Tengan buen día, queridos lectores. Otra vez, aquí, su atiborrado y holgazán escritor XD. Me dsiculpo por la demora, pero mi país está pasando por una situación difícil en donde me voe obligaod a estar tiempo a la escritura. Sin embargo, eso no quiere decir que no pueda seguir publicando, aunque sin fecha ni tiempo determinado. En fin, espero que disfruten la lectura porque tbm vienen nuevas actualizaciones para Shadow y act age! muchas gracias

PDTA: Si alguien puede ayudarme ne la beta de ambos, se comunica conmigo por favor.


Los cielos rugen, el destino avanza y Hachiman lamenta

Los errores del pasado (pequeños desaciertos para no lastimar a tu yo anterior) normalmente tardan en salir a flote con fuerza. Sus consecuencias son las que te asechan primero, luego, el remordimiento toca la puerta y, finalmente, el mismo error conversa contigo en una solitaria habitación. Un escenario simple de cuánto puede afectarte una mala acción por culpa de una sociedad crítica y sorda al sentido común. O las consecuencias de fracasar al tratar de mantener a todas como herramientas.

Como todo niño nervioso y carente de raciocinio, cometí algunos actos de dudosa razón. Acciones sin sentido, palabras rimbombantes, pensamientos inconexos y razonamientos ininteligibles. Mis excusas de fantasía saltaban al ring, sin nada importante que perder, como "todo el mundo lo hace, ¿no?, yo también debería" o, siendo un solitario involuntario, más cercano a "esto es demasiada coincidencia para ser verdad, eso quiere decir que ¡Soy especial! ¡Mírenme!".

Sin embargo, nada era evidencia de que algo fuera de lo común me haya ocurrido por esos días. Ninguna chica con ropas oscuras entró a mi habitación para eliminar un monstruo fantasmal; no comí alguna fruta que me impidió nadar; no se presentó alguna nueva estudiante de intercambio con cabello rosa y, mucho menos, descubrí que mi hermana tenía aficiones extrañas. Solo puede decirse que el sentido común se apagó, similar a un fusible que explotó de un día para el otro, para darle las riendas sueltas a miles de peculiaridades psicológicas escondidas en el subconsciente.

Gracias a dios, ninguna chica con parche fue a buscarme años después, tampoco cabreé a matones locales ni descubrí lo que no debe ser descubierto. Por lo menos, hasta ahora, no tengo conciencia ni consecuencia de eso.

Como decía, sí, excentricidades y pensamientos fantásticos afectaron mi conducta por unos largos años (¿dos o tres? No entiendo como clasificar su inicio) Y, si bien la actitud indiferente evitó repensar mucho acerca de los susurros de los jóvenes demonios cerca de los míos , eso no quiere decir que pueda olvidar sus susurros ponzoñosos y miradas condescendientes, como si ni siquiera fueran similares a ellos en apariencia. Podría decirse que, también por esa condición especial, evité convertir la tortura social en un enfrentamiento físico (si cualquiera tenía esas ganas, ¡Podrían haber hecho algo con los matones fuera de la escuela, Yamada Tanaka-san!).

Al final, luego de intentar recuperar un poco de normalidad y, queriendo fundirme en la sociedad, clavé la última pieza en mi ataúd. Espera, ¡esto suena como una crónica de muerte anunciada! Digo, ¡una tragedia en todo el sentido de la palabra!

Y no, no terminé centímetros bajo tierra luego de irme a algún lugar alto ni conocí a truck-kun después de salir de mi encierro voluntario. Mis opciones nunca fueron tan pocas ni simples. Es más, es posible que mi resentimiento fuera el principal desencadenante de mis acciones. Un combustible tan grande que me llevó hacia el camino de la élite de mi generación (solo a nivel local, no quería terminar en alguna isla por ser demasiado reluciente).

Todo parecía viento en popa (quizás tanto que nunca sospeché nada), hasta que mi tendencia moral (la cual resiste como una cucaracha), decidió salvar a un travieso puede de ser atropellado. Espera, creo que fueron otro tipo de tendencias las que me impulsaron.

No importa. La cuestión es que debido a ello (lastimosamente no conocí al dios de los humanos) mi destino se truncó hasta una experiencia que rivaliza con la trama de algún shonen (todavía, porque fácilmente sería un seinen con su pizca de sangre)

Y, es, en estas reflexiones de menos de un nanosegundo, que las piezas faltantes salen a la vista.

Sí, digno de un escenario surrealista, estoy conversando con una divinidad similar a mi apariencia, ¿O debería decir que mi apariencia se basa en la suya? Definitivamente, el género sobrenatural o fantasía son las nuevas etiquetas en esta obra amateur.

Descarto la presencia de un fantasma del subconsciente. La prisión alrededor del chuuni-san permanece activa siempre que el sentido común no toca fondo. Los barrotes que lo encierran, junto a un sello de remolino, resuenan con el agua que moja la superficie (¿piensas que sería ideal que él manejara la situación? JA, ILUSO). Sus ansias de interactuar se escuchan por toda mi cabeza, además de sus promesas vacías. Con toda la amabilidad del mundo, le pongo una maratón de contacto femenino para que se calme y huyo de su alcance.

Vuelto a la realidad, considero hablarle a un ser tan grandilocuente, e insondable, como mi anterior molestia; pero que si representa un peligro real. No, supongo que esa decisión no recae en mí. Mejor no juzgar en este momento sin alguna pista de su naturaleza. Si algo me enseñara todas las tramas que involucran a fuerzas sobrenaturales, es que debo escuchar lo máximo posible antes de soltar alguna tontería o conclusión al azar. Boca, ¡no me traiciones ahora!

— Mi padre tuvo muchos hijos con diferentes entes a lo largo de su existencia. Soy uno de los ocho primeros, uno de los más fuertes con su mandamiento. Originalmente, tenía un nombre propio para identificarme; sin embargo, por tradición y eliminación, soy el nuevo BODHISATTVA HACHIMAN de esta era. Después de todo, el nombre es secundario ante un título divino como este. Tú, descendiente mío, tienes el honor de conocerme

Los efectos especiales que surgieron detrás de él, su presentación modificó una noche clara con una pesadilla nocturna, reforzaron mi cautela. Un estúpido jefe final intimida a cualquier jugador simple en su trayecto. Luego de algunos segundos, todo vuelve a la normalidad, como si el tiempo retrocedese. Él, con la mayor calma del mundo, similar a un CEO en una reunión de trabajadores a medio tiempo, se sienta en una piedra cercana y observa al cielo. Maldición, ni siquiera muestra intención de seguir con la conversación. Una solución sale como una puesta en estas circunstancias; nada nuevo en cualquier escenario de bajas posibilidades.

— ¿Por qué yo?

Genial. ¿Y mi perfil bajo a mantener?

— ¿Conoces a otro Hikigaya que practica "magia"?

— Pero… ¿no soy el octavo no sé qué?

— Sí, justamente ese es tu número de prioridad, similar a un nivel de pureza, mientras más se descienda, es más difícil contactarse con la divinidad relacionada a tu familia. Como puedes entender, no eres el primer descendiente consciente de mi línea sucesora, pero sí el único presente en estos momentos; además que estas muy relacionadas con las artes místicas practicadas desde la antigüedad. Desde luego, no significa que tengas más aptitud o capacidad, sino que eres más sensible a poderes similares a los nuestros.

- Eso es…

Demasiad coincidencia.

— ¿Imposible de suceder? Puede ser, aunque ya eras consciente de esto antes de sumergirte en este mundo…Y sí, luego están tu hermana y padres; sin embargo, ambos no poseen suficiente capacidad para ser contactados incluso si la situación lo requiere. Una triste desventaja del territorio moderno. En cambio, tú ya manejas, con cierta habilidad, las artes ocultas para los mortales comunes. Tal parece que, por naturaleza, posee cierto ingenio propio de ti.

— Artes místicas… no puede ser. Es coincidencia para ser el elemento, ¿verdad? Debe ser otro tipo de magia… no sé… ¿reiatsu?

De las innumerables maneras para designar a la magia y expresarla, resulta que esta academia enseña la única forma posible para su uso ¿En serio?

— Lamento decepcionarte, pero no. Solo conozco una manera significativa de emplear lo sobrenatural. Aunque el nombre ha cambiado... elemento, ¿eh? Así parece llamarlo hoy. Uff, la modernidad y sus novedosas formas de nombrar lo mismo con diferente entonación. Parecía ayer cuando usaban esa tosca hwacha para repeler a los demonios del mar sureño. Como sea, por esa misma razón es que su especie sigue sobreviviendo hasta ahora. Permanecer inmóvil frente a todo lo demás es facultad de dioses y sus caprichos. Agradece que no viviste en esa época que sería un verdadero suplicio.

En realidad, quiero pensar sobre mi salud mental al soñar este encuentro como tal. ¿Mi cerebro me está indicando algo en específico? Ahora que recuerdo, estaba tomando un baño… ¡Me estoy ahogando! ¡Despierta cerebro!

— Para recalcar, tú solo has perdido tu conciencia, tus demás funciones vitales todavía se mantienen. Solo espero que nadie quiera hablarte en este momento. Espera, voy a cerrar tus ojos. Listo.

Si su capacidad para emular la realidad está a otro nivel, ser consciente de que mi vida está a su merced es mucho más impactante. Ya me imaginé la extensión de su poder, pero confirmarlo solo lo vuelve más preocupante. No, no puedo estancarme, incluso si mi vida pende de un hilo, necesito ganar tiempo. Necesito seguir esta conversación cuando todavía parece estabilizarse en un lado amigable.

— Así que ingenio…

— Sí, ni talento ni capacidad, solo ingenio. A través de mi corta vida divina, evalúa una infinitud de personas, aunque eso no quita algún error en mi juicio.

— ¿Ingenio? Me cuesta mucho tiempo reunir y controlar cada esfera que produce, además necesito que impacten en el objetivo para que sirvan. Su velocidad no es de otro mundo, así que supone un desgaste considerable si falla. Dudo que algun enemigo espere algunos minutos para ser impactado. Mi ingenio es solo un truco inútil que depende de la suerte.

Para ser un ser de muchos años de vida, desconoce el tiempo que demoré en mi preparación y las desventajas que poseo. ¿Qué me garantiza que su identidad sea cierta? ¿Quiere confundirme? ¿Busca que le de alguna respuesta?

— ¿¡Que tan baja estima que tienes, descendiente mío!? ¿O es solo tu manera despreocupada de adquirir más información a costa de tu orgullo? Sea como fuere, déjame despejar tu inquietud. Para empezar, tu adaptación a esta nueva capacidad dada por tu cuerpo no responde a tu edad. Si mal no recuerdo, necesita de cierta preparación completa para poder ejercer un poco de control y, a pesar de que solo intervine para que no chocara tanto el cambio experimentado en su cuerpo, veo que utiliza sus habilidades con cierta frecuencia.

— El trabajo duro no te traiciona…

— Acertado. Aunque en tu caso, ni siquiera sabías la existencia de tus capacidades hasta hace poco; pero aquí estás jugando como los superhéroes con tus congéneres. Segundo, la manera eficiente en la que basa su estilo de lucha difiere mucho de un combate estándar, razón por la cual accede a opciones extraordinarias para cada situación. Obviamente, tu desarrollo actual no solo proviene de un razonamiento único, sino de las innumerables fuentes de imaginación actual.

Espera, no estas tratando de decir que…

— ¿Estas exaltando mi fase chuunibyou?

— Así que no me equivoqué al final, aunque si no presentabas ninguna fuente de elemento, tu comportamiento solo recaía en un delirio humano. Sin embargo, en esta ocasión, te beneficiarás muchísimo para condicionar tu cuerpo con mayor facilidad.

— Es un halago, ¿verdad?

— Además, veo que desconoces tu condición como recipiente divino, un punto más a favor de tu entusiasmo a sabiendas de que no podría funcionar. Es comprensible tu escepticismo en el momento de iniciar; lo más probable es que muchos se hayan negado a ayudarte por el poco desborde que presentas y el nulo progreso en los inicios. En tu caso, sería más difícil por las grandes reservas que posees al enlazar tu alma con la mía. Similar a un pequeño caño para desbordar una represa de agua. Sin el control adecuado, su uso es rígido y débil o fuerte y destructivo para el usuario. No obstante, ya pasó casi un año desde que comenzaste, el crecimiento en tus capacidades sigue subiendo, aunque a este ritmo te estancarás muy pronto ¿Tal vez debería detener nuestro enlace por algún tiempo? Así podrás mejorar tu control sin exponerte a alguna consecuencia desagradable.

— ¿Con qué objetivo? Una ayuda desinteresada no es habitual en dioses nacidos antes de la civilización. ¿Debo firmar algún contrato? ¿Sacrificar alguna parte de mi cuerpo? ¿Recolectar las partes de un sello roto?

Mi doble cambio su mirada ilegible a una sonrisa, en verdad, aterradora. Lo cual terminó por una risa solitaria en incómoda por un largo rato.

— Tranquilo, lo que busco es que no tengas alguna interferencia para desarrollar tus habilidades. No es lo mismo correr con aficionados que se estabilizan en una maratón exigente. Si corto este enlace, tu cuerpo podrá mostrar signos de mejora más rápido. Luego, poco a poco, puedo dejar que accedas a mis reservas para que manejes todo sin ninguna complicación.

— Y luego me tendrás para instalar un nuevo reino japonés, ¿verdad?

— Para nada, no soy lo suficientemente fuerte como para salir. Tampoco es que me interese eso en estos momentos. Veras, ahora que la humanidad posee un libre albedrio completo; mi presencia solo les alertaría demasiado. Y, por lo que veo, no te gustan los cambios demasiado bruscos. Así que es un ganar-ganar, ¿entiendes? Aunque es una lástima que esa opinión no durará mucho.

Así que, en algún momento podría intentar poseerme, pero no cree que sea el adecuado... un momento.

— Espera, ¿Qué estás insinuando con eso último?

—Tarde o temprano, las luchas por el poder y la ambición persiguen a los portadores de sangre divina. No eres la excepción, creo que ya tienes una pequeña percepción de eso al truncar tu vida normal en instituto. En mi defensa, yo no te arriesgue a saltar sobre una fuerza imparable para salvar a una mascota. Aunque si renazco, o puedo ayudarte a acabar con esto muy rápido o terminamos en guerra con todo el mundo… Sabes qué, mejor olvídalo, no quiero causar otra guerra más. No quiero despertar de un sueño agradable a un campo de batalla incierto.

— ¿Quieres ser discreto con tu renacimiento?

— Sí, ¿tú no? Entiendo que la euforia invada tu cabeza al sobrecargarte de información, pero tampoco veo mucho beneficio en sobrecargarme de responsabilidades ajenas a mi naturaleza, menos a mi objetivo.

— ¿A qué tipo de Naturaleza?

— Si nos adjudican algún sobrenombre, este responde a nuestro motivo de vida. Aunque eso fue en el pasado, todavía existe esa tendencia muy latente en mis decisiones.

Tiene sentido. Al igual que los siete dioses de la fortuna, la mayoría de deidades responden a un rol en específico, aunque luego su historia de fondo explota sus lazos sanguíneos para darles más capacidades o quitarles ciertos hechos en escenario o interacciones específicas.

— Piénsalo, ¿crees que un dios no podría evitar muchas de las guerras y problemas mundiales? Obviamente, las pequeñas disputas entre seres humanos seguirán, pero sus necesidades serían saciadas por completas…podría darte algunas charlas sobre eso, pero es una discusión difícil de compartir. Nuestras opciones y decisiones radican en un plano más allá de lo mortal, así que no entenderías ni la mitad de las ideas.

— ¿Cómo… no, por qué se fueron entonces? ¿No deberían ser invencibles?

— Quizá decida ascender.

— ¿Ascensor?

— Mi padre mermó una parte de su vida al tenerme, después de todo, soy un ser nacido de la divinidad y de la vida en este planeta. Es por eso que puedo atar mi esencia a los seres humanos o "dormir" hasta un nuevo día. Personalmente, mi motivo no es nada noble considerando mi condición, incluso sobrepasando mi destino como guardián. Solo busco una respuesta que pueda satisfacer mi curiosidad.

— Ya veo…entonces, ¿debería prepararme para ser perseguido por algún culto?

— No tienes por qué preocuparte, dudo que alguno de tus posibles enemigos este a la altura de un dios. Aunque quizás todavía persista esa costumbre dañina de matar dioses.

— ¿Siquiera es eso posible?

— Nos pueden obligar a ascender. Nuestra estadía aquí es eterna, hasta que lo aceptamos o dudamos de nuestro poder. Espero que en verdad se hayan extinto.

— ¿Por qué me dices todo eso? Podría intentarlo sabes...

— Eres mi familia, lejana, pero lo eres. Además, te acompañó desde el despertar de tus sensaciones místicas. Sé que no me traicionarás sin una muy buena razón. Incluso si ocurre, nuestra era ya terminó hace mucho. Solo me reencontraría con padre y madre. Sería divertido preguntarles lo que busco y que me lo dijesen sin dudar. Un gran mal chiste.

Arrepentidamente, una sacudida destruyó el mundo. El paisaje nocturno cambio a un espacio celeste de diversos puntos brillantes. Diversas plataformas sostenían los restos del entorno anterior, incluido donde me encontré. Quise llamar a dios, pero nunca me sentí cómodo con llamarme a mí mismo. Opte por resignarme y gritar su nombre, pero no se produjo ningún sonido.

El único causante de esto debe ser él. Nadie más tiene tanta potestad en mi mente. A menos que no se trate de este sino de un espacio ajeno, ¿una realidad de bolsillo? Lo último que vi, mientras la realidad se distorsionaba cada vez más, fue mi sonrisa, como una gran imagen antes de nadar en la nada misma. Sin explicación alguna, esos últimos instantes sintieron cierto corte en mi interior. Una sensación agridulce invadió mi pecho.

El bullicio, como charla casual de mujeres, no dejó de serlo aun cuando salí de esta especie de alucinación. No parecía haber pasado mucho tiempo.

— Sí, ¡es verdad!

— ¿En serio?

— Sí, es la primera vez que vengo a una fuente termal al aire libre y acompañada

— ¡Nada mejor que en compañía de amigas!

Vaya, no soy el primero que nunca fue a un sauna, porque estoy seguro de que me tachaban de una amenaza potencial.

No, eso no es lo más importante ahora. Necesito saber que ha ocurrido. Mis ojos evalúan todo el lugar para contrastarlo antes de mi viaje. En efecto, no parece haber transcurrido más allá de algunos minutos.

Detecto un oso a lo lejos. Espera, ¿cómo pude detectar un oso a esta distancia? A mediad que se acerca, no soy el único que se da cuenta. Mis compañeros se asustan ante tan arrepentido desarrollo.

— Sempai, ¡¿qué hacemos?!

— ¡Viene para acá!

should be equal of espantado that they. Pero sé la razón de por qué este animal anda por el lugar. Es más, creo entender sus intenciones por las bromas de nuestra chiflada directora.

— Debe ser la fauna local recientemente insertada. ¿No quieren saludar también?

— ¡Ni de broma! ¡Este no es momento para una broma sarcástica, Hikigaya-sempai!

—¡Todavía no ha tocado algunos pechos!

— Si gritan, solo parece que quieren que se acerqué más rápido.

Me toma unos instantes comentarles acerca del origen de esta visita. Ahora bien, incluso si sé que la curiosidad es su motivo principal, eso no quita el efecto que causa entre la multitud. Si las mujeres intervienen para reducirlo o ayudarnos, el escenario un desastre en todo el sentido de la palabra.

— Odio el ruido, me encargaré de esto, pero me deben un favor.

— ¿Estás seguro de esa información? Podemos ayudarte si es antecesor.

— Sí, ¿No quiere que vayamos todos?

— Solo cálmense. Nunca elijo una batalla en la cual puedo perder, manténganse al margen.

Eso sonó genial, pero es una mentira de mi parte. Por favor, entiendan que solo me estorbarían en este punto.

— Solo es necesario un poco de intimidación.

Después de que la canica gris impactara con el animal, este salió huyendo. Si bien fue una prueba para entender la potencia mejorada que sintieron, aunque la cantidad de esferas que puedo generar ha disminuido, al parecer mi calidad mejorada significativamente. Demonios, esto equivale a elegir otra manera de luchar que es igual a horas de análisis. Que pereza.

Por otro lado, los vítores de asombro, junto a las múltiples preguntas de Ohyama y Usui, por fortuna no llamaron la atención. Un desarrollo asombroso… si es que fuera cierto en su totalidad.

— Estoy seguro que alguien más me vio hacerlo. Una bandera más levantada. Quiero irme a mi cama.

Y, efectivamente, ni siquiera pude llegar a mi añorada morada sin que los problemas, en forma de una entusiasmada Garetto-san, destruyeran mi descanso del fin de semana. Por desgracia, el sauna fue mi último gran relajo en esta semana.


PDTA2: ¿A dónde voy con este desarrollo? Siento que el universo (si se le puede llamar así) de este ecchi abarca mucho más que japón, asi que esperen mas lore por esta parte. Aunque en la siguientes partes conoceremos mejor el entorno de Hikigaya. [Quizas este capítulo se actualice con mas información en el futuro. Estad atentos, byes]