Vegeta caminaba hambriento hacia la cafetería, el bento de Goku lo había dejado con mucho antojo, y aunque el amable chico Son ofreció compartirlo, no se sentía a gusto comiendo el lunch de alguien más, así que optó por ir a buscar algo sin imaginarse que encontraría a su hermano jugando al té con las 3 fastidiosas. Por más que quería algo decente de desayunar, sabía que si se acercaba, Tarble le pediría que se uniera y sinceramente no le apetecía hacerlo. Por lo tanto, giró hacia la máquina de comida chatarra, guardaría estómago para la tarde... deseaba desesperadamente un plato de arroz bien hecho... con algo de kimchi o sopa de algas... no era mucho pedir. Se conformó con una soda y unas rosquillas, si seguía comiendo así, tendría que volver a contratar a Yajirobe como su doble exacto, rodaría en un par de meses.
Salió a buscar un buen lugar para esperar su próxima clase, en el jardín posterior no se veía mucha gente, así que encontró un viejo árbol, ideal para recargarse mientras tomaba la sombra, estaba rodeado de arbustos y era genial, sin ningún simio a la vista. Aunque no tenía su plato de arroz, al menos estaba sólo disfrutando de un momento de paz en medio de algo de naturaleza. O eso creía hasta que escuchó susurros.
—Eres muy juguetón Yamcha.—
—No, tú lo eres. ¿Sigue en pie lo de mañana?—
—Iba a ir con mis padres a casa de mi abuela.—
—Pero yo quiero estar contigo.—
—Haré lo que pueda.—
Luego ruidos de besuqueos que colmaban la paciencia del príncipe. Pudo ver de reojo al tipo estúpido y los pelos azules de su novia.
—Que molestos.— Se levantó y caminó a su salón, eligió como siempre el mejor asiento de la clase y esperó a que llegara todo mundo, se hizo el dormido para no ser molestado pero se percató que la pelos de elote y su amiga la retardada entraban juntas muy felices. Le pareció extraño ya que la acababa de ver en el jardín con el orangután de su novio. Algo era muy extraño, el insecto no llegaba a clases y estaban por cerrar el salón.
Yamcha llegó derrapándose .—Disculpe profesora, ya... ya llegué.— corrió hacia el asiento donde estaba Bulma y la saludo.
—¿Qué pasa?—
—Voy llegando, tuve entrenamiento matutino.—
Vegeta se quedaba observando un momento a Yamcha, algo no estaba bien, si los acababa de ver juntos... Tenía curiosidad de corroborar si la persona que vió y la mujer de la cafetería eran la misma, así que se le lanzó una fuerte mirada a Lázuli, de esas miradas que a la rubia no le gustaban nada. Vegeta quería preguntarle si estuvieron juntas en la cafetería todo el tiempo, pero la joven no le dió tal oportunidad.
—¿Y tú qué me ves?—
—¿Yo a ti? ¿Tienes algo que te vean?—
—¡NO ERES MI TIPO! Me gustan altos.—
—¿Si? Tampoco eres mi tipo, me gustan las damas, pero tú no lo eres.—
—¿No, entonces que soy?—
—Un robot.—
—Es el insulto más tonto del mundo, muñequito de acción.—
—Me... ¿llamaste muñequito de acción? —
—Si... eres un JUGUETE.—
Los ánimos se calentaban entre Vegeta y Lázuli , la profesora de literatura se había dado cuenta de la discusión entre sus alumnos, así que no dudaba en parar el confrontamiento con algo de atención dirigida.
—Bueno jóvenes, como ya lo saben en este curso el segundo parcial se evalúa con el género literario de teatro. Después de emitidos sus votos, la obra ganadora a representar es "EL FANTASMA DE LA ÓPERA". Bien ahora vamos a repartir los papeles por medio de un sorteo. Señorita Gero, la veo con ganas de participar, ¿Quisiera por favor pasar al pizarrón para anotar los nombres en los respectivos papeles?—
Lázuli se levantó de mala gana y pasó al frente para anotar los nombres en los papeles correspondientes.
—Va la primera, Carlota, es para usted señorita Gero, tiene mucha suerte.— la maestra mostraba el papel con el nombre de Lázuli Gero y ésta rodaba los ojos, no tenía ganas de memorizar líneas, al menos era un papel pequeño.
—Seguimos con las damas, para representar a la señorita Christine... Bulma.—
—P.. pero profesora, yo no canto... puede ser a lo mejor para otra chica...—
—Ay vamos, inténtalo, si no sale pondremos playback. No somos profesionales, vamos a divertirnos.—
Lázuli anotaba divertida el nombre de Bulma, ya quería ver el sufrimiento de su amiga para intentar cantar ópera, Bulma fruncía el ceño y la profesora terminaba de otorgar todos los papeles de chicas.
—Bien ahora los caballeros, vamos con el Vizconde Raoul de Chagny, y es para... Yamcha.—
—Bulma, seremos pareja, viste que nuestros destinos siempre se unen.—
Yamcha muy animado abrazaba a su novia y Bulma respondía incómoda.
—Claro sobre todo porque el beso es con el fantasma, no con el vizconde... ¿Al menos leíste la obra?—
—Ehh... pero ¿que no eran pareja?... bueno hay cosas que olvidó ya sabes...—
—Ojalá tuviera tu mala memoria... Aún no se me olvida lo de la clasificatoria de debate.—
La maestra sacaba el siguiente papel, la clase estaba muy animada.
—Erik, el temido fantasma será... ¿Vegeta Ouji? ¿Es una broma?—
Vegeta levantaba la mano, la profesora había faltado a la reunión semanal de profesores ya que había presentado su nuevo libro y no estaba al tanto de que tenía un nuevo alumno, y menos que se trataba de todo un personaje. Era el mismísimo príncipe heredero, se puso nerviosa pero mantuvo la compostura. Los rumores de realeza en la escuela no estaban muy claros y tampoco sabían de quién se trataba. Era el hijo del Rey más poderoso del mundo.
Lázuli por su parte escribía su nombre con mala ortografía en el personaje de Erik, Vegeta sonreía y le hacía una seña pasando un dedo por su cuello, Erik, el fantasma en la obra lastimaba e intentaba matar a Carlota, quizá podría... haber un accidente.
La profesora estaba al tanto de los arranques del príncipe y de lo que podía llegar a hacer por diversión, tembló un poco pero no podía quitarle el papel del fantasma, entonces pasó saliva. El gesto que le había hecho a Lázuli no era una broma.
—Bien recordemos que es una obra y todo será representación muchachos, Carlota no va a salir lastimada, solo lo fingiremos ¿De acuerdo?— la maestra reía nerviosa mientras sacaba el siguiente papel.
Al terminar el sorteo Lázuli caminaba a su lugar y muy orgullosa se sentaba, miraba de reojo a Vegeta, quien no quitaba la vista de Bulma, una media sonrisa se dibujó en la boca de la rubia, pensaba en molestarlo más pero la clase terminaba. Entonces todos se levantaban y salían a su siguiente materia.
Al terminar el día escolar, Vegeta se encontraba con Goku en el estacionamiento, pudo ver que se aproximaba el auto del consulado, así que se puso rápidamente el casco y subió con Goku a la "Nube Voladora".
La maniobra evasiva salía perfecta, no notaron que el príncipe se les escapó enfrente de sus narices, Vegeta iba encantado, no solamente porque se había salido con la suya, sino que probaría comida deliciosa. A lo lejos, la molesta amiga de Goku corría gritando algo, pero no importaba, la comida era la prioridad.
Tras 30 minutos de "volar" en la jungla de asfalto, Goku y Vegeta llegaban a una pequeña y humilde vivienda en las afueras de la ciudad. Se respiraba aire limpio ya que le rodeaba un gran terreno de campo. Tenían un pequeño altar fuera de casa y un pozo, todo para la supervivencia.
Un anciano muy amable saludaba a los chicos. —Goku, hijo, que bueno que vienes a acompañar a tu abuelo. ¿Quién es tu invitado?—
Goku se bajaba de la motoneta y Vegeta hacía lo mismo, Goku se quitaba el casco y presentaba a su abuelo.
—Es Vegeta, el nuevo integrante del equipo de artes marciales, Vegeta, él es mi abuelito, Son Gohan.—
—Mucho gusto.— Vegeta se retiraba el casco y el abuelo de Goku daba un par de pasos hacia atrás. Era la viva imagen de...
—¿Te... llamas...Ve...Vegeta? ¿Acaso eres ...el prín...?—
Los rasgos de Goku y de su abuelo, así como su cocina tradicional. Los cálculos de Vegeta habían salido mal, no pensaba que lo fueran a reconocer, no en un lugar tan lejano. Tenía que guardar el secreto a cómo diera lugar, o de lo contrario le sería imposible ir a competir en cualquier torneo.
—Eh... si me han dicho que tengo parecido con el principe, eso se debe a que somos parientes ... el príncipe está en primer año...yo no tengo título.— Vegeta esperaba que el anciano se tragara su cuento. Pero Son Gohan no se veía convencido, suspiraba y asentía.
—Puede ser joven, la verdad venimos de la capital del este, un compatriota de oriente siempre es bienvenido. Tengo fideos oro y Kimchi, es una comida humilde pero...—
—Fideos... kimchi... ¡No sabe cuánto extraño esta comida! ... se lo agradezco mucho.— Vegeta hacía una reverencia de agradecimiento y pasaba a la humilde casa.
A pesar de ser pequeña, era muy tradicional por dentro, la se sanción de haberse transportado a su hogar y el olor de la comida lo hacían sonreír. El abuelo sirvió la mesa e invitó a los muchachos a pasar.
—Puede comenzar joven.—
—¡No señor! Usted empiece, usted es el mayor... por favor.—
Son Gohan asentía y Vegeta le servía un poco de agua, era demasiado educado pero era el comportamiento esperado de cualquier joven de su edad hacia sus mayores. Aunque los rumores sobre el príncipe lo pintaban como agresivo y descortés.
—Y ¿no enviaron cocineros para atender al príncipe, joven Vegeta?—
—No, mi pa... El Rey castigó al príncipe y lo envió únicamente con un par de diplomáticos buenos para nada...En verdad extrañaba la comida de casa, muchas gracias.— Vegeta devoraba todos los platillos que podía, y Goku sonreía.
—La verdad no recuerdo cómo era la capital del éste, llegué muy pequeño con mi abuelito. No esperaba encontrar a nadie de allá tan lejos.— Goku se animaba por tener un compatriota en casa mientras Vegeta seguía comiendo y Son Gohan lo miraba serio.
Luego de comer, Vegeta y Goku regresaban al entrenamiento vespertino. Son Gohan por su parte, no se creía lo que había dicho el joven, así que se dio a la tarea de buscar. Se puso a hojear algunos libros de viajes viejos. Observaba las fotografías antiguas conde salía con el rey y estaba seguro. El muchachito mentiroso era el mismísimo príncipe Vegeta, aunque no tenía idea de por qué ocultaba su identidad, no se iba a poner a debatir, era un soldado élite retirado, conocida exactamente los alcances de esa familia.
Mientras su nieto regresaba, se apresuró a preparar algo para que Goku le llevara a Vegeta al día siguiente, en cierta manera veía la amistad que estaba comenzando a surgir entre los muchachos y lo mucho que podría beneficiar a Son Goku tener el favor del rey. Hasta ese día la única manera de que Goku estudiara la universidad era ganar los mundiales juveniles, ahora con el rey de su lado, podría haberse abierto una ventana... en caso de que la puerta principal fallara.
A las pocas horas Goku regresaba de su entrenamiento, estaba cansado, hambriento y con muchos deberes atrasados. La verdad Goku solo pensaba en ser cada día mas fuerte, en ganar el campeonato y combatir con luchadores que le impusieran un reto mayor. No tenía la meta de estudiar en una universidad prestigiosa, esos eran deseos de sus amigos y su abuelo. Si el joven pudiera pedir un deseo, tal vez sería pelear con la persona más fuerte del mundo y ver en cuánto tiempo logra superarle.
De momento estaba muy emocionado con la llegada de Vegeta, él si era una gran competencia a vencer que al igual que Goku, buscaba ser el mejor, sabía que poniendo su mayor esfuerzo, lograrían la clasificatoria local y podrían ir a las nacionales.
—Haaaa muchas gracias abuelito, comí demasiado.—
—Lo bueno que entrenas mucho. Si no ya rodarías.—
—Podría seguir comiendo... pero tengo deberes.—Goku se estiraba para levantarse.
—Goku, hijo, para mañana prepare comida para que le lleves al joven Vegeta, hice kimchi con espinacas, arroz, Bibimbap y Kimbap... seguro le va a gustar.—
—Consientes demasiado a Vegeta abuelo, por lo serio que te vi, creí que no te había caído bien.—
—Nada de eso, es un buen muchacho, no seas tan duro con él quieres, tiene sus razones.—
—¿Sus razones? ¿De que hablas abuelito?—
—Nada hijo, ve a hacer tus deberes, no creas que no vi tus notas y necesitas mejorarlas un poco.—
—Si ya voy.—
Goku se fue a su pequeña habitación, era muy sencilla, una cama y un escritorio. No tenía videojuegos ni mucha tecnología, no le hacía falta tanto, con su computadora portátil era suficiente para hacer sus deberes. La conectó y comenzó a hacer su tarea de matemáticas, era algo aburrida, no le interesaba nada de geometría analítica, ni le entendía así que le pareció mejor idea reponer sus fuerzas. Pronto se quedó dormido sobre sus cuadernos cayendo en un profundo sueño.
Mientras Goku dormía una voz le arrullaba, era alegre y dulce, era una mujer joven que cantaba a Goku y lo arrullaba. En su sueño no era un joven adolescente, era un pequeñito.
—¿Mamá?— Goku no había conocido a sus padres, o no los recordaba. Solo sabía que su abuelo lo había adoptado luego de haberlo encontrado en un barco y buscar a sus padres durante meses.
—Arrorro nene, arrorro ya, duerme mi bebito.— la mujer seguía con su canto.
—¿Ya se durmió?— Un hombre se acercaba y miraba a la mujer y al niño de cerca.
—Ya casi, si lo dejo en la cuna seguro que cae dormido.—La mujer lo dejaba solo en la habitación.
El pequeño niño se sentaba y miraba al rededor, no alcanzaba a ver gran cosa, estaba oscuro y las lucecitas de noche que giraban sobre su cabeza le distraían. Giraban de manera hipnótica y el bebé estaba quedando en un sueño hasta que unas manos lo tomaron, no eran las delicadas manos de su madre y tampoco el olor de su padre, eran unas manos ásperas y un olor a pescado rancio. El bebé comenzó a llorar pero esa persona le tapaba la cara.
Goku despertaba nuevamente en su sueño pero estaba en otro lugar, se movía de lado a lado, el olor a pescado, sal, alcohol. Era terrible, le daba algo de náusea estar ahí, había despertado por hambre pero el ambiente le causaba mucho asco. Un par se señores estaban allí con un teléfono, desde el aparato la voz de otro hombre muy enojado gritaba.
—¡TE EQUIVOCASTE DE CHIQUILLO, ESE NO ES, ESE MOCOSO NO ES EL PRÍNCIPE!—
—¿Entonces qué hacemos? ¿Lo devolvemos a sus padres?—
—¡COMO CREES ANIMAL, SU PADRE PERTENECE A LA GUARDIA REAL, NOS VAN A ASESINAR!—
—¿Y qué vamos a hacer con el?—
—¡ALLÍ DÉJALO! ¡Qué se muera de hambre!—
Los tipos subieron las escaleras y cerraron la entrada al cuarto donde estaba el pequeño, Goku intentaba salirse de la cuna y huir de allí pero aún no tenía la fuerza y cayó dándose un fuerte golpe en la cabeza. Sin saber cuánto tiempo pasó, se abrió la puerta del sótano y apareció Son Gohan. El bebé lloraba con tanta fuerza y el ex soldado lo revisó, se dio cuenta de estaba hambriento y con frío, lo abrazó para darle calor y buscó alimentarlo.
Pasaron unas horas y Goku despertó en medio de la madrugada, no podía recordar bien lo que había soñado, pero su corazón latía con fuerza. Tal vez una pesadilla, se estiró y miró nuevamente sus deberes. Se puso a contestar la tarea lo mejor que podía y por fin decidió pedir ayuda en el colegio, seguramente Bulma contestaría su tarea por él o tal vez Milk dejaría que se la copiara. Decidió regresar a dormir otro rato hasta que fue hora de levantarse.
—Goku, hijo, no olvides el bento de Vegeta, ese chico adora la comida oriental.—
—No se me olvida abuelo... oye... tengo una duda.—
—Dime.—
—¿Fui raptado?—
Gohan abría sus ojos como platos, Goku sabía que Son Gohan lo había adoptado después de que lo encontrara en un barco camino a occidente... pero no sabía nada del pequeño antes de su afortunado encuentro
—No lo sé Goku, después de encontrarte busqué a tus padres por meses, pero nunca di con ellos...¿recordaste algo?—
—No en realidad.—Goku se rascaba la nuca y reía.
—Esta bien, eras muy pequeño, ¿cómo podrías recordar que pasó antes? Jaja apenas si recuerdas que debes usar calcetines del mismo color.— el abuelo Gohan miraba los pies de su nieto con un calcetín azul y otro blanco.
—Ay... es que no he lavado.—
—Ya lo hice por ti, están colgados...cámbiate.—
—Si abuelito.— Goku corría a cambiarse.
—Y NO SE TE OLVIDE EL BENTO DEL PRIN... DE TU AMIGO—
—NO SE ME OLVIDA—
Son Gohan se sentaba a comer un poco de fruta, uno de los placeres de occidente que era un lujo en oriente. —Afortunadamente todo lo que tiene de fuerte lo tiene de tonto.—
Goku llegaba derrapándose a la escuela, dejaba sus dos loncheras en su casillero y corría hasta su clase de historia, Milk le esperaba con una sonrisa, el día anterior no alcanzo a contarle su sueño... y ahora Goku parecía no escuchar tampoco.
—Goku, ¿Si recuerdas que haremos hoy?—
—Mmm no... ¿haríamos algo?—
—¡GOKUUUUU! ¡ERES UN CABEZA HUECA QUE NO SE ACUERDA DE NADA!—
—Ay jijiji.—
—¡ME INVITASTE A SALIR HOY!—
—¿Lo hice?—
—¡SIIIII! Y YO ACEPTE AMABLEMENTE—
—Ah... pues si es así, salgamos hoy jejeje—
El profesor de historia había puesto los ojos y oídos en la discusión de Milk con Goku, así que no tardo en reprender un poco al par de adolescentes.
—Bueno, ya que la señorita Oax y el señor Son quedaron de acuerdo, continuaremos con un anuncio. Como cada año, los chicos de tercer año van a realizar una obra de teatro para el segundo parcial, la profesora me ha pedido apoyo con los chicos de segundo para que formen parte del staff técnico y de sala, quienes participen van a recibir 5 puntos extra en todas sus materias. ¿Quién se apunta?—
—Goku, es una buena oportunidad para mejorar tus calificaciones.—
—No lo sé Milk, tengo que entrenar mucho para vencer a Broly en las clasificatorias.—
—Pero si no apruebas las materias no podrás participar... entrenes lo que entrenes.—
—Tienes razón Milk...debería participar.—
—¡PROFESOR! Goku y yo participaremos.— Milk tomaba del brazo a Goku y se sonrojaba, para ella ya era una acción romántica participar juntos en una actividad extra escolar.
Al salir de clases Milk no soltaba a Goku, el joven se moría de hambre y tenía que hacer la entrega del bento que había enviado su abuelo. No podía ser grosero con Milk ya que había olvidado que la invitó a salir... tenía ganas de ir al club con Krillin y tal vez Vegeta quisiera ir a entrenar con ellos, pero si él le había pedido salir a Milk, cumpliría con su palabra. Además la chica le agradaba, era fuerte y tal vez podría entrenar con ellos también.
—¿Quieres ir a la cafetería con Bulma y Lázuli?—
—No gracias, traigo comida.—
—Puedes comer con nosotras, vamos por tu almuerzo.—
—Es que yo...—
—No tengas pena, se que tu abuelito cocina muy rico y es mucho mejor que lo que venden en la cafetería.—
—Está bien.—
Goku iba hasta su casillero con Milk que lo tomaba del brazo, al abrirlo, Milk vio dos bentos y sus ojos brillaron de amor.
—Goku... que romántico... trajiste comida para mi también.—
—¿Romántico?—
—Te preocupas por qué me alimente bien.. muchas gracias.— Milk le daba un pequeño beso a Goku en la mejilla.
—¿Qué?—
Goku se sorprendía, nunca le habían dado un beso, no sabía ni que era exactamente eso, en realidad el bento lo envió su abuelo a Vegeta, el día anterior no le puso nada para llevar y era una costumbre darle algo de comida a los visitantes... además Vegeta extrañaba mucho la comida de su país.
Milk tomó el bento y arrastró a Goku hasta la cafetería, no le permitió decir nada, aunque Goku quería explicarle que era comida para Vegeta, no lo entendería. Además que Milk creyera que llevar comida para alguien era romántico, frenaba un poco a Goku de hacer la entrega a su nuevo amigo.
—¡Qué asco! Supongo que es mejor así.—
—¿Qué pasó Goku?—
—No, nada Milk...—
La pareja se cruzó de frente con Vegeta, quien miró con extrañeza a Goku, Goku subió los hombros con una sonrisa forzada y Vegeta giró los ojos y negó con la cabeza, siguió su camino hacia el lado contrario de la cafeteria, no le interesaba entrar a jugar al té con su hermano y las fastidiosas.
Goku llegó a la mesa con Milk, donde ya la esperaban Lázuli, Bulma y su nuevo amigo Tarble de primer año. Goku le encontró cierto parecido a Vegeta, solo que más joven y delgado.
—Goku trajo comida para compartir.—
—En realidad...—Goku quería explicar que era un envío de su abuelo, pero Milk no lo permitía, puso los bentos en la mesa y los abrió enfrente de sus amigos.
—¡ES KIMCHI CON ARROZ! ... Bibimbap y Kimbap.— El joven Tarble se sorprendía gratamente, también extrañaba tremendamente la comida de su país... esperaba que su padre cediera y les enviara una cocinera pronto.
—Se ve muy rico, ¿Esto es comida de tu país?— Bulma notaba que le brillaban los ojos a Tarble.
—Exactamente señorita Bulma, es comida tradicional.—
—El abuelo de Goku es muy buen cocinero, sabe hacer perfectamente estas recetas ¿Acaso serán del mismo país?— Lázuli se preguntaba si eran compatriotas.
—Hay variantes, pero el Kimchi con espinacas es totalmente de la capital del oeste.—
—¡¿Vienes de ... la capital del oeste?!— Milk se ponía nerviosa, el chico era un príncipe de la capital del oeste... ¿Sería acaso? ... ¿Se trataba de su prometido?
—Si, así es.—
—Y... tu... ¿Eres el príncipe heredero?— Milk se sonrojaba, pensaba que rechazaría a un tipo nefasto, pero Tarble era demasiado amable.
—No... ese es mi hermano.— Tarble estaba a punto de decir que debían conocerlo ya, pero se mordió la lengua cuando recordó los problemas en los que se metía Vegeta, únicamente para defenderlo... el último de ellos los había llevado hasta esta ciudad.
—Si Milk, recuerda que vimos la foto, es un gordito problemático con cara de nefasto, Tarble es todo lo contrario, es un joven muy amable.—
Bulma reía y Tarble la miraba con incredulidad... no sabían que Vegeta era el verdadero príncipe, la imagen que tenía el mundo sobre Vegeta en realidad era Yajirobe. Continuaba comiendo, pensando en cómo ayudar a su hermano a ocultar su identidad, no duraría mucho tiempo, pero haría lo que estuviera en sus manos.
—Si así es, ese mismo es mi hermano. Circuló una fotografía en redes sociales, él se quedó en oriente, no mandarían tan lejos al príncipe en funciones...—
—Si tienes razón, pobre... hace poco investigamos sobre la monarquía para un concurso de debate... ¿En serio son tan estrictos en su educación?— Milk indagaba, probablemente le tocaría enfrentarse a esos retos próximamente... si no la dejaban abdicar.
—Mmm pues... naces así, te acostumbras... ha sido un poco más difícil para mi hermano, yo solo soy el repuesto.—
—¡OYE NO TE DEMERITES!—Bulma se ofuscaba con la actitud de Tarble, era una chica muy agresiva y temeraria.
El desayuno terminó y todos se fueron a tomar sus respectivas materias. A finalizar las clases, Tarble decidió ir a buscar a su hermano, sabía que todos los días burlaba a Nappa para quedarse entrenando, era viernes y no había entrenamiento del colegio, pero seguro lo podría encontrar en el ring. Le mandaba algunos mensajes sin respuesta mientras se dirigía al sitio de entrenamiento, Nappa no tardaría mucho así que tendría que actuar rápido.
Por suerte no se había equivocado, Vegeta estaba en el ring haciendo entrenamiento solo. Conocía muy bien a su hermano.
—¿Qué quieres enano?—
—Hablar de cómo vamos a ocultar tu verdadera identidad.—
Vegeta se sorprendió con la aseveración de Tarble, su hermano menor era partidario de siempre decir la verdad sin importar las consecuencias y no esperaba que él mismo propusiera engañar a todo mundo para ocultar su identidad.
—¿Qué...dices?—
—Si, aunque siempre parece que estás enojado, esta semana te he visto más feliz que nunca. Sé que estás en el equipo y tienes rivales a los que debes vencer de alto nivel, estar aquí te permitirá competir... pero para eso nadie deberá saber la verdad.—
—...— Vegeta se quedó sin palabras, paró su entrenamiento y salió del ring.
—Será difícil ocultarlo, pero la broma que te jugó papá resultó ventajosa... en realidad todos piensan que eres yajirobe...—
—Ese viejo maldito...— Vegeta apretaba los dientes recordado la risa de su padre.
—Viva el rey... larga vida al Rey Vegeta—Tarble completaba la broma que tenían entre ellos, cada que Vegeta lo insultaba, Tarble mejoraba el insulto deseándole larga vida a su padre... así el insulto duraría muchisimo mas tiempo, Vegeta no aguantaba la risa.
—Un anciano... parece que me reconoció, pero dije que el príncipe eras tú.—
—¿Yo? yo le dije a las chicas y Goku que el príncipe era mi hermano.—
—Maldición, ya saben que estoy aquí... al menos Goku lo debe saber—
—No, creo que ese Goku es muy ingenuo... tardará un poco en hilar cabos... además todos piensan que estás en la capital del este y que eres Yajirobe, diremos que...somos parientes.—
—Si dije que nos parecíamos el príncipe y yo por ser parientes.—
—Bien entonces eres mi primo ... aunque tu nombre..—
—No importa, soy un primo con el mismo nombre pero sin título... estoy aquí para vigilarte.—
—Y me enviaron aquí por...—Tarble pensaba en toda la historia para no dar versiones encontradas.
—Estás castigado.—
—Nadie creerá que me exiliaron por un castigo... —
—Es verdad... eso solo me pasa a mi, no a el perfecto Tarble—
—Mejor diremos que estoy aquí para aprender sobre inteligencia artificial ya que ayudaré en el futuro a la monarquía desarrollando más tecnología.—
—Me parece bien... —
—Hecho... ahora te dejo terminar lo que hacías, iré a interceptar a Nappa y le pediré que haga Kimchi.—
—Nappa lo hará mal, no sabe hacerlo.—
—Por eso... se preocupara y no te querrá buscar por todo el campus.—
Tarble salía del gimnasio y corría hacia la entrada del estacionamiento para interceptar a Nappa, en esme momento Milk y Goku salían hacia la "nube voladora", Milk quería una cita romántica y Goku, pues... le daría lo mejor que pudiera. No era una persona romántica, en realidad todo lo que quería ese día era entrenar para no dejar que Vegeta o Krillin lo superaran.
Goku condujo hasta el centro comercial cercano a la casa de Milk. Antes de pasar a ver la función del cine, Milk y quiso ir por algo de beber, así que se acercaron a un Stardust.
—Goku, sería lindo que elijas mi bebida.— Milk se sonrojaba.
—Ah .. si ... ¿Que te pido?—
—Ay lo que a ti se te antoje cualquier cosa que pidas me gustará.—
—Bueno...—
Sinceramente Goku nunca había entrado a este tipo de establecimientos, su abuelo decía que eran lugares caros y de mala calidad, para preparar un buen café, siempre compraban en el súper mercado los granos y los molían ellos mismos en casa. Pero al parecer a Milk y a las chicas les gustaban estas bebidas. Así que Goku se acercó al mostrador para pedir algo para Milk.
—¡Bienvenido! ¿Vas a desear algo de alimento?—
—Ah... no sé si Milk tenga hambre... —
—Tenemos muchas opciones, tu alimento es ¿frío o caliente?—
—eh... No sé.—
—Puedo recomendarte el panini de 3 quesos especial con crema de espárragos o el BTL con chorizo español.—
—¿El... que?—Goku comenzaba a ponerse nervioso.
—También tenemos Beaggle ibérico o clásico.—
— Ah... clásico.— No sabía lo que estaba pidiendo, no hablaba Stardustñol.
—¿Tú bebida de cuál sería?—
—Un... ¿Café?—
—Tenemos mezcla arábiga, robusta, excelsa, ibérico... o ¿gustas el de temporada?—
—¿Qué?... el que sea.—
—Será el café del día o quisieras alguna especialidad.—
—La verdad es que yo...—
—Puede ser latte, moka, cappuccino, lungo, spiced pumkin, expreso, medio cortado, americano, Cinamon roll..—
—¿Qué es todo eso?... solo una bebida para Milk.—
—Para tu novia te recomiendo el Flat white con leche de almendras y miel, contiene dos shots de ristretto, leche de almendras, mezcla de miel Stardust y sal marina.—
—Eh... si eso que dijiste está bien.—
—¿Tamaño de tu bebida?—
—Mmm, el chico se ve pequeño y el grande dirá Milk que es mucho...Mediano.—
—No hay mediano, solo hay alto, grande y venti ¿Que tamaño te pongo?—
—Pues el de en medio, el mediano... —
—Es que no hay tamaño mediano, este es el grande.—
—¿Por qué? Este el más grande es aquel.—
—Ese es venti.—
—Pero venti no es un tamaño.—
—¿Le doy el grande?—
Milk observó que Goku tenía problemas para hacer su pedido entonces se acercó y pidió por Goku.
—Tamaño grande por favor a nombre de Milk y otro igual a nombre de Goku, ¿te paso mi tarjeta de puntos?—
—Claro que si, ¿Algo más para ti?—
—Está bien muchas gracias.—
Goku quedó mareado de pedir en esa tienda, si por el fuera jamás regresaría.
—¿Cómo pueden soportar esa gente?—
—¿Los baristas? Es su trabajo ofrecerte toda su gama de productos y es enorme.—
—¿Cuáles? ¿Qué es un barista pensé que estábamos en una cafetería, no en un bar.—
—Gente que prepara los cafés, me encanta que seas tan despistado.—
Milk se acercaba a Goku y le daba un beso en la mejilla, por instinto luego que ella lo besó, se limpió el beso con su mano, era muy extraña.
—Goku... ¿Puedo preguntarte algo?—
—Claro Milk.—
—¿A ti te gusta alguien?—
—¿Gustar? ... ¿Así como querer salir con chicas como Krillin con Lázuli?—
—Si... así—
—Mmmm, no lo sé.—
Milk notaba que Goku ni siquiera pensaba en eso, era normal que los jóvenes de 16 años quisieran tener una novia, pero Goku estaba tan concentrado en su entrenamiento y en la cotidianidad de su vida, que ni siquiera miraba a las chicas como posibles parejas.
—Si tontito, los chicos de tu edad tienen citas con chicas, ¿hay alguna chica con la que te gustaría pasar el tiempo?— Milk temblaba con la respuesta de Goku, pero tenía que averiguar si acaso había pensado en alguien y también podría darse cuenta si tendría alguna oportunidad de zafarse de su matrimonio arreglado.
—Mmmm, pasar el tiempo... me gusta estar contigo...—
Milk se sorprendía con la contestación de Goku, su corazón latía a mil por hora, deseaba con toda su alma que su querido Goku disfrutara compartiendo con ella y él lo dijo sin meditarlo mucho.
—También me gusta estar con Bulma, con Lázuli no mucho porque me golpea más que ustedes dos.—
—¿Bul...ma?... Pe... pero si son como hermanos ¿no?—Milk no quería que Goku se fijara en Bulma, tenía que fijarse en ella y solo en ella.
— Si, me ayuda a hacer mis tareas... por eso me gusta estar con ella.— Milk no aguantaba sus celos, quería ahorcar a Goku y a Bulma en ese momento, pero se contuvo respirando profundo.
—¿Y yo? ¿Por qué te agrada estar conmigo?—
—¿Tú?... mmmm no lo sé... ¿Debe haber un motivo? supongo que simplemente me agradas.—
Milk no podía de la felicidad, quizá su Goku y ella estaban predestinados tal como lo soñó y solo era cuestión de superar algunos obstáculos, como su matrimonio arreglado por ejemplo. La chica quería disfrutar todo el tiempo posible con Goku hasta el descanso de primavera, en unos meses, donde conocería al príncipe problemático. Ese día mágico se sintió la más afortunada del mundo, yendo a ver una película y al final Goku la dejó en la puerta de su casa.
—Nos vemos el lunes en la escuela Milk, me divertí mucho.—
—Yo también me divertí Goku, te veo el lunes.—
Después de unos 10 minutos conduciendo Goku llegaba a su casa con su abuelo, Son Gohan lo recibía alegremente, aunque era algo tarde para el joven.
—Hijo, ya regresaste... hoy entrenaste mucho.—
—No abuelito, salí con Milk.—
—¡¿SALISTE CON UNA CHICA?!—
—Si, ah por cierto, Milk pensó que el bento de Vegeta era para ella y lo compartió con Bulma, Lázuli y con otro chico que también viene de oriente... Tale, Table...—
—Tarble...—
—Ah si abuelo Tarble, ¿Cómo lo sabes?—
—Ehh... Lo adivine.—
—Creo que es un príncipe o algo así, dijo que era solamente el repuesto y que el príncipe heredero sigue en oriente...Son algo extraños ¿No crees?—
—¿Eso dijo?— Son Gohan ya estaba al tanto del engaño, mientras Goku subía a si habitación, Son Gohan salía a alimentar a sus perros y pensaba un poco sobre cuál sería el motivo de ocultar su identidad. ¿Qué podrían estar haciendo el príncipe y su hermano en occidente? y lo más importante ¿Por qué ocultarían la identidar del Príncipe Vegeta?
Continuará
