Advertencia: El capitulo puede llegar a ser confuso; para mejor contexto, recuerden el final del capitulo pasado.


Tras sentir un ligero pinchazo, las voces de los dos desconocidos encargados del asalto, se desvanecieron suavemente hasta ser inaudibles. Los ojos del profesor se cerraron, sumiéndose en la oscuridad mientras su mente luchaba por comprender lo que estaba sucediendo. El frío del bosque fue reemplazado por una suave y fresca brisa marina que comenzó a reactivar lentamente sus sentidos.

El aroma a pino fue sustituido por un intenso olor a mar, mientras el silencio del bosque desaparecía ante el bullicio de los piratas que rompían con su trance.

—¿Dónde estoy? ¿Ellos se encargaron de los villanos? —Pensó para sí mismo, mientras sus ojos continuaban captando su entorno borroso.

—¿Donde, estan los chicos? —Trató de preguntar por los estudiantes, pero su boca no era capaz de articular palabras.

—Vamos a darnos prisa y arribar a la ciudad... —Comentó apresurado Franky, llevando dos trenzas como peinado. —Kin'emon ¿Harás nuestros disfraces?

—Claro, lo haré. Todos en Dressrosa se viste de esta manera. —Señaló unos dibujos estilo japonés que realizó de manera improvisada, donde los varones lucían trajes, y las damas tan solo un taparrabo. —Para encajar en la ciudad, déjenme vestirlos de acuerdo a sus costumbres.

—¿Dressrosa? —Se preguntó el héroe, escuchando la voz desconocida.

—¡DRESSROSA ES LO MEJOR! —Gritó Sanji con corazones por ojos.

—¡TIENEN QUE ESTAR BROMEANDO! —Nami golpeó al par, dejándoles en el suelo con chichones que no paraban de humear por el calor.

El héroe poco a poco fue recobrando su vista nítida, percatándose de sus alrededores aridos y rocosos, los piratas lucian una vestimenta fresca, y con ellos, 4 personas desconocidas: Un hombre encadenado de piel pálida cual nieve, con cornamenta naciendo de su alborotado cabello morado, un pequeño niño de la misma edad de Kota, un hombre alto con un estilo típico de Japon feudal y un joven tatuado con sombrero afelpado y ojos cansados.

Su mirada se posó en el papel que descansaba en el suelo, donde observó un dibujo que parecía haber iniciado una discusión.

—Su manera de hablar, vestir y dibujar... Ese sujeto debe ser de Japón antiguo... Pero... Eso significaría que es proveniente de Wano... —Pensó, mirando a su alrededor con desconcierto. —¿En qué momento llegamos aquí? ...

—Oi... Quiero que tengas esto. —El pirata desconocido entregó un trozo de papel a Nami.

—¿Vibre card?

—Dirige a Zou... Si algo nos llega a pasar, o si el enemigo ataca, diríjanse ahí.

—¡OYE! ¡NADA NOS PASARÁ! —Gritó Usopp alterado

—Veremos... —Respondió restándole importancia a su preocupación y continuando con su explicación mientras extendía un mapa en el suelo. —Este es un mapa dibujado por mi tripulación.

—Muy mal dibujado. —Nami pronunció la idea que corría en la cabeza de Aizawa.

—Estamos por aquí... El grupo que entregará a Cesar pasará por Dressrosa, hasta la zona norte donde se encuentra el puente que lleva a Green Bit.

—¿Por qué no ir por barco? —Cuestionó el tirador.

—He escuchado que pasar por mar es imposible

—Suena divertido. —Robin mencionó con cierta satisfacción.

—Por favor, manténganme a salvo. ¡¿Me escucharon?! —Quejó el hombre encadenado.

—¡¿Qué quieres decir que si el enemigo viene?! —Quejó Nami preocupada.

—¡¿Estaremos realmente a salvo si vigilamos el barco?! —Brook se unió a la navegante

—Bueno... Estos son los cuarteles generales del enemigo... pero Sanji estará con nosotros, asi que... —Chopper comentó aliviado para notar que el llamado guardaespaldas había desaparecido.

—¡¿EEEEEEEEEH?! ¡¿Y SANJI?! ¿QUIEN VA A PROTEGERNOS?

—¿Y los demás? Son esenciales para el plan. —Quejó Law molesto que apenas desembarcaron, perdió el control del grupo.

—Conociéndolos debieron buscar comida. —Dijo Aizawa, atrayendo la atención del grupo quienes lo vieron confundidos.

—No debí de haber hablado.

—¡EEEEEEEEEEEHHH!

Tras la reacción del grupo, no hizo más que sudar frio, desconociendo el porqué de su grito.

—¡Es sorprendente que no fueras con ellos! —Señaló Nami

—Ya tengo suficiente siendo niñero de adolescentes... No pretendo ser de adultos tambien.

Todos, incluyendo a Cesar, Momo y Law, inclinaron la cabeza ante su explicación,

—Chopper... Revisa que Luffy san no esté enfermo. —Ordenó el musico, a lo que el doctor, no dudó ni en segundo en atenderlo.

—¿Que? —Se preguntó confundido mientras Chopper le tomaba la temperatura.

—No... Su temperatura está normal.

—Luffy... ¿Tienes hambre? —Usopp se dirigió a Aizawa.

Que se refirieran a él por el nombre del capitán le hizo tener una idea de lo que sucedía. Tomó un momento de silencio y llevó sus manos a la cabeza, sintiendo el sombrero de paja. Luego, volteó hacia su pecho y notó una enorme cicatriz en forma de "X". Su respiración se agitó y soltó un grito interno, cayendo sentado y apoyando la mano en la frente.

El héroe se sintió abrumado por la revelación, todo cobraba sentido... Las implicaciones de estar en un lugar desconocido y en un tiempo diferente lo dejaron aturdido. La sensación de estar fuera de lugar, de estar atrapado en una realidad que no comprendía, lo invadió.

Observó a su alrededor, buscando alguna pista que pudiera ayudarlo a entender lo que estaba pasando. Los piratas y las personas desconocidas parecían estar preocupados por su extraño comportamiento.

—¡LUFFY! ¡¿ESTAS BIEN?!

—Buen momento para que comience a delirar... —Refunfuñó el tatuado, irritado por el inusual comportamiento del capitán.

El héroe se tomó un momento para reflexionar sobre su situación. Todo indicaba que había sido transportado a este lugar y tiempo por la intervención de algún individuo con un Quirk poderoso. El recuerdo del canto que había escuchado antes de despertar allí le parecía crucial.

Presionó con fuerza sus hombros, sintiendo la tensión en su cuerpo. Como si necesitara confirmar que no estaba atrapado en un sueño, mordió su pulgar hasta hacerlo sangrar. El dolor punzante que sintió le indicó que estaba completamente despierto y en una situación real.

—No estoy viendo sus recuerdos desde su perspectiva... Realmente estoy reviviendo sus experiencias —Pensó para sí mismo, asimilando la idea poco a poco. —¿Qué me sucederá si pierdo la vida? ¿Cómo salgo de esta simulación?

El héroe se planteó las posibles razones de su situación. ¿Estaba destinado a permanecer en ese cuerpo hasta que el Quirk que lo había transportado terminara? O tal vez había algún objetivo que debía cumplir para salir de allí.

Sabía que los Quirks tenían sus limitaciones, a diferencia de las Frutas del Diablo. ¿Habría un tiempo definido para su estadía en aquel recuerdo, o tal vez una tarea específica que debía realizar para regresar a su tiempo y cuerpo originales?

—¿Cuál es mi tarea? —Preguntó a Law y Nami, ya que parecían ser los que planeaban todo.

—Destruir la fábrica de Mads con Franky.

—Zoro y Kin'emon se encargarán de buscar a Kanjuro.

El héroe estaba sumido en sus pensamientos, reflexionando sobre las opciones que se le presentaban.

—Dressrosa... El reino que fue destruido por el capitán durante una batalla con un Shichibukai... Me pregunto si, ¿Deberé acabar con la fábrica, el Shichibukai, o salvar la ciudad con la menor cantidad de bajas?... —Se preguntaba cuál sería la mejor acción a tomar para poder salir de esa situación. ¿Qué pasaría si simplemente se negaba a actuar?

—¿Por qué tan callado? —Cuestionó Nami

—Estoy pensando...

—¡ESTÁ PENSANDO!

—ESTAMOS PERDIDOS, ESTÁ ALUCINANDO. —Chopper y Usopp se rascaron sus cabezas, alterados.

Law desenfundó su nodachi y lo apoyó en el cuello del héroe. —Debe ser obra de la habilidad de Joker... Pero él no es capaz de manipular la voz ni el pensamiento. ¡¿Qué demonios te está pasando, Mugiwara ya?! —Exclamó, desconcertado.

El héroe se quejó, rascándose la cabeza de manera inusual. —Qué cansado. —Murmuró. —Buscaré a Franky para destruir la fábrica... ¿Saben dónde está?

La expresión de Law fue única, se veía en extremo confundido, incluso sutilmente mordió su labio inferior para sentir dolor, ya que pensó era un sueño fantástico donde Sombrero de paja, por primera vez en la vida no solo le escuchaba, si no que seguía las indicaciones con precaución.

—¡¿A caso no pusiste atención idiota?! —Reclamó Usopp, dándole un coscorrón.

—Lo tienen que investigar... ¡Aun no sabemos!

—Ah... Ya me había preocupado. —Nami suspiró aliviada, con la mano descansando en su pecho.

—De acuerdo. Iré por Sanji para que los cuide, y reuniré a Roronoa con el otro sujeto para que busquen a su compañero.

—¿Otro sujeto? —Momo preguntó extrañado por cómo se refería a los espadachines. —Este no es Luffy...

—Como sea, terminemos con esto. —Ordenó Aizawa partiendo caminos.


Aizawa se encargó de encontrar rápidamente a la tripulación, ya que tres de sus presencias le eran muy familiares y sobresalían entre el resto. Sin embargo, no pudo evitar sentirse intimidado por una de ellas, que escuchó dentro del bar donde se encontraban comiendo. Impaciente, los apresuró para que terminaran y pudieran continuar con el plan del pirata, cuyo nombre desconocía.

Mientras esperaba, observó cómo un hombre ciego era estafado repetidamente por unos tramposos. Confligido, Aizawa se deslizó sigilosamente a su lado y murmuró que el ciego había ganado en todas las ocasiones. Los estafadores se enfurecieron, lo que ocasionó que el ciego se levantara y protegiera al héroe portador del sombrero de paja, creando un foso debido a un cambio de gravedad que dejó a Aizawa atónito. Sabía que la fuerza que emanaba de ese hombre era digna de respeto, pero desconocía que también poseía una fruta del diablo, lo cual lo hizo aún más intimidante.

En un descuido, Kin'emon y Zoro desaparecieron, lo que llevó a Luffy a ordenar a Sanji que regresara al barco con el resto, mientras él y Franky se encargaban de interrogar violentamente al estafador, quien según lo que entendieron, era un trabajador de Donquixote.

La información obtenida los llevó al coliseo, donde esperaban encontrar a algún residente o trabajador molesto que pudiera proporcionarles más detalles sobre su rey, ya que los simples ciudadanos parecían ajenos a la verdadera identidad del monarca.

En busca de una víctima potencial, se toparon con un pequeño soldado de juguete que era perseguido por unos policías. Esto parecía cumplir con los requisitos que buscaban, ya que el soldado usaba el edificio del coliseo como refugio, ya que ni los marines ni la policía podían ingresar.

Franky preguntó sin rodeos y de manera agresiva exigió la ubicación de la fábrica para poder destruirla, mientras Aizawa se veía molesto al no lograr detenerlo de ser tan imprudente. Sin embargo, lo que no creyeron que realmente sucedería... Ocurrió.

—Es peligroso hablar de eso aquí... síganme. —Ordenó serio el anteriormente juguetón soldado.

—...

—¿Ustedes tambien quieren destruir la fábrica? —Preguntó Aizawa, tras escuchar la explicación.

—Si... Tenemos un ejército preparado... Pero, nuestro plan podría hacer colapsar al país entero. Si poseen el suficiente valor para oponerse a Doflamingo, entonces les diré todo lo que sé sobre este trágico país llamado Dressrosa... Se los explicaré todo en el campo de flores. —Dijo llevándolos fuera del coliseo.

—¡Soldado-san! —Gritó una pelirrosa vestida de gladiadora desde los barrotes del segundo piso.

—Rebecca.

—Te vi en la lista... así que realmente te enlistaste... traté de evitarlo, pero...

—¡PUEDO HACERLO! ¡PUEDO GANAR! ¡Y ASÍ TU Y YO PODREMOS ESTAR JUNTOS! —Exclamó llorando, pero el soldado pidió a Franky, quién lo cargaba; no detuviera su paso.

—Un guerrero llorón no gana torneos... —Murmuró para despues ordenar al pirata. —¡Date prisa y continua!

—¿De verdad? Pero está llorando

—Por eso te digo te des prisa... Hay cosas, que incluso un juguete desea proteger. Pero las lágrimas no caerán de estos ojos de hojalata.

Aizawa ahora con una fuente segura de información, procedió a buscar un reporte del grupo.

*PURU PURU PURU*

—Talvez si seguimos el plan al pie de la letra como lo ideó ese pirata y el soldado, la ciudad no termine en destrucción.

*PURU PURU PURU*

*KACHA*

—Sanji san. ¿Cómo está tu grupo, contratiempos?

—Sobre eso... iba de regreso y me enamoré...

—¡POR QUE SIEMPRE TIENES QUE DARLE PRIORIDAD A LAS MUJERES!

—¡QUE ROMÁNTICO WAHAHAHA! GENIAL, SANJI. POR CIERTO, PARECE QUE ENCONTRAMOS LA FÁBRICA. PERO PROBABLEMENTE NO SEAMOS CAPACES DE DESTRUIRLA Y HUIR.

—Será algo más grande de lo que teníamos planeado. —Agregó el héroe.

—De acuerdo...

—Me informaron que nos tendieron una trampa... hablaré con Torao para ver qué procede... pero la renuncia de Doflamingo fue solo una fachada para seguir con el trato... La Marina y el CP0 se encuentran aquí.

—Mierda... debemos luchar contra piratas, sicarios y la Marina... Espero que ese tal Torao tenga un plan de emergencia. Por lo pronto, debemos destruir la fábrica.

...

—Me pregunto si Nami-san estará bien.

—¡Ve y cuídalos!

—Oi oi, capitán. ¿Por qué creen que es débil? Estará bien, Brook y Chopper están con ella.

—¿Pierna negra, quieres ir a la fábrica secreta? —Se escuchó una delicada voz femenina a través del Den Den Mushi. —Este es el mapa, está disfrazada de una fábrica de juguetes, pero es la fábrica de Mads.

—Si me ayudas más, te meterás en problemas.

—Eres extraño... Los lideres probablemente ya sepan de mi traición.

—¡Violet chan!

—Parece que su romance nos está ayudando. —Burlo Franky, por el anterior comportamiento de su "Capitán."

—Quien lo diría... —Aizawa no pudo hacer mas que aceptar como sus pervertidas decisiones, les ayudaron indirectamente.

El soldado de hojalata relató las reglas impuestas en Dressrosa desde hacía 10 años, cuando Doflamingo se convirtió en rey y se estableció el toque de queda. Explicó cómo los humanos y los juguetes tienen sus propios espacios que no pueden invadir.

Durante su conversación, presenciaron una escena impactante: un juguete afirmaba ser humano, solo para ser arrojado a un triturador poco después. Para segundamente, el soldado llamara a un perro de juguete que jugaba con un niño, para preguntarle su origen, revelando así, su verdadera identidad.

—Los humanos que fueron convertidos en juguetes... Realmente fueron borrados de los recuerdos de las demás personas.

—Señor soldado... ¿Quién es usted? —Cuestionó Aizawa.

—Líder de la guardia real y padre de la jovencita del coliseo, antigua Princesa de Dressrosa.

—Ya veo... Eso explica por qué lidera este movimiento... Realmente podemos confiar en el...

Al llegar al campo de girasoles, Aizawa y Franky se reunieron a Robin y Usopp, quienes, junto con el soldado de plomo les pusieron al tanto de la situación en Dressrosa, incluyendo su pasado y la tragedia que había sufrido el país.

Tras recibir la información, el héroe sintió un rencor personal crecer dentro de escuchar de una de las víctimas, como era el vivir en carne propia el sufrimiento de los habitantes de Dressrosa.

Dejando de lado lo que debía hacer, se enfocó en lo que quería hacer. Salió del campo de flores subterráneo y subió a los girasoles, donde comenzó a lanzar golpes al aire, liberando su frustración y enfado.

—No seré más que un estorbo si no sé cómo defenderme...

—Parece molesto. —Comentó Usopp a Franky, que continuó por quejarse con él, expresando su resentimiento al Shichibukai, deseando pelear directamente con él, y no como lo tenía planeado Trafalgar.

En cambio, Usopp trataba de disuadirlo, para que continuaran con el ataque indirecto y Kaido acabara con Doflamingo.

—Robin, ¿Estás de acuerdo conmigo? —Lamentó Usopp, esperando tener a la arqueóloga de su lado.

—No podemos perdonar a Doflamingo. —Pronunció con tono sombrío.

—EEEEEEEEEEEEH

*PURU PURU PURU*

Sonó el caracol del bolsillo del 'Capitán'

*PURU PURU PURU*

Con el comunicador sonando, dejó de lado sus ataques al aire, y regresó con la tripulación para compartir el mensaje.

*KACHA*

—¿Sanji? —Preguntó el azabache

—Luffy... ¿Cabeza de musgo?

—¿Qué quieres cocinero pervertido?

—Bien, triangulamos la señal.

—¿Estan todos ahí? —Cuestionó el chico sombrero de paja.

—Todos excepto Law.

—En este momento estamos con la fuerza militar Anti-quixote especial.

—¡¿Que?!

—Es un ejército de enanos. —Robin dijo simpáticamente

—¡¿Enanos?!

Franky tomó la mano del capitán, que sostenía la bocina, para acercarla dar su mensaje a sus camaradas.

—Se qué quedamos con solo destruir la fábrica y dejar a Doflamingo vivo para que pague las consecuencias con Kaido... Pero... ¡¿QUÉ PASARÁ CON TODA ESTA AYUDA QUE ESTAMOS RECIBIENDO?! ¡¿LOS DEJAREMOS A SU SUERTE?!

—¡Ruffy! ¡No quiero pararme a ver como se sacrifican sus vidas!

—Entonces está decidido, regresaremos de nuevo. —Sanji proclamó, tras escuchar el lamento del carpintero.

Aizawa se detuvo a reflexionar un momento. ¿Qué diría Torao sobre el plan? Ellos tenían razón. El país sufriría las consecuencias de sus actos, pero si se retiraban, no sería destruido.

Estaba en una encrucijada. Su reglamento de héroe le decía que debía evitar bajas, pero si venía ese Yonko a desquitarse con el país, tal vez una batalla controlada podría causar un menor impacto.

Aizawa cerró los ojos, tratando de sopesar las opciones. Por un lado, estaba su deber como héroe de proteger a los inocentes, pero por otro, la amenaza de un enemigo poderoso que podía causar aún más daño si no intervenían.

*ESTRUENDO*

—¡Oye! —Llamaron varias voces desde el Den Den Mushi.

—¡¿Que fue eso?! —Cuestionó Aizawa, preocupado por el sonido de destrucción, proveniente de la bocina.

—¡Trafalgar san! ¡DOFLAMINGO!Gritó Kin'emon con un rastro de preocupación y rencor en su tono.

*DISPAROS*

—¡TORAO!

—¡¿Que pasó ahí?!

—¿Qué ocurre con los disparos y esa explosión? ¿Qué pasó con Law? —Preguntó Usopp alterado.

—¡Kin'emon! ¡Llévate a Torao!

—¡Alguien que me diga que está pasando! —Chopper exigió desde la otra linea.

—El Sr. Law, ha sido gravemente herido por ese hombre malvado, Doflamingo.

*ESTRUENDOS*

—¡Zoro dono!

—¡¿Qué pasó con Zoro?! —Aizawa exigió respuestas con ambas manos en el comunicador, solo para ver al pequeño caracol escupir sangre y quejarse del dolor.

—¡ARGGH!

—¡UN ALMIRANTE! —Advirtió Zoro

—¡¿QUEEEEEEE?!

—Estamos en la peor situación posible... —Analizó Aizawa, casi como un susurro.

—¡Doflamingo está con los marinos!

—¡Estamos en desventaja numérica!

—¡GYAAAAAAAH! —Gritaron los tripulantes del Sunny

—¡ES EL BARCO DE BIG MOM!

—Luffy, ¡Tenías que retar aun Yonko! —Usopp quejó entre lágrimas, golpeando la cabeza con sombrero de paja.

—¡Parece que vienen tras Caesar!

—Jeje~

—¡No sientas orgullo por eso, cientifico estupido!

—No solo estamos en desventaja con los piratas Donquixote, y los marines... Ahora nuestro grupo está siendo dividido y acechado. —Advirtió Usopp en crisis.

—Deben estar bromeando. —Masculló Aizawa ante las problemáticas que se desarrollaban simultáneamente. Disminuyendo y limitando sus planes de acción de su equipo: Law, el orquestador del plan, había sido derrotado, mientras que uno de los miembros mas fuertes de la tripulación se encontraba siendo asechado directamente por un ataque del barco de un Yonko... Zoro el segundo mas fuerte, igual parecía estar en problemas al enfrentarse contra un Almirante... que, por lo que habían descrito los piratas con anterioridad, es uno de las grandes fuerzas de la marina.

—¡LUUFFY! ¡¿QUÉ HACEMOS?!

Aizawa se encontraba más confundido que nunca. No sabía qué plan tomar, no sin el contexto completo, no sin saber la fuerza de las distintas facciones. Sin embargo, la voz de la navegante fue la que finalmente lo hizo entrar en razón.

—¡Sanji kun! No creo que deberíamos regresar y no lo digo por estar aterrada...

—¡Escúchame Luffy, hay 3 cartas que estamos compitiendo contra Doflamingo! Caesar, la fábrica y por alguna razón Momonosuke.

—No hemos destruido la fábrica de Smile; Asi que esa carta aún está en sus manos... En cambio, las otras dos estan en las nuestras.

—El sacrificio de Law fue para proteger estas dos cartas y quizá tambien una ventana que nos permitiera sabotear la fábrica. Si entregamos estas dos cartas que Law trató de proteger con su vida... ¡Su sacrifico habrá sido en vano!

—Ya veo... —Pensó Aizawa analizando las palabras de la navegante, que era uno de los miembros de la tripulación que mas confiaba y respeto le tenía por su inteligencia. Efectivamente, desde el momento en que vio al tatuado, percibió su 'voz' casi tan presente como las de las alas del rey... Por lo que, si quería recibir apoyo... Necesitaría su ayuda ahora que habían decidido la mitad del grupo partiera.

—Traeremos a Law de regreso... Ustedes, partan a Zou.

—¡ROGER! —Resonaron los gritos de sus tripulantes, casi silenciados por aquellos sonidos tan estridentes de los cañones.

—Luffy... —La voz seria y decidida de Sanji, fue pronunciado por el caracol. —Necesito tu autorización para atacar el barco de Big Mom.

—La Yonko... —Pensó el azabache

—¡EEEH!

—...

—Lo tienes... Conociendo lo imprudente que es... Él hubiera hecho lo mismo.

—Nosotros iremos por Law...


Los grupos se dividieron para abordar diferentes objetivos. Franky se enfocó en la destrucción de la fábrica de juguetes, mientras que Robin y Usopp se dirigieron a la estación de armas con el objetivo de derrotar a Sugar y así liberar a los juguetes, desencadenando una guerra civil contra la marina para que ellos se enfocaran solo en los piratas.

Aizawa se unió a Zoro y Kin'emon para abordar el siguiente paso en el plan. —Sin mi Quirk no creo poder ganar... Espero poder controlar este extraño cuerpo... Por lo pronto, las lianas que Usopp me entregó servirán de ayuda... Tch... Si tan solo Law me hubiera explicado cómo funciona el Quirk de Doflamingo... Podría formular un plan.

—¿Cómo funciona el Quirk de Doflamingo? Law solo mencionó sobre que es capaz de controlar personas...

—¿Quirk? —Cuestionaron ambos espadachines.

—¡Su fruta del diablo!

—Son hilos. —Kin'emon dijo sin mas detalles; solo para a unos metros más, una bella mujer escondida, les llamara la atención para compartirles su relación con el cocinero, rebelándose, así como una aliada, y dando información útil para su infiltración.

—Quien iba a pensar que la calentura de sanji fuera tan efectiva...

—¿Violet cierto?

—Si.

—¿Me podrías explicar detalladamente el poder de Doflamingo?

Violet escuchó atentamente la petición de Aizawa y comenzó a relatar con detalle todas las habilidades conocidas de su "amante".

Aizawa, aún fuera del castillo, cerró los ojos y se concentró en las presencias a su alrededor. Reconoció perfectamente la de Zoro... Además de una fuerte e intimidante presencia que emanaba de la sala más alta. Junto a él, detectó la débil aura casi inaudible de Law, quien parecía inmóvil.

—Necesitaré de Law, no hay de otra.

Con un movimiento de cabeza, Aizawa ordenó a los espadachines que tomaran la delantera para limpiar los pasillos de enemigos. Siguió de cerca de Kin'emon y Zoro mientras avanzaban, pero en cierto nivel, ambos bushidos se separaron.

Aizawa no pudo evitar sentir vergüenza al ver cómo Kin'emon se disfrazaba de Doflamingo. Al no haber visto su apariencia con anterioridad, no pudo evitar pensar lo peor del disfraz.

—Parece Draga...

—¡OH, JOVEN AMO! —Se escuchó en la sala contigua

—¡SE LO CREYERON!

Frente a ellos, las enormes puertas fueron cortadas en tres partes, abriéndoles paso al capitán, la ex princesa y el espadachín hacia la próxima sala. Los pasos resonaban por los pasillos mientras avanzaban, pero pronto los muros comenzaron a deformarse, tomando la forma de una enorme cabeza con gruesos labios y temibles ojos frente al trío.

Aizawa sintió un nudo en el estómago mientras contemplaba la figura aterradora ante él. La presencia del enemigo era abrumadora... Era como si estuvieran frente a una encarnación de la propia fortaleza, una manifestación de la destrucción que acechaba a Dressrosa.

—¡ES PICA! ¡PUEDE MANIPULAR TODO AQUELLO QUE SEA ROCA!

Los gritos de Violet resonaron en la sala mientras los muros comenzaban a cerrarse, amenazando con aplastarlos. Pero, consciente de su propia naturaleza de goma, Aizawa vio una oportunidad y actuó rápidamente. Con un movimiento rápido, lanzó sus brazos a los costados con toda su fuerza, rompiendo las paredes en miles de escombros.

Zoro se sumó a la acción, desatando una ráfaga de cortes que pulverizó los escombros en pedazos más pequeños. Juntos, abrieron un camino a través de la lluvia de rocas y polvo, encaminándose a la próxima sala.

—¡ZORO! ¡HAZTE CARGO DE EL! —Ordenó, aprovechando que solo así, los sombrero de paja hacían caso de él.

Aizawa reflexionó rápidamente mientras avanzaban, consciente de que necesitaba usar su Quirk de manera más efectiva en situaciones como esa. No solo se trataba de su fuerza, sino de cómo podía aprovechar al máximo su elasticidad para generar golpes más poderosos.

—No solo son puñetazos —pensó para sí mismo. —Cada golpe o patada que dé debe ser con la mayor fuerza posible. Es difícil de controlar, pero también lo eran la bufanda... Solo debo comprenderlo.

—Luffy pelea a instinto y siempre aprovecha el efecto resorte... Espero haber visto suficiente para poder enfrentar a Doflamingo... Desearía poder haber visto sus marchas.

Aizawa, con algunos muros rebeldes amenazando con aplastarlos, practicó sus movimientos para comprender la naturaleza del cuerpo y los ataques elásticos de Luffy; Ganando un nuevo respeto por el Sombrero de Paja al darse cuenta de que no era fácil controlar su cuerpo. Estirarlos sus extremidades en una dirección parecía algo sencillo, al igual que retraerlos... sin embargo, el detalle de hacerlos ondear o cambiar de dirección una vez lanzados; parecía una tarea imposible.

Dejando atrás al espadachín... Violet y Aizawa continuaron hacia la siguiente habitación, donde se encontraron con el soldado de plomo con la cabeza hinchada, a punto de explotar. Sin dudarlo un segundo, Aizawa copió las técnicas que había visto del capitán: Tomó dos columnas romanas y se lanzó hacia el villano con estilo Steampunk, golpeándolo con fuerza en la cabeza.

El impacto hizo que Galidus soltara al soldado que estaba a punto de explotar, cual volvió a su estado original, al perder el contacto con el pirata.

En un instante crucial, Aizawa actuó con precisión, extendiendo su brazo pasando al villano, donde en el último momento, con su mano contraria, manipuló el brazo estirado como si fuera su bufanda, lanzando a Gladius con un movimiento fluido y coordinado, por la ventana del quinto piso, enviándolo fuera del castillo.

—Señortia Violet, no se quede atrás... Guie el camino. —Ordenó el azabache, esperando a la mujer, tomara la delantera.

Violet siguió la indicación del azabache, y lo llevó fuera de la sala de tronos, donde sin previo aviso, rompió en un llanto ahogado, del cual fue necesario cubrirle la boca para evitar salieran sonidos, que rebelaran su posición.

Aizawa, que, desde su posición en una ventana interna, divisó a los enemigos en la distancia, reconociendo al líder por sus ropajes similares a los de Kin'emon maltrataba e interrogaba al joven pirata tatuado, cuyos gritos de dolor resonaban en la habitación.

Aizawa detuvo rápidamente su vistazo al área de los tronos, agradeciendo la conmoción que estaba ocurriendo allí para centrarse en su compañera, a quien no paraban de brotarle lágrimas.

—Violet...—Murmuró, acercándose a ella con cautela, y apoyó sus manos sobre los hombros de la dama que no podía contener sus lágrimas, pero si su voz. —¿Estás bien?

—Lo recuerdo... El esposo de mi hermana... El antiguo comandante del ejército del rey Riku... Kryros —Confesó entre lágrimas, a la par que sus labios dibujaban una frágil sonrisa.

—Lo lograron. —Pensó aliviado, al ver como sabía de la verdadera identidad del pequeño soldado de plomo.

Un grito familiar, de voz profunda, resonó en la sala de tronos donde se encontraban los piratas, llamando la atención de Violet y Aizawa, que asomaban por la orilla de la ventana. Desde allí, observaron cómo un hombre moreno y fornido, con una sola pierna, se lanzaba al ataque hacia el grupo con una gran y pesada espada.

—¡ERES TU! —Gritó el Shichibukai, al recordar la identidad del guerrero.

—¡Kyros! —Llamó el antiguo rey amordazado.

—¡LAMENTO HABERTE DEJADO ESPERAR UNA DECADA! ¡ESTOY AQUÍ PARA SALVARTE! —Gritó el gladiador, con sus ojos humedecidos en lágrimas que, con un movimiento preciso, conectó su espada con el cuello de Doflamingo, decapitándolo por completo.

Los seguidores del carismático pirata expresaron su furia por la muerte de su líder ante el comandante, quien no mostró ni un ápice de remordimiento mientras continuaba derrotando a los enemigos que se acercaban con intenciones hostiles. Comenzando, rompió el cuello de Buffalo, arrojándolo sin contemplaciones por la ventana, y causó heridas graves a Baby 5 antes de ocuparse de sus secuaces menos hábiles.

—Bien hecho Soldado. —Pensó Aizawa orgulloso, preparado para ingresar a la habitación. —Violet su majestad, acompáñeme, no puedo dejarla sin protección. —Pronunció apenas se percató que la verdadera identidad de la mujer correspondía a la realeza.

—S...Sí

Ambos corrieron directo a Trafalgar que apenas notó su intrusión, les llamó la atención.

—¡Nuestra alianza ha terminado! —Advirtió Trafalgar mientras el par se acercaba.

—Si, como sea. —Respondió Aizawa, dándole por su lado.

—Ten, aquí tengo la llave. —Dijo la exprincesa, entregándole la llave, a lo cual el azabache no cuestionó, y solo agradeció que Sanji cayera en manos de la persona correcta, que les ayudara a terminar con la invasión.

—¡Eso significa que somos enemigos de nuevo... si me dejas escapar, iré tras tu cabeza! —Volvió a intentar alejarlos el pirata.

—Bien, pero hazlo una vez que terminemos con Doflamingo. —Reiteró quitándole las esposas.

—Tch. No tienes remedio. —Quejó masajeándose las muñecas y viéndolos con su aguda mirada, mostrando su coraje ante el testarudo pirada.

Law formó una pequeña esfera azul con su mano, la cual apoyó en su abdomen y creció, sacando así las balas de plomo de su cuerpo.

—Tiene akuma no mi...

—FUFUFUFU —Un eco gélido llenó la sala, reverberando contra las paredes y envolviéndolos en una atmósfera de tensión.

Los bellos de los presentes se erizaron, mientras sus corazones latían con fuerza en sus pechos. Atrapados en la incertidumbre, sus miradas inquietas escudriñaban cada rincón de la habitación, sin encontrar la fuente de la perturbadora presencia que los acechaba desde las sombras.

—Fufufu... Realmente me la pusieron dificil, estoy realmente impactado. —Reverberó el eco.

—¡Joven amo! —Gritó Baby 5 poniéndose de pie con dificultad.

—¿Cómo es posible que siga vivo? —Masculló el rey

—¿Qué clase de cuerpo tiene? —Susurró Aizawa intimidado, al escuchar la voz provenir de la cabeza cercenada.

—Todo el país está sumido en el caos, debido a que los juguetes fueron liberados. —Pronunció sus palabras con una serenidad perturbadora, con su voz resonando en la sala en un tono extraño y amenazante; como si estuviera sonriendo al hablar.

—Y por alguna razón que desconozco, el ejército revolucionario está aquí... Además, el palacio está en un estado desastroso.

Su voz tomó un tono oscuro y ominoso, resonando en la sala como un eco siniestro que helaba la sangre en las venas. El ambiente se cargó de una presencia deseosa de sangre, haciendo pesado y difícil de respirar.

—Claramente las cosas se pusieron difíciles... Han llegado tan lejos para hacerme usar la jaula de pájaros. Esa es mala noticia ¡Cierto Law? —Las palabras finales del Shichibukai, congelaron a Trafalgar que no podía ni pasar saliva, quedándose congelado en su sitio.

...

El silencio que siguió fue denso, como si el aire mismo se hubiera vuelto sólido. No había sonido alguno que rompiera la quietud, solo el zumbido de la respiración entrecortada de los presentes resonaba en sus oídos.

—IHIHI-FUFUFU... Tenemos que hacer algo de inmediato.

—¿Por qué aún estás vivo? —gritó Kyros furioso mientras se lanzaba hacia el cuerpo decapitado de Doflamingo.

El corazón de Aizawa martillaba con fuerza en su pecho como si advirtiera lo que estaba por suceder... Una fría sensación recorrió el cuerpo de sombrero de paja, alertándolo de un posible contraataque. Ignorando el porqué de la reacción de su cuerpo, y confiando en sus instintos, se lanzó tacleando a Kyros.

Su acción repentina impidió que el cuerpo original de Doflamingo pudiera atacar al comandante del ejército, pero no evitó que cortara por completo la torre del castillo.

—¡Ese poder! —Aizawa no pudo evitar exclamar aterrado, al contemplar cómo la estructura del castillo se desplomaba, afectada por el ataque del pirata.

La luz rápidamente se filtró permitiéndoles ver el hermoso cielo azul, simultáneamente que parte de la torre donde se encontraban comenzó a deslizarse hasta los patios del palacio, creando un estruendo abrumador, interrumpido solo por el crujir de los restos y el eco de los gritos distantes.

La sensación de peligro se apoderó de Aizawa una vez más, un frío escalofrío recorrió su espalda y tensó sus músculos. Sin embargo, su pecho ardía con la advertencia, más no podía discernir la fuente exacta de la amenaza. Todo lo que veía eran las auras sádicas del Shichibukai acercándose.

Con un instinto repentino, saltó hacia atrás para evitar el ataque, pero el clon de Doflamingo lo sorprendió por detrás. El brazo imbuido en haki se dirigía directamente hacia su rostro, haciéndolo estremecer,

—¡SHAMBLES!

El cuerpo de sombrero de paja, cambió en cuestión de segundos con Baby 5, siendo rasgada de la espalda, rompiendo su vestido y delantal, mientras un puño se hundía en su delicado rostro, dejándola inconsciente y con el corazón destrozado, tras ser violentada por su querido capitán.

—¡BABY FIVE! —Gritó enardecido con varias venas saltonas, que enmarcaban su frente, y su aura se volvía aún más intimidante.

—¡PICA ACABA CON LOS INTRUSOS!

Los muros y paredes comenzaron a deformarse mientras miles de hilos brotaban del cuerpo decapitado del Shichibukai, cerrando el reino entero en una cárcel sin salida.

Los recuerdos de Trafalgar regresaron a su mente más presentes que nunca, y ante la amenaza de Doflamingo y Pica, decidió poner a los antiguos monarcas y a Luffy a salvo. Una gigantesca esfera azul se formó en el reino, y sus cuerpos fueron transportados por los escombros mientras los cinco se ocultaban a unas cuadras del castillo, dentro de una edificación.

—¿Por qué hiciste eso?¡Lo tenía frente a mí! —Reclamó Kyros, tomando al pirata de su chaqueta.

—Esto es... —Aizawa pronunció en voz baja, recordando aquel relato sobre el reino destruido por el gigante de piedra y la jaula de hilos que cortaba todo a su paso, entendiendo que incluso bajo sus decisiones, el resultado parecía ser el mismo.

—Empezó... La jaula de pájaros. —Explicó Trafalgar acercándose a la ventana para ver el exterior, siendo acompañado por la familia real y chico con sombrero de paja.

—El pretende aniquilar a todas las personas de esta isla antes de que la verdad de este país sea revelada.

—PARASITO—

Los finos hilos, casi imperceptibles, descendían desde lo alto como una lluvia siniestra, posándose silenciosamente en las nucas de los ciudadanos, y lo que siguió fue una escena desgarradora y desesperante: Padres arremetiendo contra sus propios hijos, amigos traicionándose mutuamente, y los anteriormente protectores del orden se convertían en verdugos de quienes juraron resguardar. El caos se extendía como una maldición, dejando una sensación de desesperación que envolvía a todos los presentes.

—¡Mierda! —Exclamó Aizawa con un tono serio y una mirada aguda y micro expresiones que Trafagar no había visto anteriormente en el joven, lo que llamó extrañamente su atención. —Está sucediendo lo que trataba de evitar... Si solo nos hubiéramos enfocado en destruir la fábrica sin detener a la joven con el Quirk de los juguetes esto no hubiera sucedido... Pero... Aunque lo hubiéramos logrado... Esas personas seguirían siendo esclavizadas y olvidadas.

Sus pensamientos se volvieron una tormenta al no encontrar una respuesta que lograra evitar lo sucedido. Empuñó su mano y se dejó caer hasta sentarse tratando de serenar su mente... Sabía que sucedería despues... La destrucción del 80% del Reino. Lo único que quedaba era derrotar a Doflamingo para acabar con la destrucción y muertes innecesarias.

Una pantalla gigante apareció sobre el castillo frente a la ciudad completa y en todas las pantallas, proyectando en ella el rostro del líder de Dressrosa quien se veía extremadamente molesto, hablando sobre los terroristas que amenazaban la ciudad, a los cuales nombraron con recompensas tras sus cabezas.

Varias fotografías aparecieron en pantalla que el héroe no logró reconocer. —Incluso la armada revolucionaría está interfiriendo en este evento. —Pensó impresionado por los acontecimientos y los involucrados que independientemente intentaban interferir con los planes de Joker.

—Trafalgar Law... —Leyó Aizawa en la pantalla al mostrar la imagen del cirujano de la muerte, siendo escuchado por el portador del nombre.

—Si más lo recuerdo... Después de que lo mencionaron, fue cuando los sombrero de paja se calmaron tras atacar a All Might... ¿Cómo no me di cuenta?... —Pensó conflictuado, para despues brotara sudor de su frente. —Es porque todos se refieren a él con su apodo...

—Entonces... Es el pirata con el que viajó All Might... Puedo confiar en su fuerza. —Continuó analizando como podía contar con el apoyo de aquel pirata que no paraba de sospechar de él.

—Trafalgar... —Llamó el azabache con un tono serio, mirándole de reojo, conciente de que, al tratarse de un capitán, debía elegir sabiamente sus palabras si deseaba pedirle algo.

—El gigante de piedra nos atacó en el palacio, y Roronoa se estaba encargando de él...

—¿Acaso desconfías de tu mano derecha?

—Solo de su sentido de la orientación... Necesitaremos de su ayuda para que detenga a ese gigante para que nosotros nos encarguemos de Doflamingo... Se que es egoísta de mi parte y será mucho pedir, pero...

—Room —Pronunció el tatuado articulando un ligero movimiento de muñeca y encontrando al espadachín con su Haki, para hacer un intercambio de un libro, para traer al peliverde de vuelta.

A pesar de que accedió al favor que estaba por solicitar. La mirada sospechosa del pirata ante el inusual comportamiento del joven capitán, era mas que evidente.

—¡Ah! ¡Luffy, Torao! ¿Cómo llegué aquí? —Cuestionó rascando su cabeza.

—Eso no importa ahora. —Interrumpió Trafalgar. —Encárgate de Pica... Abre paso para que no interfiera en nuestra batalla con Doflamingo.

—Tu no eres mi capitán. —Rezongó el pirata.

—Está bien Zoro... Estoy de acuerdo... Confio en que cuando termines con él, te reunirás con nosotros para detener a Joker.

—Mugiwara-ya no es el tipo de hombre que cree no podrá con alguien solo... —Law pensó sin decir ni una palabra.

Roronoa desenfundó sus katanas y dejó salir una ligera risa. —Siempre exiges demasiado 'Capitán'.

—Sus majestades... Quédense aquí al cuidado de Kyros... Nosotros nos encargaremos de detener esto.


Una monstruosa figura compuesta por rocas y múltiples estructuras se alzaba sobre la ciudad, aplastando cientos de hogares y acabando con las vidas de quienes los habitaban... Cada paso del coloso era un terremoto, y cada movimiento una sentencia de muerte para aquellos que se encontraban en su camino.

—¡Me encargaré de cualquiera que se meta con nuestra familia! —Una voz chillona como víctima de helio resonó por el reino.

—¡¿Huh?! —Zoro y Aizawa detuvieron su paso en seco.

—Su voz no encaja con su persona. —Pronunció en voz baja con los ojos entrecerrados y un tic en ellos, ante la bizarra escena, a la par que Zoro se cubría la boca para no reírse.

—Zoro... —El azabache le vió con un gesto serio, señalando hacia el coloso.

—Roger. —Zoro acató la orden silente, y se dirigió hacia su enemigo de turno.

Con los dos solos... Trafalgar volteó hacia el capitán de los Sombrero de paja, y tras ser testigo desde que arribaron de su extraño comportamiento; decidió averiguar indagar en sus sospechas.

—¿Quién eres?

Aizawa conciente de que Trafalgar era de fiar, al ser quién guio a su compañero ante quien logró regresarlo a su tiempo, decidió dejar de fingir.

—Un aliado... Eso es lo único que importa... No hay tiempo para los detalles.

—Lo sabía... Desde que llegamos ha sido muy sencillo trabajar contigo. —Dijo de mala gana el Ex-Shichibukai

—No me sorprende... Sombrero de paja nunca escucha. —Rascó su cabeza, con un gesto de cansancio. —No sé explicar como sucedió esto completamente... Pero no puedo hacer uso por completo de este cuerpo... Espero sus instrucciones para llevar a cabo su plan. Confió en su experiencia.

—Extrañamente acaba de romper con las esperanzas que tenía en sombrero de paja...

Aizawa vió con confusión al pirata que parecía decepcionado.

—Su misma mentalidad impulsiva es lo que lo ha llevado tan lejos... —Pronunció dejando escapar un suspiro. —Aunque poseas su cuerpo, no cargas con la voluntad de los D.

—¿Voluntad de los D.?... Su apellido oculto.

—Desconozco de que trate... Solo sé que, quién porte ese nombre, lleva consigo una tormenta.

—¡OYE SOMBRERO DE PAJA!

Un tumulto de auras enfurecidas y poderosas se acercaba peligrosamente hacia ellos, provenientes de cientos de gladiadores con diversas complexiones y fuerza imponente.

El mas grande y robusto de todos, se acercó enardecido, golpeando con su cabeza hundida revestida en Haki en dirección del héroe quien logró esquivar el golpe que terminó por crear un profundo cráter en el suelo.

—Cálmate abuelo... —Regañó un moreno de labios gruesos y pantalones bombachos, quien guio a otros piratas a que le detuvieran, no logrando calmar a la bestia quien era el famoso Don Chinjao.

—Solo por ser el capitán de Dios Usopp, dejaremos pasar la recompensa por esta ocasión... Pero a cambio no interfieras en nuestro camino Sombrero de Paja... Ese malnacido de Doflamingo, es nuestro.

—También van tras la cabeza de Joker... —Pensó y aplaudió el logro de Usopp, al ganarse el respeto de los piratas al cumplir su misión de incapacitar a Sugar... Y ahora con la seguridad de que le respetarían su vida por tiempo limitado y un objetivo en común; decidió osadamente, acercarse al grupo de criminales.

—Si todos buscamos el mismo objetivo, ¿Porque trabajamos juntos?

—Definitivamente no eres un pirata. —Susurró Trafalgar, con una aguda mirada.

—No. —Respondió Aizawa, a lo que el tatuado volvió a exhalar cansado.

—No se puede cooperar con ellos. Todos querrán ser el que da el tiro de gracia.

—Podemos formular una estrategia.

—...

—¿Qué sucede?

—Nada... Nunca creí escuchar esas palabras ser pronunciadas por ese idiota. —Respondió impresionado y confundido, apuntando a sombrero de paja.

Mientras el par discutía sobre la proposición de Aizawa; El resto de criminales se lanzaron luchando entre ellos para ver quien conseguía vengarse primero con el Shichibukai.

—Dejemos que ellos lo debiliten y luego atacamos. —Sugirió Aizawa, a lo que Trafalgar levantó una ceja.

—¿Qué es lo que puedes hacer?

Tras la pregunta del capitán... Ambos explicaron sus habilidades, fortalezas y debilidades para formular un plan con el cual poder derrotar al Shichibukai, donde se enfocarán en una estrategia y no la fuerza bruta, siendo Trafalgar el principal combatiente encargado de la victoria.

Mientras mas avanzaban, mas se encontraban con cuerpos en el camino, tanto civiles, como marinos y piratas diferentes tripulaciones. Con una estrategia en mente, buscaron a Don Chinjao y Sai, solicitándoles arremeter contra ellos usando su Haki con toda su fuerza. Trafalgar cargó su nodachi con electricidad corriendo a lo largo de la hoja y Aizawa, estiró su brazo lo mas que pudo, preparando para controlarlo con la mano contraria.

—¿Listos? —Preguntó Sai.

—¡SI! —Respondieron los capitanes al unisón

El ataque del par de piratas de la familia Chinjao casi golpeó a los capitanes, pero el rápido reflejo del tatuado les permitió cambiar de posición con Trébol y Diamante en cuestión de segundos. Ambos subordinados fueron golpeados con Haki, dejándolos casi inconscientes, solo para que los piratas continuaran arremetiendo contra ellos con un implacable combo de puñetazos y patadas, sin darles oportunidad de contraatacar.

...

La expresión de Doflamingo cambió por completo al verse incapaz de reaccionar ante el repentino puñetazo que se dirigía directo a la boca de su estómago. Pero antes de que pudiera siquiera recuperarse, una cuchilla atravesó su pecho, seguida por una corriente eléctrica que entumeció su cuerpo, impidiéndole moverse y causando estragos en sus órganos internos.

—¡GAMMA KNIFE!

—¡COUNTER SHOCK! —Exclamó soltando su nodachi y posicionando ambas manos sobre su espalda en la misma ubicación del corazón, ya que su primer ataque debido al ser repentino y no poder controlar la ubicación de con quienes hicieron cambios, no conectó en el lugar deseado.

—Trece años... Por fin pude vengarte Cora-san... Me hubiera gustado expresar todo lo que he cargado todos estos años... Pero eso solo significaría dejarte vivir lo suficiente para un contra ataque. —Pronunció con rabia al quedar insatisfecho con su venganza, pero cumpliendo el trato que acordó con la persona que habitaba en Sombrero de Paja.

Trafalgar sacó su nodachi del cuerpo del Shichibukai y dejó caer el cuerpo al suelo, donde golpeó con el pecho.

—Lo logramos... Con un número de bajas mínimas en comparación con su versión. —Murmuró Aizawa, incrédulo ante lo sencillo que resultó. Al mirar a su alrededor, observó cómo los civiles y los marines seguían enfrascados en combate, la guerra entre criminales continuaba y, sobre todo, la jaula de pájaros seguía presente.

Antes de que pudiera expresar su consternación a Trafalgar, esa sensación fría y temible volvió a recorrer su cuerpo, sin saber de dónde provenía el peligro, solo sabía que estaba cerca.

Alrededor suyo, surgieron relucientes destellos lineales que se aproximaban rápidamente. Atrapado entre estos resplandores blancos, no pudo escapar cuando cortaron uno de sus brazos y varios dedos de su mano contraria, lo que lo hizo caer al suelo. Una piscina de sangre se formó a su alrededor, reflejando su imagen y la del clon decapitado del Shichibukai cerca de él.

—¡MUGIWARA-YA! —Gritó Trafalgar ante su herido compañero, creando una esfera, y cambiando su posición con el clon, antes de que pudiera remeter.

—¡Mugiwara-ya! —Llamó para ver si seguía conciente, a lo que respondió con gruñidos tratando de ahogar el dolor y ardor que sentía provenir de sus heridas, mientras Trafalgar aplicaba un torniquete, al romper su gabardina. —Necesito llevarte a un lugar seguro para tratarte... Puedo cortar un poco de donde nacieron ambos cortes y recolocar tu brazo con mis habilidades.

—Fufufu

La risa de Doflamingo continuó, esta vez del cuerpo original que se ponía de pie.

—Pero ¡¿Cómo?! ¡ESE ATAQUÉ DEBIÓ DESTROZAR TUS ORGANOS! —Exclamó intimidado, con un grito que desgarró su garganta.

—Lo hizo... Pero mis hilos los están suturando mientras hablamos...

—Me has hecho enojar Law... Tu y sombrero de paja han arruinado lo que tardé años en construir... ¡Todo lo que hice por ti, y así me pagas! —Sus venas saltaron de su frente y decidió dejarse de juegos, con su clon y su persona rodeando a ambos, creando de los 20 dedos que tenían entre los dos, una red de hilos que les impedían escapar.

—¡ROOM! —Exclamó el tatuado dejando caer a Aizawa y creando un aro azul que estaba por crecer a una esfera que los cubriría, si no fuera por sus brazos que fueron amputados antes de que terminara su comando.

Las extremidades de ambos capitanes cayeron al suelo, agregando más volumen al lago de líquido rojo que emanaba de sus cuerpos destrozados. El resto de los hilos fue tirado, desgarrando sus cuerpos y dejando sus extremidades en pedazos, poniendo fin a sus vidas.

La mente de Aizawa se sumió en la oscuridad, su alma parecía flotar en un vacío sin fin. Aunque sus pensamientos seguían presentes, su cuerpo no respondía.

No sabía si aún estaba dentro del cuerpo desombrero de paja o si el Quirk que lo atrapó había terminado. Sin embargo, apesar de la falta de imágenes, sentía que su alma se había fusionado con algo más grande.

Experimentaba el pesar, el miedo, la angustia y el odio de todos los presentes en Dressrosa, comprendiendo así lo que estaba ocurriendo tras su muerte.

Sin la existencia de la flota de Sombreros de paja y la ausencia de Trafalgar, Dressrosa no fue destruida por completo. "Parásito" continuó manipulando a los civiles y los criminales, provocando una lucha a muerte contra los marines. Bajo el control de la familia Donquixote, y con la influencia de Doflamingo como ex-Tenryubito, el país siguió siendo gobernado por el tirano, lo que llevó a la renuncia de Fujitora, quien se negó a trabajar bajo un gobierno que permitía actos tan crueles.

Conscientes del poder y la brutalidad de su gobernante, los habitantes de Dressrosa vivieron el resto de sus días en un estado de miedo y opresión, perdiendo la fantasía que alguna vez tuvieron en su reinado de diez años. Muchos fueron obligados a convertirse en esclavos para mantener sus vidas.

Con los miembros de los Sombrero de Paja destrozados y sin un capitán que los liderara, cayeron en una profunda desesperanza. La situación empeoró cuando Sanji fue desposado y posteriormente asesinado junto con su familia durante la boda de Big Mom; lo que dejó a Nami, como la líder de facto. Después de Brook y Chopper, la guieron en una búsqueda desesperada de sus camaradas, solo para encontrarse con un último adiós y disolver la banda, abandonando varios de ellos sus sueños, al perder su principal fuente de inspiración.


Sundance aquí:
Estaba pensando en cómo las decisiones de Aizawa podrían haber tenido impactos más significativos. Como por ejemplo, Sanji no encontrándose con Viola, o no ganando el apoyo de los seguidores del coliseo. Sin embargo, Usopp podría haber logrado lo segundo por sí mismo, y en el caso de Violet, ella buscaba a Sanji en lugar de que él la buscara a ella. Así que al final se desarrollara de esta manera, tenía sentido para mí.

Con esto ya tienen una idea de como se van a desarrollar las proximas historias n.n
Espero que les guste el formato que se está usando.

Este capitulo fue extenso... Pero para no sacar 33 capitulos por ser tantos personajes ya que la historia tiene que seguir... Habrán unos cuantos cortos en un solo capi.