Y aqui tienen otra continuacion.

DC es propiedad de Gosho Aoyama

Capitulo 9: La primera aparición después de un año

Pasó un mes y aún no había señales del inicio del Paradise, pero Conan había notado la ausencia de Ran, cuando él y Kogoro se levantaba, el desayuno ya estaba servido con una nota de ella y el almuerzo del pequeño ya estaba en su bolso. Cuando era la hora de cenar, ella salía diciendo que tenía cosas que hacer, pero que la cena estaba servida y que solo debían calentarla en el microondas y volvía a las doce de la noche, Conan era el único que la sentía llegar porque la esperaba y escondido veía que llegaba muy cansada. Hoy no era la excepción, eran la media noche, y puntual, Ran hizo acto de presencia, siendo observaba por Conan desde su cuarto.

-Estoy muerta – Murmura cerrando la puerta y se tira al sofá más cercano boca abajo, ocultando su cara en los cojines – Ya no doy más. – Adolorida

-Ran… ¿Qué es lo que haces? – Se murmuro mientras la veía quejarse despacio para no despertar a nadie

-A bueno, será mejor que me vaya a dormir – Bosteza – Antes de que me quede dormida aquí… - Arrastrando su bolso por el suelo, entra a su cuarto y se encierra-Por lo menos no hay clases. – Recordando con alivio en su voz.


Paso otro mes y Ran dejo ese extraño comportamiento, pero seguía faltando de vez en cuando, si no era en el desayuno, era en la cena, y si no era en la cena, era en la hora del almuerzo o entre clases, incluso se le informó a Kogoro sobre las extrañas inasistencias de Ran y saber si ocurría algo a la chica y cuando se lo comentó a Ran, ella solo dijo que debió ser un error porque eso no era cierto, pero no sabía que Conan la había pillado hablando con Eri, rogándole que fuera a la escuela a dar una falsa justificación de sus ausencias a la escuela y que prometía explicárselo.

Y hoy era el día de la explicación, Ran y Eri se encontraban en un restaurante almorzando después de ir de compras y una vez que llegaron los pedidos, Eri habló.

-Ran, fui pasible al ir a la escuela y mentir, pero te pido que por favor me expliques el motivo de todo esto

-Bien mamá, aquí va – Tomo una gran bocanada de aire y reunió valor. – Volví

-¿Volviste? – Sin entender

-Volví a ser Ángel – Nota el rostro sorprendido de su madre – Hace dos meses y por eso ando extraña, de aquí y para allá

-Ran, tu prometiste nunca volver… ¿Recuerdas todos los peligros que enfrentaste?

-Eso no me interesa mamá, incluso extrañaba tirarme de un volcán para salvar el mundo de un loco que quiere el dominio mundial

-¡Ran! No digas las cosas que solo consigues que se me pare el corazón de la preocupación – Llevándose la mano izquierda al pecho

-Pero si es cierto – Su madre le lanza una mirada fulminante – De acuerdo, de acuerdo… bueno, eso es lo que pasa – Suspiro

-Ran, ¿Por qué haces esto?

-Madre, no puedo decírtelo porque es información confidencial, por lo que tendrás que conformarte con solo saber que estaré bien – Sonríe – Ya sabes que tengo buenos amigos y que estoy en buenas manos… Y dudo que me dejen morir

-Gracias, con lo último me has dejado tranquila – Con sarcasmo

-Lo siento, lo siento – Entre risas – ¿Y? ¿Prometes encubrirme?

-Está bien, iré al colegio y les diré que me llamen en vez de a tu padre por cualquier cosa… -Suspirando resignada

-Gracias mamá

-Pero… ¿Qué has estado haciendo estos dos meses que vuelves tan cansada?

-Bueno mamá, he estado un año fuera, tenía que entrenar, recuperar viejos hábitos… Y ya tengo las habilidades de hace un año, por lo que se puede decir definitivamente que Ángel esta de vuelta.


Esta noche, cuando Ran volvió con sus bolsas de compras, se asusta un poco al ver que su padre y Conan la recibieron con miradas fulminantes y suspiro resignada ya que el motivo era simple: Tenían hambre.

-Ya, ya…Déjenme ir a mi cuarto a dejar esto y les preparare la cena par de flojos – Cuando entro a su cuarto, oyó el sonido del móvil – ¿Dime Sonoko?

-Con que era cierto, ¿Eh? Ángel ha vuelto

-Sí, pero hablamos de eso después, ¿Sí? Tengo que preparar la cena

-Por eso te llamo amiga, se lo cansadas que andas por tu doble vida, por lo que… ¡Te invito a ti y a los otros a cenar!

-¿En serio? Gracias Sonoko – Después de que Sonoko le haya dado el nombre del lugar, cuelga – ¡Papá! ¡Sonoko nos invita a cenar!

-¿A dónde?

-Good Eat

-Ahí la comida es deliciosa…C omo estar en el cielo… ¡Vamos!

-Este tío parece un pobre hambriento de la calle… ¿Qué no tiene vergüenza? – Pensó Conan y Ran lanzo un suspiro de resignación, pero por lo menos estaba libre de cocinar

Llegaron al restaurante y Sonoko los esperaba saludándolos con la mano y una vez frente a frente, la chica rica, toma la mano de ángel y caminan juntas al interior del lugar, siendo perseguidas por Kogoro y Conan. Llegaron a su mesa y después de pedir su orden, Ran lanzo un suspiro de cansancio.

-Gracias Sonoko… estos días ando agotada – Sonriendo levemente

-Descuida – sonríe – Es lo mínimo que puedo hacer, además… andamos en las mismas

-¿Eh? ¿Qué quieres decir con eso? – Pero no recibió respuesta, en vez de eso ve como se frotaba el brazo – ¿No me digas que…?

-Yo dije que lo haría si tú también… no pensaba dejarte sola – Sonríe

-Sonoko… ¡Gracias! – La abraza

-¿De que están hablando ustedes dos? – Pregunto Kogoro malhumorado

-De nada tío, son cosas de mujeres – Moviendo su mano en forma negativa, sin darle importancia – Kazuha-chan va a pegar el grito del siglo

-Sonoko, silencio – Rogó Ran

Y escuchan el sonido de un disparo, todos ponen atención y ven a un grupo de tres delincuentes con miradas satánicas y uno de ellos tenía en su poder a una mujer de 20 años, tocándole la cabeza con su pistola. Algunos gritan alarmados y otros se levantan de sus asientos, pero el criminal los detiene gritando y tocando con más fuerza la cabeza de la mujer con su arma, pero aún así, Ran se levanto.

-Dije que quieta… ¡Quieta!

-Quiero ir al baño – Dijo simplemente – ¿Me dejaría por favor? – Sonriendo

-¿Qué me asegura que no me atacaras cuando te acerques?

-Le prometo que no lo haré… soy una mujer de palabra

-Tú – Viendo a uno de sus compañeros – Ve con ella y asegúrate de que no haga nada

-Sí – Se acerca a la chica y la jala del brazo – Camina – Llevándose a la fuerza a una tranquila y sonriente Ran

-¡Ran-neechan!

-Conan – Retó Sonoko para luego sonreírle – Ella va a estar bien, descuida

-¿Sonoko-neechan?

-Y si le hacen algo…Se las verán con nosotros, ¿No? – Sonríe para luego pensar – ¿Estas segura de tu decisión Ran? ¿Aparecer como Ángel?


El delincuente llevo a Ran hacía los baños de mujeres y cuando la hizo entrar, él también entró, ignorando los alegatos de la chica que eso era un baño de mujeres. Al no conseguir resultados, suspira resignada y entra a una de las cabinas de los baños, se sienta en la taza y aprovechando que la puerta se podía empujar un poco estando cerrada, veía los movimientos del delincuente hasta que logro adivinar la ubicación de su arma, sonríe victoriosa ante aquel descubrimiento y se levanta un poco el vestido para ver un teléfono celular, lo esconde después de apretar el botón de remarcar y cuando oye como contesta, sonríe.

-Jodie, quédate en silencio y no digas nada hasta que te diga – Susurro para luego decir – ¡Oye! Creo que no me siento bien…

-Déjate de juegos niña y apresura

-¡Pero si es cierto! Me duele mucho… Creo que me llego…

El hombre lanza un suspiro de resignación y mientras se acercaba a la cabina, Ran miraba atentamente sus movimientos, asegurándose de que no saque el arma y una vez que estuvo frente a la puerta, ella lo abre de golpe con su pie, consiguiendo que se golpee la nariz. Ante esto, el hombre maldice mientras se disponía a atacar a la chica, pero Ran esquivo su golpe girando a su izquierda mientras levantaba su pie, dándole una patada a su espalda y el hombre termina cayendo hacía las puertas de los baños, golpeándose fuertemente mientras caía al suelo y Ran pesca su celular antes de que se incorpore y los dos vuelven a pelear mientras ella hablaba.

-Estamos en Good Eat y nos tienen de rehenes amenazando la vida de una mujer, que venga una patrulla del FBI – Se agacha para esquivar una patada – ¡Adiós! – Cuelga

-¿Crees que te vas a salir con la tuya?

-Por supuesto – Sonríe – Porque soy un agente del FBI – Y vuelve a esquivar su ataque, sin esperar un segundo más, le planta una patada en el abdomen mandándolo a volar a los retretes y noqueado – Y la ganadora es Ángel. – Victoriosa y le quita su arma.


Cinco minutos después, del baño de mujeres salió una mujer hermosa de ojos verdes y cabello rojo, liso y corto, vistiendo unos jeans y pollera blanca. Lanzó un suspiro y corrió hacía la escena del crimen en silencio hasta que cuando doblo la esquina, un par de brazos salieron de un pasillo oscuro y la trajo hacía él, tapándole la boca para que guardara silencio.

-Silencio – Ordeno mientras la soltaba

-¿No tienes otra forma de pedir las cosas Akai?

-Con que esta vez de pelirroja, ¿Eh Ran?

-¿Qué tiene de malo? Me veo bien. – Sonríe – Y recuerda que soy Ángel, la maestra del disfraz – Mientras se echaba el cabello para atrás

-Mas bien eres Ángel, la problemática. Estaba de lo más bien en mi día libre

-No fastidies Shuichi… ¿Eh? ¿Tienes días libres? – Sorprendida

-Muy gracioso – Y la chica le saca la lengua.