Pilar se fue a casa, al encontrarse cansada, el grupo sin embargo acabo la noche en el barrio de Chueca cenando un bocadillo de calamares a la andaluza en Taberna La Española. Cuando los cuatro llegaron a casa, porque esa noche Lara se quedaba a dormir con ellos, estaban muy cansados.

–Madrid tiene mucho más para ver, otros parques y jardines, esculturas repartidas por toda la ciudad y museos entre otras cosas. –dijo Lara cuando entraron por la puerta

–Pero no tenemos muchos días, debemos volver a casa – dijo Dorian, esperando que no le llevaran a más museos ni iglesias de la ciudad, los parques los podría soportar ya que eran al aire libre, pero no más.

–¿Qué temperatura tenéis aquí?

–Clima semiárido frio. Los inviernos son fríos, en esta época las temperaturas oscilan entre 10º C y 3º C, puedo incluso nevar. El verano es muy caluroso, las máximas se sitúan entre 32º C y 34º C y las mínimas entre los 17 y los 19 grados.

Antes de irse a dormir Lara les comento que la ciudad estaba dividida en 21 distritos que a su vez se dividían en barrios. En total había 21 distritos y 131 barrios. Ellos se encontraban en el distrito de Hortalezas.

A la mañana siguiente, mientras desayunaban después de haber hecho las maletas, se les notaba tristes por tener que abandonar Madrid, pero ese era su trabajo. Llegar, entrevistar y marcharse.

–Royce, ¿Volverás a Estados Unidos?

–Depende de lo que me depare la vida. De visita seguro que sí, pero de manera permanente solo si ella me quiere acompañar – dijo mirando a Lara con una sonrisa boba en la cara – o por otras circunstancias que no quiero mencionar, pero claro que iré a visitar a mis padres, si no es que vienen ellos aquí.

Después de eso, con ánimo apesadumbrado los llevaron al aeropuerto, donde se despidieron de sus anfitriones, les hubiese gustado despedirse también de Pilar, pero la mujer no había ido ese día al piso. Al final Royce había sorprendido a Johanna, al parecer si había cambiado, aunque solo fuera un poco.

Cuando les llamaron para embarcar, lo único que quería era subir al avión y ponerse a leer los libros que se había comprado en los puestos de libros de la calle Claudio Moyano, dentro del Retiro. Por delante les quedaban casi doce horas y media para llegar a casa y suerte tenían que el vuelo de vuelta iba directo.

Y aquí nos aparece el primer chico del grupo de las arpías, no iban a ser siempre los buenos los que aparecieran. Seguro que me he dejado otras cosas por mencionar, disculpadme, pero nuestros periodistas no tienen mucho tiempo y hay demasiado que ver, así que hice un recorrido. ¿Creéis que Royce se ha reformado? O por el contrario estáis con Johanna y no os fiais de él. Recordad que esto pasa después de que acaban la universidad, así que si en la historia les queda un par de año hay que tenerlo en cuenta. Oigo vuestras opiniones.