Capítulo 7. Insegura

Las cosas no habían mejorado para mí. Con el reciente acontecimiento no sabía que pensar. ¿Natsuki me había coqueteado? ¿Es todo esto una ilusión? Porque la marca de sus labios seguía en los míos como un tatuaje invisible.

Todavía podía saborear su aliento, el calor de su abraso. Pero evidentemente no era mi Natsuki. No podía ser… quizás sea un fantasma era eso o verdaderamente Natsuki tiene el poder de proyección astral. ¿Pero qué significa?

¿Por qué de pronto comenzó a pasarnos esto? Necesitaba respuestas, pero por ahora no podría obtenerlas, ya haría algo por la mañana.

Al día siguiente llame al único amigo con el que he tenido la confianza de hablar de Natsuki. Su nombre era Kanzaki Reito y quedamos para tomar un café.

El caballero llego muy puntual a nuestra cita y por fin pude desahogarme como es debido. En todo el rato Reito no dijo ni una palabra, solo me escuchó atentamente y con camaradería.

¿Dices que eran dos?

¡Sí!

¿Y qué abruptamente se desvaneció?

¡Sí! ¿Qué significa?

Shizuru… esto no me gusta… estoy preocupado por ti… no será que estas… ya sabes… ¿Delirando?

¡Lo sabia!

¿Qué?

Que no me creerías – Le dije al borde del llanto. Verdaderamente me sentía desesperada.

No es que no te crea… solo que no es usual… no es para nada normal…

Ya sé que no… y que tengo poca credibilidad tratándose de ella… Natsuki siempre me ha hecho delirar.

Shizuru, escucha yo te creo – Me dijo más para tranquilizarme.

No Reito… ya no sé si esto es por ese deseo que le pedí a las estrellas o por algo más…

¿Deseo? – Me preguntó confundido

El día del tanabata… paso una estrella fugaz, era de color roja y le dije "Me gustaría conocer verdaderamente a Natsuki" o algo así… mi abuela decía, que la estrella roja podía cumplir los deseos que se hacen con el corazón.

Bueno Shizuru… la probabilidad de que una estrella te cumpla un deseo es de… veamos ¿Nula?.

Estoy jodida. Lo único que quería era estar más cerca de Natsuki.

¿Todavía la amas mucho verdad?

Con locura y lo sabes…

Escucha, solo tómalo con calma. Te ves muy estresada, deja que las cosas sigan su curso. Algo bueno tendrá que salir de todo esto.

Eso espero…

Escucha Shizuru, debo regresar al trabajo… pero mantenme informado ¿bueno?

De acuerdo.

Reito se fue y yo me quedé a terminarme el café. Pensaba y pensaba en Natsuki. Cuando desperté esta ya había dejado la casa y pensar en quedarme encerrada hasta que ella llegara se me hacia torturante. Así que pase el día afuera dando vueltas por ahí hasta que dio la noche.

Y para variar Natsuki no había regresado. Cuando por fin entro por la puerta no dude en abordarla, pero la peliazul mantuvo su distancia conmigo. Eso solo me hacía pensar en que se había arrepentido de lo sucedido, pero yo no me iba a dar por vencida tan fácilmente.

Así la invite a mi cuarto y le rogué que me diera una explicación.

Natsuki… dime por favor que está pasando, porque no se pensar – Supliqué pero no obtuve respuesta alguna. La peliazul estaba sumida en sus pensamientos.

Antes de que digas algo, déjame decirte Natsuki que estos días han sido los mejores de mi vida… – Le dije con sinceridad, quizá todo esto había sido inesperado para ambas pero necesitaba decírselo a Natsuki – puedes contarme lo que sea, yo te amo, desde hace mucho… no haré nada que te lastime… lo prometo.

Shizuru yo… – Comenzó con nerviosismo – no sé que me está pasando… al dormir es como si me dividiera… y no tengo control sobre esa parte de mi… pe… perdóname si te incomode yo…

Ara, ara… no te disculpes Natsuki, me alegra que esto que te pasa sea conmigo, de verdad me alegra...

¡Shizuru! – Me dijo avergonzada

Fufufu…

No sé porqué me está pasando esto – Me confesó abrumada.

No te preocupes, lo descubriremos juntas– Tomé su mano para darle apoyo

Arigatou Shizuru

Entonces… ¿Solo ocurre cuando duermes Nat? – Ella afirmó – Natsuki creo que deberías quedarte a dormir aquí hasta que descubramos bien que es lo que está pasando – Apunté.

¿Do… dormir aquí? ¿Contigo Shizuru? – Por supuesto, no me gustaría que te fueras a seducir a alguien más.

Si Natsuki, de cerca podría cuidarte mejor.

De acuerdo pero, no quiero incomodar Shizuru… Iré por mi futon.

Natsuki llevó su futon al lado más alejado del mío y aunque intenté que se acercara no quiso. Tampoco quiso tomar un baño conmigo, así que resignada me metí al cuarto de baño sola.

Cuando salí de la ducha ya cambiada con el pijama, Natsuki se metió al baño y para colmo de males había olvidado su pijama así que tuve que traérsela de su habitación. Como si no fuera ya de por sí bastante tentación, abrí la puerta y la dejé en la entrada, evitando mirar.

Natsuki salió al poco rato ya cambiada y sin demorar se recostó en su futon. Antes de dormir, se puso a jugar con su vídeo consola portátil y yo por mi parte tome un libro para distraer la mente.

Me sentía cansada, los acontecimientos presentes me habían provocado mucho estrés e incertidumbre. No había peor cosa que la incertidumbre. Natsuki ha estado tan extrañamente cercana a mí, pero al mismo tiempo tan distante que simplemente ya no sabía que debía esperar, ni que pensar al respecto.

Habíamos quedado en un punto muerto y tal y como estábamos ahora las cosas no apuntaban a mi favor. Muy dentro de mí sentía una inmensa urgencia por definir mi relación con Natsuki. Como si las cosas no fueran ya bastante dolorosas entre nosotras, ahora me estaba aferrando a esta pequeña esperanza que no era nada concreta de que pudiéramos tener algo.

Finalmente deje el libro y me recosté en mi futon. Natsuki apago la luz de la habitación pero siguió jugando un rato más.

Oyasumi Natsuki…

Oyasuminasai Shizuru…

Recargué la cabeza en la almohada e intenté dormir pero vanamente. Afuera estaba lloviendo y ese incesante sonido me mantenía despierta, por otro lado estaba a la expectativa de que es lo que pudiera suceder con Natsuki, pero nada sucedía, ella ya llevaba un rato dormida.

Ligeramente decepcionada me gire para dormir. Cerré los ojos pero antes de poder caer bien dormida, escuché pasos en la habitación. Me negué a abrir los ojos hasta que escuche su voz diciéndome.

Shizuru… ¿está bien si duermo contigo?

Si Natsuki… – Respondí entre sueños y me recorrí para dejarle espacio. Cerré los ojos para volver a dormir y nada ocurrió durante unos buenos minutos, hasta que escuché unos sollozos.

¿Ara? – Abrí los ojos para mirarla. Natsuki se acurrucó en mi regazo. Me giré hacia el costado para poderla abrasar mejor y se me fue el sueño cuando vi un par de lagrimas corriendo por sus mejillas – ¿Qué pasa Natsuki?

Perdóname Shizuru…

¿Por qué te disculpas Nat?

Por ser tan egoísta…

Ara, Natsuki no es egoísta, es una linda niña.

Una muy inmadura… ¿Puedes perdonarme? – Limpie sus lagrimas y permanecí un momento en silencio.

¿Por qué Natsuki me estaba pidiendo perdón? Será que se había arrepentido de todo lo sucedido hace unos días. Comencé a sentir como un nudo se me formaba en el estomago. No quería escuchar excusas. No quería abandonar esta pequeña ilusión.

Natsuki se veía muy vulnerable, le di un beso en la frente, después la acerqué a mi regazo.

Listo, perdonada… ahora duerme. – Sabia que yo era la causante de sus lagrimas y deseaba profundamente que los sentimientos de Natsuki fueran sinceros y no que estuviera haciendo todo esto por lastima, eso no lo soportaría.

Shizuru… tengo miedo… – Natsuki acentuó el abraso. Temblaba en mi regazo. Yo solo quería protegerla, que este abraso no terminara nuca. Como desearía siempre estar junto a ella.

¿Miedo de qué Natsuki?

De que me dejes – Soltó desolada.

Ara, pero yo jamás te voy a dejar, así que no tengas miedo – Acaricie sus cabellos. Natsuki me miro a los ojos.

¿Lo prometes?

Natsuki…– Tome una bocanada de aire – Es más fácil que tú me dejes a mí, que yo a ti… yo simplemente no podría.

Yo tampoco podría…– Respondió entre sollozos– Eres muy importante para mi…eres mi mejor amiga… – Esto es cruel, pensé desde mis adentros.

Sentí como algo se rompía en mi interior nuevamente, pero ahora con más intensidad. Puesto que anteriormente no había habido ningún acercamiento con ella, todo era platónico y ahora que la había besado, ahora que ya estaba más cerca de ella. Dolía, su respuesta dolía enserio. Resistí.

Un quejido de dolor quería salir de mi pecho pero logré que saliera un suspiro. No quería llorar. No en este momento en el que Natsuki se veía más vulnerable, no quería generarle más dudas.

Shizuru, no quise decir eso.

No te preocupes Natsuki – Me esforzaba porque no notara el daño que me hacía con sus palabras, no quería añadirle una carga más.

Shizuru, tú eres más que una amiga para mi… – Me dijo llorando

Ya… shh… no digas nada – La abrasé y contuve el llanto de mi corazón con un nudo en la garganta.

Shizuru… te quiero…

Y yo te amo… pensé en silencio. Apretando mi corazón al saber, al conocer, los verdaderos sentimientos de Natsuki.

Natsuki aún no podía definir sus sentimientos hacia mí, y quizá, todo lo recientemente vivido había sido una confusión. No sé qué había pasado estos días pero Natsuki no era así, ella jamás podría amarme. Solo soy una amiga para ella.

Natsuki lloraba desconsolada al abrasarme, y aunque mi corazón estaba destrozado, no quería causarle más penas. Quisiera poder quitar esa tristeza que abruma su alma, quizá lo mejor sea no insistir más en este amor y ser la amiga que solamente ella quiere.

Quizás... llego el momento de renunciar a ti Natsuki... y sin embargo, jamás quisiera dejarte, pero mucho me temo que eso va a acabarme.

Tan sólo este abraso ya me estaba acabando. Mi corazón mi ser, me exigía demostrarle mi amor, con besos, con caricias, con abrazos y detalles. Pero saber que lo que ella siente por mí, es tan diferente, tan solo amistad, es tan doloroso. Soy tan masoquista. Me negaba a alejarla de mí, por que adoraba este contacto, su cercanía, aunque ella no me correspondiera, yo siempre iba a estar a su lado.

Natsuki se movió y la sentí tan cerca de mí. Sentía su respiración muy cerca de mis labios.

Si sólo tuviera una oportunidad para demostrarte lo mucho que te amo, y es que para mí no hay nadie más y eso yo lo sé desde hace mucho. Aunque intenté dejar atrás este amor y salí con otras personas, nunca funcionó. Mi corazón no había podido olvidarte. Mi princesa del hielo, cómo quisiera llenarte de mi calor.

Sentí sus labios sobre los míos, muy cálidos, muy suaves... un poco húmedos por su llanto, me aferre a su espalda, pero algo me estaba deteniendo de responder a su beso, ¿Qué me pasa?... ¿Miedo?... miedo a la desilusión de ver todo nuevamente derrumbado al amanecer... ¿Repudio de pensar que Natsuki estuviera conmigo por lastima?

Era un beso muy sincero y dulce... Cuando menos sentí... Ya me hallaba respondiéndolo, con ternura, con ese inmenso amor que siempre ha vivido adentro de mí...

Un suave beso. Un roce muy ligero, demasiado ligero, una caricia a su mejilla, mi Natsuki se desvanecía entre mis brazos y finalmente abrasé a la nada.

A unos metros más allá, se escuchaban unos pequeños sollozos. No lo pensé, ni siquiera dudé, solo me incorporé y me pasé a su futon para abrasarla.

No dijimos ni una palabra, solo me pegué a su espalda y le pasé el brazo por encima. Recargue mis labios en su hombro.

Natsuki estaba helada. Lentamente se fue calmando, nuestras respiraciones eran muy tranquilas ahora. Y ahí, en la ahora calidez de su espalda, me fui lentamente sumergiendo en un profundo sueño.


N/A:

Quizá no era lo que esperaban… De antemano una disculpa, en esta historia, iré dejándoles poco a poco piezas de un rompecabezas… esta historia es un poco compleja… verán que todo va cobrando sentido conforme transcurren los capítulos.

¡Gracias infinitas a todas mis lectoras y lectores! Por toda su paciencia, por seguir aquí y por animarme a seguir publicando. Sé que últimamente he tardado mucho en los capítulos, he tenido demasiado trabajo. (Llorando). Pero sigo escribiendo o por lo menos ideando jajaja.

Muchas gracias a todos y todas los que dejan comentarios y a los que aunque no dejan pero si están aquí leyendo esta u otra de mis historias.

.

Tiene siglos que no hago glosario. La verdad que he pasado por alto esos detalles. El futón es la típica cama japonesa, muy parecida a una colchoneta, mide unos 5 cm de grosor, es muy cómoda para dormir y además portátil.

¡Si pueden comenten que les va pareciendo, adoro todos sus mensajes! ¡Un abrazo grande!