Kinomoto x Sueños x Encuentro


Priorizaron su apariencia, para Yukiko fue un trabajo sencillo el convertirlos en una típica y común familia japonesa. Ambos adultos y una niña de cabello castaño. Yukiko sería una simple ama de casa y Yusaku interpretaría a un profesor universitario de literatura. Para que el plan diera resultado alquilaron un departamento en una zona sencilla, cercana a la universidad que trabajaría Yusaku. La pequeña niña por su parte no sería inscrita en una escuela, no tenían intención de levantar sospechas al momento de retirarse.

Yusaku usaría el nombre de un amigo, del cual tenía su cara precisamente. Fujitaka Kinomoto.

Yukiko tomó el nombre de la esposa de este, Nadeshiko Kinomoto. La familia Kinomoto solía vivir en Tomoeda, una ciudad cercana a Tokyo, pero emprendieron un viaje hacia años atrás y Yusaku perdió comunicación con la pareja.

Shiho por su parte asumió el nombre de Sakura Kinomoto, su única hija, una niña de ocho años de edad y la razón de haber ido a esa ciudad. Una enfermedad sería la forma de camuflar su estadía. Una sin diagnosticar por mucho tiempo, eso justificaría su falta de permanencia en un solo lugar.

El complejo que la familia Karasuma se encontraba entre la ciudad de Tsubame y el mar. Escondido en su mayoría entre árboles y una gran vegetación, la privacidad del complejo era amplia, ya que era necesario ir por un único camino que era cuidado por guardias cada 200 metros. Pero eso lo averiguarán más adelante por su cuenta.

"Moriría por un café doble con miel..." La ahora Nadeshiko se sentí terrible por el viaje de tres horas, siendo que partieron a las tres de la madrugada para llegar Tsubame a las siete. La actriz comenzaba a dudar si partir a esas horas había sido lo mejor.

"Falta poco, la mudanza viene detrás de nosotros y debemos desempacar tan pronto lleguemos, por eso partimos de madrugada." El ahora Fujitaka trataba de animar a su esposa.

Mientras tanto Shiho dormía en el asiento trasero. Ella reconocía que necesitaba todas sus energías si quería ser de ayuda. Ya era mes y medio desde que Conan Edogawa se había ido... Una mañana tranquila en el auto de Gin. Los niños no sabían nada y eso sería lo mejor. Shiho junto al profesor, comunicaron que se irían de Japón en busca de los padres de Haibara en Europa y por eso, no sabían cuando regresarían. De alguna manera cortaron los lazos con la liga de detectives.

La prefectura de Nigata los recibió con un soleado día, los arboles marcaban la mitad setiembre y el otoño pintaba todo de un naranja cobrizo. Su camino siguió al departamento que los albergaría el tiempo que durara la búsqueda en la región oceánica. El trafico no se comparaba al de Tokyo o Beika, era agradable y la hora de su llegada les evitó el caos de una hora punta.

Un cómodo lugar en un tercer piso los esperaba. Dos habitaciones, una cocina, sala y lavandería. Era un cambio considerable, su hasta el momento lujosa vida fue cambiada a un departamento de 60 metros cuadrados y un pequeño estacionamiento al aire libre.

El camión no tardó en llegar y desempacaron las pertenencias recientemente compradas. Mantuvieron una mudanza tranquila, al medio día la última caja fue desempacada y ambos adultos fueron a repartir los regalos a sus vecinos. Una forma de llevarse bien. Por su parte, Shiho empezó a preparar el equipo que el FBI había preparado para su misión... Micrófonos, cámaras, equipo para escalar, teasers, armas, mudas de ropa y una píldora en caso de emergencia. Su nueva familia regresó una hora después, ya eran las dos de la tarde, estaban agotados para cocinar algo y eso los llevó a buscar un restaurante cercano.

Pero a veces sucede lo inevitable. Al entrar al restaurante alguien reconoció a Yusaku.

"¿Señor Kinomoto?" Un chico de cabellera gris los recibió. Él era un mesero, estudiante de preparatoria seguramente y tenía una apariencia dulce.

Definitivamente no sabían quien era el muchacho y la primera en reaccionar fue Yukiko, usando a su nueva pequeña hija.

"Es bueno verte después de tanto tiempo... Ella es nuestra hija, vamos cariño preséntate como se debe" Yukiko acercó a shiho hacia el desconocido.

"Mi nombre es Sakura Kinomoto, es un placer..." Le dio una pequeña reverencia y una ligera sonrisa. "¿Quién es usted?"

"Mucho gusto pequeña Sakura, mi nombre es Yukito Tsukishiro y fui un vecino del señor Kinomoto cuando ellos vivían en Tomoeda."

"Has crecido bastante" El comentario vino de parte de Yusaku.

"Si, han pasado diez años desde entonteces." El comentario de Yukito le dio pie a Yukiko para desviar la conversación.

"Tienes una increíble memoria, aveces yo olvido como se ve mi esposo cuando se encierra en su estudio..." Suavemente una ligera risa brotó de sus labios. Shiho intentó sumergirse en el momento.

"¿Qué vamos a pedir mamá?" La niña jaló el vestido que llevaba Yukiko en ese momento.

"Hay que sentarnos primero" Yukito tomó esto como una señal para llevarlos a su mesa.

Una vez sentados tuvieron que actuar de la forma más tranquila posible. Huir habría desatado dudas y extrañeza en Yukito. Ordenaron algunos platillos familiares y al finalizar trataron de salir del lugar discretamente, pero Yukito los alcanzó en la entrada del lugar.

"Olvide preguntarle... ¿Viven en Tsubame?"

"Si, acabamos de mudarnos. Sakura verá a un especialista y era mejor mudarnos para evitar visitar Tsubame cada día" Quizá el mencionar el estado se salud de Sakura ayudaría a que la conversación terminara para que la niña no se sintiera incomoda.

"Si necesitan a alguien que les enseñe el lugar llámenme, estaré a su servicio entre las tres y nueve de la noche." Les entregó una tarjeta con su numero.

"Gracias. No dudaré en llamarte si me pierdo por estas calles." Yukiko procuraba evitar que Yusaku hablara, no debían dejar información suelta.

"Espero encontrarlos otra vez" Con una simple despedida se marcó el fin de este encuentro.

Se subieron al automóvil y encaminaron rumbo a una casa de retiro, una persona accedió a darles una entrevista sobre su vida como sirvienta en la mansión Karasuma.


_/_/_/_/ Ran_/_/_/


Solo es un poco de maquillaje, no era nada de importancia... Sonoko no debería de golpear tan fuerte la puerta por algo como eso. Mi cabeza palpitaba a cada golpe

Un mareó sacudió a Ran y la obligó a afianzarse de la puerta del baño para no desvanecerse.

Quizás ya es tiempo de tomar la siguiente píldora. Pero no la encontré en mi bolso... No había nada en mi bolsa y si mi teoría es correcta, Sonoko no va a dejar la puerta tranquila.

Había visto las pastillas.

Ella llamaría a papá y a mi madre... Estarían decepcionados, el club de karate me expulsará... Y Shinichi no regresará.

Cubrí mi rostro fuertemente con mis manos mientras deseaba que todo fuera una simple pesadilla. Shinichi estaría resolviendo un caso muy difícil, Conan estaría en casa esperándome para cenar y así... Y así no estaría encerrada en un baño rogando que todo fuera un sueño.

En algún punto mis ojos se cerraron y me perdí en aquellos pensamiento mientras caía en la inconsciencia.


_/_/_/_/ Ran_/_/_/


"Ran"

"Ran... ¿Estas despierta?"

Ella sentía que algo la trataba de despertar.

"Ran, despierta... Llegaré tarde al trabajo" La voz era de un hombre.

"..." Apenas si ella se movió intentando despertar.

"Shi- Shinichi" Ella finalmente pudo ver lo que había delante de si. Un hombre joven se vestía con un traje negro...

"Ran, debo salir más temprano hoy, el inspector Takagi quiere que lo acompañe a Osaka y colaboré con el departamento de Heiji. Volveré mañana en la noche, por favor dile a Conan que mañana iremos a cenar cuando regrese." La corbata negra trataba de ser anudada en su cuello... Pero el nudo no era correcto. Fue instintivo, se levantó de la suave cama y se acercó a Shinichi. Rehízo el nudo de la misma... De la misma manera que siempre lo había hecho.

Shinichi la beso antes de irse. Y ella simplemente lo miró desparecer por la puerta y posteriormente solo hubo el sonido de él bajando las escaleras. Ran se sentó en la cama mirando aquella puerta. No había esa inquietud de que algo malo iba a pasarle... Y por primera vez se sentía tranquila y sin temor que no regresara.

"Mamá..." Un pequeño niño entró a la habitación. Él era una pequeña copia de Shinichi cuando era niño.

"Conan"... El niño subió a la cama y se arropó con las sabanas. Ella lo acomodó un poco mejor mientras ordenaba algunas cosas en la habitación y se cambiaba de atuendo.

Debía cambiar al pequeño y después... desayunarían juntos. Él caminaría con sus amigos a la escuela y regresaría en la tarde para almorzar.

Cada paso en aquella casa lo hizo con familiaridad. Los muebles, la alfombra a sus pies, las escaleras, las ventanas y las fotos en la pared eran tan familiares. La casa de ambos...

La cocina era tal como la recordaba y la comida que la esperaba en la mesa seguía humeante. Ella levantó la cesta que cubrían los platos y aquella visión de esos dorados huevos revueltos, solo le trajo el nombre de Shinichi.

Regresó a su habitación para despertar al niño que dormía tan plácidamente.

"Conan... Conan... Despierta o llegaras tarde a la escuela"

El somnoliento niño se sentó torpemente y levantó los brazos al aire. "Eso es un comienzo"

Ran retiró la parte superior de la pijama y empezó a vestirle con una camisa. El proceso siguió al colocarle unos pantaloncillos plomos, sin olvidar de los tirantes, las calcetas y un pequeño terno azul.

"Ya estas listo. Papá preparó el desayuno y prometió que mañana saldríamos a cenar todos juntos." El pequeño niño bostezó antes asentir con la cabeza y tomar la mano de Ran. Bajaron las escaleras y desayunaron juntos, como sentía que lo habían hecho siempre.

"La profesora Kobayashi quiere hablar contigo mamá"

"¿Sucedió algo en la escuela?" Su voz era serena.

"No, ella quiere hablar sobre mi rendimiento en clase" El niño adormilado apenas podía recoger el arroz con los palillos mientras hablaba.

"¿Es hoy la reunión?"

"Si, dijo que te esperaría después de clases"

"Entonces, ¿Qué opinas de comer afuera?"

"Hay un restaurante que empezó a servir un menú especial de Yaiba, los niños de mi clase hablan mucho de el y también dijeron que viene con una figura de Kaito Kid"

"Gracias por decirme Conan, buscaré la dirección e iremos cuando acabe la cita"

Terminaron el desayuno en un cómodo silencio hasta que escucharon el timbre de la casa.

"Mis amigos llegaron. Adiós mamá, te veré en al salida... Casi lo olvido, una cosa más..."

"¿Qué es Conan?" Ran sacó del bolsillo del pequeño su corbatín rojo y lo colocó rápidamente.

"¿Crees que podamos ir también a la tumba de papá?"

Ella se congeló... ¿La tumba de papá?

"La... ¿La tumba de papá?"

"Si, la última vez que fuimos alguien había pintado su tumba. Borraron su nombre y escribieron mocoso de preparatoria... ¿ No lo recuerdas mamá?"

El niño recogió su mochila que estaba junto a la entrada de la mansión Kudo y se colocó sus zapatillas rojas.

"Te estaré esperando mamá. Me voy" Le dio una cálida sonrisa, pero no fue suficiente...

"V- Ve con cuidado Conan" El mundo empezó a girar cuando la puerta fue cerrada. Su visión se empañó, lagrimas cubrían su cara y apenas podía mantenerse en pies. ¿Qué había sucedido? Shinichi había estado hablando con ella antes de salir...

Él había prometido regresar... Y así todos irían a cenar. Con toda su fuerza de voluntad buscó su celular donde sabía que lo encontraría, en su habitación. Con desesperación encontró aquel número que ya sabía de memoria e inició la llamada.

"El número que usted a marcado no existe" Otra vez.

"El número que usted a marcado esta fuera de servicio" Otra vez.

"Deje su mensaje en la casilla de voz... " Otra vez.

"Bip... Bip... Bip... Deje su mensaje en la casilla de voz" Otra vez.

"Bip... Bip... Bip... Bip... Bip... Bip... Deje su mensaje ne la casilla de voz"

"Bip... ¿Aló? ¿ Con quien hablo?" Era él...

"Shi- Shinichi..." Su voz se quebró.

"Ran...¿Qué sucede, te encuentras bien? ¿Sucedió algo? ¿Conan esta bien?" Su voz era real.

"Dijo que moriste... Esta mintiendo... ¿Miente, verdad?"

"..." No daba repuesta.

"Shinichi... ¿ Donde estas?" Su agarré del celular se volvió más fuerte.

"Ran... Recuerdas cuando eramos adolescentes y fuimos al parque de atracciones... Fue aquella noche en la que corrí tras esas personas que yo... Esa noche morí Ran, me asesinaron..."

"Eso es mentira! ¡Estas mintiendo!" Las lagrimas brotaban sin parar, no daba crédito a lo que escuchaba, sus piernas habían cedió hacía mucho y el suelo ahora la afirmaba.

"No es mentira Ran... Realmente eso pasó hace muchos años..."

"Pero Conan... ¡El esta aquí!" Si el era su hijo entonces Shinichi no murió en ese entonces.

"Ran... Conan es un familiar del profesor Agasa, lo adoptaste cuando sus padres murieron, era un bebe en ese entonces..."

"¿Un bebe?... Pero vivimos en tu casa y eso..."

"Te la regalé. En mi testamento la dejé para ti, mis padres no querrían volver a este lugar después de todo..."

"Pero esta mañana tu... " Se sentía a desfallecer.

"Ran, eso nunca pasó... Nunca nos casamos o vivimos juntos. No estuve contigo esta mañana."

"El desayuno caliente..." Eso si fue real.

"Eran las sobras de la cena de anoche... Estaban frías"

" ¡Pero tu me estas hablando ahora mismo! ¿¡Como es que estas muerto si puedes hablar conmigo!?" Su garganta dolía luego de esos gritos.

" No lo hago. Adiós Ran, cuídate mucho y se feliz." Y la llamada se cortó.

"Shi- Shinichi" Marcó nuevamente al número, pero no hubo respuesta y tan solo se escuchaba...

"El número que usted a marcado no existe" Otra vez.

La habitación se hizo más pequeña y los colores desaparecieron. El dolor en su cabeza empeoraba y simplemente después de esa llamada telefónica, se desmayó.


_/_/_/Sonoko_/_/_/


"¡Ran!" Aquella sacudida la trajo a la realidad. Acaso... ¿Acaso se había quedado dormida?

El abrazo de Sonoko la regresó a la realidad, estaban en una enfermería... del parque de tracciones. Se sintió mejor al saber que todo aquello fue solo una pesadilla, pero no negaría que necesitaba un abrazo para recordarle que la realidad era otra y que Shinichi estaba vivo.

"Shinichi esta vivo... ¿Verdad Sonoko?" Ella tenía que confirmarlo.

Sonoko solo miró a su compañera con ojos de preocupación genuina. "Si, él lo esta. Ese estúpido príncipe de las deducciones esta ahí... en algún lugar, resolviendo casos. Es un maníaco que hasta olvida cargar su teléfono. Ran, el volverá y yo estaré contigo cuando lo haga. Recuerda que alguien debe golpearlo para recordarle que no debe dejar a su esposa tanto tiempo."

Su sonrisa era genuina. Sonoko estaba dándole una promesa a Ran, una que implicaba estar su lado y ser su apoyo. Sonoko sabía el peso de sus palabras y el silenció que llevaría a cuestas sobre esas pastillas, ella lo haría sí para estar junto a su amiga.

Ran no quería que Sonoko se fuera de su lado... Para que eso funcionara ambas debían ceder, avanzar con cuidado y tantear el terreno, no querían que todo se derrumbara como hace unos minutos.

"Sonoko. ¿Volvemos a casa?"

"Si, ya me aburrió este lugar, viajar a una isla seria más divertido..."

"Quizá la próxima semana podamos ir. En dos semanas será el equinoccio de otoño y estaremos ocupadas" Y por primera vez en el día, su sonrisa era igual de genuina. Ambas rieron ante todo lo ocurrido.

"Makoto nos espera, tomaremos el tren de regreso a Tokyo y luego seguiremos la ruta a Beika."Ella tendió su mano a su compañera y salieron de la enfermería.

El viaje fue tranquilo, la estación de Tochigi estaba a unos 20 minutos en automóvil desde ese pequeño parque de diversiones y un chófer de la familia Suzuki los estaba llevando ahí.

Esperaron un poco hasta poder entrar a la estación, no había una gran cantidad de gente, pero ambas vías del tren estaban ocupadas y uno de los trenes tenía un color rojizo, Sonoko le comentó a Ran que ese tren era propiedad de alguien con bastante dinero.

En medio de la conversación entraron en la plataforma equivocada, Ran junto a Makoto y Sonoko buscaban las escaleras que conectaban ambos andenes. Ese peculiar tren empezó su viaje mientras tanto, lento al comienzo, pero cuando Ran enfocó sus ojos al mismo... Fue demasiado rápido para que pudiera decir algo.

"Conan..." Era él, no había la menor duda, ella lo sabía en su corazón... Ese niño era el pequeño que cuidó por tanto tiempo.

"¡Conan!" El ruido del tren partiendo opacó su grito, pero Sonoko también había presenciado lo que Ran y es por ello que evitó que su mejor amiga cayera a las vías en medio de la conmoción.

"Sonoko... Era Conan" Su voz estaba quebrada y sus ojos llorosos, algo que causo en Sonoko la misma que había querido evitar luego de la enfermería.

"Lo sé Ran. Yo también lo vi." Sonoko mantenía su agarre firme y así ambas estaban sentadas en la plataforma sin dar crédito a lo sucedido. Makoto a un extremo, no hallaba que hacer.

Era Conan quien viajaba en uno de los vagones del lujoso tren. No tenía sus características gafas, pero sus azules ojos y cabello azabache daban fe sobre su identidad.

El tren ya no estaba mas en la estación...


_/_/_/_/ Hospital General de Beika_/_/_/


Hiruko amaba su trabajo, los niños y las largas jornadas. Jamas fue un hombre de familia, pero amaba cuidar a los niños y saber que de alguna manera eso llenaría ese deseó. Pero en sus diez años de experiencia jamas había pasado por algo semejante.

El personal de la familia Karasuma había recopilado cada informe del niño. Todos aquellos accidente por bombas, caídas o resfriados. Cada gota de información fue llevado el mismo día que el niño abandonó el hospital general y su oficina no fue la excepción. Lo único que quedo fue un análisis que una de las enfermeras olvidó entregar en su momento y ahora incluso, eso se había desvanecido. En medio de suposiciones buscó la pequeña grabadora en su escritorio y el aparato seguía en su lugar. Entonces... ¿Con qué objetivo se llevaron todo rastro de Conan Edogawa?


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Tada!, aquí estoy. Pues sobreviví a los insectos, fue duro... Durisimo! Me volví demasiado sentimental (Ya se porque XD *Hormonas desagradables*)

Dios, sufrí una crisis al pasar una ciertas cosas...Pero vi a alguien especial por tres días... de lejos (porque sino, mi stalker interno sería descubierto) (⊙﹏⊙ ! Habré sido tan obvia?)

Espero que este capítulo les haya entretenido. Una parte de los Kinomoto (Cameo a Sakura cardcaptor), los sueños de Ran, la aparición sorpresa de Conan y el regreso de Hiruko Eito, ese pediatra que atendió a Conan cuando se accidentó (Este sujeto que pudo ver más halla de las mascaras/ Aclaro que esta se rompió en el accidente y es por ello que Hiruko sabe que el hijo de Sharon y Conan Edogawa son la misma persona)... Este capítulo dura más que otros, espero mantener este nivel. \(• ◡ •)/

PD: En mi Tumblr he subido una escena de lo que sería el próximo capítulo de la version "Original"

desaidas. tumblr. com