Año 28
Billy Taylor - 18 años - Distrito 10.
Apenas la he podido ver en estas últimas horas, al llegar al Capitolio de inmediato nos separaron, yendo a parar cada uno a manos de nuestros respectivos estilistas. Qué molesto fue... que impotencia sentí mientras esas dos brujas parloteaban un sin fin de sin sentidos, me concentré en todo momento en procurar el bienestar de Ela. Tan sólo al final fue que reparé en el ridículo traje de vaquero que me han puesto: los colores son imposibles, parezco estar vestido con un maldito pavo real, un sombrero de cuero recubierto con el mismo ridículo estampado, lo único serio son las botas negras, pero las espuelas parecen de arcoíris. ¿Qué demonios tiene esta gente en la cabeza? ¿Aserrín?
Así me mandaron al desfile y apenas la vi supe que no estaba en su mejor momento, lucía tan vulnerable: los ojos húmedos, la cara verde y pequeñas gotitas de sudor en la frente y las mejillas. Además, su traje era obsceno y dejaba poco a la imaginación, me enfurecía verla expuesta de esa manera. Totalmente indignado me subí al carruaje detrás suyo, para cubrirla, sostenerla y protegerla de estos malditos malnacidos. En seguida los caballos iniciaron la marcha, llevándonos al Círculo de la Ciudad, donde el nuevo presidente nos dio la bienvenida. No escuché nada pues, aún envuelta entre mis brazos, comenzó a vomitar. Los chicos del carruaje de al lado susurraban estupideces entre risitas, y yo la sujetaba preocupado, ella parecía a punto de desmayarse y temblaba.
De regreso nos condujeron al centro de entrenamiento, tanto Archie como Coleen lucían expresiones preocupadas y nos separaron nuevamente, Coleen y Elaineth a una habitación y Archie conmigo en otra. Me extraña, pero supongo que así se tratan las cosas aquí, gracias a que tenemos la suerte de disponer un mentor cada uno. En ese momento fue tal el peso de nuestro secreto que tuve que contarle todo a Archie, confiando en que podría hacer algo, apenas susurró un "no puedo prometerte nada" antes de salir dejándome encerrado en la alcoba.
El miedo y la furia bullen en mi interior, exacerbados con la impotencia tan grande de saberme un inútil para ambos. También tiemblo ante la expectativa de qué podremos hacer, sin evitar confiar en que nuestros mentores nos ayudarán... Tambien considerando soltar todo en la entrevista si no cuento con su colaboración… es inconcebible que la obliguen a ir a los juegos así...
Archie regresa con una expresión seria que me da mala espina, me señala una butaca y enseguida me siento, no ha de ser nada bueno lo que dirá, lo intuyo.
—Han llamado al doctor Crane y vendrá en unos minutos para librarse del problema antes de que llegue a oídos de la prensa— La perplejidad me deja sin habla durante unos instantes, no acabo de entender a qué se refiere y me molesta que no se explique claramente.
—¿Librarse del problema? ¿De qué diablos me estás hablando?
—Le harán un aborto a Elaineth. — Señala sin inmutarse.
—¿Qué?
—No pueden permitir que compita en esas condiciones...— Explica él, su tono es calmado, como cuando intentas explicarle algo evidente a un niño pequeño, a un niño como el que tendríamos ella y yo de no ser por estos malditos juegos.
—Maldita sea, entonces déjenla volver a casa...
—No seas ridículo, no hay manera de librarse de esto una vez que te cosechan. La solución que plantean es interrumpir el embarazo, y desde ya te digo que no hay nada que tú puedas hacer...
—¿Se los dijiste? ¿Cómo pudiste?
—¡Claro que no! —refuta enfadado— Ya lo sabían, le hicieron un test hormonal de rutina al llegar y lo descubrieron. Ahora tras lo que ocurrió en el desfile tienen que apresurarse a resolverlo...
—¡No pueden hacernos esto! ¡NO LO PUEDES PERMITIR! Es nuestro, no tienen derecho...— Grito al borde de las lágrimas, el golpe ha sido tan arbitrario y demoledor que ni siquiera encuentro fuerzas para levantarme, para ir a su lado, para luchar, para hacer algo...
—¿Derechos? Billy, estás aquí, ella está aquí, ahora incluso el bebé les pertenece a ellos. Suceda lo que suceda desde que su nombre fue escogido su destino ya no está en sus manos.
—¡Vete a la mierda! ¡No lo permitiré! ¡Haré un escándalo! ¡Todo Panem lo sabrá! Sabrán lo que hicieron y que tú no nos ayudaste...
—¡Cállate! — Espeta sujetándome— ¿Estás loco o quieres que te malogren antes de ir a la arena? Te advierto que en ese caso no le serás de ninguna utilidad... la abandonarías... ¿Es eso lo que pensaste hacer al ofrecerte voluntario?
—Pero, nuestro hijo...
—Lo mejor que puedes hacer es mantener la calma y ayudarla, reconfortarla y apoyarla. No sabemos cómo se tomará lo que le harán o si querrá vivir después de ello. Coleen estará con ella. Pero después te necesitará a ti. ¿La abandonarás justo ahora? Creí que querías protegerla al ofrecerte voluntario, aunque ni eso tiene sentido.
La vida no tiene sentido... Traerlo al mundo a sufrir no tiene sentido... Pero darles la razón tampoco lo tiene... Los odio y de alguna manera les haré pagar. No les permitiré librarse de su responsabilidad, malditos malnacidos.
De vuelta con un nuevo capítulo...
Un poco angustioso, a decir verdad, creo que me metí realmente en la piel de Billy. ¿Ustedes qué creen que les hacen a las tributos cosechadas en estado de gravidez?
Alpha, en los juegos anteriores mi querida Naia no pudo superar el banquete, obtuvo la quinta posición aferrándose a la idea de volver con Misael en mejores condiciones que en las que se conocieron, él ha quedado devastado. Por otra parte su tía ahora cree que Nicole murió en los juegos; en el Capitolio empezaron a llamar Nicole a Naia por la entrevista que la mujer les dio, y esto ha reforzado aún más aún su confusión. Me alegra que hayas visitado el Blog! También va poco a poco!
El vencedor de la Edición N° 26 Randy Mc Arthur, del D2.
Gracias por leer, nos vemos en el próximo...
SS.
