Ahí viene Ranma 1/2

Sinopsis: Con la promesa de convertirse en el hombre mas fuerte entre todos, Ranma Saotome ha dedicado su vida entera a ser el mejor representante del arte marcial Estilo Libre. Ahora, su viaje de entrenamiento de mas de 18 años esta por concluir al llegar al ultimo lugar de su itinerario: Nerima, donde según sabe, su verdadero destino lo aguarda

Pero ¿Cuál es ese gran destino, exactamente?

.

.

.

.

Capitulo 1

Destinos Cruzados

.

- ¡Kyaaaa! - Un grueso bloque de cemento sucumbió sin remedio ante una poderosa patada - ¿Eso es todo? - dijo una arrogante voz masculina – Parece que ya no me entrenas como antes ¿Acaso aun te queda algo por mostrar?

¿Eso crees? - respondió una voz mucho mas mayor - ¡Solo te estoy dando la oportunidad de hacer algo! - Acto seguido un hombre alto, bastante corpulento y con un pañuelo anudado en la cabeza procedió a correr en dirección del que seria su hijo atacándole con un sin numero de patadas las cuales, tras esquivar repetidas veces, el chico termino por bloquear con tanta facilidad que esbozo una sonrisa aun mas arrogante – Nada mal – celebro su padre - Eres tan bueno como yo – el chico rodó los ojos con aun mas arrogancia, por lo que no noto como era su padre quien sonreía de la misma forma engreída - ¡Pero nunca dejes de atacar!

Fue así como en un rápido movimiento, Genma Saotome intercambio los papeles, haciendo a su hijo caer de espaldas al suelo – Parece que aun tienes cosas que aprender, Ranma

- ¿A si? - respondió el chico de ropas chinas y cabello negro al tiempo que se ponía en pie de nuevo sin problema

- ¡Si! - respondió su enérgico padre - ¡Y espero que te des cuenta de tus limitaciones! - entonces pareció desviar la mirada, cerrando los ojos aparentando seriedad – De seguir así tendré que entrenarte desde el principio

- ¿Principio? ¡Ja! - esta vez fue Ranma quien desvió la mirada con expresión despreocupada – Me has derribado por mera casualidad y lo sabes... ¡Auch! - se quejo ante el inesperado golpe que recibió de parte de su padre

- ¡Eres un presumido! ¡Y escucha bien esto, Ranma! - dijo señalando le con un dedo queriendo hacer mas énfasis a sus palabras - ¡No quiero que seas tan arrogante!

- ¿Que no sea taan arrogante? - repitió el chico acercándose a su padre - ¿Y que pasa con todo eso de "Un gran hombre es orgulloso y...?!

- ¿No entiendes a que me refiero, cierto? ¡Confiarte es lo ultimo que debes hacer en medio de una pelea!

- Solo estas intentando darle largas a este entrenamiento ¡Ambos sabemos que estoy listo!

- ¡¿Para que?! ¿Para recibir el tesoro familiar que te espera en Nerima? Eso es todo lo que quieres ¿No? Me decepcionan tus motivos, Ranma – añadió desviando la mirada con gran dramatismo

- Ni que fuera como tu... - murmuro el aludido rodando los ojos y cruzando los brazos, conociendo de sobra a su padre

Genma entonces busco su mirada y entrecerró los ojos - ¿Te crees ya lo bastante bueno, no?

- Lo soy – afirmo el chico con orgullo

- ¿Qué tal entonces probar una vez mas tu destreza antes de iniciar el viaje a Nerima?

Ranma se aparto unos mechones de cabello de la frente con actitud despreocupada - ¿Qué será esta vez?

Con la misma actitud despreocupada, Genma señalo un enorme cartel que recién colgaban en un poste a espaldas del chico donde se leía:

"Dúo de ladrones mas buscados de la región vistos a las afueras del barrio. Cuantiosa Recompensa a quien los entregue vivos o muertos"

- ¿Eso es todo? - respondió Ranma al tiempo que sonreía mientas hacia tronar sus nudillos

.

.

.

"The power to be strong"

(Poder para ser fuerte)

.

.

.

"And the wisdom to be wise"

(Y sabiduría para ser sabio)

.

.

.

"All these things will come to you in time"

(Con el tiempo todo a ti vendrá)

.

.

.

La bella y famosa ciudad de Tokio, conformada por sus igualmente famosos Barrios Especiales, había sido recorrida casi en su totalidad, palmo a palmo por dos inconfundibles personajes cuyos nombres quedaban grabados en cada lugar del que partían ¿Por que?

Justo ahora, bajo un cielo algo nublado, a las afueras del barrio de Nakano un chico con inconfundibles ropas chinas, un balde de agua fría y una tetera de agua caliente bien asegurada en mano, aguardaba bajo la atenta mirada de su padre la llegada del famoso dúo de ladrones que se rumoreaba esa noche llegarían al barrio de Nakano

Esta no era la primera vez que se encargaba de algo así. De hecho, esa era una de las razones por las que su nombre comenzaba a ser conocido en cada uno de los Barrios Especiales de Tokio, pues como parte de su entrenamiento, su padre le había encomendado la misma tarea ya en muchas ocasiones anteriores afirmando que todo aquello le ayudaría a convertirse en un hombre de verdad... Claro, las "cuantiosas recompensas" que su padre cobraba en su nombre y los "tributos" que tomaba de cada rival que vencía seguro que no tenían nada que ver

Y sin embargo, no era algo que le desagradara... Se llenaba de orgullo con solo pensar en un criminal temblando al escuchar su nombre anunciando su llegada

- ¡Ranma! - exclamo en voz baja su padre - ¡Escucho a alguien acercarse!

El chico sin embargo suspiro, pues lo que esta vez tendría que hacer para atrapar a ese criminal no era nada de lo que pudiera sentirse orgulloso. Acto seguido, vació sobre el una cubeta de agua fría y se acerco al borde del camino para comprobar que efectivamente, un par de motocicletas se estaban acercando

- ¡No hubiéramos tenido que huir sin el botín sino te hubieras empeñado en traer contigo esa estúpida bola de arroz! - exclamaba furiosa una voz masculina

- ¡No es estúpida, Mikado! ¡Es mi Josefina! ¡Y es mía! - respondió una voz femenina

- ¡Es una estúpida bola de arroz por la cual casi nos atrapan! ¡¿Cuando vas a dejar de robas cosas inútiles Azuza?!

"Azuza y Mikado" Repitió Ranma mentalmente sus nombres "¡Si! ¡Son ellos!" Y acto seguido se aclaro la garganta y procedió a situarse a mitad del camino haciendo señas - ¡Auxilio! ¡Por favor! ¡Ayuda! - exclamaba una voz femenina con dramatismo añadido - ¡Necesito ayuda!

De inmediato, brillaron los ojos del chico de nombre Mikado al apreciar la indiscutible belleza de la chica pelirroja que parecía desesperada - ¿Estas bien? - se detuvo justo a su lado y se acerco a ella con un suave tono en su voz

La pelirroja agrando los ojos parpadeando repetidas veces queriendo parecer impresionada – Eres tu, Mikado Sanzenin

El chico sonrió – Así que sabes mi nombre ¿Nos conocemos de antes? Que extraño, no hubiera olvidado a una chica tan linda como tu y... ¡AHHHH! - exclamo de pronto ante inesperado golpe que recibió en la cabeza - ¡¿Pero que te pasa?! - reclamo a su compañera

- ¡Liga mas tarde! - exclamo la chica evidentemente molesta - ¡Te recuerdo que estamos escapando! ¿O ya olvidaste lo que decían en el barrio anterior? Ese tal Ranma Saotome parece andar por esta zona – la pelirroja sonrió discretamente ante la mención de ese nombre – Estoy segura de que no querrás que nos encuentre

- Ese tal Ranma Saotome es lo ultimo que me preocupa ¡Es mas! - respondió Mikado dándole la espalda a la pelirroja - ¡Quisiera que de verdad nos encontrara a ver si es tan bueno como dices! ¡Dudo que pueda hacer algo contra mi!

- ¿Estas seguro, Mikado? - escucho de pronto una retadora voz masculina a sus espaldas

Lentamente Mikado se giro mientras Azuza a su vez comenzaba a retroceder. Y, en el lugar de la hermosa chica pelirroja se encontraba nada menos que una tetera de agua caliente ahora vaciá y un chico de ropas chinas, fornido, expresión arrogante y adoptando una postura de batalla – ¿Ranma Saotome? – murmuro Mikado

- Oigan su nombre y tiemblen – complemento la chica encogida de hombros a sus espaldas

- ¡No repitas eso! - reclamo Mikado a Azuza

- ¿Qué pasa, Mikado? ¿Ya no estas tan seguro? - dijo Ranma en tono retador

- Te recuerdo, Saotome que no por nada nos conocen como el dúo dorado de criminales mas buscados – entonces fue su turno de sonreír con burla – No nos va a derrotar un chico disfrazado de niña

La expresión de Ranma pareció descomponerse - ¿N...Niña? - repitió con dificultad

- ¡Tienes que admitirlo! También es el Rey del disfraz – señalo Azuza a su vez recibiendo otra mirada recriminadora de su compañero

- ¡No lo halagues!

- ¡Odio que me llamen "Niña"! - exclamo Ranma pegando un salto y extendiendo el puño en dirección del delincuente con expresión de total furia

- ¡No pierdas el control, Ranma! - exclamo de pronto la voz de su padre haciendo por fin acto de presencia

Pronto el chico se dio cuenta de su error, cuando su contrincante se limito a moverse un par de pasos a la izquierda y el termino con la cara hundida en el pavimento

- ¿De verdad será este el Ranma Saotome del que todos hablan? - murmuro Azuza saliendo de su escondite, sintiéndose de pronto mucho menos intimidada por aquel extraño chico

- ¡Que estúpido tiene que ser para de repente hacer ese golpe suicida! - murmuro Mikado cerrando los ojos y negando con la cabeza – Debe estar loco... - Apenas pudo Mikado terminar aquella oración cuando percibió la presencia del chico a sus espaldas, y apenas pudo girarse solo para sentir un fuerte puño clavándose en su estomago - ¡Pero como...! - pronto recupero su expresión engreída – Parece que si sabes pelear, en ese caso, no quería tener que usar esto con un novato pero no me has dejado elección ¡Danza de la muerte! - exclamo al tiempo que extendía ambos brazos y comenzaba a girar sobre si mismo ganando una velocidad impresionante... casi tanto como la que Ranma adopto al comenzar a lanzar golpes contra el

- 121... 122... 124 – murmuraba Genma observado fijamente, con ojos entrecerrados el combate – 484... 485... ¡518 y se acabo! - exclamo con una expresión alegre al ver a su hijo finalmente caer al suelo – Temo decirle jovencita que ambos tendrán que acompañarnos

- ¡¿De que habla!? - protesto Azuza al ver que su compañero parecía seguir en pie - ¡Es obvio que Mikado ha ganado el combate!

- ¡Claro que no! - respondió Genma - ¡Ranma lo gano!

La chica nuevamente se giro y contemplo asombrada como aquel chico de cabello oscuro atado en tranza de pronto se ponía en pie como si nada a diferencia de su compañero que tenia la mirada perdida - ¡Tiene razón! ¡Esta inconsciente! - exclamo divertida, parecía no darse cuenta de lo que aquello significaba

Ranma por su parte, volvía a ponerse de pie con la cabeza en alto, dirigiendo una orgullosa mirada a su padre, quien suspiro

.

.

.

"On this journey that your making"

(En este viaje que realizas)

.

.

"There'll be answers that you'll see"

(Habrá respuestas que encontraras)

.

.

"And it's you who'll climbes a mountain"

(Subirás una montaña)

.

.

.

"It's you who'll reach the peak"

(Eres tu quien alcanzara la cima)

.

.

.

.

.

- Y aquí tiene - decía una oficial al tiempo que entregaba el ultimo billete de la recompensa en manos de Genma Saotome

- ¡Vaya! Si que era cuantiosa esta vez – decía el padre de Ranma observando con ojos brillantes la cantidad de dinero que le habían entregado – Se lo agradezco oficial

- No, no – dijo el oficial haciendo una reverencia frente a el - ¡Soy yo quien agradezco a nombre toda la comunidad por su ayuda! Esos dos se estaban convirtiendo en una amenaza para la región, Es una pena que tengan que dejarnos tan pronto

- Tenemos que seguir con nuestro viaje para concluir con el entrenamiento de mi hijo ¡Pero no dude en llamarnos si tienen problemas nuevamente! - afirmo Genma mirando de reojo el dinero en sus manos

- Así será... Y agradezca también de nuestra parte a su hijo, debe estar muy orgulloso de ese muchacho – El oficial se retiro con una ultima reverencia para dar finalmente la orden de que se llevaran a la pareja de criminales

- ¡Ranma Saotome! ¡Me las pagaras! - exclamaba Mikado Sanzenin conforme se alejaba en aquella patrulla mientras el aludido simplemente se despedía con burla

- Quita esa sonrisita de tu rostro, Ranma – comenzó a decirle Genma - ¿Cómo alguien de tu nivel pierde el control de esa manera en medio de una pelea?

- ¡Al final lo vencí! ¿No es así? - protesto Ranma

- ¡Hubieras vencido mucho antes sino te hubieras puesto a alardear! ¡Ya te lo he dicho! Toleraba errores como ese cuando eras un niño ¡Pero ahora hablamos de ligas mayores, Ranma! Si así es como pretendes cumplir con tu destino al llegar a Nerima ¡Que gran deshonor sentirán tus ancestros! ¡Deshonor sobre toda la familia! ¡Deshonor sobre ti! ¡Deshonor...!

- ¡Deshonor ser un panda! - exclamo Ranma al tiempo que le lanzaba un balde de agua fría a su padre, convirtiéndole al instante en un enorme panda que no paraba de refunfuñar - ¡Es tu culpa que carguemos con estas maldiciones! ¡Así que no importa lo que pienses! ¡Próxima parada... Nerima!

.

.

.

"Son of man... Look to the sky"

(Hijo de hombre... ve al cielo)

.

"Lift your spirit set it free"

(Levanta tu espiritu, dejalo libre)

.

.

Ranma colgó su mochila sobre sus hombros y comenzó el trayecto camino hacia Nerima sin comprobar si su padre le seguía... En realidad, el nombre de aquel barrio le parecía de lo mas insignificante y si fuera meramente por lo que su padre le decía, jamás le hubiera entusiasmado llegar allí, seguro se trataría de alguna treta de su padre

Sin embargo, años atrás se había topado con una carta de su madre en la que hablaba del gran destino que a Ranma le esperaba cuando terminara con aquel viaje de entrenamiento... el cual según su padre terminaría con su llegada a Nerima

Desde que era niño entrenaba para ser el mejor, para ser un hombre, el hombre mas fuerte de todos y las palabras de su madre encendieron algo en su corazón que le indicaba que realmente algo grande le esperaba en aquel barrio y le entusiasmaba aun mas pensar que estaba a punto de por fin llegar a su destino

.

.

"Someday you'll walk tall with pride"

(Algun dia caminaras con orgullo)

.

.

"Son of man a man in time you'll be"

(Hijo de hombre, un hombre con el tiempo seras)

.

.

.

.

.

- ¿Es ahí? - preguntaba una linda chica de cabello oscuro casi azulado que enfocaba sus ojos café en la enorme propiedad que se alzaba frente a ellas

- ¿La herencia que dejo nuestra madre? - pregunto a su vez una chica un poco mas alta, de cabello castaño igualmente corto que miraba a aquel lugar enarcando una ceja

- Ese mismo – respondió a su vez una chica mucho mas alta, de largo y brillante cabello castaño – El Dojo Tendo

- ¿Y... Creen que papa este aquí? - pregunto la chica de cabello azulado dando un paso hacia adelante aunque con una expresión evidentemente preocupada – No tuvimos mas noticias de el desde su ultima carta

- El y un viejo amigo suyo acordaron encontrarse en Nerima mucho antes de nuestra llegada – explico la mayor de las chicas

- Pero de ser así no hubiera dejado de escribir – murmuro de nuevo la menor de las tres

- En cualquiera de los casos no lo sabremos sino nos apresuramos a preguntar – dijo la chica mediana acercándose a llamar a la puerta con expresión decidida

Al poco rato, la puerta comenzó a abrirse lentamente, un hombre desconocido para ellas las recibió – Vaya, vaya, han llegado incluso mas pronto de lo que el joven esperaba – las tres chicas se miraron extrañadas – Pasen por aquí, señoritas Tendo

A pasos cautelosos, las chicas atravesaron el patio principal hasta llegar al que alguna vez fue el prospero Dojo familiar, ahora con una fachada mucho mas descuidada de lo que pudieran recordar, donde nuevamente un par de raros hombrecillos abrieron de par en par las puertas

La figura alta de un hombre joven aguardaba en el interior, dándoles la espalda a las recién llegadas

- Joven Toma – saludo con una respetuosa reverencia el hombre que guiaba a las tres chicas – Ya están aquí

Al instante, aquel joven se giro y pronto esbozo una sonrisa de apreciación dirigida a las tres chicas – Señoritas, es un gusto conocerlas al fin – decía con diplomacia - siéntanse bienvenidas

- ¡¿Bienvenidas?! - protesto por fin la menor de las chicas - ¡Esta propiedad pertenece a nuestra familia! ¿Quién se supone que son ustedes y que hacen aquí? ¿Dónde esta nuestro padre?

- Que conveniente pregunta – respondió el joven de piel morena y extraña vestimenta, seguía sonriendo sin amedrentarse ante el evidente carácter de esa chica – Su padre esta... perfectamente bien al resguardo de mis hombres, no tienen de que preocuparse por el siempre y cuando se muestren dispuestas a honrar nuestro acuerdo

- ¿Acuerdo? - murmuro la mayor de las chicas

- ¿Qué acuerdo? - añadió la chica de en medio

- Veo que su padre nunca les contó sobre la situación de esta... propiedad – decía señalando la estructura que se alzaba a su alrededor – Hace años la familia Tendo adquirió una gran deuda con mi padre la cual nunca fue saldada, entenderán que nos vimos en la necesidad de embargar la propiedad

- ¡¿Que!? ¡¿Embargar?! - exclamaron casi a la par las tres chicas

- Por supuesto chicas en ningún momento he pensado en que ustedes salden una deuda que no contrajeron – comenzó a decir el joven avanzando a paso lento hacia ellas - no cometería tal injusticia sobre todo sabiendo que la propiedad ya no vale lo que se debe, sin embargo... tampoco podría devolver la propiedad así sin mas

- ¿Que esta sugiriendo? - Interrogo la menor de las chicas sosteniendo su mirada con el ceño fruncido

- Estaría dispuesto a dar por saldada la deuda si algún miembro de la familia fuera capaz de vencerme en un combate, pero como el mejor combatiente de mi dinastía, se que eso es casi imposible, su padre en este momento no esta en condiciones de luchar y...

- ¡¿Que le hiciste a nuestro padre?! - reclamo la chica de cabello azulado a punto de lanzarse contra el siendo únicamente detenida por sus hermandas

- Akane por favor... – suplico la mayor de las tres

- Y por supuesto jamás me atrevería a luchar contra una mujer – continuo hablando el joven Toma – Pero... - entonces sus ojos parecieron brillar de una forma particular – Como le dije a su padre, estoy dispuesto a dar por saldada la deuda al contraer matrimonio con una de ustedes

El silencio pronto se hizo presente en el interior del Dojo, aunque fácilmente los corazones acelerados de las tres chicas podrían escucharse sin problema, hasta que de nuevo, la menor de las chicas se hizo notar, rompiendo el silencio con una sonora cachetada que tomo por sorpresa al joven Toma, quien incluso retrocedió un par de pasos ante aquel golpe

- ¡Pero como te atreves! - protesto uno de los hombres guardianes del joven que se apresuro a alejar a la chica de su amo

- ¡¿Quien te has creído?! ¡Ninguna de mis hermanas va a casarse contigo! - exclamo Akane sin amedrentarse - ¡Debería darte vergüenza! ¡Es lo mas bajo que jamas he visto! ¡Tal vez deberías madurar un poco antes de pensar en casarte!

- ¡Silencio! - protesto de nuevo su guardián - ¡¿Como le hablas así a nuestro amo?!

- ¡Akane! Por favor – intentaba calmarla su hermana mayor

...Akane, Tendo Akane - repitió esta vez con voz suave el joven Toma - ¿Ese es tu nombre?- La chica asintió en respuesta, aun fulminando le con la mirada – Muy bien ¡Sarutoro, he decidido! ¡Esta es la chica a quien quiero por esposa!

- ¡Excelente elección! - felicito su guardián

- ¡¿De que están hablando?! - protesto Akane alejándose de el – ¡No voy a casarme contigo!

- Señoritas creo que no lo han entendido – respondió el Guardia con voz firme - no están en posición de elegir, solo así su deuda sera cancelada o de lo contrario no volverán a ver a su padre

- Esta bien Sarutoro – dijo Toma manteniendo su voz calmada – Demos les unas horas para asimilar la noticia – añadió encaminándose a la salida del Dojo seguido por su séquito de guardias – Y... asegúrense de dejar bien cerradas estas puertas, no queremos que desaparezcan nuestras invitadas

Un par de segundos después las puertas del Dojo se cerraron

.

.

.

.

.

Un panda terminaba de vaciar sobre si el contenido de una tetera de agua caliente para proceder a colgarse sobre la espalda su mochila de entrenamiento y darle alcance a su hijo cuando fue nuevamente detenido por el oficial que antes le había entregado la recompensa - Señor Saotome, sabemos usted y su hijo toman un tributo de cada criminal al que capturan y cada duelo que ganan, así que... ya que estas se han quedado sin dueños, creemos que les vendrían bien a usted y a su hijo - dijo señalando el mismo para de motocicletas que antes hubieran ocupado Mikado y Azuza

Genma sonrió al tiempo que tomaba las llaves

.

.

.

.

.

20 - Marzo - 2024

CONTINUARA...


NOTA 1: Toma es el príncipe que aparece en la segunda pelicula de Ranma 1/2 y que pretende casarse con Akane

NOTA2: La canción que aparece en el capitulo es "Son of man" de Phil Collins

NOTA 3: Esta historia es un SemiAU

NOTA 4: Se aceptan Reviews!