Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del webtoon y la novela "La emperatriz divorciada" de Alphatart y con arte de Sumpul, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.
Capítulo 476. Cuarto Del Bebé (1)
A medida que sus preocupaciones se acumulaban, más difícil le resultaba escribir. Jasper miró las sinuosas letras y cerró los ojos. Necesitaba encontrar un confidente. En cuanto se dio cuenta, se sintió rodeado de enemigos. Los que seguían al Jasper de la noche lo vigilaban, sacaban información y la compartían.
Eso le molestaba. No podía relajarse ni un momento.
Además, sus dolores de cabeza empeoraban. El médico del palacio le advirtió de que tomar demasiados analgésicos era perjudicial. Había recibido tratamiento de un mago de curación sin resultados. ¿Era psicológico su dolor de cabeza? Incluso conseguir pastillas para dormir no era sencillo. ¿Cómo iba a evitar que el Jasper de la noche se enterara?
Isabella... no vendrá ella misma a buscar a ese niño Ian, ¿verdad?
Su única esperanza e ilusión, Isabella, vivía en una tierra lejana. Por más optimista que pensara, sabía que Isabella no vendría a buscar al niño. Sin embargo, mientras daba vueltas distraídamente a la pluma, una carta desagradable llamó su atención. Jasper dejó a un lado su carta y alcanzó la otra. Sintió que las letras se movían, antes de asentarse finalmente en patrones reconocibles.
Es una petición... me piden que acepte a otra emperatriz, por el bien de la estabilidad del país y la prosperidad de la Familia Imperial. Si eso no es posible, entonces el hijo del Gran Duque Hale, el siguiente en la línea de sucesión al trono, debe ser traído al palacio y recibir educación acorde.
—Éste no es el pájaro que yo quería.
Al día siguiente de que el Gran Duque James enviara el pájaro azul de la Emperatriz Isabella a Dolshi, éste lo volvió a meter en su jaula.
—Quiero el pájaro que vi.
James caminaba por un sendero cubierto de hojas caídas. Parecía agobiado por las huellas de un amor que aún no podía borrar. Pero cuando Dolshi le abordó de repente, se molestó.
¿Por qué tuvo que tomarse la poción?
—¿Qué quieres que haga al respecto?
Preguntó James con fastidio.
—Quiero ese pájaro.
El Gran Duque sacó otra poción de amor.
—Bebe esto primero.
Dolshi aceptó el frasco, desconcertado. James señaló al pájaro azul.
—Luego míralo. Se convertirá en el pájaro que quieres.
La cara de Dolshi se arrugó como una hoja de papel.
—¿Me estás tomando el pelo?
Aún así, se quedó mirando la botella, como tentado.
Ese tonto dragón
Molesto por tener que aguantar a Dolshi, James siguió adelante.
Dolshi miró a un lado y a otro entre la botella y la jaula. Luego siguió al Gran Duque.
—¿Qué demonios, ahora me evitas? ¿Por qué no me tomas en serio?
Calla.
James se tapó los oídos. En ese momento oyó un pensamiento escandaloso.
Quizá esos dos están enamorados el uno del otro.
James dejó de caminar. Dolshi se aprovechó de ello y comenzó a molestarle de nuevo. Sin embargo, los pensamientos internos de la persona a la que James oía era más fuertes y bullicios que el propio Dolshi.
El pájaro azul... es una excusa. Lo que de verdad le gusta al pelirrojo es ese hombre sexy. De lo contrario, la conversación no tiene sentido.
Tras apartar a Dolshi por reflejo, James se apresuró a buscar a la persona detrás de esos pensamientos.
No pueden escapar de mi mirada perspicaz. Estoy segura de que ese pelirrojo sólo está usando a ese pájaro azul como excusa para quedarse cerca de ese tipo sexy. Ja. Pero el chico sexy no se da cuenta. Todos los chicos atractivos son así. Realmente no se enteran de nada. No se dan cuenta de lo apuestos que son.
Mientras tanto, los pensamientos internos eran cada vez más impactantes. Pero si bien el contenido en sí era desvergonzado, la voz interior sonaba tranquila e inteligente.
¡Basta! ¡Deja de pensar tales cosas con esa voz tranquila!
Gritó en su mente el Gran Duque mientras miraba a su alrededor. Era el diálogo interno más espantoso que jamás se había visto 'forzado' a escuchar. Deseaba que se detuviera.
—¿Qué ocurre?
—Mantente a tres metros de distancia.
James le advirtió a Dolshi. Acto seguido, encontró al culpable.
Debajo de un gran árbol había una mujer que los miraba fijamente. Sostenía un pesado libro en una mano y llevaba gafas. El libro era un estudio en profundidad de táctica y estrategia.
Esa mujer... se está entreteniendo pensando en otra cosa que no es su libro.
No sólo su imaginación y el tema del libro parecían opuestos. La expresión de la mujer era tan austera y sabía que no parecía del tipo que pensara tales disparates.
Inconscientemente, el Gran Duque caminó hacia ella. Se dio cuenta de que era el mismo lugar donde una vez había suspirado por Isabella. El recuerdo de un amor no correspondido vino a su mente, pero... la mujer estaba sentada allí descaradamente.
Sus miradas se cruzaron.
La mujer frunció el ceño y preguntó fríamente.
—¿Qué pasa?
Al mismo tiempo, pensó.
Vaya, qué galán. Está buenísimo. Es aún más apuesto de cerca. ¡La persona más sexy que he visto en mi vida! Si un tipo como él alguna vez dijera, 'Princesa Victoria, quiero tu amor', diablos. ¡Yo estaría en la luna!
Las pupilas del Gran Duque James temblaron. Por primera vez, comprendió lo que significaba que alguien hablara de forma distinta a como pensaba. Había visto a personas sonreír amablemente mientras empuñaban una daga, pero nunca había visto a nadie tan serio con pensamientos tan fuera de lugar.
¿Qué... por qué parece tan agitado? Vaya, ¿podría este tipo haberse enamorado de mí a primera vista? Tiene que ser eso.
—No, no es eso.
