Dibujé imágenes que espero disfruten, estas se pueden ver en mi tumblr o el la publicación de wattpad. Gracias por leer.
Maquillaje
"¡Detente ahí!" Era lo único que faltaba. Un ladrón. Sonoko estaba más que harta de la serie de sucesos desafortunados por los que pasaba Ran y decidió atender este último en sus manos. Makoto por supuesto corría más rápido y tenía mayores probabilidades de atrapar al sujeto.
"¡Maldita sea!, ¿¡Es que acaso también es sordo señor ladrón!" La señorita Suzuki con toda la elegancia que tenía empezó a dar vueltas su bolso como una onda y por azares del destino pisó una pequeña roca que la hizo tropezar. Por fortuna ese movimiento bastó para que el pesado bolso cayera de lleno en la cabeza del ladrón.
"¡Te lo advertí!, ¡La increíble Sonoko Suzuki detuvo a un ladrón con sus propias manos!" Tras lucirse en aquella frase saltó sobre Makoto y lo abrazó con toda su fuerza. Finalmente, pudo hacer algo para evitar que Ran entristeciera aún más.
Detrás de ambos, la hija del detective Mouri, los seguía de cerca... Agotada por lo ocurrido, en otros días ella misma habría ido tras el ladrón, pero ahora incluso Sonoko era más rápida...
Ran notaba que su rendimiento empezaba a disminuir. Corría menos de lo habitual, los entrenamientos con el club de karate le parecían más agotadores, el sueño era más pesado en las mañanas y el insomnio previo no ayudaba. Las ojeras bajo sus ojos eran cubiertas por una base de maquillaje... cada día más de ella.
Al frotarse el rostro y así quitar el sudor, retiró accidentalmente parte del maquillaje. Se sintió desnuda, Ran tuvo la necesidad de cubrir aquella prueba de su... Pero todo lo que necesitaba estaba en su bolso. No lo pensó demasiado.
"L-Lo siento Sonoko, Kyogoku... Debo ir al baño un segundo"
Tenía que recuperar su bolso.
_/_/_/_/_/Sonoko POV_/_/_/_/_/
Suficiente. Ya había tenido más que suficiente. Mi mejor amiga estaba en esta situación y yo no hacía algo para evitar arruinarlo más. ¡Que estupidez! Lo estaba arruinando por no hacer nada. ¡Soy Sonoko Suzuki!
"Esto ya ha llegado demasiado lejos. Ran... ¡Mírame!" Mi agarre en su brazo era firme y eso hizo que ocultara su rostro entre sus castañas hebras.
"..." Ella no planeaba hablarme. Bien, entonces escucharía todo lo que tengo que decir y sería hasta la última palabra.
"No voy a permitir que te undas en la miseria de esta forma. Ran, si Shinichi regresa o no, no es tu problema. Tu eres la campeona regional de Karate, destrozas paredes con una patada y sobre todo eres mi hermana. Demuéstrale a ese mocoso engreído lo que se está perdiendo. ¡Eres Ran Mouri!"
Ran se liberó de mi agarre y el bolso que había sostenido con fuerza voló por los aires. El contenido de este se esparció por el piso y fue cuando comprendí a cuanto había llegado mi incompetencia como su mejor amiga. Ran recogió rápidamente sus pertenencias y se fue corriendo al baño, no era tiempo de quedarme paralizada, pero Makoto no me dejó ir. Planeaba gritarle un par de cosas, pero una cajita entre sus dedos no me dejó moverme y su mirada seria me plantó al piso.
"Paroxetina" No reconocí el nombre, pero... eran pastillas.
"Estos son antidepresivos Sonoko" Una ira me consumió desde adentro. ¿La impotencia? ¿El no haber notado que ella estaba en ese estado?
Algo cálido se deslizaba por mi cara, Makoto atinó a sostenerme con sus brazos y me dio fuerzas.
"Vamos Sonoko, respira y tómate el tiempo que necesites. Yo estaré aquí cuando vuelvas. Poder es querer." Con la fuerza prestada tenía cosas que hacer y no hay tiempo para sonrojos.
Corrí inmediatamente detrás de Ran, a quien esperaba encontrar en el baño más cercano.
_/ _/ _/ _/ _/ Agencia Mouri _/ _/ _/ _/ _/
El frio ya era palpable, el otoño empezaba a hacer sus estragos y la oficina del detective Mouri lo sabía por las hojas que pisaba en las gradas de la oficina y el frio de las tardes por la falta de aire acondicionado... Encantador.
Nuestro resfriado detective murmuraba entre cervezas su mala suerte. Ya sabría un mes desde que la señorita suerte se había mudado con su pequeño huésped y ya de paso con sus ingresos.
Kogoro el durmiente estaba acarreándose una gran cantidad de malos comentarios. No habría problemas si no hubiera llegado a su despacho una carta. Un descargo. La madre de un acusado de asesinato por Kogoro condenándole de haber cometido un error en su deducción. El casó había sido terrible.
Una pareja, muere el esposo y hay dos sospechosos. La mujer con antecedentes de estafa y un hermano con el que había peleado horas antes.
El que apareciera un cuchillo escondido en el techo falsó de la habitación del hermano y un video del mismo durante una fiesta en donde juraba venganza a su hermano; fue suficiente para apresarlo. La esposa después de dar su declaración desapareció sin dejar rastro... un par de días después se descubrió que salió del país.
¿Que Kogoro no estaba preocupado por el asunto? Las cajetillas de cigarrillos bacías en el cajón de su escritorio decían otra cosa. Su atención se distribuía a recapitular aquel caso una y otra vez.
Kogoro no notaba que su hija tenía un problema. Kogoró estaba más concentrado en sus problemas... El alquiler de la oficina y el departamento, por ejemplo. Esa carta sembró una duda a Kogoro y eso causó que rechazara un par de casos mientras se centraba. Una madre que se negaba a ver la verdad no debería ponerlo en ese estado, sin embargo... Ahí estaba él, a la mitad de su cuarta cerveza de la mañana.
_/ _/ _/ _/ _/ Family Home _/ _/ _/ _/ _/
"No hables hasta que ella firme los papeles, no quiero tener otro niño gastando pañuelos... ¿Me has oído niño?" su voz rasposa combinaba con su aliento a cebollas... Una mujer de descontroladas curvas samaqueaba al pequeño infante.
Cada lagrima que derramaba resquebrajaba su optimismo. La falta de sus padres englobaban su problema. Estrictos, amables y llenos de amor. Casi todo lo contraria a esa mujer junto a él. Kuro estaba desesperado por irse de ese family home, solo bastaron unos días para no querer vivir ahí para siempre o por largos años, se decía kuro. El destino lo apoyó y ahora alguien quería adoptarlo... Kuro no hallaba mayor felicidad. Hasta que la vio...
Cabello cobrizo alborotado, ropa desprolija, medias de diferentes colores... Y su bolso abierto entre su codo y hombro. No era precisamente lo que había esperado.
"¿Tu eres kuro verdad?" Su voz confirmaba su incomodidad. Kuro se planteó en unos segundos el que tan malo sería quedarse con ese family home.
"Si, es el. Es un poco tímido, no hará ruido..." La mirada que le mandaba la robusta mujer solo estremeció a Kuro y le dio la respuesta. Se sentía como una mascota... pero cualquier cosa era mejor que quedarse con la bruja.
"Mucho gusto, señorita..."
La pregunta era implícita, le preguntaba su nombre, pero Masako quería acabar rápido con la incómoda presentación y no podía ocultarlo. La gruesa mujer no le dio importancia el que no le respondiera.
"¿Dónde tengo que firmar?" La conversación se estableció entre las dos mujeres, Kuró decidió que debía guardar silencio... Su opinión tal como en el family home no valía en lo absoluto.
"Tengo todos los papeles adentro. ¿Tiene prisa?" La robusta mujer buscaba en Masako un mutuo sentimiento de hacer el traspaso lo más rápido posible. "Por supuesto que la tienes" Se respondió ella misma al ver que Masako entraba por la puerta abierta. Kuro por su parte se quedó afuera del departamento y miró temeroso la golpeada puerta verde, ahora cerrada, por la que ambas mujeres habían entrado y se preguntó "¿Qué pasaría si me voy?"
Morirías de hambre. Eso le recalcaba la señora cuando se quedaba demasiado tiempo mirando la puerta. Amargamente se fue hacia las escaleras de ese viejo edificio y se sentó. Nuevamente piensa que quizás, solo quizás... no acabaría en un lugar peor.
Su incierto futuro salé del pequeño departamento y trae entre sus manos unos papeles. Ya era tiempo de irse.
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Una pequeña isla estaba preparándose para lo que sería el evento más grande que hayan tenido jamás. El grupo Karasuma había escogido ese pequeño pedazo de mundo para llevar a cabo un retiro de sus trabajadores. La empresa para la que trabajaban era desconocida, eso no era importante, lo importante era asegurarse que la isla tuviera la capacidad para albergar a cerca de 600 personas. Cada una de ellas con una habitación en un buen hotel, un lugar para cenar y centros recreativos. El alcalde, Shinso Kai, estaba precisamente evaluando el progreso del proyecto que apenas tenía unas semanas en desarrollo y estaba bastante satisfecho, a decir verdad.
El proyecto involucraba la construcción de un hotel, un pequeño centro comercial y preparar senderos para alpinismo, así como también renovar viejos templos.
La isla de ::::::: estaría en la mira muy pronto. El alcalde estaba convencido de ello.
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Muchas gracias por su tiempo. Me tomé unas vacaciones XD.
