Louis y Willy caminaban por el sendero qué los llevaría de regreso a la escuela, el encuentro con Minnie los había dejado muy desmoralizados, pero como le dijeron a Clementine, eso no había cambiado nada y estaban dispuestos a seguir el plan. Lo único incierto es que la chica consiguiera que su amigo James aceptara llevar una horda de caminantes a sabiendas de su filosofía de no matarlos. Louis suspiró, no podía creer todo lo que había pasado en cuestión de horas, el que se había convertido en el dia mas feliz de su vida también resultó ser más trágico, él esperaba poder disfrutar unos días más de su recién formada relación con Clementine, y poder olvidar un poco el asunto de los saqueadores, pero como jugarreta de la vida, sus amigos habían sido secuestrados y Clementine no tenía la mas mínima intención de perderlos. Admiró su determinación, y lo gran estratega que era, solo bastó ver los alrededores para que ella hiciera el plan completo para el rescate, aún con todas sus conversaciones vespertinas, Louis sentía que había muchas cosas que aún quedaban por descubrir de ella, pero ya habría tiempo para eso. Una duda también invadía su mente ¿Qué tal si Minnie alerta al resto de saqueadores acerca de su incursión? ¿Seria tan leal a esos tipos que los delataria antes de siquiera intentar entrar? Frunció el ceño y bajó la mirada, se preguntaba cómo ellos habían logrado tal cambio en ella, no se parecía en nada a la Minnie que él conocía, sobre todo después de la frialdad con la que habló de la muerte de Sophie ¿de verdad había muerto de una forma heroica? ¿De verdad Sophie había dado la vida por el Delta por voluntad propia? La cabeza empezaba a dolerle, pero tenía que concentrarse, miró el sendero detrás de él. Empezó a preocuparse por Clementine y AJ, tal vez debieron ir todos juntos a buscar a ese sujeto James, y asi asegurarse que ambos estuvieran a salvo, inhaló profundamente y dejó salir el aire con lentitud, sabía que debía calmarse, pero la situación estaba siendo por demás abrumadora.
— Louis… — escuchó que Willy lo llamó, salió de sus pensamientos y ya se hallaban frente a la reja del colegio — ya llegamos — dijo el niño, entró desganado y pensativo.
— ¿Sucede algo? — preguntó Louis cerrando la reja tras él.
— Aún estoy pensando en una forma de evitar que los saqueadores regresen a atacarnos — dijo Willy en voz baja dejando su arco recargado en la pared — el plan de Clem es bueno, pero tiene esa falla.
— ¿Se te ocurrió algo ya? — preguntó el joven con una ceja arqueada.
— Fuegos artificiales — dijo Willy sonriendo, Louis tuvo ese escalofrío que aparecía cada vez que ese chico tenía una idea, Willy salió corriendo dejando al joven sin saber qué decir.
— Está loco… Pero es un genio — dijo para sí mismo, dejó a "Chairles" junto al arco de Willy y se dirigió a una mesa de picnic donde estaban sentados Ruby y Tenn — hey — los saludó un poco desanimado.
— Ya volvieron — suspiró Ruby aliviada — ¿cómo les fue? ¿Los encontraron?
— Si, encontramos el barco un poco más allá del área de la cabaña — respondió sentándose frente a ellos.
— ¿Y? ¿Qué pasó?
— Clem quiere atacar mañana — dijo jugando con una hoja que encontró sobre la mesa — planea que entremos al barco para rescatar a los chicos, usaremos una distracción.
— ¿Qué distracción? — preguntó Ruby un poco temerosa.
— Esa es la parte graciosa — empezó a romper la hoja en trocitos con nerviosismo — una horda de caminantes.
— ¡Ustedes están jodidamente locos! — gritó la pelirroja levantándose, Louis cerró los ojos como esperando un golpe — eso es una idea suicida — Ruby se veía molesta, Louis no la culpaba, después de todo, él tampoco pensaba salir vivo de una horda de caminantes, pero eso significa no confiar en Clem y él tenía, DEBÍA confiar en su novia.
— Supongo que Clem sabe algo que nosotros no — dijo Louis levantando sus manos frente a él como evitando que Ruby se acercara — después de todo, ella ya ha lidiado con todo tipo de cosas allá afuera.
— Igual, la sola idea suena aterradora… ¿Qué tal si… No sobrevivimos? — la chica volvió a sentarse derrotada.
— Admito que a mi tambien me asusta, pero ese plan es lo único que podemos hacer si queremos rescatar a Violet, Aasim y Omar — Louis miró la mesa frente a él decaído, también le daba miedo morir, pero no podían dejar al resto de los chicos en el barco — y yo se que Clem no nos lanzaría al ruedo si no fueramos capaces.
— ¿Algo más que debamos saber? — preguntó Tenn temeroso.
— Si, como parte de la distracción también se provocará un incendio en su corral, hay unos cuantos caballos qué son su principal medio de transporte y también robaremos sus suministros — Ruby puso su mano en su barbilla para pensar.
— ¿Recuerdas que los saqueadores traían un carro tirado con un caballo? — le señaló la chica — podríamos hacer lo mismo, usar el carro para traer a todos.
— Hey, me parece excelente — dijo Louis con su pulgar arriba, estaba rodeado de chicas muy capaces y eso era genial — ¿alguna otra idea? — vio como Tenn miró a Ruby con insistencia.
— Quiza sea tonto, pero se me habia ocurrido dar una fiesta antes de ir a rescatar a los chicos — dijo Ruby con timidez — aunque ahora no estoy muy segura siendo qué el plan se llevara a cabo mañana.
— Sigue siendo una excelente idea — Louis sonrió a la chica — quizá nos ayude a relajarnos, han sido días difíciles.
— ¿Propones algún lugar? — preguntó la pelirroja.
— El salón de música — dijo de inmediato Louis — es el lugar más grande y lo podemos decorar, además que ahí es donde nos reuniamos cuando todos aun estaban aquí.
— Si, es verdad — dijo Ruby con nostalgia — entonces empezaré a preparar todo — continuó con alegría mientras se levantaba — vamos, Tenn, me encantaría que me ayudes — el niño asintió aun un poco inseguro y fue tras ella.
Louis los miró alejarse, y si, no era mala idea para nada, se podrían relajar y tomar un tiempo para dejar ir todos los problemas, además que sería un buen momento para pasar tiempo con Clem, como la recién formada pareja que eran. Frunció el ceño, es verdad, ellos ya eran una pareja y las parejas hacen cosas juntas, tenían citas y se regalaban cosas o algo así él veía en las películas. Sabía que su conocimiento en el romance era casi nulo, tener novia sin duda era algo totalmente nuevo, necesitaba ayuda, pero considerando las circunstancias, su única posibilidad era encontrar algo que lo orientara un poco, y creía saber dónde buscar. Se levantó y corrió al edificio administrativo, subió a la oficina que usaban Clem y Violet para los planes, la oficina que alguna vez fue de Marlon, pero más importante, fue del director de la escuela, que él esperaba tuviera experiencia en relaciones. Entró con rapidez y recorrió el lugar con la mirada, hace años, cuando el mundo cambió, recordaba que estaban revisando el lugar y encontraron ciertas revistas, pero eran niños en una situación crítica, así que fueron descartadas de inmediato, quizá seguirían por ahí arrumbadas en algún rincón. Revisó primero entre los libros, después entre un montón de papeles que había revueltos en un rincón de la oficina, fue al escritorio y revolvió los cajones encontrando esas revistas. Se sentó en la silla frente al escritorio, y pudo entender porque a Marlon y Violet les gustaba tanto, volvió a concentrarse, revisó las revistas y había algunas que tenían mujeres con poca ropa si no es que ninguna prenda, literalmente las lanzó lejos de él, eso no le interesaba ahora, encontró una donde en la portada había un modelo masculino con una especie de traje muy elegante, como los que usaba su padre cuando iba a trabajar, y en ella se leía "¿Quieres que caiga a tus pies? ¿O la conquistaste y quieres mantenerla a tu lado? Estos secretos te ayudarán. Pag 9". ¿Son unos genios o como supieron lo que necesitaba? Fue a la página señalada y leyó en voz alta.
— "El amor es una cosa complicada, pero cuando crees encontrar a la mujer perfecta o la mujer de tus sueños, suele complicarse más"... ¿Que puede haber de complicado en querer a alguien? — preguntó verdaderamente confundido, los adultos se complicaban la vida de las formas más estúpidas — "O eso creen la mayoría de los hombres, las relaciones pueden ser la aventura más sencilla y divertida que puedas tener, siempre y cuando pongas de tu parte"... Muy bien, estoy de acuerdo — siguió leyendo — "Secreto no. 1 ten detalles con ella, llevala a pasear a un lugar que le guste o ofrecele una cena a la luz de las velas, el romanticismo es la clave" Bien, bien, anotado. "Secreto no. 2 Hazla reir…" — dejó de leer — Ja, con eso ya me adelanté — dijo con orgullo acomodando las solapas de su abrigo — "Secreto no. 3 Hazle saber lo importante que es ella para ti, muéstrale que es tu mundo y asegurarás una relación duradera y hermosa" Bien, creo eso lo puedo hacer — cerró la revista y buscó en otras, encontró una que decía "Las cosas que las mujeres buscan en una pareja", dudó si leer el artículo, después de todo, Clem se había fijado en él, algo había hecho bien… pero no lo mataría echar un vistazo.
— "Solemos pensar que las mujeres son complicadas, pero nada mas fuera de la realidad. Basta con una conversación para saber lo que ella quiere y como lo quiere, y haciendo eso, lograrás ganar puntos extra por el interés en su opinion. Sabemos que probablemente haras caso de nuestro consejo, pero si eres tan idiota como para no hacerlo, te traemos cuatro atributos clave que una mujer busca" No se si sentirme atacado — dijo Louis frunciendo el ceño, volvió a leer — "Fuerza o musculo. No te decimos que te conviertas en un fisicoculturista, pero cierto grado de fuerza o musculo es atractivo para muchas mujeres, ellas no quieren un musculoso como Superman, pero alguien atlético siempre sera bien recibido, aunque últimamente se ha visto una alza a la tendencia a lo hombres mas rollizos, como Homero Simpson… " — Louis miro su abdomen, el sabia que era muy delgado, pero no estaba mal, aun con esa complexión todos decían que era de los mas fuertes del grupo y eso enaltecia su ego, tenía lo suyo — "Inteligencia, cosa que cualquier persona con sentido común busca, alguien inteligente, alguien con quien conversar de cosas mas allá de como te fue en tu dia, además de ayudar a resolver problemas" — pensó que era verdad, Clem era muy inteligente y siendo que ella ya habia recorrido el entorno de afuera, sus conversaciones tendian a ser bastante entretenidas — vaya, es verdad, no lo discuto — dijo Louis asintiendo — "Un gran sentido del humor…" ya se, hazla reir, creo que soy muy intuitivo en esto — volvió a decir con orgullo — "Buen aspecto…" — el chico arqueó una ceja — "de la vista nace el amor, si una chica empieza a tener interés en ti, puede que lo primero que haya visto de ti fuera tu apariencia, probablemente le parezcas atractivo, por lo que es importante cuidar ese aspecto para tenerla feliz" — Louis analizó la revista una vez mas — ¿Luzco bien, verdad? — dijo sonriendo de lado.
— ¿De dónde sacas eso? — una voz lo sorprendió, era Willy que traía una caja llena de cosas varias y herramientas de Mitch.
— Pues de lo que ves, amigo — respondió guiñandole un ojo — ¿que vas a hacer con eso?
— Una sorpresa para nuestros amigos saqueadores, les contaré todo en la fiesta — dijo Willy sonriendo y colocando la caja en el suelo junto al escritorio — ¿Ruby dice que si puedes bajar el gramófono al salón de música? Es muy pesado para ella — Louis tomó las solapas de su abrigo una vez más.
— Lo sé, lo sé, soy el más fuerte — dijo con orgullo, Willy arqueó una ceja.
— ¿Te golpeaste la cabeza o algo así?
— Para nada — respondió tomando todas las revistas que tal vez le resultarían útiles en el futuro y guardandolas en un bolsillo interior de su abrigo y dirigiéndose al gramófono — te veo en la fiesta — se despidió del niño, rodó el gramófono hasta las escaleras y lo levantó, si era pesado, pero no tanto, al llegar a la planta baja, lo llevó al salón de música y entró — ¿Dónde lo pongo? — preguntó Louis al ver a Ruby.
— Oh, aún no lo decido, dame unos minutos — respondió la chica.
— ¿Sabes si Clem ya llegó? — preguntó el chico tomando una de las velas más grandes que tenía sobre el piano y guardándola.
— Si, está con AJ en su habitación — dijo Ruby revisando unas cajas sin voltear a mirarlo.
— Está bien, regreso en un rato — Louis salió del edificio administrativo y se dirigió a los dormitorios, antes de ir a ver a Clementine, fue a su habitación y se dirigió al armario, guardo las revistas que tomó de la oficina y buscó entre sus cosas — aquí están — encontró una bolsa de pretzels que reservaba para una ocasión especial y que encontró hace un tiempo antes de que Marlon limitara "la zona segura" — hora de sacar la artillería pesada — se dijo a sí mismo, guardó la bolsa en el bolsillo interior de su abrigo y salió nuevamente de la habitación para ir a la de Clementine y AJ, se paró frente a la puerta y empezó a ensayar en su mente lo que le diría a la joven, tenía que sonar natural pero romántico, hacerle creer que tenia una minima idea de lo que hacía, sacudió los brazos para tratar de relajar los hombros, pero antes de siquiera levantar la mano para tocar la puerta, esta se abrió, se asomó para ver quien era, y era AJ que iba de salida — ¿Qué hay, hombrecito?
— Voy a patrullar — dijo AJ caminando mientras se despedía con la mano, Louis se quedó un poco confundido y entró a la habitación donde estaba Clem sonriendo, cerró la puerta tras él y le habló.
— ¿Patrullar es la novedad?
— Patrullar es la novedad — respondió Clementine con su sonrisa maternal.
— ¿Cómo te fue? — le preguntó Louis sonriendo, aunque la verdad estaba bastante nervioso — ¿encontraste a tu amigo caminante?
— Si, y me fue bastante bien — Clem cruzó los brazos — conseguí que James nos ayudara — dijo ella sonriendo.
— ¿De verdad? — preguntó él asombrado.
— Si, aunque no fue fácil, ya podrás imaginarte — Clem arqueó una ceja — trató de convencerme de que los caminantes tambien son personas.
— Es difícil creer eso cuando lo primero que hacen al verte es querer darte una mordida — dijo Louis sonriendo de lado — aunque puede que esa sea su forma hacer amigos — continuó encogiendo los hombros.
— Pues eso no parece molestarle a James — dijo ella también sonriendo.
— Solo diré que ese chico es bastante peculiar — le dijo Louis cruzando los brazos.
— Si, lo sé — Clem soltó una risita — tiene ideas un poco locas — miró el techo como si recordara algo — pero se que con su ayuda podremos rescatar a Violet y a los chicos — miró el suelo mientras fruncia el ceño — solo espero que no la estén pasando muy mal — dijo muy seria, Louis frunció el ceño, esa culpa por no ser a quien se llevaran en vez de Violet volvía a hacerse presente, miró nervioso la habitación, al parecer Clementine notó su actitud — ¿Pasa algo? — le preguntó preocupada, Louis caminó en la habitación hacia uno de los muebles del lugar.
— Estaba pensando… No puedo evitar preguntarme — recargó su cuerpo en el viejo librero haciendo que este crujiera y soltara polilla — ¿Porque…? — dijo al aire, Clementine arqueó su ceja — ¿Porqué no salvaste a Violet en vez de a mi? Quiero decir… — se quitó del apoyo del librero y se puso frente a la chica, Clem lo miró sorprendida — esas saqueadoras nos habían atrapado a ambos, pero tu le disparaste a la que me estaba atacando a mi.
— ¿Estas reprochándome el no haber salvado a Violet? — preguntó Clementine con tono ofendido.
—No… No es eso, se que si hubieras podido, nos habrías salvado a ambos pero… ¿Porque… porque me elegiste a mí? — vio como la chica volvia a abrir sus ojos sorprendida — yo no me habría elegido, es más… No conozco a alguien que me hubiese elegido — terminó desanimado, él era molesto, no era imprescindible, en todo caso, Violet resultaría más útil ahora ¿verdad? Estaba consciente que todos en la escuela habrían dejado que lo llevaran. Clementine se acercó y tomó su mano, el mismo gesto que tuvo él con ella esa misma mañana.
— ¿De verdad crees que después de lo que hay entre nosotros habría dejado que te llevarán? — preguntó Clementine con un poco de reproche — eres muy importante para mi, Louis, no podría soportar que algo malo te pasara — dijo sosteniendo la mano de Louis entre las suyas, él miró el agarre y volvió a mirar a la joven, jamás pensó sentirse así, sentirse amado, y sentir las pequeñas manos de la chica sosteniendo la suya, hacía que una corriente eléctrica recorriera su espalda haciéndolo sonreír, miró a la chica y sin soltarla, caminó hacia la ventana de la habitación haciendo que ella lo siguiera.
— Se que siempre estoy molestandola, y se que siempre rueda los ojos y hace esa mirada — miró la ventana llevando sus pensamientos a la rubia — ya sabes cual, esa mirada de "eres un completo idiota" pero sigo haciendo bromas porque… Cuando consigo hacerla reír — se dio la vuelta soltando la mano de Clementine, una vez frente a ella otra vez, se recargó en la cajonera que estaba al pie de la ventana— vale la pena. Ella siempre ha estado ahí para mí ¿sabes? Con hacha de cocina listo para hacer pedazos a quien se meta conmigo.
— Louis, vamos a rescatarla a ella y a los chicos — Clementine volvió a acercarse y puso su mano en su mejilla — te lo prometo — continuó sonriendo, Louis le devolvió la sonrisa.
— Si, lo se — Louis acomodó las solapas de su abrigo — en realidad, esa no es la razón por la que vine — le dijo sonriendo mientras caminaba al centro de la habitación, Clementine giró en su lugar para mirarlo — la fiesta de Ruby me hizo darme cuenta de algo.
— ¿De qué? — preguntó la chica con curiosidad, Louis sacó la vela de su abrigo y se sentó en el suelo para también colocar la vela frente a él — ¿Qué estás haciendo? — inquirió Clementine con el ceño fruncido y recargandose ella esta vez en la cajonera.
— Bueno, como mañana es posiblemente nuestro último día vivos — Clem rodó los ojos — puede que jamás podamos salir en una verdadera cita así que… — Louis sacó los fósforos de su bolsillo y tomó uno para encenderlo — ya sabes, pensé que nosotros podríamos… — dijo intentando encender el fósforo tres veces — maldición… — susurró por lo bajo, ese fósforo había arruinado su discurso tan ensayado en su mente, por fin encendió y continuó — tener una ahora — encendió la vela logrando hacer que Clementine sonriera, su discurso había funcionado aun con ese fósforo rebelde — te prometo que será rápido para seguir preparándonos para mañana — dijo sacando los pretzels acomodandolos junto de la vela — no hay nada malo en que sea corto pero dulce ¿verdad? — preguntó bromeando, después se dio cuenta de la connotación sugerente en la oración — eso no se oyó bien… Olvida que lo dije — Clementine soltó una risita.
— Está bien, hagámoslo — le respondió ella sonriendo — si te soy sincera, jamás pensé que tendría una cita… Nunca.
— ¿Enserio? ¿Nunca? — Louis preguntó honestamente sorprendido — ¿Acaso te has visto? — Clementine cruzó sus brazos sonriente mientras lo escuchaba — fin del mundo o no, cualquier persona con cerebro habría intentado conquistarte.
— Si, claro, claro — contestó Clem con sarcasmo, aunque él pudo notar el color rosado de sus mejillas.
— Oye, es verdad — respondió Louis con insistencia, Clem se sentó a su lado y llamó su atención como se sentó esta vez, cuando se sentaban a conversar en el suelo, ella cruzaba sus piernas de manera despreocupada, pero esta vez, ella se sentó con sus piernas de lado y apoyada sobre su mano derecha, como las chicas en las películas románticas que su madre veía, si iban a un picnic con su interés romántico, ellas se sentaban así en una aura más femenina.
— ¿Y qué tanto puedes saber sobre las citas? — preguntó con curiosidad.
— Bueno, debes saber que encontré algunas revistas en la oficina del director que tienen cosas MUY interesantes sobre las citas y las relaciones.
— ¿Ah sí? ¿Cómo cuáles? — preguntó Clementine frunciendo el ceño pero aun con su sonrisa en su rostro.
— Bueno, sobre qué buscan las personas en una pareja, ya sabes — Louis se acomodó las solapas de su abrigo una vez más, pero no por alardear, sino porque se sintió nervioso, Clem no dejaba de mirarlo, pero más allá de incomodarlo, le hacía olvidar todo lo que había planeado en su cabeza, de nuevo tuvo que improvisar — cosas como inteligencia, fuerza, buen sentido del humor, buen aspecto — se dio un leve golpe en la barbilla en una seña de galantería, pero no midió su fuerza y se dio un poco más fuerte de lo que esperaba teniendo que sobar su mandíbula, la chica soltó una pequeña risa.
— Si, supongo que es lo básico qué una persona busca — respondió Clem aún sonriendo.
— Entonces… ¿Qué dirías que es lo qué tu buscas? — preguntó Louis y Clem entrecerró sus ojos — me refiero… ¿Qué buscas en un chico? Si tuvieras que elegir — la chica lo miró y respondió.
— Creo que… prefiero un muy buen sentido del humor — Clem asintió muy seria y Louis dejó ver una fugaz mirada de asombro antes de sonreír con ternura.
— Esta bien, me rindo… Me tienes esta vez — le dijo Louis sin saber que responder otra vez, eso sin duda lo había tomado desprevenido, tomó su mano, aún no podía creer que ella se fijara en él, alguien tan básico, un sujeto cualquiera en una escuela para chicos problemáticos, él logró ganar el corazón de la chica más maravillosa que haya visto y eso lo hacía sentir tan poderoso, tan grande.
— Ojalá conociera a alguien con uno de esos — bromeó Clementine.
— Lo imaginé, en realidad te conquistó mi gran aspecto, ¿me estás usando por lo bien que me veo? — dijo él con fingida indignación haciendo que Clem sonriera un poco más — o tal vez quiere decir que lo que te conquistó fueron mis músculos ¿verdad? — hizo fuerza con su brazo mostrando sus bíceps y después volteó a ver a la chica para guiñarle el ojo de manera coqueta, Clementine soltó una sonora risa, Louis se quedó mirándola una vez, en todo el tiempo que ella llevaba en la escuela, jamás la había oído reír así, ni siquiera en el juego de cartas del día anterior. Cuando la risa de la chica se detuvo, Louis puso su mano en el rostro de ella — ¿sabes? Quisiera verte reír así siempre.
— Me agrada la idea — Louis quedó encantado con el brillo en los ojos de Clem, sus ojos eran de las cosas que más le gustaban de ella, tenían un no se que, quizá el color ámbar o como resplandecían con la luz, con su pulgar acarició su mejilla que aún lucía un moretón por el golpe que le propinaron el dia anterior, como si quisiera grabarse el contorno con su tacto — tendrás que trabajar en una muy buena rutina —continuó ella, Louis soltó una risita.
— Cuenta con ello — chasqueó los dedos en señal de afirmación — esto merece un brindis — dijo acercando la bolsa de pretzels.
— ¿Brindis? ¿No eso va al final? — preguntó Clem mientras Louis le daba un pretzel.
— Hey, te advertí que esto sería corto ¿verdad? — Louis tomaba uno tambien y lo levantó en el aire — así que ¿qué dices? por nuestro ultimo dia vivos.
— Yo propongo uno mejor — dijo Clem levantando su pretzel — por traer a todos de vuelta a casa — y ahí estaba ella infundiendo los ánimos que ni él sabía si ella tenía, pero sí sabía que estaba dispuesta a dar la vida si era necesario para rescatar a sus amigos, y él estaba dispuesto a dar la vida por ella.
— Si, creo que me gusta más — chocaron y comieron su pretzel. Louis se acercó un poco más a Clem, ella bajó su cabeza con timidez, él pudo notar un ligero tono rosado en sus mejillas, él acercó su mano para tomarla de la barbilla y que lo mirara, ella se notaba sorprendida, Louis se sorprendió así mismo, fue una acción automática, pudo notar como sus mejillas pecosas ardían, pero siempre mantenía su sonrisa, no la sonrisa tonta que mostraba al hacer una broma, él mismo sabía que una sonrisa que solo tenía reservada para ella — gracias — le dijo de manera espontánea.
— La que debería agradecer soy yo, por haberme traído a una cita — le respondió Clementine sonriendo.
— Bueno, los dos estamos agradecidos — agregó él chocando su frente con la de ella sintiendo la visera de su gorra sobre su cabeza, aún tenía en mente el beso de la noche anterior, pero la realidad es que no sabía como llegar a esa situación otra vez y tampoco quería hacerla sentir incómoda, actualmente solo estaba actuando por puro y mero impulso, solo tuvo valor de darle un beso en la mejilla y ella dio una pequeña risita, esas que siempre él provocaba con sus bromas — creo que ya debemos ir a la fiesta.
— Si, yo también lo creo — se miraron unos segundos y Louis fue el primero en levantarse para después ayudar a Clementine, inmediatamente levantó la vela que se apagó en el camino — ¿no vas a llevarte tus pretzels? — preguntó sonriendo mientras miraba al chico.
— Son mi regalo para ti — le respondió Louis pensando en lo que había leído en la revista.
— Los guardaré para la próxima — dijo Clementine dándole una mirada coqueta.
— Esperaré con ansias entonces — le dijo él sonriendo con ternura — ¿te veo allá? — volvió a tomar su mano acortando el espacio entre ambos, ella sólo sonrió en respuesta, se miraron una vez más, él no quería despegarse de ella y, afortunadamente, parecía que el sentimiento era mutuo, escucharon la puerta abrirse y la voz de AJ.
— ¡Hey, Clem! — gritó llamando su atención, la chica giró y una enorme pelota de playa la golpeó en la cara, ella la sostuvo en sus manos con dificultad, y Louis rió ante la escena, una pelota de playa la habia tomado por sorpresa, ella sonrió y con una ceja arqueada le reprochó la risa.
— ¿De donde sacaste una pelota de playa?
— Estaba en la basura detrás de los dormitorios, tuve que inflarla… Y fue asqueroso ¡pero funciona! — dijo el niño sonriendo, Louis volvió a reír.
— Me adelantaré al salón de música — dijo él y la chica asintió, se despidió de ambos dejando la puerta abierta tras él, escuchó las risas de AJ, imaginaba que siguieron jugando con la pelota de playa.
Caminó con lentitud, iba tarareando la canción que escribió para Clementine, no fue una cita como las que había en las películas o en las series, pero para él había sido definitivamente mejor, sabia que habia muchas cosas que tanto como Clementine y él no sabían o aún no comprendían, no hubo adultos alrededor de ellos que les explicaran cosas como el primer amor, la primera cita u… Otra cosas, pensó regañándose a sí mismo ante la simple idea. Nunca pensó que fuera posible sentir tanta felicidad, sentirse tan vivo, sentir por primera vez la NECESIDAD de proteger a alguien, Clementine había llegado para despertar cosas nuevas en él, esa pasión que alguna vez Marlon le mencionó, y esa emoción al saber que ella lo consideraba importante, valioso. Cualquiera diría que iba volando en las nubes, y así se sentía. Tenía fe que la incursión al barco de los saqueadores saliera bien, con suerte no habría mayor problema que tener que escabullirse, y después de eso, se aseguraría de siempre hacer reír a Clementine como hace un rato, de verla siempre relajada, de siempre hacerla feliz porque ¿qué es lo peor que podría pasar?
Notas de la autora: La cita de Clementine y Louis, creo que es de las partes que mas disfruté escribir, añadi ciertas cosas para complementar porque en el juego por obvias razones, van al grano. Ojala les guste, si llegaste hasta aqui, muchas gracias por leer :)
