Capitulo 6. Comprensión
No quiero dormir, algo extraño está pasándome. Después de lo sucedido en la azotea no sabía que pensar.
¡Tsk! La bese…
Lleve mis dedos a mis labios como repasando la huella que los suyos imprimieron sobre los míos. Mi corazón no dejaba de latir.
¡Tsk! ¿por qué tuve que hacer eso?… No fui yo… aunque en realidad si había sido, lo deseaba pero…
Esto está mal… no quiero dormir…
Me preocupaba lo que podría pasar por la mañana. El solo hecho de despertarme y darme cuenta de que había hecho algo inapropiado otra vez.
Miré a través de la ventana, la luna en la negrura del cielo. Me la pase dormitando de tanto en tanto ligeramente toda la noche.
Cuando llego la mañana tenía un intenso dolor de cabeza y unas ojeras muy marcadas. Realmente me sentía cansada pero, si me dormía entonces perdería el control de mi misma.
Me levanté entonces, me alisté y salí a dar un paso, pase a visitar a mi amiga Mai.
Cuando llegué a su casa, toque e timbre como unas cien veces hasta que la pelirroja me abrió la puerta malumorada.
– ¡Moo! ¡Natsuki vas a quemar el timbre!
– ¡Tsk! Tengo hambre… – Rezongué al tiempo que le daba la bolsa de pan dulce que recién había comprado.
La pelirroja me invitó a pasar. Ella aún seguía en pijama y estaba algo despeinada, definitivamente la había despertado.
Mai tomo la bolsa y se fue a la concina a preparar el desayuno y yo me senté en la sala a esperarla. Tan pronto lo sirvió me lo devoré enseguida, tenía demasiada hambre y sueño.
– Bueno… y ¿Qué ocurrió con Shizuru Nat?
– ¿Eh? ¡Nada! ¿Por qué piensas que ocurrió algo con Shizuru?
– Te conozco muy bien Natsuki, el mundo se puede estar cayendo y te vale madre, pero cuando se trata de Shizuru…
– Ca… cállate… no pasa nada
– ¿De verdad? – Comenzó a acosarme con preguntas hasta que solté la sopa.
– Ok, ok si pasa algo con Shizuru… – Respondí a regañadientes.
– ¡Lo sabia! – Gritó Mai en tono de victoria
– Pe…pero no es lo que crees… esta vez soy yo… algo raro me está pasando… necesito tu ayuda. ¡Estoy desesperada Mai!
La pelirroja no comprendió enseguida lo que me estaba pasando y no quería entrar mucho en detalles. No quería decirle que la primera vez estuve a punto de violarla, ni que la segunda vez tenía una profunda necesidad de estar junto a ella, porque sabía que de entrada se burlaría.
Solo me limité a decirle lo del sueño y como una parte de mí abandonaba mi cuerpo para ir a buscarla. Peor ella solo me aconsejo que dejara de pelear con esos "yos" para descubrir que era lo que estaba sintiendo.
– ¡Y me cuentas como te fue! – Me gritó la pelirroja desde su pórtico cuando abandone su casa ya entrada la tarde.
No tenía tanta urgencia de llegar a casa…
¿Cómo podría explicarle a Shizuru lo que me estaba pasando? Si ni siquiera lo entendía yo misma. Pero no podía huir por siempre porque algo en mi interior, en mi corazón quería verla otra vez.
Cuando por fin llegue a casa me recibió la castaña acercándose mucho a mi, se le veía la clara intención de darme un abraso.
– ¡Natsuki! – Sentí el fuerte impulso de abrasarla pero al final me ganaron los nervios y retrocedí abruptamente. Eso causo en ella decepción y en mi arrepentimiento.
– ¡Tsk!...Shizu…– Estaba a punto de disculparme pero Shizuru hablo primero
– Estaba preocupada… ¿Te encuentras bien?
– Si… yo… si… creo…
– Natsuki ven conmigo – Me pidió la castaña en modo de suplica.
Afirmé con la cabeza, ella se giró encaminándose hacia su cuarto. La seguí sintiendo como algo se arremolinaba en mi barriga.
Me invitó a pasar y nos sentamos en la habitación. La castaña sirvió un poco de té para ambas. Se sentó a mi lado y al ofrecerme la taza nuestras manos se rozaron, acto que me subió los colores al rostro. Enseguida desvié la mirada, al ver que Shizuru se me quedó mirando.
Hubo un incomodo minuto de silencio entre nosotras. Shizuru bebía su té muy tranquilamente y me miraba de reojo y yo por mi parte quería salir corriendo. Estaba tan nerviosa que por mi bien deje la taza en la mesita, mis manos temblaban y me había quemado con el líquido un par de veces.
Shizuru se aclaró la garganta, al tiempo que dejaba su taza de té en la mesa. Enseguida me miró profundo con esos rubíes inquisidores y me hablo despacio.
– Natsuki, dime por favor ¿Qué está pasando? Porque no se pensar.
Me sentí tan nerviosa que perdí el habla, no podía ni mirarla. Solo miraba mi taza de té mientras los nervios se apoderaban de mí. Así permanecí unos segundos. Hasta que sentí su mano sobre la mía. Como es lógico me sobresalte y la quite enseguida.
– Antes de que digas algo, déjame decirte Natsuki que estos días han sido los mejores de mi vida…– Comencé a sentir un calor correr por mis mejillas, mientras mi corazón latía muy rápido. – Puedes contarme lo que sea, yo te amo, desde hace mucho… No haré nada que te lastime… Lo prometo Nat.
La castaña estiró su mano para acariciar mi mejilla, pero al rozarla un impulso me hizo retirar mi rostro y Shizuru encogió la mano, en su rostro se reflejaba una profunda tristeza.
–Shizuru yo… no sé ¿Qué me está pasando?… –Replique intentando reparar ese acto reflejo mío –Al dormir es como si me dividiera… y no tengo control sobre esa parte de mi… pe… perdóname si te incomode yo… lo siento mucho.
– Ara, ara… no te disculpes Natsuki, me alegra que esto que te pasa sea conmigo – Me dijo en tono pícaro.
– ¡Shizuru! – Le reproché.
No podía creer como a pesar de la situación en la que nos encontrábamos Shizuru pudiera ponerle humor.
– Fufufu…– Se rió dulcemente.
– Desconozco el por qué me pasa esto… – Retomé, todavía negándome a mis sentimientos.
– No te preocupes, lo descubriremos juntas– Shizuru tomó mi mano y fue en verdad reconfortante. Sentí su apoyo con ese suave contacto.
– Arigatou Shizuru
– Entonces… ¿Solo ocurre cuando duermes Nat? – Afirmé con la cabeza – Natsuki, entonces creo que deberías quedarte a dormir aquí hasta que descubramos bien que es lo que está pasando.
– ¿Do… dormir a…aquí? ¿Contigo Shizuru? – Articule con dificultad, me sentía apenada.
La castaña afirmo muy seria. Mis ojos se posaron en la cama de Shizuru que estaba a unos metros más allá y mi corazón dio un salto. No sé si de emoción, nervios, pena o qué emoción.
– Si Natsuki, de cerca podría cuidarte mejor...
– De acuerdo pero, no quiero incomodar Shizuru… iré por mi futon…
– Natsuki, no lo veo necesario, sabes que en mi cama cabemos perfectamente.
– Iré…amm… enseguida regreso.
Después de todo lo que había pasado la idea de dormir con Shizuru me emocionó pero al final esa parte de mi me jaló para ir por mi futon.
La castaña no parecía muy convencida, pero no dijo nada cuando entré a la habitación con mi futon y lo acomodé en el otro extremo de su habitación.
– Ara, ara… Natsuki no tienes que irte tan lejos, puedes ponerlo aquí junto al mio
– No te preocupes, aquí está bien – La castaña soltó un suspiro
– Bueno, vamos a tomar una ducha– Tragué saliva.
Si se me antojaba mucho tomar una ducha con ella, a decir verdad la idea de volver a probar sus labios me emocionaba pero terminé negándome nuevamente.
– Ve tu primero Shizuru, yo iré después que salgas.
La castaña se fue sin decir nada. A los pocos minutos escuché el sonido del agua llenando la tina y me la imaginé desvistiéndose y su hermoso cuerpo entrando a la tina y me giré en el funton con incomodidad.
Me costó trabajo distraerme pero finalmente me perdí en el videojuego, tanto que ni siquiera me percaté en qué momento Shizuru volvió a la habitación, hasta que ella me habló con suavidad.
–Natsuki ya está la ducha disponible para ti.
– S..si gracias Shizuru, ya voy.
Guarde los avances de mi videojuego y me apresuré a ir a la ducha. El agua caliente ya me esperaba en la tina. Me propuse relajarme y disfrutar de la calidez del agua, todo iba muy bien hasta que me percaté que había dejado la ropa de dormir en mi habitación. Me debatí un largo rato sobre si pedirle a Shizuru que me la trajera o si ir por ella yo misma, pero finalmente decidí hablarle a la castaña
– Shizuru... – Me aventuré
– ¿Qué pasa Natsuki? – Me respondió rápidamente pero en su voz se notaba la preocupación.
– Perdona, me olvide la pijama en mi habitación...
– ¿Quieres que te la traiga? – Me preguntó
– Si no es mucha molestia – Le pedí
– Para nada, enseguida regreso – Respondió con naturalidad.
Me hundí en la tina. Pensaba en tantas cosas, que cuando Shizuru abrió la puerta me sobresalté. Pero la castaña ni siquiera se percato de esto, dejó la pijama en la entrada, sin siquiera mirarme y salió en el acto.
Suspiré al ver que la situación fue bastante normal. Aunque jamás lo admitiré, me gustaba que Shizuru se me insinuara. Tenía una forma muy peculiar de intentar seducirme que me provocaban todo tipo de sensaciones. Desde la vergüenza, hasta el enfado. Ese era un talento que sólo Shizuru poseía.
Finalmente regresé al cuarto tras terminar la ducha y me preparé para dormir.
Shizuru estaba acomodando unas cosas en la habitación y yo continúe con mi videojuego. La miré de reojo cuando se acomodó para dormir. Casi enseguida tomo un libro y la vi perderse tras sus páginas.
Sentía curiosidad por saber lo que estaba leyendo, la mayoría del tiempo Shizuru estaba muy callada, me gustaría saber que tanto piensa.
Aborde la siguiente misión de mi videojuego y así deje a un lado todos esos pensamientos hasta que Shizuru llamó mi atención diciendo simplemente:
–Oyasumi Natsuki...
–Oyasuminasai Shizuru– Le respondí enseguida. Ella dejo el libro en el buró y se acomodo para dormir.
Apagué la luz de la habitación. No tenía nada se sueño, así que seguí jugando un poco más con la intención de cansar mi vista y funcionó por que pronto comencé a caer dormida, pero Shizuru no paraba de girar en la cama y yo me moría de frio, me sentía tan sola, y más de ver a Shizuru a lo lejos moviéndose continuamente.
¿Tendrá frio? ¿Shizuru se sentirá sola?
*Natsuki... ven, recuéstate conmigo, el futon es amplio..." La recordé y se me estrujo el corazón... ¿Por qué será que siempre termino evadiéndola?
Un relámpago se hizo escuchar en el cielo, y la castaña se giro en el futon, la escuche lanzar un suspiro decepcionado.
N/A: Un fuerte abrazo a tod s los lectores/as. ¡Gracias por seguir aquí! Espero les haya gustado este capítulo… y la intriga sigue… ¿Pasará algo más esta noche?... ¿Reviews?
