"Eres un idiota", dijo Judy, mientras desinfectaba la herida del brazo del zorro con un algodón cubierto con antiséptico.
El zorro hizo un gesto de dolor, pero no se quejó.
"Dime, ¿tú que habrías hecho?"
Judy suspiró. Lo cierto es que ella habría hecho exactamente lo mismo que había hecho Nick. El criminal al que estaban persiguiendo sacó un arma de fuego. Ella había sido imprudente al haber corrido detrás de él, sin pensar en nada más que atraparlo. Nick reaccionó rápido y la empujó en cuanto vio como el mapache apuntaba hacia ella, pero la bala había rozado su brazo.
Eso había sido hace dos días, y durante este tiempo, Judy se había encargado de limparle la herida y de cambiar el vendaje. El zorro se había negado, indicando que él podía hacerlo, pero la coneja era terca y Nick no tuvo forma de hacerla cambiar de opinión.
"Lo lamento, Nick. Tendré más cuidado".
"Oficial 'manejo un tren hasta estrellarlo', sabemos que eso no va a pasar. Tampoco es mentir por convivir".
Judy hizo un puchero y los ojos se le humedecieron. Nick la tomó del rostro.
"Hey, Zanahorias. Estoy bien. Es solo un rasguño. Estaré bien en poco tiempo. Me encanta lo increíblemente valiente que eres. Me enlisté para poder apoyarte en estos casos, así que todo va según lo planeado, tranquila".
Judy levantó una ceja.
"Así que, te encanto. ¿No es así?"
El zorro tragó saliva.
"Este…yo decía... es decir, hablaba de…ya sabes…".
Judy decidió armarse de todo ese valor que le encantaba a Nick y le robó un rápido beso en los labios. El zorro parpadeó, confundido; y se llevó la pata a los labios. Una sonrisa empezaba a formarse en su hocico.
"Recupérate pronto, ¿sí?", pidió la coneja.
El zorro asintió. Iba a darle otro beso a Judy, pero ella se hizo a un lado y negó con la cabeza.
"Primero termino de curarte y luego me besas todo lo que quieras, ¿de acuerdo? Así que, por favor, no te muevas".
Nunca se había visto a un paciente tan quieto.
Hoy tuve un día horrible en el trabajo. Todo el día estuve atendiendo a clientes molestos, mandando correos, vigilando gente. Tuve un dolor de cabeza horrible y todavía, me quedé dos horas después de mi trabajo para acabar unos pendientes que tenía toda la semana arrastrando. No tenía muchos ánimos de escribir. Es precisamente por días como hoy que había adelantado varios capítulos, no creo mi cerebro hubiera sacado una historia hoy.
Gracias por sus comentarios, y a los que no comentan pero andan leyendo, que ya los vi. Me animan bastante en días como hoy.
