Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Kishimoto. La historia es de Lavender-Long-Stories.
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Sasuke se cruzó de brazos, esperando a que Itachi expusiera su punto de vista, estaba especialmente descontento con que utilizara a su madre para separarlos a él y a Hinata. Sasuke no tenía ni idea de lo que Mikoto podría decirle.
Itachi suspiró, mirando a Hinata.
—Estás cometiendo un error.
—¿Eso es todo lo que tienes que decirme? —Sasuke enarcó una ceja.
Itachi dio un sorbo a su bebida.
—¿Qué quieres que te diga?
El tono indiferente de Itachi estaba haciendo hervir la sangre de Sasuke.
—Podrías disculparte por haberme rodeado. No sé por qué crees que puedes torcer las decisiones de Hinata.
Itachi miró su copa, lucía decepcionado.
—Ella te lo dijo.
—Eres tonto por pensar que no lo haría —acusó Sasuke—. No te metas más.
—Esto no acabará bien. Deberías centrarte en tu futuro —las cejas de Itachi se fruncieron, mostrando solo una gota de su ira real.
—Considero que ya lo han decidido, así que ya no tengo uno —a Sasuke no le importaba si dolía. No le interesaba si sonaba mezquino. Todavía estaba enojado. Estar enfermo no lo excusaba de ser un imbécil entrometido—. Al menos puedo tener una cosa que quiera.
—Los Hyūga no va a permitirlo —advirtió Itachi—. Estás abriendo una lata de gusanos que va a hacer que todo sea mucho más difícil de lo que tiene que ser.
Los ojos de Sasuke se deslizaron hacia Hinata. No iba a permitir que perdiera su puesto.
—Nos ocuparemos de ello después.
—Deberías terminar con ella antes de que esto se te vaya de las manos. Ella no vale la pena —los ojos de Sasuke volvieron hacia Itachi. El impulso de golpearlo era abrumador. Su rabia no era algo que Itachi quisiera avivar ahora mismo. Sasuke tomaba muchas decisiones tontas cuando estaba molesto.
De hecho, podría tomar una ahora mismo.
Sasuke ignoró a su hermano mientras se acercaba a Hinata. Hinata parpadeó al leer su lenguaje corporal. Él la tomó de la mano y tiró de ella hacia delante. Ella lo siguió sin preguntarle qué hacía. Probablemente, no le iba a gustar la respuesta.
Sasuke la subió al escenario y la miró para pedirle permiso. Si ella lo sacaba ahora mismo, posiblemente podría calmarse. Probablemente, se le podría disuadir. Hinata se limitó a esperar con la mano fuertemente aferrada a la de él. Sus ojos miraron a la multitud, que empezaba a sentir curiosidad por saber por qué habían subido al estrado, pero volvieron a clavarse en él, esperando a que tomara una decisión.
Sasuke tomó el micrófono.
—Me gustaría anunciar que mantengo oficialmente una relación con Hinata Hyūga.
Las pocas cámaras de prensa que estaban permitidas dentro del evento comenzaron a parpadear. Sasuke pudo ver cómo el ritmo cardíaco de Hinata aumentaba mientras su mano se apretaba a la suya. Tenía que bajarla del escenario antes de que se desmayara, o de que él lo hiciera. Sasuke volvió a poner el micrófono en su sitio y tiró de ella hacia abajo a través de la multitud, ignorando las preguntas de la gente y la mirada furiosa de su hermano.
Hinata le siguió el ritmo hasta que encontraron una salida, allí Sasuke se tomó un momento para respirar el aire nocturno y así calmarse. Hinata le soltó la mano y la puso en el hombro de él.
—¿Estás bien?
—Era darle un puñetazo a Itachi o anunciar nuestra relación. Creo que esto causó menos escándalo —Sasuke resopló un par de veces antes de que se le disipara la rabia.
Hinata no preguntó por qué Itachi incitó tal reacción y Sasuke realmente no quería decírselo. Le rompería el corazón saber que Itachi dijo algo así, pero si ella preguntaba, Sasuke no le mentiría.
—Bueno, si esas eran las opciones, entonces me alegro de que no lo golpearas.
¿Ni siquiera iba a sermonearlo sobre cómo la forma sutil habría sido una mejor opción? Hinata realmente no debería estar excusando este comportamiento suyo, porque si él podía usar eso como excusa, lo haría y ella podría hartarse de eso.
El pulgar de Hinata volvió a deslizarse sobre su hombro. Ella lo estaba consolando. Él debería consolarla a ella. Era a ella a quien estaba siendo afectada. Ni siquiera le preguntó qué le había dicho su madre.
—Hey —Hinata llamó su atención, moviendo la mano de su brazo a su rostro—. No pasa nada —ella estaba viendo más de lo que él veía. Sasuke seguía respirando agitadamente y la rabia que creía haber soltado seguía ahí, retorciéndole las entrañas. Debía de ser visible por todo su rostro. Sasuke cerró los ojos para concentrarse en calmarse de verdad, utilizando la mano de Hinata para tranquilizarse.
No era la primera vez que le ocurría.
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Sasuke cerró de golpe la puerta que daba al tejado, pero esta solo rebotó, rota desde hacía tiempo, para que nadie se quedara encerrado fuera. Dobló la esquina por encima de las escaleras para esconderse de cualquiera que viniera a buscarle.
Respiró con rabia, se agachó vuelto hacia la pared y se limpió el rostro Se sentía estúpido por pensar que su hermano lo conseguiría, pero le cabreaba más que Itachi siguiera asegurándole que sin duda lo lograría, solo para desfallecer en el último momento.
¿Por qué Itachi tenía que darle esperanzas? ¿Por qué seguía teniendo la esperanza de que esta sería la vez en que su hermano le daría prioridad?
Sasuke se estremeció al sentir que le presionaban la espalda. ¿Por qué no lo dejaban en paz?
—Hace buen tiempo afuera —Hinata suspiró mientras se sentaba con los brazos alrededor de las piernas y se apoyaba en su espalda.
Sasuke miró por encima del hombro. El cabello de Hinata ondeaba alrededor con el viento mientras miraba al cielo, dándole intimidad, pero permaneciendo allí para reconfortarlo. Bufó, recargándose sobre ella. Hinata, molesta, no lo dejaría a solas.
—Toma —Hinata le tendió una piruleta sin envoltorio.
Sasuke hizo una mueca.
—No me gustan los dulces.
—Lo sé, es ácido —Hinata lo agitó para que lo tomara, devolviéndole la mirada.
Sasuke abrió la boca. Hinata esbozó una sonrisa, él se llevó la piruleta a la boca. Inmediatamente, se revolvió para volver a sacarla.
—¡Bleh! ¿Qué demonios?
Hinata soltó una risita.
—Te dije que era ácido.
Sasuke la miró con enfado e intentó volver a comer la piruleta, pero estaba dolorosamente ácida. Los ojos de Hinata brillaron con complicidad. Ya no se sentía tan mal.
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Hinata no podía enfadarse. Querían anunciar su relación, pero de forma más sutil. Se saltaron algunos pasos, pero también plantearon nuevos problemas. La gente querría saber la historia, cuánto tiempo llevaban juntos y si sus familias lo aprobaban.
Sus familias eran otro asunto. Puede que su padre lo aceptara en silencio, pero los de Sasuke se acababan de enterar. Por la insistencia de Mikoto, estaba claro que ella no lo sabía. Itachi no se lo había dicho, sobre todo porque estaba intentando acabar con esa relación.
Sin saber que Hinata ya no heredaría nada, el paso de Sasuke a líder iba a ser un problema interno para la relación.
Todo el proceso de pensamiento de Hinata se detuvo. Se dio cuenta de por qué su padre estaba callado ante la situación. Hiashi podía usar su relación con Sasuke como excusa para su renuncia. Le daba una razón para descartarla sin tener que dar explicaciones, e incluso si su relación no funcionaba, todavía podía utilizarla como una razón por la cual podía argumentar que ella causaría tensión con su mayor competidor.
Qué bastardo tan inteligente.
Hinata frunció el ceño. Su padre siempre iba cinco pasos por delante de ella. ¿Cómo pensaba Sasuke que ella iba a serle de ayuda si era tan lenta para captar las intenciones del hombre del que había pasado toda su vida aprendiendo?
—¿Intentas parecer enfadada conmigo? —susurró Sasuke con una sonrisa.
Hinata parpadeó para salir de sus pensamientos y volver a mirar a la multitud que hacía tiempo que se había alejado de ellos. Cambio su expresión.
—No, disculpa.
La mano de Sasuke se deslizó por su espalda, algo con lo que se estaba sintiendo sorprendentemente cómoda a pesar de lo que las mariposas de su estómago revoloteaban intensamente. No parecía forzado. Se sentía como si no estuviera pensando en ello, lo cual era un testimonio de su actuación o tal vez de su compromiso.
—¿Cuánto tiempo tenemos que quedarnos aquí antes de poder desaparecer?
Hinata apretó los labios. Los hizo volver a entrar porque desaparecer así habría sido más problemático que lidiar con las tías que querían hablar con ellos y que los periodistas que tentaban hacerles preguntas. La gente que tenía un interés real en lo que sucedería, sabía que era mejor hablar de ello aquí.
Sasuke se preparó para una desagradable charla con su padre, ella estaba segura de que sería inevitable.
La cabeza de Sasuke se apoyó en su hombro, haciendo que Hinata se pusiera rígida. Se obligó a relajarse con un suspiro.
—¿Te estoy incomodando? —su mano y su cabeza empezaron a retraerse.
Hinata se dio cuenta. Por supuesto, él podía sentirlo.
—No, estoy bien. Es solo que no estoy acostumbrada.
—No tienes que acostumbrarte —la mano de Sasuke rondaba su espalda. Hinata podía sentir su calor, pidiéndole permiso. Preguntándole si era seguro volver.
Hinata volvió su rostro sonrojado hacia Sasuke y por su mente cruzó un pensamiento que fue alejado antes de que pudiera actuar en consecuencia. Tragó saliva y volvió a mirar hacia otro lado.
—Creo que ya podemos irnos —necesitaba un poco de aire fresco.
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Notas: ¡Ay! Se me había olvidado que hoy tenía que actualizar.
Guest Sara: Jejejeje, muy coqueto nos salio este Sasuke.
Naoko Ichigo
