Detective Conan es de Gosho Aoyama.

Capitulo 4: Pequeña Pinocho.

Una chica de ojos azules despierta cansada y confundida, al principio ve todo borroso por lo que cierra sus ojos de nuevo y al abrirlos, ve que estaba en su cuarto del barco, que estaba a oscuras a excepción de una encendida lámpara que estaba al otro lado del cuarto, frente a ella.

-Ran-neechan. – Ran gira su rostro hacía su derecha y ve a un pequeño con gafas

-¿Conan…kun? – Apenas audible

-Que alivio… ¿Estas bien Ran-neechan?

-Hai… -Pasa su mano por su frente y descubre que estaba vendada. – ¿Qué paso?

-Fuiste atacada… ¿No lo recuerdas?

-Mas o menos… Todo me es confuso… Solo recuerdo que me dirigía al comedor y que después corría porque alguien andaba detrás de mí, nada más… Pero todo está bien. – Le aseguro con una sonrisa. – Porque Shinichi me salvo.

-¿Eh? – Sorprendido.

-Se que no es cierto, pero… En mi mente él estuvo conmigo y me llamaba a gritos preocupado. – Su semblante se pone triste y nostálgico. – Como quisiera que fuera cierto… Tonto, ¿No?

-Ran-neechan… De seguro debes tener hambre, ahora te traeré algo y le diré a los otros que despertaste. – Yendo hacía la puerta.

-¡Matte! ¡Conan-kun! – Pero era tarde, ya se fue. – ¿Conan-kun…?

Lo que no sabía era que Conan no se fue de inmediato, una vez que cerró la puerta, se apoyó en ella y comenzó a deslizarse, cayendo al piso sentado y con la cabeza gacha, provocando que sus lentes oculten sus ojos.

-Ran… Lo siento… -Y cuando alza su cabeza, sus ojos mostraron su típica seriedad que todos amamos. – Te prometo que el responsable pagara, lo atrapare, eso te lo prometo


-Ran… ¿Podrías decirnos que fue lo que ocurrió? – Pregunto Megure

Eran las 11 de la noche y Ran se encontraba con Sonoko hablando mientras ella comía algo cuando en eso entró su padre con la compañía de Conan, el inspector con Takagi y sus cuatro amigos, quienes quisieron ir para verla y asegurarse de que estaba bien.

-Pues… Salí de mi cuarto y andaba tranquila mientras me dirigía al comedor a cenar. – Takagi anotaba todo lo que decía. – En eso sentía que alguien me vigilaba, voltee y vi a alguien que tenía un tubo de hierro… Intente enfrentarlo, pero al parecer era algo más avanzado que yo en las artes marciales y me dio un golpe en la espalda… Pero pude escapar y mientras corría llame a Sonoko, pero… - Se detuvo, estaba pensando. – Me ataco otro cuando doble la esquina…

-Eso quiere decir que son dos los que buscamos. – Dijo Takagi una vez que finalizo

-Ran, ¿Recuerdas quien te ataco? – Pregunto su padre.

-Por favor, que diga la verdad – Rogaba Sonoko-Que recuerde y lo diga.

-Lo siento… Pero no recuerdo. – Agachando un poco la cabeza. – Aún me es confuso.

-Entiendo Ran-kun. – Dijo el inspector, nadie se daba cuenta que los chicos y Sonoko la miraron algo serios mientras se cruzaban de brazos o lanzaban un suspiro. – Procura descansar, ¿Entendido?

-Hai – Sonríe. – Gracias inspector Megure

-¡Descansa Ran-neechan!

-Descuida Conan-kun, eso haré – Sonríe. Cuando la policía, su padre y Conan se fueron, lanzo un suspiro de cansancio mientras sentía las fulminantes y penetrantes miradas de sus amigos. – Dejen de verme así.

-¿Qué no te miremos así? ¡Ran! ¡Le has mentido a la policía y a tu padre! – Grita Sonoko notablemente molesta.

-¿Por qué lo hiciste? – Preguntó Touya mientras se sentaba en la cama, al lado de Ran

-Porque las personas que me atacaron son de la Organización, de bajo rango, pero lo son. – Touya y Yokko fueron los únicos que no la miraron sorprendidos. – Y si mataron al capitán por formar parte del Paradise, es normal que no pueda decirle a la policía o estaría revelando archivos secretos.

-¡Ran! – Alegó Sonoko. – ¡Nosotras dos ya no formamos parte de esto!

-Pero hicimos un juramento a Jack y a Elizabeth cuando nos involucramos en Paradise, ¿Recuerdas? – Su semblante se pone serio. – Y debemos seguir con el juramento a pesar que no formemos parte de esto.

-Ran. – Dijo Yokko. – ¿Sabes quienes fueron?

-Incluso se sus nombres.

-Dinos quienes fueron e iremos a sus camerinos por evidencias. – Dijo Idun

-…-Les cuenta los nombres.

-Bien, ustedes se harán cargo. – Dijo Aarón. – Yo me quedo con Sonoko y con Ran para mantenerlas seguras de ellos.

-No hagas nada pervertido. – Le ordeno Touya

-Yo jamás haría algo así.

-Quisiste darle RSP a Ran. – Le recordó Idun

-¡Hey! ¡No lo digan delante de Ran!

-Pero si es la verdad. – Dijo Yokko mientras se iba con los demás

-¿Qué tú que? – Pregunto Ran

-Aarón el pervertido sin causa ha surgido. – Dijo Sonoko en broma

-¡No bromeen ustedes dos! – Alegó el chico mientras sus amigas reían


Conan andaba caminando como en trance, viendo por el lugar donde se supone que Ran camino hacía el comedor y luego el camino hacía proa para ver si encontraba algo que lo ayudara a buscar al culpable y lo único que llamó su atención fue un lápiz con el símbolo del crucero que tenía algo rojo seco… Era sangre.

-Esto… -En eso recuerda algo. – ¡Eso es! ¡Ya se quien es el culpable! Pero necesitare una evidencia… Me pregunto si… -Guarda el lápiz y se va corriendo a su próximo destino.


Touya había salido del cuarto de uno de los sospechosos y se dirige al cuarto de al lado donde estaban sus amigos, quienes aún seguían buscando la evidencia.

-¿Lo encontraron?

-No… ¿Y tú?

-Sí. – Mostrándoles un hilo. – Ahora voy al comedor para ver lo que predestinamos. – Al dar media vuelta, se sorprende al ver a Conan, quien también lucía sorprendido al verlos.

-Esto no es bueno. – Dijo Idun divertido

-¿Qué hacen aquí? – Pregunto el pequeño serio

-No tenemos que darle respuestas a un niño. – Dijo Yokko con una leve sonrisa

-De seguro ustedes tienen algo que ver en todo esto y están involucrando a Ran

-Error, Ran esta involucrada de antes de… ¡Auch! ¡Eso me dolió Yokko!

-Para que te calles. – Ve al pequeño. – Eres tal como nos menciono Jodie

-¿La conocen? – Pregunto sorprendido mientras la chica mencionada invadía su mente

-Por supuesto. – Dijo Idun mientras sonreía. – Somos del FBI Kudo

-¡Cállate! – Dijeron los otros.

-¿Del FBI? – Sin creérselo.