Continuacion de este fic ^^

Espero que les haya gustado la Maraton DC

DC es propiedad de Gosho Aoyama

Capitulo 2: Ran recibe una llamada de Ella.

Después de comer algo, Ran se había encerrado en su cuarto que compartía con Sonoko, pero estaba sola ya que su amiga salió a dar una vuelta… De seguro va a buscarse a alguna conquista. Estaba tendida en la cama, apoyando su espalda en la pared y dándoles vueltas a lo que le había ocurrido en las últimas 24 horas, el crucero felicitándola, sus amigos y que el capitán sea un Paradise.

-No tengo la madurez para esto. – Murmuro cansada ya que le había llegado el sueño y antes de que pudiera hacer algo, ya había caído en los brazos de Morfeo.

Flash Back

-¿Lo quieres? – Preguntó con ironía una mujer rubia de ojos azules

-Vamos - Dijo su acompañante que resultaba ser otro rubio. – Déjate de juegos y dame eso.

-¿Y que te hace pensar que lo haré? – De respuesta, el otro misterioso le apunto con un arma. – Siempre apresurándote.

-Dámelo

-Oh vamos, aunque te lo de, igual me mataras-Guardándoselo

-Tienes razón…Adiós-Y se oye el sonido del disparo

Fin Flash Back

-¡Ran-neechan! ¡Ran-neechan!

-¿Eh? – Despierta levemente – ¿Conan-kun?

-Vine para avisarte que ya era hora de cenar Ran-neechan.

Al oír eso, Ran le echa un vistazo a la hora. – Tienes razón Conan-kun. – Sonríe y lanza un bostezo. – Creo que aún tengo algo de sueño. – Levantándose.

-Ran-neechan, si quieres…

-No. – Sonríe. – No te molestes en ir a buscar algo por mí… Vamos a cenar y descuida que estoy bien. – Saliendo del cuarto con el pequeño.

Ambos caminaban hacía el comedor, Ran lucía una simple sonrisa y Conan la miraba preocupado, algo en ella no iba bien. Llegaron al comedor y vieron a Sonoko y a Kogoro recién sentándose en una mesa de cuatro, se reunieron con ellos y pidieron su orden. Cuando le sirvieron, comenzaron a comer y hablaban, pero Ran estaba en silencio absoluto, parecía preocupada y Conan lo notó, especialmente como disimuladamente miraba al capitán del barco una vez que él hizo acto de presencia y la única que entendía sus motivos era Sonoko.

-¡Hey Ran! – Dijo sacándola de sus pensamientos. – ¡Deja eso a los profesionales! Además, tú ya lo dejaste. – Le recordó con una sonrisa.

-Tienes razón Sonoko. – Devolviéndole la sonrisa. – No se en que estaba pensando

-¿Qué es lo que ocurre aquí? – Preguntó Kogoro con un gesto de molestia.

-Nada tío, solo son cosas de mujeres, continua embriagándote.

-Sonoko. – Reprocho su amiga.

-¿Ves? Ya estas mejor. – Sonriendo como si nada.

Su amiga le devuelve la sonrisa y antes de que Conan sacara un tema de conversación, las luces se apagaron en todo el crucero y eso alerto al personal, la tripulación murmuraban cosas entre si y algunas mujeres abrazan a sus hijos preocupadas. Las luces volvieron y todos suspiraron aliviados, pero luego una mujer grita de horror, alertando al pequeño detective, quien corrió hacía donde provenía el grito, siendo perseguido por Kogoro y atrás venían las chicas. Cuando llegaron al lugar del grito, los cuatro quedaron horrorizados al ver al capitán muerto con un cuchillo justo en el corazón, Ran quedo paralizada mientras Sonoko lanzo un grito y se oculto detrás de ella, asustada.

Los invitados estaban todos en sus cuartos, menos los que conocían al capitán, Ran había llamado a la policía junto con Sonoko y Kogoro examinaba la escena del crimen con Conan detrás y cuando se dio cuenta de aquello, le dio con golpe en la cabeza y lo mando a volar por los aires, cayendo en los brazos de alguien, que resultaba ser uno de los amigos de Ran, Touya.

-¿Estas bien pequeño?

-¡Sí! – Dijo para luego pensar. – Ese pesado del tío… Y lo peor de todo es que caí en los brazos de este idiota. – Y se baja de sus brazos, aún estando molesto.

-Esto es malo. – Murmuro Yokko.

-Cuando Ella se entere nos matara. – Siguió Aarón.

-Dime algo que no sepa. – Fue el ataque sarcástico de Idun.

-¡Papá! – Ran se hizo presente, corriendo. – ¡La policía esta llegando en un helicóptero!

-¡Llegaran en 15 minutos! – Siguió Sonoko y se da cuenta de la presencia de los chicos. – ¡Hola! –Saludo emocionada por verlos.

-¡Diamante! – Exclamaron los cuatro mientras abrazaban a la chica.

-Ha pasado mucho tiempo. – Comentó Idun.

-¿Ran? – Preguntó Touya al verla en silencio.

-¿Cómo permitieron esto? Se supone que lo estaban cuidando. – Alegó en un susurro para que su padre no la oyese.

-Lo sabemos, Ella nos va a matar. – Respondió Aarón.

-Ya nos encargaremos de esto Ángel – Dijo Yokko y en eso suena su móvil. – ¿Diga?

-…. – No se podía oír lo que había al otro lado del aparato.

-Sí… Ya veo… Sí, ellas están aquí… ¿Con ella? Está bien…

-¿Quién es? – Preguntó Touya, pero antes de que respondiera…

-¡Hey ustedes! – Exclamó Kogoro y tanto él, como Conan, los miraban con mala cara. – ¡No tienen que estar aquí!

-¡Oh claro que…! – Idun iba a quejarse, dando su autoridad para humillarlo, pero Ran y Sonoko lo habían interrumpido dándole un codazo. – ¡Auch…!

-En seguida nos vamos. – Le aseguró Aarón mientras pescaba a su amigo y se iba arrastrándolo, siendo perseguido por los demás.

-¡Ran! – Exclamó Yokko antes de irse, parecía que recordó algo de golpe. – ¡Ven un momento que Ella quiere hablar contigo!

-¡¿C-Conmigo? – Sorprendida y un poco asustada, ve como asentía con su cabeza. – ¡No estoy disponible!

-Te oyó y sabe que mientes.

-¡Rayos! –Se quejó por su derrota. – Está bien. – Salió del cuarto junto con su amiga, iba a tomar el móvil, pero Sonoko se adelanta. – ¡Sonoko!

-¡Tanto tiempo! - Exclamó en el teléfono, ignorando el berrinche de Ran. – Lo sé, pareciera años…

-¡Dame eso Sonoko o no terminaras nunca! – Quitándole el móvil. – Soy yo… ¿Qué ocurre?... Aja… Está bien… - Cuelga. Ve a sus amigos masculinos fijamente. – Ustedes cuatro están en problemas.

-Lo sabíamos – Dijeron despreocupados a pesar que se enfrentarían al demonio.

-¿Qué te dijo? – Preguntó Idun.

-Que me iba a llamar mas tarde a mi móvil. – Entregándole el aparato a Yokko


La policía había llegado, eran el inspector Megure, Sato, Takagi y Shiratori, ellos y Kogoro estaban investigando el caso del asesinato sin saber que eran oídos por los cuatro amigos sospechosos de Ran a través de un micrófono y por Conan que estaba escondido debajo de una mesa gracias a un mantel blanco que lo ayudaba a pasar desapercibido. La karateka estaba en su cuarto con Sonoko, quien estaba mirándose al espejo mientras se peinaba y Ran estaba tendida de espalda en su cama, dándoles vueltas al asunto y esperando pacientemente la llamada prometida.

-Vamos Ran, deja de pensar en la muerte del capitán.

-Pero Sonoko…

-Tú ya no te encargas de eso desde que te enteraste de…

-¡Shh! Silencio o alguien te oirá.

-¿Quien va a oírme?

-El asesino, recuerda que quien sea el culpable, puede reconocerme, después de todo estoy metida en todo esto.

-ESTABAS metida en todo esto. – Corrigió alzando un poco su voz y señalándola con el dedo. – Esto ya no es tu problema y si Ella te llama por eso, dile exactamente lo que te dije: Ya no es tu problema

-Lo sé… ¡Lo sé! – Se cubre con un cojín. – Shinichi… - Murmuró despacio mientras la imagen del chico invadía su mente.

-Es ella. – Aviso al oír el sonido del móvil. – ¿Me quedo contigo?

-No, yo hablare con ella. – Sonríe levemente. – Gracias Sonoko. – Agradeció. Una vez que su amiga se va, ella contesta su móvil, poniendo el altavoz. – Soy yo.

-Hello Angel! How are you?

-Bien... ¿Vas a matar a los chicos?

-Of course! Ellos se lo buscaron.

-Me recuerdas a Jodie-sensei cuando hablas así. – Sonríe.

-Is my job! – Ríe. De golpe, su tono de voz se volvió serio. – Ran.

-No Elizabeth. Lo siento, pero no… No voy a volver.

-But Ran! You're known about the secret.

-Yes, I know! But...! Yo lo deje, deje todo al enterarme lo que me ocultaste por mucho, mucho tiempo... ¡Incluso Akai y Jack me lo oculto!

-C'mon! ¿Me vas a negar ahora que extrañas acabar con ellos?

-Eso no te lo niego. – Sonríe gustosa, recordando esos tiempos en que regalaba patadas. – Pero ya estoy decidida.

-Pero deberás tener cuidado, el culpable puede saber sobre ti Ángel.

-I know, Calm Down

-You're sure about your decision?

-Yes, I am

-Ok... Remember about I tell you

-Yes... I remember...

-Un agente siempre será un agente… Hasta el final de tu vida. – Dijeron a la vez mientras colgaban al mismo tiempo.