Libro fuego
Introducción: Despertar y retorno.
-- Fuego.
La vista desde el balcón en lo alto en la torre del Palacio se pintaba imponente. Los colores de las diversas lámparas y banderas carmesí resaltaban cual brazas de carbón encendido. Decorando la explanada y visto desde arriba llenaban la pupila, al igual que el corazón…rebosante en sentimientos encontrados.
Inhaló todo lo más profundo que su agitado corazón, costillas doloridas y pulmones oprimidos le permitieron, al estar ahí, frente a su pueblo, su Nación; su patria y lo que alguna vez sería su legado. Rodeado de rostros que hace años no veía, principalmente, su padre.
- El día de hoy despedimos con desdicha a la princesa de nuestra Nación; la hermosa, valiente e inteligente guerrera, la Princesa Azula.– Ty Lee en el público cercano y que reconocía de la multitud, lloraba desconsolada, haciendo uso de un pañuelo. Destacando en esos atuendos color blanco, tal y como se acostumbraba en los funerales de su nación. Mai posaba a su lado. - Nieta del gran ex señor del Fuego Azulón, que en paz descanse, hija de nuestro gran señor del Fuego Ozai y hermana menor de nuestro Príncipe, quien regresa después de tres años.– oyó a una de esas ancianas mujeres al cuidado de su majestad, Lo y Li. Hace un día que había arribado, las curanderas infundieron técnicas de calor en su cuerpo, para que sus huesos se fortalecieran y recuperara la postura, pudiendo mantenerse de pie sin dolor por su costilla fracturada. Después del shock y noticias reveladas, no quería saber de otra cosa que no fueran noticias de su tío, pero al estar ahí, presenciando algo que para sus pupilas e iris dorado parecía tan irreal... ¿En verdad su hermana Azula había muerto? Se cuestionaba aturdido. - Ambos se coordinaron en batalla e hicieron frente al Avatar, sin embargo, este enemigo de la Nación, emitió una luz proveniente de su poder como maestro de los cuatro elementos, y en ventaja, arremetió contra nuestra querida Princesa. Por lo que nuestro valiente Príncipe en su ira, hizo explotar al muy ruin y al ejército de sus aliados.– ¡El sonido como alaridos retumbó al instante! Era el gentío al frente, las palabras se hicieron claras, cuándo penetraron nuevamente sus oídos. - Es por eso que el Príncipe Zuko ha vuelto, para idear un plan de derrota contra el Reino Tierra, ¡del cual ha jurado venganza, para honrar a su hermana y a su Nación! – se escuchaba el estruendo en la gente y tropas… De a poco menguó, pues ahora su padre paraba la ovación. Todo presente se quedó callado ante las aparentes palabras que a continuación expresaría su señor del Fuego.
- El día de hoy estamos de luto.– La rasposa e inconfundible voz resonó en todo ese escenario. - Pero esto solo puede significar una cosa… ¡La Nación del Fuego remontará esta penumbra y hará temblar con fuerza la tierra! Mi hija Azula no habrá caído en vano, ¡y yo, el Señor del Fuego Ozai resurgiré de las cenizas!, ¡como el Rey Fénix! – ¡La ovación se hizo escuchar! - Gobernaré a lado de mi ahora único y leal hijo, el Príncipe Zuko, a quien yo corono, ¡como el nuevo Señor del Fuego! – Las pupilas en él se achicaron de la impresión. Su padre estaba utilizando el propio funeral de su hermana para hacer un anuncio de tal magnitud, y encima, ¡una doble coronación! La servidumbre se acercó a poner ese ostentoso traje al renombrado 'Rey Fénix Ozai', y para él… - Príncipe Zuko, ponte de rodillas.– Exigió regente su padre. El príncipe con pesar y todavía atónito, obedeció a la petición. Pasando saliva y con su mirar perdido, por el procesar de las cosas. ¡Todo estaba pasando tan rápido! Sentía caer una y mil veces en la misma pesadilla, ¡de la cual no podía despertar!
…
-- Agua - Aire.
- ¡Ahhh! – gritó en medio del sueño. - Agh, agh, agh – se escuchaba jadeante.
- ¿Estás bien, amigo? – se oyó más allá del calvo. La luz a su alrededor era muy tenue, alumbrando únicamente por una vieja lámpara hecha de cuero de foca tortuga; viajaban en bote retorno al Reino Tierra, desde la Tribu Agua del Sur, junto a un grupo seleccionado por Sokka y la flotilla de su padre. Después de la tragedia en Ba Sing Se, ellos también se encargaron de darle un funeral como era debido a Katara, suceso que aún dolía mucho a su pesar.
- Por supuesto que no lo estoy.– respondió muy por lo bajo, haciéndose ovillo en su lugar.
El moreno lo observó. No iba a mentir, era una situación que se atrevería a decir era aún peor que cuando falleció su madre. Por mucho tiempo, por más que se esforzara no podía ni si quiera recordarla... Frunció su entrecejo ante las palabras del monje. Su hermana siempre estuvo ahí, y aunque doliera aceptar, ella siempre fue más fuerte que él y su padre; Hakoda, quien ahora parecía abnegado. Por su puesto había llorado tanto como ellos en ese fatídico día, sin embargo, se notaba recio, estoico, sin musitar una palabra. Él era un poco más de lo mismo; no hacía bromas, empleaba sarcasmo o hacía burlas… Nada. Pues por sobre todas las cosas, sentía que le había fallado a todos. A su padre, madre, Gran-Gran…incluso a su pobre hermana. Pasó saliva cansino y se enfocó en afilar por tercera vez en el día su boomerang, como esperando tan sólo el momento, de volver a lanzarlo contra su objetivo. Aang ante el sonido se giró a volver a verlo, intentando quizás el disculparse por su reciente reacción, pero Sokka…ya no respondió después de esto.
…
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-- Nota: Hey, there! Volví! s2
Primero que nada, quisiera decir que en estos meses me ha pasado de todo, un poco triste, un poco alegre, pero ya estamos aquí nwn
Otra cosa que me gustaria agregar, estaré resubiendo/actualizando los caps, porque me puse a corregir errores, gg (no sé escribir). No cambia nada en la historia, solo son faltas ortográficas y demás. En fin, les doy una probadita ya que el primer capitulo lo subiré en estos días.
Sin más, muchas gracias por leer. See ya! ~
