DC es de Gosho Aoyama.

Capitulo 5: Explicación incompleta, tregua y caso resuelto

-¿Cómo que del FBI?

-Ahora no tenemos tiempo. – Dijo Touya. – Busquemos lo que tenemos que buscar antes de que el dueño del cuarto venga

-¿No me digan que ustedes también…?

-Sí. – Dijo Idun. – Pero después hablamos, ahora busquemos "Eso" ya

-Lo encontré. – Exclamó Yokko mientras sacaba algo detrás de un cuadro

-Vámonos ya. – Ordenó Touya mientras los 4 salían del cuarto y comienzan a oír pasos

-Rápido, aquí. – Dijo Idun mientras corrían y cuando doblaron la esquina, Conan sacó la cabeza y vio a los dueños de ambos cuartos entrar

-Ya entraron. – Dijo y suspiran aliviados

-Eso estuvo cerca

-Ni lo menciones. – Dijo Yokko. – Ahora tenemos las evidencias y los culpables

-¿De seguro quieres que te contemos de algunas cosas? – Dijo Touya viendo al pequeño

-Espera Touya

-¿Estás seguro de esto? – Preguntó Idun. – Decirle todo a Kudo.

-¿Por qué no? Es amigo de Jodie, Jack y Akai… O se le podía decir amigo. – Agregó refiriéndose a Shuichi Akai.

Llegaron al comedor y se sentaron en una mesa de cuatro, los chicos, para sorpresa de Conan, pidieron un té y pastel de chocolate y le explicaron que les gustaba tomar y comer algo cuando hablaban de un tema serio y algo largo para calmar sus nervios. Llego su pedido y mientras Idun comía feliz de su pastel, Yokko habló.

-Como te dijimos, somos parte del FBI, entramos en encubierto ya que recibimos información de que la organización iba a mandar a matar al capitán de Mona Lisa, el motivo es que el capitán es un Ex-Agente de la CIA que tenía información importante

-¿El capitán era de la CIA? – El pequeño detective se sorprende ante tales palabras. – ¿Qué clase de información poseía?

-Eso no te lo podemos decir. – Fue la respuesta de Touya antes de que Yokko abriera la boca. – Porque es un caso ultra secreto que no podemos decirle a un civil… No importa que tan involucrado estés con el asunto de la Organización.

-¿Por qué ataco a Ran? – Notó como ellos se miraban entre si, tratando de encontrar una respuesta sin decir mucho. – ¿Qué tiene que ver ella?

-Veras Kudo… -Trataba Idun de buscar una explicación. – Ran sabe de nosotros, sabe que nosotros somos agentes y el asesino se dio cuenta de eso y quería usarla como advertencia para que no nos metiéramos. – Sus amigos se sorprendieron en su interior por esa respuesta tan lógica y natural, hasta él mismo quedo impresionado, aunque no lo demostraban.

-Eso tiene lógica. – Dijo pensativo y los agentes suspiran aliviados en su interior por haberlo engañado fácilmente.

-Ahora que tenemos lo necesario para revelar la identidad del asesino… - Habló Touya cambiando el tema de conversación. – Que te parece una pequeña tregua y un plan

-¿Un plan?

-Si, un plan para nuestro acto de revelar la identidad de los asesinos. – Y se lo explica

-Eso me parece interesante. – Confesó Yokko.

-¿Qué dices pequeño detective? ¿Te animas?

-Está bien, pero sólo por Ran… Y no vuelvas a decirme pequeño detective

-Es que lo eres-Burlándose-Eres el único niño aquí.

-Gracioso – El detective se molesto ante esas palabras.


Los sospechosos estaban reunidos en la escena del crimen y eran tres hombres y dos mujeres, de los tres hombres estaban el señor Yuzuhira que también era el vise capitán, el señor Minako y el señor Osma y de las mujeres estaban la señora Minako, esposa del sospechoso varón, y la señora Kimihira. También se encontraba el detective durmiente Kogoro, el inspector Megure, los oficiales Shiratori y Takagi, los agentes Touya, Yokko, Aarón e Idun y las amigas Sonoko y Ran, quien se había recuperado la mayor parte gracias al tiempo que descanso y quería estar presente durante este momento, aunque su amiga se haya rehusado.

-¿Estas segura de esto Ran? – Le susurro Sonoko.

-Sí. – Asintiendo con la cabeza. – Quiero ver lo que ocurrirá ahora.

-Bien. – Dijo el inspector. – Ya están todos reunidos.

-Aún que no me esperaba verte a ti Ran-kun. – Confesó Shiratori.

-Se lo pedimos por haber sido la atacante. – Explicó Aarón.

-Sí, para que supiera quien es el responsable. – Dijo Idun.

-Ella misma nos lo pidió. – Dijo Touya.

-¿Ran? – Preguntó su padre mientras Conan la miraba sorprendido

-Estoy bien Papá, tengo derecho a saber quien me ataco, ¿No? – Sonríe.

-Bien, comenzare yo. – Dijo Yokko mientras se sentaba y se cruzaba de brazos, viendo seriamente a los sospechosos. – Hemos resuelto el caso y déjenme decir que el culpable son dos de ustedes… Hay un cómplice en este caso

-Yo explicare como fue que el asesino mató al capitán. – Comenzó Touya mientras sacaba hilo transparente y una toalla de baño de un pequeño bolso. – Como recordaran, el día del asesinato, encontramos este candelabro con dos ampolletas rotas, ¿No es así?

-Así es. – Aseguró Takagi.

-Bien, con permiso. – Y se sube a la mesa donde se cometió el crimen. – Antes de que la fiesta comenzara, el asesino escondió en este candelabro el arma aprovechando que nadie lo notaría por la luz, por la atmósfera y por la forma en que esta hecha el candelabro. – Poniendo la toalla enrollada y atada con el hilo transparente, que llegaba hasta el suelo. – Así fue como lo dejo antes de la fiesta, con el hilo colgando cerca del capitán y por supuesto que nadie lo notaba.

-¿Me estas diciendo que cuando las luces se apagaron, el asesino tiro del hilo para matarlo? – Pregunto Kogoro.

-Kogoro-san… Si fuera así, ¿Cómo podría hacerlo entre la oscuridad cuando no contaba con mucho tiempo? – Pregunto Idun y el detective quedo sin habla ya que era cierto. – El asesino uso otra forma, ¿No pequeño?

-¿Eh? – Exclamó Ran confundida y sorprendida de que metieran a Conan

-¡Sí! - Soltó el niño fingiendo emoción al formar parte del caso. – El asesino, entre la fiesta, fingió que se le había caído algo y aprovechando que estaba en el suelo, ato el hilo en la silla del capitán… ¿Lo dije bien Touya-niichan?

-Sí Conan. – Y sonríe irónicamente. – Luego de aquella acción, programo las luces para que se apagaran, sabiendo que el capitán tendría que levantarse para saber lo ocurrido por ser parte de su deber… Takagi-san, ¿Pondría sentarse por favor?

-¡H-Hai! – El detective se acerca al muchacho y se sienta en la silla. – ¿Así?

-Sí, gracias. – Y ata el hilo en la silla. – Como dije antes, cuando logró apagar las luces del barco, sabía que el capitán se levantaría y eso causaría su asesinato y el porque de las ampolletas rotas… Ahora Takagi-san, ¿Podría levantarse tirando la silla hacía atrás como lo hizo el capitán?

-Hai – Cuando se levanta tirando la silla para atrás, se sorprenden al ver el resultado: La fuerza provoco que la toalla cayera del candelabro, cayendo justo en el pecho del detective.

-Y así fue como lo mato.

-Momento. – Dijo Shiratori. – ¿Cómo es que no se encontró rastro del hilo?

-Eso se lo explicaremos ahora. – Respondió Yokko.

-Takagi-san, ahora caiga tal como cayó el capitán. – Pidió Aarón

-Por supuesto. – Y se tendió en el piso, tal como la victima y Touya le pone la toalla en su pecho. – ¿Así esta bien?

-Perfecto, gracias… Volvemos contigo Touya

-Bien, Ran… ¿Recuerdas el tiempo en que las luces estuvieron apagadas?

-Sí… Mas o menos cinco o diez minutos ¿No?

-Exacto, tiempo suficiente para matar a la victima y…

-¡Para ocultar el hilo! – Exclamó Sonoko

-Bien hecho Sonoko, ahora como verán… Una vez que la victima haya muerto, el cómplice, guiándose con el hilo atado en la silla, lo desata y lo va enrollando en su mano hasta que llega con el cuchillo, lo desata por el otro lado y listo. – Explicaba mientras se los demostraba, desatando el hilo, enrollándolo en su mano y cuando llego en la toalla, lo desato y se lo guardo en el zapato

-Si lo ocultaba en el zapato, la policía no lo encontraría cuando revisara su cuarto, ¿No? – Explicó Conan viendo a Touya.

-Bien hecho. – Le felicito posando su mano por sus cabellos con una sonrisa que cautivaría a cualquier mujer. – Ahora es tu turno Aarón.

-Sí, ahora yo explicare las evidencias y los culpables… Espero hacerlo bien. – Sonríe

-Deja de fingir que eres estúpido y dilo de una vez. – Le reclamó Yokko.

-Vale, vale… Que sentido del humor. – Suspirando. – El asesino es el único de los sospechosos que pudo preparar el arma sin llamar la atención… ¡El vise capitán! – La policía y Kogoro eran los únicos que lo miraban sorprendidos. – ¡Señor Yuzuhira! ¡Usted es el asesino y el atacante de Ran! – Apuntándolo con el dedo mientras sonreía

-P-Pero… ¡¿Pero que disparates estas diciendo jovencito?

-Y no podemos olvidarnos de su cómplice. – Ignorándolo. – ¡La cómplice que oculto el hilo es usted señora Kimihira!

-¡¿Cómo se atreve a acusarme así?

-Las evidencias de que usted sea la cómplice son estos. – Mostrando unos zapatos de tacón de color rojo. – Las tomamos de su cuarto y me sorprende lo bien escondidas que las tenía. – Sonriendo.

-¡¿Cómo se atreve a entrar a mi cuarto y tomar mis cosas?

-Sólo tomamos la evidencia. – Sin dejar de sonreír. – Ahora, como verán. – Mostrándole el derecho. – Verán puntos rojos que si examinan, es sangre y aquellas marcas que las rodean son causantes de la presión que el pie dejo sobre el hilo. – Eso sorprende a la policía y al detective durmiente. – Y si miran el pie derecho de la señora, vera que aún quedan leves marcas que le causo el hilo. – Y saca de su bolsillo unas pantimedia transparente que en uno de los pies tenía manchas rojas. – Como en estas pantis que de seguro eso rojo es sangre del capitán… ¿No Kimihira-san?

-Eso es bueno niño pero aun no explicas el porque soy el asesino. – Dijo Yuzuhira

-Bueno, como dice el refrán: Lo mejor para el final, pero eso se lo dejo a Yokko

-Está bien. – Dijo el mencionado mientras se levantaba y se dirigía al asesino. – Yuzuhira-san, como explicamos antes, por ser el vise capitán, sería menos sospechoso en merodear por el lugar antes de una fiesta, ¿No?

-Así es y tiene lógica, pero no es evidencia

-Lo sé, tranquilo que ahora voy con la evidencia. – Voltea para ver al pequeño. – Conan, ¿Serías amable en entregarme lo que te pedí que me cuidaras?

-Por supuesto Yokko-niichan. – Y saca de su bolsillo algo que estaba envuelto en un pañuelo blanco y se lo entrega.

-Yuzuhira-san, si usted no es el asesino… - Y le muestra a todos que lo que ocultaba el pañuelo era aquel lápiz del crucero con las iniciales del asesino. – ¿Cómo es que este lápiz con rastros de sangre posee sus iniciales? – Vio la sorpresa que se le reflejaba. – De seguro se le cayó sin darse cuenta cuando ato a Ran con la soga y la tiro al mar y si analizamos el lápiz veremos sus huellas y que la sangre es del capitán.

-¿Yuzuhira-san? – Preguntó Megure. – ¿Kimihira-san?

-Lo admito. – Dijo la cómplice. – Yo estoy involucrada en su asesinato

-Sí. – Dijo el asesino. – Nosotros fuimos los causantes de su muerte. – Ambos sonreían con una mezcla de diversión e ironía.

-¿Por qué hicieron tal barbaridad? – Preguntó Kogoro.

Ambos ven fijamente a Ran, a Sonoko y a los agentes. – Paradise. – Dijeron finalmente

-El Paradise comenzó. – Continuó Kimihira.

-Y ni siquiera Ángel esta a salvo. – Finalizó Yuzuhira

-¿Paradise? ¿Ángel? – Preguntó Shiratori.

-Ángel se que estas oyendo, te tenemos un mensaje de Gin y Vermouth.

-¡Gin! ¡Vermouth! – Pensó Conan mientras pensaba en ellos.

-Ya sabe quien eres e ira tras de ti – Dijo Kimihira divertida.

Shiratori y Takagi le ponían las esposas y nadie notaba que los agentes y Sonoko miraban a Ran preocupados, quien lucía asustada y con las manos en forma de puño.