Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del webtoon y la novela "La emperatriz divorciada" de Alphatart y con arte de Sumpul, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.


Capítulo 407. La Desesperación De Jasper (5)

Nota: El título de los tres próximos capítulos será el mismo. Así lo decidió el autor.

Las malas noticias no terminaron ahí.

Unos días más tarde, el carcelero que llevaba la comida a Irina, que se encontraba encerrada en la torre, entró en la oficina de Jasper e informó con voz temblorosa que la emperatriz depuesta no había comido ni bebido nada durante varios días, que estaba demasiado callada, por lo que miró dentro a través de la abertura para la comida.

Aunque se trataba de una abertura para la comida, apenas se podía pasar un plato pequeño. Aun así, se podían ver los pies de la persona que estuviera dentro si caminara por la habitación.

Pero lo que el carcelero vio fue el cabello plateado de Irina cubierto de sangre. La parte que debía ser la cabeza estaba completamente inmóvil. Además, había un mal olor.

Había venido aquí porque necesitaba el permiso del emperador para revisar el interior de la habitación.

Jasper se puso de pie.

—Vamos.

Jasper estaba aturdido mientras subía las escaleras de la torre.

¿Está realmente muerta?

Irina parecía decidida a resistir hasta el final la última vez que la vio. Pensó que al menos pasarían unos años antes de que se volviera loca por estar encerrada tanto tiempo.

Sin embargo, vio su cuerpo descompuesto en cuanto abrió la puerta. Sólo quedaban unos pocos rastros del hermoso rostro que recordaba a un ángel.

Únicamente su cabello plateado, hermoso y abundante, se parecía al de antes, pero como había dicho el carcelero, estaba cubierto de sangre.

La sangre que salió de su boca se acumuló en el suelo, y mientras su cuerpo se retorcía, su cabello se tiñó de sangre.

El carcelero se cubrió la boca y se apresuró a bajar las escaleras. Los caballeros que también vinieron fruncieron el ceño.

Jasper la observó sin moverse. No quiso ver su cara cuando fue depuesta, ni siquiera cuando fue encerrada en la torre.

No fue placentero verla muerta ahora de una manera tan miserable.

Murió sin cerrar los ojos.

Como si pudiera escuchar una risa clara, Jasper frunció el ceño...

¿Por qué Su Majestad no dice que me ama?

La voz de Irina se mezcló con la risa y resonó en sus oídos.

Miró su cuerpo por un rato, después se dio la vuelta y bajó las escaleras empinadas.

Recordó a Irina, que lloraba como si el mundo se hubiera derrumbado cuando su tobillo quedó atrapado en la trampa.

Estas preguntas ahora son inútiles, pero de repente volvió a sentir curiosidad.

¿Irina, que será recordada como la emperatriz más malvada de la historia del Imperio Oriental, había sido siempre esa clase de persona? ¿La juzgué mal porque me cautivó su apariencia angelical? ¿O acaso el palacio imperial, el poder y los nobles la hicieron cambiar?

—Nadie podrá responder a eso.

Al oír el murmullo de Jasper, el Marqués Karl preguntó mientras se limpiaba la boca con un pañuelo.

—Su Majestad, ¿qué dijo?

—Nada.

Jasper sacudió la cabeza, pensó por un momento y ordenó.

—No entierren su cuerpo como el de una emperatriz. Cremenlo y esparzan sus cenizas en la amplia llanura.


Jasper se sentía vacío.

Su esposa, con quien debía pasar el resto de su vida, lo abandonó, y el hijo que tanto había anhelado no era suyo. Incluso Glorym se encontraba ahora lejos, y Irina, que luchó hasta el final, murió sola.

Jasper creía que la vida era efímera. Su sueño era vivir feliz en familia con su esposa e hijos.

Quería dar a sus hijos la familia que su padre no pudo darle.

¿Por qué fue tan difícil de conseguir? ¿No es irónico que el emperador luchara en vano por tener esa familia feliz que incluso muchos plebeyos poseen?

Incluso Isabella... que creía haber encontrado la verdadera felicidad, fue atacada allí y se encontraba en un estado crítico.

A Jasper le volvió a doler el abdomen mientras sentía arder su corazón.

Jasper se agarró el abdomen y se inclinó.

Un sentimiento constante de tristeza y angustia le hizo cubrirse la cara con las manos y presionarse los párpados con las puntas de los dedos.

Sentía que sólo dejaría de hundirse en el pantano cuando recibiera la noticia de que Bella estaba fuera de peligro.

—Su Majestad, el Duque Riddle está aquí.

Cuando el Duque Riddle lo visitó, Jasper miraba la pintura de Isabella mientras murmuraba para sí mismo. Luego preguntó,

—¿A qué ha venido?

—Quiere despedirse antes de irse.

Jasper frunció el ceño ante la visita no deseada.

Odiaba al Duque Riddle porque salió relativamente ileso a pesar de su implicación en los escándalos de Irina.

Incluso el Duque Riddle podría hacerse con un puerto importante del Imperio Oriental según la decisión de la Alianza del Continente Wol.

Por supuesto, eso era poco probable. Así como Jasper respetaba a la Alianza del Continente Wol, ésta también respetaba al Imperio Oriental.

Si el Duque Riddle y él se enfrentaran, había una alta probabilidad de que la Alianza del Continente Wol se pusiera del lado de Jasper, aunque fuera a regañadientes.

Sin embargo, existía una pequeña probabilidad de perder el puerto, y de que tuviera que negociar con la Alianza del Continente Wol para obtener el resultado deseado.

Jasper no quería que la situación se complicara.

Después de que se sumió en sus pensamientos por un rato, aceptó reunirse con el Duque Riddle en el salón.

No quería ver su cara, pero tenía curiosidad.

¿Por qué demonios? ¿Por qué demonios hizo esto?

Había muchas cosas que no entendía de su comportamiento.

Era un reconocido amigo de Edward y ayudó a Isabella a escapar de la mansión, pero también era cercano a Irina.

Provocó varios escándalos con Irina debido a su relación tan cercana, pero en el último momento añadió dos crímenes graves a la lista de Irina.

Hacer esto tampoco había sido bueno para él. La imagen de playboy del Duque Riddle empeoró aún más, y ahora todo el mundo hablaba mal de él.

Así que tenía curiosidad. ¿Por qué? ¿Por qué hizo eso?

Al entrar en la habitación, el Duque Riddle saludó a Jasper con una sonrisa tranquila.

—Es hora de que me vaya. Gracias por toda su atención hasta ahora, Su Majestad. Puede que la próxima vez que nos veamos sea en la Corte de la Alianza.

Jasper no respondió. Se sentó con una mano en la barbilla, lo miró por un momento y preguntó.

—¿Sabes que Irina está muerta?

El Duque Riddle se estremeció levemente.

Jasper tomó su reacción como una respuesta e hizo otra pregunta.

—Creo que fuiste el culpable de que Irina se volviera tan extraña. ¿Qué clase de resentimiento tienes para hacer eso?

Los labios del Duque Riddle se curvaron. Su expresión era la misma tanto si reía como si lloraba. Con la mirada inclinada en ese estado, se rió suavemente, y le respondió con la misma pregunta.

—¿Entonces Su Majestad quiere saber qué clase de resentimiento me llevó a hacer eso?