El último caso de Kogoro Mouri


La competencia la tenía a flor de piel. Había empezado la temporada de Karate. Ran Mouri era como siempre una de las mejores.

Una patada precisamente acababa de sacar a su contrincante del combate. Noqueada, Ran se enderezó... Los gritos de sus compañeros de clases resonaban en todo el auditorio de la escuela. En especial de Sonoko. Quien mantenía una muy llamativa pancarta en el aire.

"¡Así se hace Ran!"

La hija del ahora no tan famoso detective solo sonrió. Una toalla le fue dada por una chica del club. Eso marcaba el final del día escolar.

Tras cambiarse de prendas se fueron del instituto. Nunca faltaban los saludos de compañeros y profesores. Los siguientes fines de semana serían iguales para Ran, más escuelas y un decidido viaje a la final en... ¿Tochigi?

Particularmente un ligero dolor en su muñeca izquierda la hizo ponerse una muñequera y olvidarse de ese futuro algo lejano.

"¿Puedes creer que aun recuerden el incidente de la peluquería?" Sonoko no paraba de refunfuñar. Su familia mantenía un registro de sus deslices en la televisión... No era divertido, ya que constantemente era la burla en la cena o desayuno. La televisión puede olvidar, pero la familia era un libro aparte.

"¿Y si hoy me acompañas al centro comunitario?"

Ran empezaba a tener nuevas actividades fuera de la escuela y eso era bueno. Su madre pensaba que era bueno, ella también lo creía y su padre... Tenía otras cosas en las que pensar. Pero actualmente la situación en casa estaba empeorando, con su padre sin casos y en un inminente proceso autodestructivo de alcohol y tabaco. Su madre ya le había propuesto seriamente lo que por años fue una sugerencia. Múdate conmigo. Una mueca se dibujó en la cara de Ran, nuevamente no podría dormir esa noche...

"E-Están empezando a juntar donaciones." Alejar el futuro era lo único que la haría avanzar...

"Supongo que ellos recibirán mis colecciones del año pasado" Donar era algo tan trivial como preguntar por la cena. "Pero tendrás que ayudarme a escoger..." Varias prendas llegaban a su mente y tal vez, quizás, un pequeño bolso con cierto Pin.

_/_/_/_/_/_/_/

Como parte de sus últimos cinco casos fallidos, una nueva demanda era deslizada por debajo de la puerta de su oficina y como esperaba, no era tan diferente a la anterior. Daños y prejuicios. La arrojó al ya repleto tacho de basura. No necesitaba leerla para saber que decía.

Decidido a empezar una mañana con un buen trago para olvidar lo que estaba pasando en esos días, fue frustrado por un leve toque a la puerta, el mismo detective se preguntó si había sido su imaginación...

Abrió la lata antes de escucharlo definitivamente. Su oficina era un caos en la tierra, recientemente Ran ya no limpiaba esta zona, creía que era inútil si su padre no daba indicios de querer mantenerlo limpio.

Una tercera llamada únicamente hizo que tomara sus camisas sobre el sillón y las arrojara a la silla de su escritorio.

La puerta reveló a una mujer de mediana estatura, lentes y gabardina. Una apariencia común. Su negro y largo cabello le daba una apariencia muy estilizada. En otro momento Kogoro hubiera aullado a la luna e intentado ligar con ella, pero como se mencionó, no estaba precisamente de humor.

Estuvo por preguntar a quién representaba... ¿Cuál de todas sus demandas?

"Buenas noches señor Mouri, espero no sea mal momento"

Demasiado formal para ser un abogado, entonces, quizás... ¡Un cliente! Pero...

Demasiado malhumorado para trabajar, quizás dentro de cinco cervezas más su mente se despejaría...

"Por favor, será solo un momento" Ella tomó un sobre de su bolsillo y lo extendió con ambas manos hacia el detective. El grosor de este fue suficiente para pasar a una inspección visual y táctil. Al abrirlo, el olor del dinero lo hizo acicalarse muy rápidamente. Una manito de gato para tirar esos pelos parados, otras para ajustar la corbata...

"Por favor tome asiento" El ambiente ya era más amigable, el dinero, simplemente el dinero. "Dígame, ¿Qué la trae a esta oficina?

Ella, ahora sentada respiraba profundamente, su falda era arrugaba mientras tanto por sus dedos. Era algo difícil de decir, se dio cuenta Kogoro.

Sus neuronas hicieron sinapsis, tal vez no tan bien... No era común, pero era lo único que tenía a la mano... "¿Una cerveza?" Literalmente.

_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/

"Somos parte de algo enorme... Aun no puedo entender como alguien apuñaló a Kamui." Prácticamente susurraba cada echo.

Dos grupos, es probable que ya hayas oído de ellos...

Básicamente dos partidos políticos enfrentado. Rencillas que acababan en torpes debates y supuestamente, en esta ocasión, un ataque. Las condiciones no eran particularmente buenas. Dado a su importancia, el problema había sido tratado con minuciosa confidencialidad, eso la llevó a la oficina de quien era uno de los mejores detectives de Tokio. Kogoro el durmiente.

Tal vez fue la impresión, la preocupación o la falta de tiempo, lo que hizo que la mujer no confirmara la actual fama de este hombre y pusiera toda su fe en él. Y quien era esta mujer te preguntaras, simplemente un miembro del partido que no quería violencia y tal vez no era su problema, pero ahí estaba. Para tomar la última gota de esperanza que caía de la mano de la señorita justicia: Metía sus narices donde no debía. Chitose Hibiya.

Kogoro ya sin resaca escuchaba todo con atención, su iniciativa para dar por adelantado una conclusión le había llevado a perder a tres clientes. Decidió que este no sería el caso.

"Eran cinco personas aquella tarde del jueves. Fuuma y Kamui son buenos amigos, realmente todos esperábamos que con el tiempo el partido se volviera uno solo de la mano de ellos... Pero la señorita Kotori anunció su boda hace un mes. El afortunado fue el señor Kamui. Fuuma estaba dispuesto a entregarla en el altar, pero en la noche de su despedida de soltero fue apuñalado."

Extendió una foto de lo que parecía ser la escena del crimen, así como una caja con ciertos artículos.

(ver foto)

"La foto fue tomada por uno de nosotros después de que la policía llegara a investigar y las cosas de la caja son iguales a las que estaban tiradas junto a Kamui"

(ver foto)

Kogoro tomó una hoja de unos de sus cajones, también un plumón...

"La tarjeta era de un cuarto de hotel en el barrio de... No es importante, pero era uno de esos love hotel. Los labios de una mujer marcaban el borde de su camisa y esa caja de preservativos en su bolsillo sugirieron muchas cosas. kotori estaba en Kioto cuando eso paso y Kamui en Osaka."

Una pequeña tarjeta fue entregada a Kogoro. "Ella trabaja en el área de marketing y era muy buena en ello. Pero hace tres meses su hermano la encontró muerta en la ducha... Dijeron que fue un accidente. La policía investigó, pero el caso quedó ahí. Subaru es el nombre de su hermano, es amigo cercano de kamui y aunque no es parte del partido, se lleva muy bien con todos."

"¿Has sabido algo de él en estos días?"

"No. El apareció en el hospital junto a nosotros al enterarnos del hecho. Pero no hubo luces después de ello."

"¿Quien encontró al muchacho herido?"

"Fue... Creo que fue Fuuma. Él estaba hecho un histérico al verlo así. Jamás lo habíamos visto en ese estado. Sabíamos que ellos eran cercanos, pero incluso Kotori se quedó sin palabras. Si le soy sincera y guardando toda la discreción posible... Parecía un amante herido."

"¿Un amante?" Kogoro empezó a picar en lo que podría estar ocurriendo. Quizás una pareja que para guardar apariencias armaron un plan tan grande que no salió bien. Una boda con Kotori, la hermana de Fuuma para no levantar sospechas. Kogoro el durmiente ya lo hubiera gritado y cobrado por resolver un caso muy fácil, pero este Kogoro... Kogoro el sobrio no. Ya lo había echo en tres casos anteriores y tres personas inocentes pasaron por juicios injustos. Este Kogoro terminaría de escuchar y preguntaría hasta no poder sacar ni una gota más de información.

"Se corría la voz sobre su cercanía. Sin embargo, nadie probó nada. Sé con certeza que Kotori en feliz con Kamui y él solo muestra su corazón a ella. Con Fuuma es parecido, pero considera que es diferente.

Un pañuelo salió de la cajita. Morado con detalles dorados, un bordado seguramente, espléndido, bastante costoso, además y tal vez bastante pretencioso. Él nunca había tenido la oportunidad de darse un lujo así.

"¿Disculpe este es igual al que él tenía?" ¿Esta chica podía darse un lujo así o acaso lo había tomado de la misma escena?, ¿Estaba acaso contaminando evidencia de un caso?

"Si, todos los miembros del partido reciben uno" Un golpe a su billetera y orgullo.

"Este pañuelo estaba en el bolsillo de Kamui. No suele llevar esto fuera de eventos oficiales. Fue un regalo de su padre antes de fallecer. No creo que haya decidido llevarlo a un evento de este tipo... Es una prenda muy preciada."

"¿Lo considera un amuleto?"

"No lo sé señor Mouri, solo que es preciado. "

Un amuleto parecía ser la respuesta, quizás el chico lo llevaba con él en todo momento y no era de conocimiento para sus subordinados. Un símbolo de compañía de su padre, eso no parecía tener sentido.

La siguiente cosa en abandonar la caja fue un cascabel. Pequeño y plateado.

"No sé sobre esto. Pero en la fiesta nadie había llevado cascabeles, la decoración tampoco los incluía."

"¿Me permite revisarlo?"

"Si, adelante" Le extendió la campanilla. Nada raro a simple vista. Vista... ¿Vista?

Kogoro olió la campanilla y desprendía un olor parecido a... a... ¡Demonios! Lo tiene en la punta de su lengua.

"Esta campanilla no es la del lugar, esto es algo que le pertenecía a mi gato. La campanilla era del mismo modelo."

"¿Y para que usaba esa?"

"Era parte de un juguete de mi gato"

"Aunque ahora que lo pienso... La campaña estaba sobre el pañuelo y sobre unos pastelitos rosas. Parecían pétalos de sakura."

Un último objeto salió de la cajita, era un listón rosa, lo enroscó en su dedo hasta obtener un listón alrededor de su dedo índice.

"Esto fue lo más extraño. El listón... No es de Kamui. Creo que el atacante lo puso intencionalmente."

Kogoro miró curioso el listón. Pero algo había pasado por alto... "¿Está en condiciones de recibir visitas este chico?"

"No, debido a que su herida fue en la boca del estómago, perdió mucha sangre... Los doctores lo indujeron a un coma para tratarlo mejor."

"¿Quiénes estaban con él?"

"Nadie, él debía esperar en su oficina antes de ser llevado a un salón de eventos. El que fuera encontrado en ese lugar fue sorpresivo para todos. Pasaron toda la noche tratando de ubicarlo."

No había testigos a interrogar. Eso no estaba bien. Pero si Kamui había sido usado para mandar un mensaje, este había sido efectivamente recibido y el destinatario no estaría quieto de brazos cruzados. En otras palabras, si hacían un llamado, el atacante y su objetivo no asistirían. Caso contrario, sería una gran pérdida de tiempo.

"La policía debió de llamarlos a declarar por su cercanía con la víctima, ¿Alguno no se presentó a declarar?"

"Todos estuvieron presentes"

"¿Alguien no ha participado mucho en buscar quien fue el asesino, se deslindara o diera escusas sobre su falta de presencia?"

"Pues eso... Del partido de Fumma y el nuestro. Hay dos personas. Pero ambos por el aniversario de la muerte de Hokuto"

"¿Cuáles son sus nombres?"

"Subaru Sumeragi y Seishiro Sakurazuka"

"Si no es molestia preguntar... ¿Qué puede decirme sobre ellos?"

Ella reflexionó. "L-Le ruego la mayor discreción posible... Hay mucho que no se sabe de nosotros, el partido no filtra esto, pero le ruego que sea confidencial y en un futuro no emplee esta información."

Kogoro estaba preparándose para oír lo que fuera a escuchar. "El joven Kamui... Es el medio hermano de los gemelos Sumeragi. El antiguo señor del partido no los reconoció oficialmente, pero siempre se encargó de incluirlos en todo lo que hacía. Por eso ellos se llevan muy bien."

"En cuanto a Seishiro. También se rumoreaba que su situación era parecida a los Sumeragi, pero sinceramente creo que eran puras habladurías. Seishiro es mayor que Fuuma. Y los padres de Seishiro son importantes médicos del medio."

"Descartamos eso" Pero de todos modos lo anotó.

"Mañana la prometida de Kamui visitará el hospital, ella podría estar de acuerdo en hablar más sobre el caso... Espero su ayuda señor Mouri." Era una base, si quería más información debía encontrase con Kotori. La mujer cerró la puerta y empezó el último caso de Kogoro.

Él, acto seguido buscó cinta en su escritorio e intentó pegar la hoja en la pared. Pero como habrás oído, no tenía a la señorita suerte de su lado últimamente. Esta se cayó al suelo... "¡La hoja!" Sobre una vieja mancha de Kétchup, rehusada a secarse, la hoja se manchó.

(ver foto)

Una irregular marca ahora atravesaba sus anotes, así como una loca teoría se formaba en la cabeza de este hombre. En otro momento no habría tenido sentido, pero en esa cabeza dura... El destino le estaba planteando una última partida y estaba echa especialmente para él.

-_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/

Una de las brasas de la fogata se rompió, acababan de regresar de su caminata de reconocimiento. Pero el otoño en pleno esplendor les hizo armar es fogata. La niña dormida junto a él le hizo preguntarse cuál sería la posibilidad que también tuviera un caso de Benjamin Button / Encogimiento.

"¿Por qué este lugar?" Bien, ya no estaba dormida.

"Ran me llamó. Estaba preocupada por él y eso me trajo aquí. Kioto a media noche..." Era una mentira, Ran ni siquiera le había dirigido palabra.

"Quieres entrar al complejo ¿No?"

"Básicamente... Pero no lo están poniendo fácil"

"Ellos dominan tu arte del disfraz"

"Parece que estas bien informada niña" Alejó su torso mientras acomodaba su corbata.

"Es casi obvio en retrospectiva" Ignoró su clara sospecha.

Otra brasa se rompió antes de que el contestara. "Necesito hacer reconocimiento unos días más... Saber quién entra, sale y eso"

Era el día dos de su alianza, no sabía que tan buena o mala sería, pero tenía más libertad que con los Kudo y el FBI. Pero sin importar con quien trabajara, extrañaba su vida común de Ai Haibara. Su cama, la escuela y a sus pequeños amigos.

"Solo por las dudas, ya que bien podrías clavarme una daga en la espalda mientras duermo ¿Tenemos una tregua por un objetivo en común?" Extendió una mano a la niña. Ella casi no la toma, pero al hacerlo, Kaito pudo respirar aliviado.

Kaito estaba con Dakot respaldándolo en un intento de saber si la competencia era la responsable del robo, pero poco sabían que el detective contratado era su ladrón y la niña, estaban por su cuenta. Sin aliados.

Al huir del departamento en Kyoto, Sherry trató de contactar con su benefactor, pero solo respondía el contestador de llamadas. "Hola soy el profesor Agasa, me encuentro en un viaje al exterior del país y es posible que tarde un poco en volver. Deja tu mensaje y yo..."

La zona en la que estaban era peligrosa al ser terreno inexplorado. "Volvamos al hotel, mañana seguimos..."

_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/

En una elegante oficina, a puertas cerradas, el olor a burocracia emanaba de la pantalla de la laptop de quien es actualmente el director del FBI. Quien irradiaba molestia, ira, impotencia y demás. La razón, simple, dos cartas digitales.

Una carta del presidente de los estados unidos, el emperador de Japón y del secretario de la ONU. Te preguntaras, que podrían querer estos tres con un solo hombre... ¡Callarlo! Esa es la respuesta.

"¡No pueden hacer esto!"

Había mantenido a todos trabajando a máxima capacidad por este caso y ahora. ¿Cuál era realmente el poder de esa persona llamada, Karasuma Ayner?

En sus largos años en la CIA había sido testigo de cómo el interés de varios se interponía en hacer su trabajo. Frustrando muchas investigaciones, miembros de la nobleza extranjera, hijos de diputados, ministros, entre otros también amantes fuera de control.

"No podemos entrar a Japón." Una contundente carta del emperador.

André que acompañaba a su jefe no sabía todo lo que estaba ocurriendo. Era parte del trabajo de James no crear blancos al no dar toda la información a sus miembros.

"No nos dejaran entrara a Japón, contaron los presupuestos, detuvieron al personal en Japón y los están deportando. Básicamente todo agente registrado está inactivo en esta investigación..."

"Pero aun tenemos a los Kudo ¿No es cierto?"

James no quería aceptar ayuda de civiles en lo que representa el caso importante de su vida, pero si debía combinar recursos para lograr un fin, cualquier cosa era válida.

No obstante, aún era muy pronto para contactarlos, las sanciones eran inmediatas y el control casi total. Era esencial darles algo sobre lo cual caminar o cubrirse. Cuanto había cambiado el mundo, ahora una memoria usb podría albergar tanto como cientos y cientos de oficinas con archivos en papel.

"Prepara el canal seguro. Mandaremos ayuda a nuestras únicas manos" Un par de teclas iniciaron el traspaso, cada segundo contaba una serie de delitos, crímenes, desfalcos y acciones de esa persona. Nada probado, pero ahí estaba la pisca de fe, aun si no podrían probarle nada por su poder político y social, se arriesgaban a la corte marcial por traición al filtrar tal información. Traición. Aun si ellos eran los traicionados por su país, era traición...

¿Alguna vez fuiste testigo de cómo las aves pueden volar grandes distancias con el fin de entregar un mensaje?

Cuando la tecnología se ve comprometida, las personas no son de fiar, estas listas aves pueden ser de crucial importancia en una era tan tecnológicamente avanzada. Como una lujosa correa, el ave lleva a cuestas el destino de cierto detective de secundaria.

Y así fue eliminado parcialmente de la búsqueda de Conan Edogawa uno de los grupos que buscaba recuperarlo.

Los padres del detective, la liga infantil de detectives, ellos, los otros, Haibara y Kaito Kid. Aunque estos dos últimos ahora trabajan juntos.

"¡Manos en alto!" Casi lo olvido.

"James Black, jefe del FBI, se le acusa de traición en la modalidad filtrado de información." Siendo esas computadoras tan poderosas, detectar cuando se extrae información de los ordenadores es muy sencillo para el FBI.

_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/

Su nombre Kuro, para el niño no era gran cosa ese nombre... Otro más de lo común. Su vida era común y no estaba para nada decepcionado. Dos padres, una casa con jardín, buenas notas y una niña que le gustaba. Para su pequeño mundo del menor, todo brillaba y parecía no detenerse. Pero nadie puede tenerlo por siempre. Nada es eterno, nada es perpetuo, todo cambia, como decía su profesor de folclore antiguo. Todo es efímero.

Un minuto de observar como una pequeña mosca trataba de salir del auto por la ventanilla, medio en abrir un pequeño espacio para que escapara, diez segundos para darse cuenta que el cielo y la tierra habían intercambiado de lugares. Solo dos para ver como los brazos de sus padres se mecían hacia el techo entre una lluvia de vidrio echo arroz.

Dos horas para despertar en el hospital, media para encontrar a su padre en la morgue y ocho minutos para saber que su madre visitaba un coma del que no podría despertar. una cantidad de tiempo indeterminada hasta ser embarcado con unas cuantas cosas a Tokio.

Como una hora de viaje lo llevaron al centro de bienestar infantil. Incontables segundos lo hicieron conocer a Masako. Una trabajadora del centro que lo llevó a su casa. Sería más exacto presumir una casa nueva, se mudó por él, cocinó para él, lo presentó a sus padres, discutió con una maestra ... ¡Por él!

Quizá mucho más que su verdadera madre, la vida silenciosa que llevó en Saitama hasta el momento había sido suavemente moldeada por esa amable mujer. Ella no preguntaba si no quería hablar, era amable en todo momento, lo alentaba y calmaba cuando dudaba o temía. Ella sabía qué hacer, eso era reconfortante.

Ayaka por otro lado. Para Kuro representaba como un ente al que no se debía molestar, la razón entre ciertas cosas, era aterrorizante. Para un niño de siete años claro que lo era. Pero no cuestionaba por qué ella vivía con ellos en el apartamento. Kuro sabía que su vida no sería la misma, pero con Masako no sonaba tan mal...

Una tarde peculiar, compró un sándwich de huevo en el combini, el favorito de Masako... Llegó a casa un poco más feliz de lo usual y... Y ella ya no estaba ahí. Solo ese fantasma que consumía el aire y la comida de Masako. Ayaka.

Las memorias de Kuro se vieron nubladas para que en unos simples movimientos empezará a preparar la cena, tal y como lo solía hacer en Saitama cuando su madre llegaba tarde el trabajo.

La sartén, el arroz, picar las verduras y el pollo. Todo armado en un guiso que sirvió para tres. Se sentó mientras ella lo miraba desde una ensombrecida esquina, sus ojos la obviaron, la tarde cedió y la noche cayó.

Su futon, a lado del de Masako le susurraba que ella pronto llegaría. A medida que sus ojos se cerraban en un desesperado intento de que ella lo despertara para tomar el desayuno...

El sonido de la puerta lo alertó y lanzó a la entrada. No había nadie. Realmente nadie, la habitación de la sombra estaba muy vacía, no había computador, ropa tirada y los gabinetes abiertos de la cocina también le hicieron pensar que tampoco comida.

Aun con sueño, se sentó en la entrada, las lágrimas que lo molestaban eran francamente incómodas, pero servían para conciliar el sueño.

Quizá el destino le hubiera preparado un futuro inciertamente cruel. Temblando de frío, unas cuantas horas después, un sueño con su madre y padre en casa, lo llevó a su futon.

Tal como había creído, un ligero olor a miel caliente se escabulló a donde estaba y una voz femenina lo hizo sollozar en silencio. Kuro no sabía si aún todo era un sueño y no quiera averiguarlo, cerró con fuerza sus ojos...

"Kuro, ven a comer..." la manta sobre su cabeza fue apretada con fuerza.

"Solo... Solo un poco más... Solo deja que dure un poco más..."

_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/

Escuchar, era una de las mejores virtudes del mago, de este modo lograba hacer sus performance... Con o sin ayuda lo hacía bien.

Tomó casi las dos horas que había predicho y nuevamente se encontraba en el hotel. Acostó a la chica en la cama de la habitación, el abuelo había traído más ropa para ella, el par de bolsas de primera necesidad ahora tenían muchas amigas... ¿¡Esa era una Gucci!?"

Consternado a ver que había dentro, sacó el papel seda que escondía la joya de su interior... Una mochila. La estrujó, abrió y nada llamo su atención.

Kaito extrañaba sus robos esporádicos en los que no tenía que invertir tanto tiempo. La recuperación de clases sería aburrida y Aoko no lo haría especialmente menos pesado, Hakuba debía estar preguntarse dónde estaba, es más... Lo más probable es que estuviera siguiéndole la pista. Por las dudas revisó su celular. Tres de sus palomas rondaban a los mencionados, la tercera persona era su benefactor, el director de Dakot. No sabía cuándo seria traicionado, pero estaba convencido que debía ser precavido.

En fin... Para esta noche, Kaito tenía un objetivo en cierto club. El club de golf. El mejor lugar para conseguir información externa sobre el grupo Karasuma y su complejo en Kyoto.

_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/

Era muy temprano, pero era el momento perfecto para un trote matutino. Yukiko aún se sentía a morir por la partida de la pequeña... Pero era por el bien de la misión. Los Kinomoto están listos para ser los primeros en disfrutar del "club de golf"

Contener el aire. Prácticamente rogando por ser detenidos, aunque en lo que representa una rutina de gente con los minutos contados, sumamente normal. El guardia los saludó y reviso su invitación, nada raro. Era original. Debía agradecer al FBI por ello.

Media hora en la pista para trotar los hizo apreciar los alrededores mejor. Una caminata extra por los jardines les dio una mejor perspectiva del lugar. Ya llegadas las siete y media de la mañana, el hambre marcó un alto a su búsqueda. Así como un encuentro inesperado.

En medio de su postre de frutas frescas, una mujer se acercó a la mesa, le dio una profunda y severa mirada a Yukiko. Sus manos golpearon la mesa y su boca deslizó un incrédulo... "¿Nadeshiko?"

Su castaño cabello y el pequeño corte que lo resaltaba, no podrían sino más resaltar esos ojos morados. Un temblor pudo verse en sus hombros.

Mientras que la pareja se lamentaba por tener este segundo encuentro, el mundo era un pañuelo sin lugar a duda y la mujer era claramente más cercana a la esposa del querido amigo de Yusaku. ¿Quizás familia de Nadeshiko? Si ese era el caso, Yusaku sabía que la familia de ella no había estado de acuerdo con su matrimonio. Aparentemente eso los hizo cortar relación, pero a juzgar por su expresión, hasta el día de hoy. Podrían inventar algo y todo saldría bien, eso creía el escritor. Confiaba en su esposa. Por lo tanto, se puso la sonrisa más amigable que pudo.

La mano de la mujer acunó suavemente la mejilla de Yukiko. Era una actriz, no importara cuanto habría pasado desde entonces, ella no era... "Tu mirada, es triste..." La mujer que interpretaba no quitó la mano, pero afianzo el contacto visual, conteniendo el aire después de ello... "Ha pasado mucho tiempo..." La mujer de ojos uva no hallaba palabra.

"No puedo creer que han sido quince largos años amada prima..." Con esta nueva información y la mujer llorosa. Nadeshiko decidió mandar una mirada a su esposo. Necesitaba preparar su siguiente movimiento para no dar sospechas.

"Disculpa, pero creo que no nos conocemos... Soy Fujitaka Kinomoto." Una mirada despectiva apenas si fue puesta, la mujer parecía ofendida, quizás si se habían conocido. Para evitar peleas, Yukiko, invitó a su ahora prima a tomar asiento.

"Han paso muchas cosas querida prima. Pero creo que mi querido esposo ha olvidado tu hermoso nombre. ¿Me gustaría escucharlo también... Ya que esto aún no me parece real"

Desconcertada con semejante pregunta, Nadeshiko se levantó y estrechó su mano asegurando con mucha confianza quien se suponía que era.

"Nadeshiko Kinomoto, muchos años, casada y dos hijos de por medio."

El ambiente se soltó cuando recibió respuesta."Sonomi Daidoji, muchos años, soltera y una hermosa niña conmigo."

Una curiosa forma de ponerse al día. Pasaría algo de tiempo hasta que pudieran sacar algo más de información. Por otro lado, Yusaku se sintió muy cómodo al ser completa y totalmente ignorado por Sonomi.

Su desayuno le mandó una indirecta para ser terminado. Un tenedor aquí, un mango por halla... Delicioso.

_/_/_/_/_/_/_/_/_/


+ Como siempre, estas fotos se encunetran disponibles en mi tumblr, deviantart e instagram, (segun la plataforma que sea más de su agrado n.o (Desaidas / dainaga1 / Desaidas)

Bien, este capítulo incluía dos escenas más: lo que pasó con Conan y esas persona; el seguimiento del caso de kogoro.

Pero ya me cansé de editar y no me gustaron como quedaron, no tienen la fuerza suficiente para sonar convincentes. Para la otra será. ヘ(= ̄∇ ̄)ノ

(gripe)

_/_/_/_/_/

Entonces queridos lectores. ¿Quién es el culpable? Mi mega crossover de Clamp es una maraña de misterio. A lo mejor y acaba siendo Shaoran XD (nope~) Si existiera lo verían trabajando en un dojo o alguien muchísimo más rico... tan tan tan...

Por cierto, haciéndome auto propaganda. Estoy escribiendo otro fanfic. Es un crossover entre Detective Conan y Lupin III. Si les es de interés, vayan a darle una ojeada. Ran y Eri son las protagonistas de esa historia. Política, secuestros y muchas dosis de dibujos por mi persona.

Un cosita extra (•¬•)/ Lo publiqué en tumblr , pero si no lo leíste, ríete un poco con esto.

¿Improbabilidad N°?

Fue miércoles, mi único día de trabajo de media jornada.

Solo debería trabajar media jornada acompañando a mi compañera a tiempo completo.

Ella se puso mal, podría ser desvaneció ante mis ojos, ella no podría acabar su turno. Eso me lleva a aceptar acabar la noche de navidad yo misma.

Comentando ella que no había muchas ventas por ser festivo... Acabé en medio de un mar de ventas, ni en mis peores días de ajetreo cuando hacia mis jornadas de tiempo completo en el pasado.

Al llegar las 9.3 pm, me llama mi empleador y me pregunta por qué aún no he ido a casa. Mi compañera no me avisó que cerramos una hora antes. - Dado el trabajo que tuve que hacer sola ...

Me retiré una hora después. 10.3 de la noche. Esperando no haber olvidado nada de mis antiguas obligaciones.

Deseé muchas felices navidades, entregue muchas sonrisas y espero recibir algo de dinero extra por la aventura de navidad. No fue el mejor regalo de todos, pero eso fue. :RE

Después de mi ducha / sauna, mi cena estaba fría ... Encendí la plancha / parrilla eléctrica y llevé conmigo la luz de toda la casa familiar. Estoy seguro que fui yo.

Después de una revisión tediosa, puedo escribir esto con un foco cubierto de papel celofán por su fuerte brillo. El día ya acabó y solo quiero dormir. Cambio y fuera. Feliz Navidad.

(PD: si me pagaron :'D )