Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del webtoon y la novela "La emperatriz divorciada" de Alphatart y con arte de Sumpul, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.
Capítulo 479. Antes De Lo Previsto (2)
Es frustrante...
Leah caminaba sumida en sus pensamientos. Las hojas caídas crujían bajo sus pies y el viento frío le causaba dolor en las mejillas, pero no oía el sonido ni sentía el frío. Se hallaba en una encrucijada. ¿Qué debo hacer?
Todos los días pensaba en Jacob al despertar. Antes había pensado a menudo en él, pero ahora Jacob ocupaba una mitad entera de su corazón. A pesar de su cuerpo débil, se mantenía fuerte y se negaba a ceder.
Quizá si pudiera pasar unas semanas— o meses— sin ver su cara, la situación mejoraría. Sin embargo, Leah era la dama de compañía de Isabella. De la mañana hasta la noche, cuidaba de una mujer idéntica a Jacob.
Se supone que Lord Jacob se casará con la Princesa Victoria. No puedo sentirme así.
Pero los corazones de las personas nunca fueron fáciles de controlar.
Es porque Lord Jacob es muy frágil.
Ella temía que se lastimara si le quitaba los ojos de encima. Le preocupaba que incluso el suelo blando o la suave brisa pudieran hacerle daño. Podría resfriarse con el viento. La más mínima mala pisada podría torcerle el tobillo. Una caída podría romperle los huesos.
Pero a pesar de sus debilidades, su corazón era firme y puro. Cuando tenía intención de perseguir al rufián que insultó a la Emperatriz, Jacob la detuvo antes de que hiciera una cosa de la que se arrepentiría.
Es el hombre perfecto. La única razón por la que aún no se ha casado debe ser porque nadie más puede manejarlo.
De repente, vio a Jacob justo delante. Estaba apoyado contra una pared, completamente solo.
Hmm. Algo debe preocuparle.
Jake miraba fijamente al suelo, pensativo. Sus mechones dorados revoloteaban con el viento, haciendo que el corazón de Leah latiera con fuerza. Parecía como si en cualquier momento le fueran a salir alas y volar. Leah se quedó mirándolo, embelesada. ¿Era normal llorar al ver a una persona hermosa?
Jake sintió sus ojos puestos sobre él, por lo que levantó la cabeza y la miró. En ese instante, Leah tomó una decisión.
Me le declararé. Si me rechaza, está bien, al menos habré dejado salir mis sentimientos.
Si no decía nada ahora, una vez que él se casara, siempre se lo preguntaría. Pero eso sería una ofensa a la Princesa Victoria. Mejor confesar ahora, antes de que se casara.
—¿Señorita Leah? ¿Qué pasa?
Jake se apartó de la pared. Ella lo miró maravillada. Su sonrisa le recordaba a un lirio.
—Lord Jacob.
Respiró hondo y se acercó a él.
¿Cómo debía hacerlo?
Tenía que declararse con estilo.
—Me gustas.
Una vez que dijo esto, Leah gritó en su interior. Pero ya era demasiado tarde.
Debí haberlo ensayado.
Ella debería haberse ofrecido a protegerle durante toda su vida, o al menos haberle comprado un anillo de joyas.
—¿Qué pasa si no soy la persona que crees que soy, Leah?
Lord Jacob continuó con cuidado.
—¿Te seguiría gustando entonces?
Ella frunció el ceño, sin comprender.
—Por supuesto.
—Yo…
—Estaría a tu lado, aunque fueras un rey demonio del infierno.
Leah hizo una mueca de dolor.
¡Maldición, boca! ¡Cállate!
Sin embargo, no podía apartar los ojos de Jacob. Lo decía en serio.
—Ah, no soy un rey demonio.
Él está sonriendo. Me está sonriendo.
—A decir verdad, también estoy interesado en ti, Señorita Leah.
—Oh. ¿En serio?
Sus labios se separaron en shock. Él sonrió.
—Tal vez empezó el día que me golpeaste la cabeza.
¡Ack! Mi hermano está abrazando a Leah. Están a punto de besarse. ¡No quiero ver esto!
Me alejé rápidamente de la escena, rezando para que a pesar de que ambos eran caballeros, ninguno me oyera marcharme.
—Realmente no quiero ver cómo mi hermano tiene un romance con alguien.
Murmuré al llegar a mi habitación.
—¿Lord Jacob está saliendo con alguien?
Jessica dejó de leer un libro de cuentos y levantó la vista. Le brillaron los ojos.
—¿Es su pareja la atolondrada en la que estoy pensando, Su Majestad?
Guardé silencio. Me había prometido no mostrar demasiado afecto a Edward delante de Jake, así que me molestaba que mi hermano no mantuviera sus afectos en privado. Pero me alegraba de que pareciera feliz. Por lo visto, a Jake sí que le gusta Leah. Y yo que pensaba que no le interesaba el sexo opuesto. Estaba segura de que se casaría con su espada— o en un matrimonio de conveniencia.
Oh. ¿Qué pasará con la Princesa Victoria? Bueno, aún no ha respondido a su propuesta. Ya encontrará la manera de no herir sus sentimientos.
NOTA:
Aqui estan los capitulos de hoy, nos leemos mañana
