Capítulo 9.
¿A dónde fue Sukuna?
Toda la semana estuvo perfecta, no se había enojado y Yuuji se había portando bien, le avisaba si salía más temprano o más tarde aunque no iba a ir a recogerlo, llegaba a casa temprano y se quedaba en su habitación, debió saber que solo estaba preparando el terreno para que le dieran permiso para ir a su estúpido juego. Le escribió justamente el sábado por la tarde después de salir de clases que tendría un juego de béisbol el domingo y debía ir, en ese momento Sukuna no vio ningún problema y le avisó a sus padres también, les dijo que solo era un juego insignificante, no pensó que cuando llegó a la cancha estaría lleno de gente gritando y vitoreando. Por supuesto, él no iba a ir a verlo jugar, solo fue a recogerlo pero el maldito juego no había terminado y tampoco quería entrar a buscarlo.
Detestaba ese tipo de ambiente, el estúpido mocoso no contestaba el celular porque debía estar jugando todavia, Sukuna decidió irse del lugar antes de enojarse más, fue a buscar a ese chico que le serviría como saco de boxeo para saciar su ira. Tal vez tenía problemas de ira, pero esta solo se manifestaba cuando tenía algo que ver con su hermano, la propietaria de aquel bar justamente le había hecho ver esto, todavía no lo entendía demasiado bien, simplemente odia a Yuuji y todo lo relacionado. Debe soportar comportarse como un buen hermano mayor, por lo menos durante la semana pudo lograrlo porque el mocoso no hizo nada que lo hiciera enojar, pero ahora mismo sí lo había enojado.
Mahito recibió el mensaje de Sukuna, salió de su casa y llegó a un parque donde lo fue a recoger, al entrar al auto ni siquiera lo saludó, Mahito se dio cuenta de que lucía enojado así que prefirió no decir nada, es la segunda vez que lo cita.
A mitad de semana lo citó para aclarar algunos puntos en su acuerdo, no hicieron nada más que hablar sobre ello, y aunque Mahito tenía muchas dudas pero no iba a jugar con fuego por el momento. Este hombre es peligroso, casi mata a una persona solo con sus puños, esa persona no se contactó más con Mahito, Mahito pensó que realmente había muerto pero recibió un último mensaje diciéndole que había perdido la visión en un ojo. ¿Tanto fue el daño que provocó el hombre con el que estaba compartiendo auto en estos momentos?
No debería provocarlo. Aunque tienen un trato, no duda que si lo rompe habrá consecuencias.
Sukuna lo llevó hasta el apartamento de la última vez, este lugar lo había adquirido recientemente, en el centro de la ciudad en el piso número 18, planeaba mudarse algún día de casa pero no por el momento.
"Vas a quedarte aquí hasta que vuelva"
Mahito se sienta en el sofá, Sukuna enciende la tele y le arroja el control remoto.
"¿Se puede saber por qué me trajiste aquí?"
"Solo vas a cumplir con tu rol"
Es lo único que le dice sin siquiera mirarlo, Sukuna sale del apartamento colocándolo el seguro por afuera, como si acabara de encarcelar a una presa. Mahito suspira aliviado, al menos por el momento no le haría nada, no detesta del todo ver a ese hombre, debe admitir que le parece guapo pero hay algo muy mal con él y tal vez con el tiempo pueda abrirse. Sin olvidar que tiene mucho dinero, es un buen partido si excluye la parte violenta y esa especie de fetichismo sádico que puede notar en sus ojos y que todavía sólo ha visto una parte de él.
Sukuna volvió a salir, de todas formas tenía que ir a recoger a Yuuji o decepcionaría a sus padres, él mismo les había dicho que lo recogería solo que no esperaba que el maldito juego se extendiera tanto. Estuvo paseando por la ciudad tratando de calmarse, recordó la bebida de ese bar así que fue hacia este sitio para adquirir una botella. Ya eran las 11:30 p.m., si ese mocoso no lo esperó le daría una paliza, cuando llegó a la cancha el lugar estaba solo y golpeó el volante con fuerza, "Maldita sea".
Yuuji le había escrito que lo recogiera a las 10:30 p.m., pero él apenas leyó el mensaje 45 minutos después, bien podría ser su culpa pero nada le impedía avisar que se iría solo, Sukuna ni siquiera consideró que es un chico de 15 años caminando solo en la calle, que no iba a quedarse esperando y quizás alguien más lo llevó.
Sukuna condujo pensando en la idea de que nuevamente ese fracasado lo fue a llevar a casa, la idea lo enojaba pero al ver a tres personas caminando decidió acercarse comprobando que una de esas personas era su hermano y su amigo Megumi, y también estaba un hombre adulto con ellos, al estar más cerca se dio cuenta que era el padre de Megumi, ¿a dónde iba ese mocoso? ¿Pretende quedarse en casa de esas basuras? Si solo fuera Megumi estaría bien pero no con ese sujeto, conociendo el historial, es peligroso para Yuuji estar cerca de ese hombre.
Detuvo su auto, no tenía ganas de hablar con nadie, soportó la burla de ese tipo, sino hubiera salido del carro para enfrentarlo, miró a su hermano reaccionando como un idiota pero también se resistió.
Una vez en casa dejó a Yuuji en la entrada y se marchó, no podía negar que deseaba castigarlo pero ya había planeado hacer algo más para aliviar su ira.
Esa noche, una vez llegó al apartamento, arrastró a Mahito por el cabello y le dio una bofetada, lo obligó a desvestirse e ir a la habitación, mientras él se servía un vaso de alcohol junto con la bebida de la botella, también le dio de beber a Mahito, él ya había probado la bebida antes pero no le gustaba demasiado.
Mahito esperó que abusara de él pero no fue así, Sukuna simplemente lo golpeó por todo su cuerpo con un cinturón de cuero, evitó tocarle el rostro porque Mahito se lo pidió ya que si sus padres o alguien de la escuela veía su rostro herido sospecharía, tenía sentido para Sukuna así que aceptó. Solo su cuerpo fue usado como saco de boxeo, mientras Sukuna le insultaba y se quejaba, Mahito no entendía de qué se estaba quejando solo sabía que este hombre se estaba desahogando.
Después de unas horas, Sukuna volvió a la sala. No hicieron nada más hasta la mañana siguiente. Mahito al salir de la habitación no vio a Sukuna, solo vio un mensaje en su celular pidiéndole que se largara del apartamento antes de 8 a.m.
De todas formas debía irse temprano, tenía que asistir a clases. Mahito es un estudiante de Kaisen, entró a esta escuela apenas este año así que no se ha relacionado demasiado con los demás, llama la atención de los estudiantes por su cabellera, al principio intentaron molestarlo pero Mahito sabe defenderse por su cuenta.
Unos estudiantes de último año intentaron intimidarlo pero fue inútil, Mahito atrapó fácilmente a uno de ellos aplicándole una llave, tiró tan fuerte del brazo y se echó a reír, no volvieron a molestarlo. Además de que había un rumor de que estaba en una pandilla, la realidad era que solo hacía dinero acostándose con desconocidos en línea, sabía lo peligroso que era esto pero simplemente sabía escoger a sus potenciales clientes. La mayoría eran hombres asalariados con un trabajo promedio y vidas normales, antes de aceptar verse por primera vez con estas personas, investigaba lo suficiente.
Mahito regresó a su casa, sus padres no estaban, casi nunca estaban,así que nadie le reclamaba ni era regañado por haber pasado la noche fuera de casa.
Se prepara para ir a la escuela, no sin antes tomar algunos calmantes para el dolor muscular, ese hombre lo había golpeado demasiado, aunque no fue más lejos como aquella noche en el bar que sí parecía más furioso.
Al pasar por la entrada se detuvo un momento. El maestro Nanami se acercaba, es un hombre alto, rubio, tiene el cuerpo perfecto y un rostro hermoso, las maestras están enamoradas de Nanami, y algunas estudiantes sobretodo de último año aprovechaban cada oportunidad que tuvieran para acercarse. Nanami es un profesor bastante correcto y siempre establece límites tanto con sus compañeras de trabajo como con sus estudiantes, él es consciente de su atractivo, pero no lo usa a su favor, en realidad todo el mundo en la escuela sabe que Nanami está enamorado de una hermosa panadera que atiende en el centro de la ciudad, casi siempre los fines de semana lo ven desayunar en ese lugar y en una ocasión lo vieron regalándole flores a la mujer, pero al parecer no había dado el paso de confesarse, esa chica debe ser muy afortunada.
A Mahito le atrae Nanami, pero sabe que está fuera de su alcance, es imposible que a un hombre como él le atraiga un adolescente, es tan correcto y es un excelente adulto, no como Gojo-sensei. Mahito odia las entrañas de Satoru Gojo, debe soportarlo en sus horas de clases pero todo vale la pena cuando son las clases con Nanami, toda la clase es una delicia verlo, por supuesto, ha intentado coquetear con él y no le importa, ni ser hombre ni ser un estudiante. De todas formas, Nanami lo va a ignorar.
Mahito planea acercarse, pero de repente un estudiante se cruza en su camino.
"¡Nanamin, buenos días!" Saluda con una sonrisa, su cabello es de color rosa.
Mahito se queda inmóvil mirando ese tono de cabello, lo ha visto antes, lo vio anoche, ¿es posible que exista otra persona con el mismo tono de cabello? No, debe ser coincidencia. Es la primera vez que ve a ese estudiante, o quizás sí lo ha visto antes solo que nunca le llamó la atención, y ahora sí lo nota porque le recuerda a Sukuna.
"Buenos días, Itadori" le saluda Nanami de manera muy formal, Yuuji también le responde de la misma forma, luego Nanami le dice que no llegue tarde a clases y el chico asiente obediente.
Mahito decide seguir al chico, tiene curiosidad, hasta que lo alcanza poniendo su mano en el hombro y Yuuji se gira sorprendido.
"¿Eh? ¿Qué pasa? ¿Quién eres?" Pregunta Yuuji.
Mahito lo mira de cerca, todavía no puede creerlo, este chico se parece demasiado a Sukuna, ¿son familia? Si pregunta entonces tiene que decirle de dónde conoce a Sukuna, y sabe que si lo cuenta, Sukuna lo mataría.
"Ah... soy Mahito..." intenta encontrar una excusa "Solo, me llamó la atención tu cabello, creo que me quedaría bien también "
Yuuji está confundido, pero de todas formas no le da mucha importancia "Soy Yuuji Itadori, te conozco por lo que dicen de ti pero creo que es la primera vez que hablamos"
"Sí, así es..." Mahito no puede evitar fijarse en los detalles que lo hacen parecido a Sukuna, deben ser familia, no hay otra explicación.
Luego de escuchar su nombre completo se dio cuenta que realmente lo es, ganas de preguntarle no le faltan pero debía ser discreto, por suerte los amigos de Yuuji se acercaron, ignorando a Mahito y llevándose al pelirosa al salón de clases.
La curiosidad llegó a Mahito, necesitaba saber más, ¿sabe su hermano menor cómo es Sukuna realmente? Si le contara que su hermano mayor violó a un estudiante de su misma escuela ¿qué cara pondría? Recién conoce a Yuuji así que no va a tener respuesta por el momento, pero puede obtenerlas de Sukuna, aunque todavía no se ha ganado la confianza de ese sujeto como para hacerle preguntas personales, Mahito decidió ser paciente y esperar el momento. Se fue a su salón de clases, justamente la primera hora era con Nanami, y estaba más que satisfecho con eso.
...
"¿Por qué hablabas con ese chico?" le pregunta Nobara.
"¿Eh? Él fue quien me habló primero, no lo conozco, ¿es nuevo?"
"Entró a la escuela este año pero hay rumores extraños sobre él" dice Megumi.
"Cómo ¿cuáles?" Pregunta Yuuji curioso.
Nobara baja la voz "Dicen que es miembro de una pandilla y que en realidad se acuesta con jefes de la mafia por dinero"
Yuuji se sorprende, aunque le cuesta creer un poco eso. Las clases comienzan, pero Yuuji no puede dejar de pensar en lo que Nobara le dijo, si ese chico Mahito se acuesta con hombres, ¿no lo haría gay? Recordó entonces su sueño de anoche y se avergonzó, aunque él no es como Mahito sí tuvo un sueño húmedo con dos hombres, sabe que su sueño no va a pasar y que es un sucio pervertido. Por la mañana cuando despertó se volvió a sentir mal, ahora tendría que cambiar las sábanas porque le recordaban su pequeño pecado, esperaba no encontrarse cara a cara con Gojo-sensei hoy o no sabría cómo ocultaría la pena en su rostro, no debe volver a ocurrir, no debe tener esa clase de sueños.
¿Pero acaso ese tipo de sueños son controlables? Tal vez solo fue una casualidad, ese día había recibido los halagos y abrazos de ambos, pero no puede explicar el tono sexual, quizás solo fueron sus hormonas de adolescente que finalmente están actuando en su cuerpo. Sus compañeros suelen ser tan activos y siempre están hablando de temas sexuales, de chicas o chistes con doble sentido. Megumi y Junpei son diferentes, él se considera un adolescente promedio, sólo que no está tan interesado en chicas o en perder la virginidad, nunca ha pensado en su inclinación sexual, solo sabe que le gustan las chicas altas con buen trasero y tiene algunas famosas favoritas, no le gusta ninguna chica de su clase pero puede reconocer cuando alguna le parece hermosa aunque no está interesado en salir con nadie.
La única respuesta que tiene para ese sueño es que está despertando su lado lujurioso.
No puede ser cierto.
Debe ser una maldita broma.
El director había entrado acompañado de ese hombre, ambos sonriendo como si se tratara de la cosa más normal del mundo. Para Satoru Gojo no lo era, ¿qué mierda estaba haciendo Toji en la sala de profesores?
La peor noticia vino después de que Toji lo mirara con una sonrisa burlona.
"El señor Fushiguro será el nuevo profesor de Educación Física de la escuela, luego de darle la primera victoria al equipo, las directivas hemos decidido que debe ser parte de la educación de los estudiantes, es importante el desarrollo físico de cada uno"
Pura palabrería sin sentido, al menos para Satoru, aunque sea cierto. Toji no está capacitado, ni siquiera estudió una carrera en pedagogía y además tiene un historial muy oscuro, ¿qué carajo están pensando las directivas? Solo porque es el entrenador y les dio la victoria con un partido que apenas fue de entrenamiento, esto es demasiado estúpido.
Satoru levantó la mano "No quisiera sonar como una persona cerrada de mente, pienso que las personas que cometieron errores en el pasado pueden cambiar y tener oportunidades, rehabilitarse, pero el señor Fushiguro no tiene estudios en pedagogía y creo que solo siendo el entrenador es suficiente, ¿por qué darle un trabajo que requiere tener habilidades o al menos estudios?"
El director ríe suavemente, se disponía a responder pero Toji lo interrumpe "Tengo los estudios. Esta escuela es muy prestigiosa como para no prestar atención a quiénes contrata, recibí mi título hace unas semanas, estuve estudiando pedagogía en los últimos meses pero eso no es del conocimiento de mi colega. Satoru Gojo, debería estar más informado antes de opinar" Toji lo mira con una expresión desafiante.
Satoru hace un gesto de desagrado, bien, muy astuto. Los demás profesores solo se miraban entre sí notando que la relación entre esos dos iba a ser complicada.
Ninguno sabía que esos dos se conocían de antes, a excepción de Nanami pero a él no le importaba en lo más mínimo si se llevaban o no se llevaban bien, Satoru Gojo simplemente es molesto cuando se lo propone y no le sorprendería que una persona como Fushiguro Toji quien es mucho mayor que ellos también lo considerara una molestia. Satoru procedió a disculparse y no le quedó de otra que darle la bienvenida al igual que el resto de profesores.
…
Ya que era hora del descanso, la gran mayoría fue a almorzar, algunos profesores traían sus almuerzos, otros comían en la cafetería y otros preferían salir a comer a algún restaurante cercano. Nanami era uno de los que siempre salía a comer, Satoru se quedaba a comer en la cafetería de la escuela, pero solo era para poder estar cerca de Yuuji, a veces se sentaba en la misma mesa que su estudiante favorito.
Si no estuviera rodeado de sus amigos estaría pegado a él mirándolo comer, Yuuji es un tesoro para él y cada día la obsesión crece, sobretodo porque le parecía que el chico se veía cada vez más lindo y se veía más fuerte a causa del entrenamiento diario, bueno, si tuviera que agradecerle a Toji por algo sería por eso, por fortalecer a su querido Yuuji pero también envidiaba que ese hombre tuviera la oportunidad de verlo por más tiempo, le preocupaba que hiciera algún movimiento extraño hacia Yuuji, conociendo su pasado no le sorprendería. Le atraen los chicos lindos y Yuuji no es la excepción, debe protegerlo de esa escoria y lo peor es que ahora también será su profesor de educación física, y también...
"¡Toji-sensei!"
La hermosa voz de Yuuji pronunciando esas palabras debería ser una tortura, una burla de los mismos cielos, ¿por qué Yuuji tiene que ser tan ingenuo?
Satoru Gojo lloraba internamente mirando a su estudiante favorito saludar a ese hombre con tanta emoción, llamarle sensei debería ser solo exclusivo para él, Yuuji no debería llamar sensei a nadie más que a él, se escucha más hermoso Gojo-sensei que Toji-sensei.
"Palo de rosa" saluda Toji, detrás de Yuuji estaban Megumi y Junpei, que también estaban sorprendidos de verlo.
"¿Qué haces aquí anciano?" Pregunta Megumi con desdén, a pesar de ser padre e hijo, Megumi no tenía idea de lo que su padre hacía ni tampoco le importaba, pero esta vez sintió curiosidad sobre qué estaba tramando.
"Tu querido padre ahora es el profesor de Educación física" lo dice en un tono orgulloso, no para presumir con su hijo o hacerle ver que era capaz de superarse, no, lo hacía para fastidiarlo y para llamar la atención de Yuuji. En efecto, Yuuji se sorprendió demasiado.
"¡Eso es genial! Toji-sensei, felicidades" Yuuji sonrió, Junpei también lo felicitó pero no tan eufórico como el pelirosa, y Megumi hizo una expresión de disgusto, sabe que el único motivo por el que Toji aceptaría ser maestro es para estar cerca de Yuuji, asqueroso, debería denunciarlo por perseguir a un adolescente pero no tiene pruebas de absolutamente nada.
Los tres chicos fueron a hacer la fila para pedir su almuerzo, mientras Toji se acercó a la mesa donde estaba Satoru y se sentó a su lado invadiendo su espacio como si fueran los mejores amigos.
"Aléjate" murmura Satoru.
"Tiempo sin vernos cariño~ mira qué guapo y grande te has vuelto" Toji habla en voz baja acercándose a Satoru, sin importarle en lo más mínimo estar rodeados de estudiantes y sobretodo de ciertas estudiantes que miraban sorprendidas y fantaseando en sus cabezas, ¿por qué el entrenador estaba tan cerca intimidando al profesor más popular de la escuela?, ¡esto es chisme!
"Quisiera que mantuviéramos nuestra relación meramente como colegas, ¿de acuerdo?" Satoru se mueve un poco alejándose.
Toji se aleja, apoya su codo en la mesa, apoyando su cabeza en su mano mirando con una sonrisa juguetona al peliblanco, "Oh, ¿alguna vez tuvimos una relación? No lo recuerdo... ¿me ayudas a recordar?"
Satoru lo mira de reojo, qué molestia. Sigue comiendo ignorándolo, no piensa hablarle ni caer en su juego. Solo quiere ver en dónde se van a sentar Yuuji con sus amigos.
Toji estira su mano, tocando unas hebras de cabello del peliblanco que se deslizaron suavemente por sus dedos, Satoru aleja su cabeza "Déjame en paz"
"Sigues teniendo un cabello muy suave y fuerte, Satoru~"
Ante la mención de su nombre, Satoru frunce el ceño, bien, eso no lo puede ignorar, se levanta y le da una última mirada "El pasado es pasado, déjame en paz"
Toji lo ve alejarse, se ríe, luego su expresión cambia a una de seriedad. Por supuesto que el pasado es pasado, pero si tiene la oportunidad en el presente no la va a desaprovechar. Hacía tiempo que no veía a Satoru Gojo, la última vez fue cuando era un adolescente hormonal de 17 años, cuando perdió a su mejor amigo. Satoru Gojo culpaba a Toji de lo que había pasado, no se lo iba a perdonar nunca, es una historia del pasado que no vale la pena recordar, pero le gusta jugar con fuego, no fue su culpa, ambos eran unos adolescentes estúpidos tentando el peligro, tanto Satoru como Toji tienen sus propias versiones de la historia.
Toji salió de la cafetería, Satoru se sentó en la mesa de Yuuji saludandolos, este día no había podido saludar a Yuuji al entrar ni tampoco les daría clase.
"Yuuji~ ¿cómo estás?" Saluda sentándose a su lado.
Yuuji lo mira, al ver sus ojos recuerda aquel sueño y aparta su mirada rápidamente, se pone nervioso pero igual responde "jaja Gojo-sensei, me sorprendiste"
"¿Y ustedes, Junpei, Megumi, cómo están?"
"Muy bien Gojo-sensei" responde Junpei comenzando a comer.
"No es como si te importaramos más que Itadori" dice Megumi.
Satoru niega con la cabeza "Megu-chan, te estas portando cada vez más como Nobara-chan, todos son importantes para mí"
Satoru mira a Yuuji, que estaba más callado de lo usual, hace un momento cuando saludó a Toji estaba emocionado, ¿por qué no puede ser así con él? Debería abrazarlo y decirle lo bien que está.
"Veo que tu herida ya sanó..." Satoru se atreve a tocar con su dedo la mejilla cerca de donde estaba esa marca, cuando vio a su querido estudiante herido se preocupó pero luego Yuuji le explicó que no había sido nada grave, solo un accidente, de todas formas verlo herido también le lastimaba.
"Si, algo…" Yuuji todavía lucía nervioso, no era algo común en él y eso le llamaba la atención a Satoru.
"Hablando de Nobara-chan, ¿dónde está ella?" Pregunta
"Pidió permiso para ir a acompañar a su abuela al médico" responde Junpei.
Satoru no tenía apetito, así que los dejó y volvió a la sala de profesores, se dio cuenta de que el puesto de al lado ahora estaba ocupado y sabía que era el de Toji, no podía ser peor, tenerlo al lado, preferiría mil veces tener a Nanami al lado porque al menos puede bromear con él y el rubio solo se molestaría pero no haría nada para detenerlo.
Con Toji a su lado era una pesadilla, el hombre es mayor que él y tiene una presencia muy dominante, a pesar de que ya no es un adolescente todavía se siente como uno a su lado. Mejor dejaba de pensar en ello por un momento, y volvía a retomar sus pensamientos sobre Yuuji, el chico parecía actuar diferente hoy, se notaba más tímido cuando le habló, por lo general siempre lo mira a la cara y le sonríe, pero está vez ni siquiera lo miró ¿había hecho algo malo? Bueno, no, solo el día anterior lo felicitó por el partido y de repente hoy parece distante. Solo le bastó sentarse un rato para saber que Yuuji era diferente, tenía que averiguar qué estaba pasando, él conoce a Yuuji muy bien y sabe cuando algo está mal, así que decidió que después de que terminara la jornada lo buscaría para charlar.
...
Las clases terminaron, Yuuji estaba entusiasmado, todavía estaba emocionado por el partido de ayer. Cuando vio a Toji en la cafetería realmente se alegró, a pesar de que había tenido ese sueño extraño, no lo recordó en el momento porque estaba más interesado en eljuego y ver a Toji le recordaba más que todo el béisbol que ese sueño, pero ahora que iba en camino estuvo pensando en ello, Gojo-sensei le había tocado la mejilla y el toque le hizo recordar los mismos toques en su sueño, tampoco podía verlo a la cara o se delataría, era un riesgo.
Yuuji salió un poco más tarde que Megumi y Junpei debido a que le tocaba hacer el aseo del salón, una vez iba por el pasillo escuchó la voz melodiosa de su profesor.
"Yuuji~" Gojo-sensei siempre ha usado su nombre, aunque no es al único que le llama por su nombre o coloca algún apodo cariñoso, en este aspecto de los honoríficos y la regla tácita de no usar los nombres, Gojo-sensei simplemente es un rebelde desafiando esta norma no escrita.
"Ah... sensei" Yuuji evita mirarlo pero es inevitable, cuando lo ve acercarse, puede notar que realmente Satoru es demasiado apuesto, tiene unos ojos hermosos al igual que sus labios, ¿sus labios? ¿Por qué está pensando en ello? Algo anda mal con él, no puede estar mirando a sus profesores de esa manera "¿pa...pasa algo Gojo-sensei?" Pregunta agachando la mirada, no, no debe mirarlo o notará el rubor que poco a poco está apareciendo en sus mejillas.
"Eso quiero preguntarte, ¿te sientes bien?" Satoru lo mira, en efecto, el chico está evitando mirarlo, debe haber alguna razón y está tentando a preguntarle.
"Eh, si, me siento bien, voy ahora mismo a las prácticas" Yuuji se mueve como si quisiera escapar, pero Satoru agarra su mochila devolviéndolo al sitio, esta vez Yuuji lo mira sin querer y aparta su mirada siendo demasiado obvio, Satoru pestañea varias veces "¿hm?"
"¡No quiero llegar tarde!" Exclama Yuuji, y sale corriendo en dirección a la salida.
Satoru lo ve alejarse, no pudo haber sido una ilusión, ¿verdad? Cuando Yuuji lo miró estaba rojo como un tomate y eso le sorprendió, ¿estaba avergonzado por algo? ¿Por él? Satoru sonrió incrédulo, luego deslizó su mano por su cabello sintiéndose halagado, ¿acaso su querido estudiante estaba siendo tímido con su profesor a propósito? ¿Qué es esa expresión que le acaba de enseñar?
Su estudiante favorito lo miró con ojos de cachorrito, y sus mejillas estaban ruborizadas aunque también estaba nervioso, ¡ah! Yuuji acaba de darle una imagen demasiado linda, tal vez la use para más tarde.
Satoru no puede evitar sentirse emocionado, con una sonrisa demasiado obvia regresa a la sala de profesores para recoger sus cosas e irse a casa lo más pronto posible, antes de que la imagen de Yuuji se borre de su mente, aunque no lo va a olvidar pero prefiere mantenerla fresca.
De una de las puertas del pasillo, una se abre, Mahito sale y se dirige a la salida, había estado pendiente de que Yuuji saliera porque quería saber más del chico, aunque no le interesaba Yuuji sino Sukuna, si pudiera sacarle información a Yuuji sobre su hermano mayor la usaría para poder defenderse a futuro, aunque haya hecho un acuerdo con Sukuna, él tiene más que perder y no puede arriesgarse, debe tener información sobre la debilidad de Sukuna por si el acuerdo se rompe y debe asumir las consecuencias. Es mejor estar listo. Pero... Mahito sonríe, acaba de ver algo que no debería, ¿verdad?
...
Yuuji llegó a las prácticas, todavía no habían empezado, su rostro volvió a la normalidad, debería ser capaz de controlarse, por más que lo haya evitado, Gojo-sensei se dio cuenta y ahora es peor.
Se siente tan mal, como si hubiera faltado el respeto a sus mayores...
"Palo de rosa" estaba tan concentrado en sus pensamientos que le tomó por sorpresa la voz del entrenador, es cierto, su entrenador también apareció en su sueño, ¿por que le tiene que dar tanta importancia a esto? Solo fue un estúpido sueño, no es como si haya pasado en la realidad.
"Vamos a buscar los implementos" le dice Toji.
Parece que estaba esperando especialmente por Yuuji para ir a buscarlos, esto se podría volver una rutina y tal vez haría que sus otros compañeros pensaran que se volvió el favorito del entrenador. Para ignorancia de Yuuji, la gran mayoría ya pensaba eso y no les molestaba, Toji no era como Gojo-sensei que era demasiado obvio en sus preferencias.
Satoru tiene como favorito a Yuuji, luego a Megumi y a Nobara, aunque Junpei era parte del grupo de amigos, no era parte de los favoritos de Satoru, porque había otros estudiantes como Todo Aoi, Inumaki y Miwa que iban en grados superiores.
Sus compañeros sabían que Toji no tenía favoritos, pero con el tiempo sospecharon que era inevitable que tuviera a su hijo y al mejor amigo como sus dos prioridades.
Yuuji va con Toji al almacén, está un poco nervioso, extrañamente no se siente tan mal como con Gojo-sensei, tal vez porque la admiración que siente hacia Toji es más fuerte que ese sueño, y bueno, porque realmente ha visto al entrenador de forma atractiva y en algún punto le atrae, al contrario que con Gojo-sensei que no lo había visto de esa forma, solo lo considera su profesor, un profesor muy amable con él. Si hubiera tenido el mismo sueño con Nanami, se sentiría peor, debido a que Nanami es una persona muy recta y es más como un segundo padre para él, le gusta escuchar sus consejos y siempre lo trata como a un estudiante más, si hubiera soñado con él se sentiría asqueado por profanar la imagen de su profesor.
"¿Se enojó tu hermano anoche?" pregunta Toji, no esperaba que estuviera interesado en ello.
"Hm, sí se enojó pero luego de dejarme en casa se marchó, así que no lo sé"
"¿No vive contigo?"
"Ah, sí, sí vive conmigo y mis padres, solo que simplemente a veces se va a dormir a otro lugar" Yuuji no estaba seguro, ni siquiera había pensado en eso después de su sueño. Sukuna lo había dejado en casa y no volvió a la mañana siguiente, si Sukuna no se hubiera ido quizás lo hubiera regañado pero agradece que no haya pasado.
"¿Le tienes miedo?" Pregunta Toji mirándolo.
¿Por qué le pregunta eso? Yuuji no lo entiende, ¿se notó demasiado la noche anterior que estaba preocupado por hacer enojar a su hermano?
"Yo... es solo mi hermano, ¿por qué debería tenerle miedo?" Yuuji se pregunta más a sí mismo, tratando de convencerse de que no debería temerle.
Toji se ríe "Porque parecía que estabas asustado cuando lo viste, si tienes algún problema que quieras hablar, puedo escucharte" le dice y le pellizca la nariz con suavidad "Puedes confiar en mí, después de todo soy el padre de tu mejor amigo" Toji se adelanta cargando las cosas más pesadas.
Yuuji levanta la caja que siempre suele llevar, y mira la espalda del hombre alejándose, ¿a qué viene lo de que es el padre de su mejor amigo? Eso no es suficiente como para contarle sus cosas personales, o más bien, sus problemas familiares. Pero el corazón de Yuuji se conmueve, un adulto está dispuesto a escucharlo y este adulto ha detectado que algo no está bien en la relación que tiene con su hermano mayor. Debería confiar en su entrenador, después de todo, a pesar de las advertencias de Megumi, ha demostrado ser una buena persona en el corto tiempo que le conoce, tal vez es un poco ingenuo pero Yuuji solo puede ver las cosas buenas en las personas.
La práctica dio inicio con normalidad, y Yuuji estuvo tranquilo toda la tarde.
...
Un mensaje llegó a Sukuna. Estaba en su oficina, se había bañado en el departamento y tenía un cambio de ropa, después de salir directo al trabajo se quedó todo el tiempo en su oficina, distrayendose con todo lo que tenía que hacer, estaba tranquilo, hasta que ese estúpido chico Mahito le envió un mensaje pidiendo verse, ¿cómo se atrevía esa puta a pedirle algo? Solo él puede solicitar verlo, no al revés. Ignoró el mensaje, luego de unos minutos recibió otro mensaje, pensó que era de Mahito pero era de Yuuji. Lo leyó, sólo le estaba avisando que saldría más temprano hoy.
Sukuna sonríe, bien, el mocoso todavía le está obedeciendo. Aunque ahora sospechaba, si Yuuji fue obediente durante la semana pasada fue porque quería algo a cambio aunque no lo dijera, ese algo había sido el juego de béisbol, ¿acaso usaría la misma táctica? Lo siento por él, pero no. Aún tenía un castigo pendiente por cumplir. Sukuna terminó su trabajo lo más rápido que pudo y salió de la oficina, cuando iba camino al parqueadero, al ver su auto notó la presencia de una persona, más bien de un adolescente.
Maldita sea. Murmuró acercándose al chico, abrió la puerta del auto haciéndolo entrar lo más rápido como si quisiera ocultarlo.
"¡¿Qué haces aquí?!" Exclama una vez entra al auto.
Mahito lo mira y baja la cabeza. Sukuna frunce el ceño y le golpea la mejilla "No te hagas el inocente, ¿qué mierda haces aquí?"
"No respondiste, entonces yo..."
Sukuna aprieta los dientes, vuelve a golpearlo en la mejilla "No te atrevas a provocarme, ¿cómo supiste que esta es mi empresa? No eres solo un adolescente inocente que vende su cuerpo por dinero ¿verdad?"
Mahito con su mano en su mejilla, lentamente lo mira, una sonrisa aparece en sus labios, "Solo soy un adolescente que conoce la calle"
Sukuna suspira, bien, había investigado a este chico después de aquella noche. Pero solo sabía la información que le dio la propietaria del bar, que era chico casi abandonado por sus padres y estaba involucrado en una pandilla, además de que se vendía por dinero a desconocidos por internet pero también servía de espía a pandillas, no todo el tiempo, solo cuando lo llamaban. A Sukuna no le importaba ni le preocupaba esto, él no tenía asuntos con pandillas, ni mafias, o lo que fuera, solo es un empresario que hizo su fortuna gracias a su familia y en su familia no hay historial de que se hayan involucrado con estas organizaciones en el pasado.
"No te estoy necesitando en estos momentos, sólo habla" Sukuna lo ignora, mirando hacia afuera a través de la ventana, no pensaba en nada en particular, en este momento estaba tranquilo. Hasta que este chico comenzó a hablar y a mostrar su verdadero rostro.
"Me parece que vi a tu doble en la escuela y quería comprobar algo" responde Mahito en un tono curioso.
"¿Mi doble?" Sukuna levanta una ceja, está vez mirándolo. Estaba olvidando algo en todo esto y poco a poco lo recordaba.
"Hm, un chico de mi escuela, cabello rosa como el tuyo, buen cuerpo, atlético, un poco adorable a diferencia de ti" Mahito habla como si no le importara que en estos momentos la expresión de Sukuna cambia a una de asco "y creo que es el favorito de los maestros, qué envidia~" de repente recibe una bofetada y su cabello es jalado hacia Sukuna quien lo mira como si quisiera matarlo,
"No me compares con esa basura, y tampoco te atrevas a involucrarlo."
"Auuch, auch" Mahito lo mira, de alguna forma le gusta provocar a este hombre aunque al principio le tenía miedo, pero ahora que sabe que su hermano menor es un estudiante de su escuela puede usarlo a su favor.
"¿Tienes miedo de decepcionarlo?"
Mahito esperaba que Sukuna se preocupara, pero todo lo contrario, Sukuna se ríe bajito "Me importa una mierda lo que piense, ¿crees que puedes chantajearme con eso?" Sukuna lo suelta, no le importa si Yuuji se entera de lo que haga en su vida, le importa más sus padres pero debe hacerle creer a Mahito que tiene todo controlado, aunque lo tiene, pero por el momento no puede confiar en que si Mahito le cuenta a Yuuji, es más probable que el mocoso le pregunte a qué le cuente a sus padres directamente.
Mahito arregla su cabello "No es mi intención, solo me dio curiosidad" responde, no muy satisfecho con la reacción de Sukuna, aunque al principio parecía que lo había sacado de quicio luego pareció calmarse, así que a Sukuna no le importa su hermano menor ni su opinión, no vale la pena contarle, no por ahora, de todas formas aún no sabe nada de este hombre y todavía tiene que acercarse a Yuuji para tener más información.
"Ese mocoso no debería ser mi hermano" responde Sukuna "Pero no por eso voy a dejarte hacer lo que quieras" lo vuelve a mirar, está vez le agarra de la barbilla con fuerza "No involucres al mocoso en un asunto que solo es de nosotros dos, ¿de acuerdo?"
Mahito lo mira a los ojos, está hablando en serio, puede ver la frialdad en esos ojos y la amenaza en ellos.
"De acuerdo" responde resignado. Una vez Sukuna lo suelta, sonríe y agrega "Aunque puedo involucrarme en los asuntos del mocoso con otras personas, ¿no?"
Sukuna frunce, sabía que Mahito estaba aquí por más razones, y esa última frase solo despierta su curiosidad, sabe que Yuuji está rodeado de personas indeseables que lo llevarían por mal camino, y en estos momentos Mahito es la única persona que conoce y con la que tiene un acuerdo que está dentro de esa escuela. Si puede usar a Mahito para vigilar y controlar a Yuuji en la escuela, entonces lo usará.
"Hagamos un nuevo trato, Mahito" le dice Sukuna calmado.
Mahito sonríe, bueno su primer plan no funcionó pero su segundo plan va por buen rumbo, no esperaba que Sukuna fuera el tipo de hermano sobreprotector, aunque no sabe si llamarlo así porque hace un momento dijo que Yuuji no debería ser su hermano y la forma en que lo dijo sonaba a que es algo que odia.
Pero era un riesgo que iba a tomar, no quería ceder demasiado en este acuerdo con Sukuna, él tenía que tener algo para ganar además de dinero. Recordando cómo a Sukuna le gustaba ejercer dominio sobre él, aunque recién lo conoce, podía suponer que también sería controlador con su familiar y en efecto, es un poco así.
Sukuna le pide que vigile a Yuuji en la escuela, más bien, que le informe quienes se acercan a él además de sus amigos.
Mahito no puede creer que está de suerte, "Jeje, justo lo vi conversando hoy con Gojo-sensei a la salida, parecían muy cercanos"
Sukuna no dice nada, solo enciende el auto "Bájate, te llamaré cuando te necesite"
Mahito se encoge de hombros, sale del auto, una vez cierra la puerta Sukuna acelera y se marcha lo más rápido, Mahito sonríe satisfecho, no logró del todo lo que quería pero algo es algo. Ahora jugaría a ser el guardián de Yuuji en secreto, y el chico realmente tiene una vida muy interesante.
Cuando Yuuji salía de las prácticas junto con Megumi y Junpei, a tan solo unos pasos llegaba Sukuna en su auto frenando tan ruidosamente que atrajo la mirada de varios que también salían de la práctica. El pelirosa mayor bajó la ventana del auto "Sube al auto mocoso" se dirige únicamente a Yuuji, ignorando a los otros dos.
Yuuji se sorprende un poco, no esperaba que viniera a recogerlo y ya le había dicho a Megumi y a Junpei que irían por unas malteadas, cuando estaba por despedirse, Megumi lo detiene "Vamos por unas malteadas"
Sukuna gira sus ojos, centrando su mirada en el pelinegro "No quiero ser grosero contigo Fushiguro, pero no me importa a dónde iban. Sube ya, niño" vuelve a dirigirse a Yuuji.
"Itadori" Megumi vuelve a detenerlo, Sukuna ya se estaba hartando "Si no es nada urgente no tienes que irte"
Yuuji sonríe un poco tenso "Podemos ir después... más tarde si quieren"
Megumi no está convencido, Junpei prefiere no involucrarse, se dio cuenta de las expresiones de Sukuna y no quiere molestarlo, pero Megumi es más osado y siempre ha sido un poco rebelde.
"Pero..."
"¿Qué no escuchaste?" Sukuna se dirige a él nuevamente, pero luego sonríe burlonamente "Bueno, qué se puede esperar de un niño como tú. Después de todo, ¿ni siquiera tienes una madre para enseñarte buenos modales y ser obediente?"
Megumi se quedó sin aliento, su semblante se oscureció con una mezcla de tristeza y rabia. Sukuna sabía que había golpeado donde más dolía, en parte le gustaba burlarse de este chico cuando podía, aunque por esa misma razón Yuuji casi no los invitaba a su casa. Con una sonrisa maliciosa, Sukuna se volvió hacia Yuuji. "Vamos."
Yuuji también se molestó por su comentario, no podía permitir que hiriera así a su mejor amigo "No, no tenías que decirle eso"
Sukuna lo ignora.
"Descuida Itadori, el comentario de una basura no debería importarme"
Sukuna vuelve a burlarse "¿Quién es la basura aquí? Viviendo en la mierda y sacándole malteadas gratis a este idiota"
"¡Cada uno paga la suya!" Exclama Megumi, en realidad Yuuji les había invitado, ahora se sentía mal porque lo que dijo Sukuna era cierto pero no en esas mismas palabras.
"Qué fastidio, ¡entra ya al auto!" Exclama Sukuna mirando a Yuuji.
"Nos vemos más tarde chicos..."
Yuuji sube al asiento de copiloto, aunque debió subir mejor a los asientos traseros. Miró a Sukuna como si quisiera reclamarle por su actitud hacia Megumi, no tenía por qué decir aquello, ni tiene porqué meterse con sus amigos y ofenderlos, eso no lo puede aceptar tan fácil.
El auto arrancó, y una vez lo hizo, Yuuji no desaprovechó el tiempo para hablarle "No vuelvas a mencionar a su mamá, eso es cruel"
"Tú no me dices qué tengo que decir o qué no, si se ofende es su problema"
"Cualquiera se ofendería si le dicen algo así" Yuuji le vuelve a responder.
Bien, eso es demasiado para Sukuna, estira su mano y le da un golpe "Ya cállate"
Yuuji se aleja "Es mi mejor amigo... no, no deberías molestarlo"
Sukuna aprieta los dientes, bien, se estaba resistiendo. Pero justo ahora hablando de molestar, recordó lo que dijo Mahito y lo de anoche, suspiró y se hizo a un lado de la carretera "No tienes ningún derecho a reclamarme nada, soy tu hermano mayor y si no te gusta que me meta con tus amigos, deberías tú dejar de tener esa clase de amigos"
Yuuji frunce el ceño sin entender, Sukuna lo nota, ¿cómo se atreve a fruncir el ceño? Solo le bastó a este mocoso unas semanas para volver a comportarse como un desobediente maleducado.
"Solo... quiero que la próxima te disculpes"
Sukuna se ríe "Eres un ingenuo"
"Sabes que no me voy a disculpar con un niño que no tiene madre y que fue abandonado por la escoria de su padre, su familia es una basura"
Yuuji comienza a enojarse, no puede tolerar que hablen mal de su mejor amigo de esa forma, a pesar del miedo que pueda tener de Sukuna eso queda en segundo lugar cuando se trata de defender a las personas que aprecia.
"¡Su familia no es una basura! A pesar de todo Fushiguro es una buena persona, se esfuerza mucho y su padre no es un fracasado" Yuuji exclama mirando a Sukuna con una expresión de enojo, Sukuna lo ignora mientras baja la velocidad, aún así Yuuji continúa dejándose llevar por las emociones que en estos momentos estaba sintiendo, recordando también lo bien que se portó el entrenador con él, Sukuna no tiene derecho a hablar mal de personas que no conoce.
"Fushiguro es mi preciado amigo, ¡no vuelvas a hablar mal de él y de su padre!"
Sukuna frena de repente, se vuelve hacia Yuuji golpeándole fuerte en la boca con la punta de sus dedos "¡Cállate ya! ¡Maldito mocoso!"
Yuuji se aleja cubriendo su boca, sus labios tiemblan luego de ese golpe, pero no para allí, Sukuna vuelve a golpearlo, esta vez en el hombro y luego otro golpe en el brazo y en la cabeza, si no fuera porque están en el auto y el cinturón de seguridad lo mantiene en su lugar, estaría golpeándole directamente en la cara "¡¿Por qué defiendes a esas basuras?! Estás por encima de ellos, ¡deja de rebajarte!"
Sukuna de repente tira de su cabello, Yuuji grita agarrando su brazo "Suéltame, Sukuna, suéltame"
Aunque se lo pidiera, el mayor tira más fuerte acercando su rostro para que lo mirara directamente cuando le habla, "Vuelves a defenderlos delante de mí y te voy a dar unas buenas razones para defenderlos, si tanto te gusta Fushiguro y su padre, ¿por qué no te largas a vivir con ellos?" Sukuna empuja su cara haciendo que se golpeara contra la puerta, Yuuji se aleja lo más que puede, podría abrir la puerta y salirse pero tenía el seguro puesto, así que se encoge temblando y secando las lágrimas que acababa de derramar.
En comparación con Sukuna, Yuuji es más pequeño, su cuerpo apenas está desarrollándose y no puede hacerle frente a la fuerza del mayor, las manos de Sukuna son grandes y pesadas, puede sentir que el dolor de los golpes a su costado comienza a aparecer, así que se queda en silencio. Deseaba tanto defender a Megumi de los comentarios de Sukuna que olvidó que estaban en el auto y solos, que era difícil escaparse.
Sukuna lo mira con desprecio, vuelve su mirada al frente y suspira, enciende el auto sin decir ninguna otra palabra, Yuuji se queda callado durante el resto del camino.
…
NT: Me gusta mucho TojixGojo, así que sí habrá más interacciones jajaja también me gusta un poco NanamixGojo, pero en este fanfic no lo puedo incluir porque ya tengo las ships pensadas.
Sukuna pierde la paciencia muy rápido con Itadori, como en el manga xD jajaja ¡Gracias, hasta el próximo capítulo!
