Buscando
Todo a su alrededor se encontraba en la oscuridad, sintió que alguien la miraba pero por la oscuridad se dirigía que no podría estar del todo segura. Escucho el sonido ensordecedor de algo caer, se giró sobresaltada, entrecerró los ojos al ver la luz
Se escuchó una voz, una silueta emergió de entre la oscuridad. Hizo amago de retroceder, sus pies no le respondieron era como si estuviesen pegados — por favor... — suplico interiormente, con los ojos cristalinos a punto de derramar las lágrimas. Demasiado tarde de la silueta salieron varias sombras negros naruko solo alcanzo a ver la macabra sonrisa llena de satisfacción
Pego un grito desgarrador, al sentir aquellas sombras apresar su cuerpo para despues transformarse en espinas enterrase en su pie, quebrando al mismo tiempo sus huesos, la silueta se fue acercando quedando al descubierto solo desde la punta de su nariz hasta los pies. Saco una espada
— Me comeré tus sueños, todas tus alegrías, — amenazo esa persona saliendo de las sombras pero aun no llego a ver su rostro se acerca más a ella — me comeré todo a mi paso a cualquiera que se interponga
— Quien eres no te me acerques — grito asustaba, al tiempo que, esa persona le atravesara, bajo la cabeza sus ojos perdieron el brillo, sintió todo escurecer aun sin saber cómo — ¡aléjate! — se despertó sudando y con el corazón latiendo con velocidad desenfrenada — solo fue un sueño — dijo tocando le frente, la verdad que estos día eh tenido este tipo de sueños, tardo n escuchar unas leves toques en la puerta — pase — tsunade entro había escuchado gritar a su protegida motivos para lo cual fue a ver a que pasaba a la rubia
Se sentó en la cama — otra vez es el mismo sueño ¿no es así? — pregunto un sabiendo cual sería la respuesta recordó que fue un fin de semana cuando la preparatoria decidió darle unos días libres a sus estudiante. Ella con su esposo y hermano decidieron ir de visita a la casa de un antiguo amigo, luego de eso ella empezó a tener esas pesadillas incluso esta que se repetía una y otra vez , era un dolor oír los gritos de la rubia todas las noches pidiendo ayuda. Acaricio con dulzura la mejilla izquierda de los ojos cielos la miraron con suplica — ven, recuesta tu cabeza en mi rodillas — le decía palmeando su rodillas, sin dudarlo la uzumaki lo hizo se recostó sobre sus rodillas cerro lentamente los ojos, espero hasta que se durmiera — mi niña.. no sé lo que te está pasando pero lo averiguare. Tenlo por seguro — prometió para luego besar su frente, observo la sonrisa de la rubia aunque su rostro buscara una respuesta
Solto un largo suspiro giro el volteo hacia la ventana miro la luna
— Amo se encuentra bien? — inquirió la marioneta acercándose a su amo el cual tena impregnado en su rostro preocupado. Puedo sentir la oscuridad cercarse — susurro el peliblanco, ignorando la pregunta de su sirvienta. Toneri estaba sentada sobre su trono, el cómo sus sirvientes habían, sintieron una energía maligna, sin duda un enemigo se acercaba a paso lento algo o alguien tenía la intención de cambiar el futuro y... destruirlo
— Iré por un vaso de leche
Quito la sabanas se levanto de la cama bajo a la cocina
Sakura se encontraba devastada, lo que le estaba ocurriendo le parecía más una pesadilla de la cual quería salir, no volver a ver a su hija fue demasiado para ella, sasuke la mirada escondido tras un árbol, para el también fue difícil saber que sarada no existía, cuando por fin lograba ser feliz el destino venia y se lo arrebataba, se quedó ahí sin hacer nada, dejando que la haruno el gran laberinto de su mente. El azabache estaba preocupado ya había anochecido y no quería pasar la noche en un parque podría a ver peligros. Al día siguiente, una cabellera rubia entraba a mi oficina donde un peliblanco a esperaba
— Pareces preocupada — comento burlesco este acercándose a ella, la cual se sentó en su silla, coloco los codos encima el escritorio, entrelazando los dedos
Dejo un pesado suspiro salir — Estoy preocupada por Naru— hablo seria aunque sería mucho decir que tenía su rostro de igual forma — ahí tenido ese sueño nuevamente — se giró con la silla, en dirección a la ventana
Dan solto una risa — Naru desde cuando la llamas así — lo que dijo molesto a la rubia, pero de inmediato recobro su postura — son tan cercanas?
— Ha vuelto a tener ese sueño dan, por eso le pedí que guardara reposo no está enferma ni nada
El rio — reposo no estamos en un hospital tunade
— Me preocupa y hablo enserio Dan esto no es normal sin duda algo le está pasando — ataco ella, ya para ese instante su espero le abrazaba con cariño el cuello — me necesita
— coloco su mano sobre la del peliblanco — se lo prometí a..
— Lo se — le interrumpió, sabia lo cuán importante era esa persona en la vida de la Senju
— Por cierto — la voz de ella, lo saco de su mente — aun no me has dicho lo que paso el día de ayer — miro a su esposo. No sabía si decirlo o no lo que la paciente 123 hizo , era algo raro la única que poseía esa fuerza descomunal era su esposa, sin menciona el sello en su frente
Rio y rodeo la silla — por donde empiezo — arqueo una con coquetería
— Amo Toneri que hacemos aquí?— quizo saber la marioneta mirándolo.
Ambos se encontraban en el centro comercial, Toneri se probaba una que otra ropa en el probador mirándose al espejo, si quería parecer normal entonces tendría que empezar primeramente el vestir
Ninguna ropa lo convencía, dejo la ropa tirada y salieron del súper con rumbo desconocido, solo se dejaba guiar por esa energía
Tenían que encontrar cuanto antes a esa persona.
