Y aqui me tienen con otra continuacion

DC es propiedad de Gosho Aoyama

Capitulo 13: El desafió

Ran estaba en su salón viendo despistadamente aquella hoja amarilla que estaba sobre su pupitre, pensando en un millón de cosas. Estaba tan distraída que no se dio cuenta de la presencia de Sonoko hasta que notó como le quitaron la hoja.

-¿Qué es esto? – Dijo su amiga observando el papel.

-¡Espera Sonoko! – Pero era tarde, la sorpresa en su amiga fue prueba suficiente de que ya había leído el contenido.

-¿Cómo conseguiste esto Ran?

-No me lo creerías… - Murmuró de mala gana. – ya se quien es Bala Plateada

-¿En serio? – Emocionada de descubrir uno de los misterios de la vida. – ¿Quién?

-No te hagas, se que tú también lo sabes. – Le reprocha cruzándose de brazos.

-Te juro que no lo sé. – Alzando sus dos manos en señal de paz. – Cheetah es quien lo sabe y nunca me lo quiso decir.

-Diamante.

-Te lo juro Ángel.

-Bien. – Lanza un suspiro resignado, debe confiar en su amiga, Sonoko no podía mentirle. – Bala Plateada es… Shinichi

-¡¿Kudo? – Su grito llamo la atención de sus compañeros. La niña rica sólo ríe nerviosa y les ordena a todos que hagan lo suyo y dejen de meterse en sus asuntos.

-Ahora veo porque Cheetah no te dijo nada. – Tapándose la frente con su mano derecha.

-Pero Ran. – Se acerca a su oído para que nadie oyese. – ¿Cómo conseguiste los ingredientes de la APTX 4869 y la identidad de Kudo?

-Vermouth. – Evitando la mirada de Sonoko o como abrió su boca. – Me cito y me dio toda la información. – Le tapa la boca antes de que gritara nuevamente. – Silencio.

-Pero Ran, ¿Cómo diablos se te ocurrió hacer esa barbaridad? – Señalándola de forma acusadora. – Ni siquiera le avisaste a Jack, si él o Elizabeth se enteran…

-No se enteraran porque nadie dirá nada, ¿Verdad? – Viéndola de forma acusadora.

-Sí, sí, lo que digas. – Responde moviendo su mano despreocupada. – Te lo prometo

-Y hay más. – Su vista se dirige hacía la ventana. – Miyano tomo también de la droga.

-Eso significa que también es una niña, ¿No? ¿Quién será?

-Ai-chan. – Sonriendo levemente. – Ai Haibara es Sherry

-¿Me estas tomando el pelo? – Ve como niega con la cabeza. – Con razón esa cría… o más bien, cría científica era tan madura para su edad.

-¿Y me lo dices a mí? – Suspiro.

-Ran… ¿Qué piensas hacer con esto? – Mostrándole la hoja con el antídoto.

-Pues…. – En eso recuerda como Shinichi, en Conan, le había dicho que descubriría su identidad. Ante aquel recuerdo, sonríe con burla por un plan. – Tengo una idea en el cual mataremos dos pájaros de un tiro… o tres en este caso

-¿Qué? – Sin entender.

-Escucha con atención porque no lo repetiré. – Y le explica su plan

-¿Estás segura?

-Él comenzó, ¿Recuerdas? – Se defiende.

-Buen punto. – Admitió cruzándose de brazos. – Está bien, haz lo que quieras Ángel

-Eso es exactamente lo que haré. – sonriendo. – Así que no le digas a Jack o a Elizabeth sobre esto.

-Mis labios están sellados.

Y comparten una sonrisa cómplice.


Era de noche cuando Ai salía de una tienda ya que le insistió al profesor que saldría a comprar los ingredientes restantes para la cena, pero cuando dobla la esquina queda paralizada al ver a Gin, con sus manos en el bolsillo y su gorra le ocultaba el rostro. Su larga melena se movía a través del viento y saco su mano derecha del bolsillo, mostrando un arma.

-Hola Sherry – La niña lleva sus manos a los labios más aterrada. ¿Había sido descubierta?

-A-Ah… - Le era imposible hablar.

-Vamos Sherry, no nos hemos visto desde aquella vez y te he echado mucho de menos. – Sonríe con superioridad y despreocupado de que un peatón los descubra.

-G-Gin… - Susurro retrocediendo unos pasos.

-Esperaba más de ti mi querida Sherry… Adiós – Y dispara

La científica cierra sus ojos, lista para su muerte… pero el impacto nunca le llego. Abrió sus ojos y vio que de la pistola, en vez de salir una bala, había salido una pequeña bandera blanca con la palabra BANG escrita y mira al rubio confundida.

-Me has demostrado que eres Shiho Miyano, la creadora de la APTX 4869. – Esta vez, Gin hablaba como chica, incluso al alzar la cara, no era el rostro de Gin, sino el de una chica. – Fue muy divertido.

-¿Q-Quien eres? – Atónica ante la presencia de una persona con tales habilidades en el arte del disfraz.

-¿Mi nombre? – No evita sonreír con burla. – Me conoces como Ángel.

-¿Tú eres Ángel? – Asombrada.

-Sip. – Ampliando su sonrisa. – ¿Te gusta mi nuevo disfraz? – Cambiando el tema de forma despreocupada y girando sobre su eje. – Quería presentarme ante ti de esta forma para que me probaras que eras Miyano, aunque… no es de mi agrado disfrazarme de este imbécil satánico. – Admite cruzándose de brazos fastidiada.

-¿Qué quieres? – Reflejando seriedad.

-Oh vamos Sherry, apenas nos estamos conociendo. Es de mala educación ser hostil.

En eso iba pasando Conan ya que iba a ver al profesor y se sorprende al ver a Ai y a Gin juntos y hablando. Sin pensarlo dos veces, corre hacía ellos y se pone delante de Ai, protegiéndola.

-¡Espera Edogawa! – Tratando de calmarlo. – ¡No es Gin!

-¿Eh? – El niño notó que era verdad, no era Gin, sino una chica. – ¿Acaso…?

-Exacto Bala Plateada, soy Ángel… ¿O debería llamarte Kudo Shinichi?

-Estas usando otra voz.

-Es mi especialidad, pero me alegra de que seas muy observador. – Sonríe. – Llegaste en un buen momento. – Y les muestra a ambos niños una hoja amarilla.

-¿Qué es eso?

-Los ingredientes que uso los padres de Sherry para crear la APTX 4869. – Ve como la miran sorprendidos. – En pocas palabras, la solución para volver a la normalidad

-¿Nos los darás así de sencillo? – Pregunto la científica

-Me gustaría, en serio… pero no lo haré. – Reveló guardándose la nota. – Al menos, no sin antes de que logren mi desafió.

-¿Cuál desafió? – Preguntó Conan.

-Tú lo dijiste, ¿Recuerdas? – Retándolo a los ojos y sonriendo con arrogancia. – Saber mi identidad. Si logras saber mi identidad… te lo daré, ¿Trato?

-¿Kudo? – Haibara lo mira en busca de respuesta.

-Trato hecho. – Con su sonrisa marca detective.

-¡Ah sí! – Exclama recordando algo. – Ningún agente del FBI puede saberlo, ni ayudarte, especialmente no le digas sobre el premio…O me mataran a preguntas y reclamos. – Agregó en sus pensamientos y luego voltea. – Un acertijo… El lugar de los bellos recuerdos cuyo único testigo es el tiempo y las paredes. – Recitaba mientras caminaba para irse y gracias a la oscuridad de la noche, desapareció.

-El lugar de los bellos recuerdos cuyo único testigo es el tiempo y las paredes. – Repitió el detective. – No hay duda que se refiere a un lugar especial para ella.

-¿Pero que tiene que ver eso con su identidad?

-A lo mejor… sabiendo el lugar, sabremos quien es la chica, tal vez sea su casa


Al día siguiente, Ran estaba sirviéndoles el desayuno cuando oyen el sonido del teléfono y Kogoro Mouri, el detective durmiente, contesta algo malhumorado.

-¿Agencia de detectives Mouri Kogoro?

-Mouri-san, le llamo para pedirle de sus servicios. – Se oía una persona preocupada.

-¿Qué ocurre?

-Pues hemos recibido la nota de que ocurrirá un robo, le pedimos que por favor venga a ayudarnos. – Desesperado.

-Cuente conmigo, el gran detective Kogoro Mouri esta bajo sus servicios… ¡Ja, ja, ja, ja, ja! – Con su risa de maniático XD.

Conan lo mira con cara de pocos amigos.

-Hoe, Oe… Este tío…

Eran las una de la tarde cuando los tres llegaron a una casa que más bien, era un dojo y los recibió una señora de 55 años, pero para su edad, lucía de 40, incluso no tenía canas. Vestía una falda hasta los tobillos, un jersey y su cabello estaba recogido en un tomate.

-Usted debe ser Kogoro Mouri, soy Amina Higushi, mi esposo me contó que lo había llamado y que esperara su llegada.

-Así es señora, soy el famoso detective Mouri Kogoro. – Se presenta orgulloso de si mismo y con aire de grandeza. – Ella es mi hija Ran Mouri y este pequeño es Conan Edogawa, un mocoso que estamos cuidando

-No soy mocoso – Pensó Conan, pero para su sorpresa oye como Ran reía levemente divertida.

-Lo siento Conan-kun – Se disculpo al darse cuenta que la miraban.

-Descuida Ran-neechan – Dijo para luego pensar. – No tiene nada de divertido Ran.

-No le hizo mucha gracia – Pensó divertida

Entraron a la residencia y la señora Higushi los hizo entrar al comer y después de unos minutos, les preparo el té. Una vez que estuvieron un rato agradable, hablo.

-Lamento que mi esposo no los reciba de inmediato, pero hace apenas unos minutos recibió una llamada urgente del trabajo y tuvo que ir pidiéndome que los reciba.

-¿Qué paso? – Preguntó el niño fingiendo la voz más infantil del mundo.

-Alguien intento entrar a su oficina para robarle unos planos, de eso quería hablarle detective: Mi esposo, a pesar de su edad y de su cansada vista, decidió seguir con su trabajo de arquitecto y esta en competencia.

-¿Competencia? – Preguntó el detective durmiente

-Vera, si una compañía acepta su diseño, le pagaran muy bien, tan bien que hasta nuestros bisnietos podrían vivir tranquilamente sin trabajar.

-¿Cómo? – Los tres gritaron sin ocultar su sorpresa.

-Como en el caso de Shinichi. – Dijo Ran inesperadamente.

-¿Eh? – Dijeron su padre y señora mientras que Conan se quedo helado

-Ya sabes papá que su padre es el famoso escritor. – Le recuerda sonriendo levemente mientras la imagen de Yusaku aparece en su mente y luego la de Yukiko. – Y su mamá es una famosa actriz. Shinichi podría vivir sin trabajar gracias a eso…Y creo que también sus hijos y nietos si recuerdo bien.

-¿Y cómo tú sabes eso? – Quiso saber su padre mientras la observaba con mala cara.

-Ehh… No querrás saberlo.

Flash Back

-¡Ran!

-¿Qué ocurre Yukiko-san?

-No quiero que te preocupes mucho en la boda cuando te cases con mi hijo que tenemos tantos recursos que hasta mis bisnietos podrían vivir en paz

-¡Eh! – Sonrojada

-¡Mamá! – Alego el joven Kudo sonrojado

Fin Flash Back

-Bueno… y el problema es que el rival de mi esposo lo ha estado acosando, muchos intentos de robos y hasta intento accidentarlo.

-Eso es horrible. – Admitió Ran reflejando temor.

-¡De seguro debe ser una mente enferma! – Grita el detective notablemente molesto. – ¡Descuide señora que yo protegeré a su esposo y los planos!

-Muchas gracias detective Mouri, no sabe lo feliz que nos hace ya que lo único que él quiere antes de morir es ver a nuestros nietos graduados

-¿El detective Mouri llego? – Un hombre canoso y cansado llego acompañado de un adulto de cabello café, parecía tener unos 30 años.

-Así es querido, el detective llego con su hija y un pequeño acompañante. Él es mi esposo Seiji. – Viendo nuevamente a sus invitados. – Y él es mi hijo Kamui

-Un placer. – El hijo inclina la cabeza en señal de respeto.

-Detective Mouri, gracias por venir.

-Descuide Sr. Higushi que lo ayudare.

-¿Qué paso querido? Te vez alterado y sucio.

Y no se equivoco, las ropas de ambos tenían polvo por lo que habían caído al suelo y parecía que habían corrido una maratón para llegar a su hogar.

-Ese sujeto de nuevo intento conseguir mis planos.

-Hay algo que no entiendo.

-No te metas en esto Ran. – Alego su padre.

-Es sólo que no entiendo… ¿Por qué no lo entrega ya? ¿Por qué esta esperando?

-Buena observación jovencita.

-Las fechas que son para entregar son el 3 hasta el 20 del mes que viene. – Explico el hijo.

-¿Por qué? – Preguntó de nuevo.

-Porque deben terminar de comprar los terrenos en todo Japón.

-Vaya, una chica inteligente. – Un joven de 20 años y pelirrojo aparece.

-Él es nuestro otro hijo, el menor, Prince Higuchi.

-¡Ah! – Exclamó Ran sorprendida. – N-No puede ser…

-Un placer. – Inclinándose con una encantadora sonrisa. – Me recuerdas a una persona que conocí hace mucho tiempo. – Acercándose a Ran para besar su mano

-Si, definitivamente es él – Lanzo un suspiro de resignación al notar que no había cambiado – ¿Eh?-Se dio cuenta que Conan miraba con cara de pocos amigos al chico. – ¿Acaso…Shinichi esta celoso? – Sorprendida.