Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Kishimoto. La historia es de Lavender-Long-Stories.
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Hinata sacó su computadora portátil y un trozo de papel cayó al suelo. Se agachó para agarrarlo y desplegarlo. Sasuke consiguió meter otro en su bolso. "No trabajes demasiado". No era una nota demasiado bonita. Era práctica, pero Sasuke sabía que eso le gustaría más que un cumplido vacío.
Hinata abrió la computadora portátil y parpadeó al ver la nota adhesiva en el centro de la pantalla. "Sigues siendo linda". ¿Cómo se las había arreglado para poner eso sin que ella se diera cuenta? Frunció el ceño. Y justo que le había dado puntos por no hacerle cumplidos vacíos. Despegó la nota y descubrió que eran dos. La segunda estaba detrás de la primera. "No pongas esa expresión".
—Entonces deja de decirme así —le dijo a la nota mientras pegaba las notas adhesivas y las deslizaba en el cajón donde guardaba todas las otras notitas que él había estado escondiendo entre sus cosas.
Hinata quería ser cínica y pensar en el hecho de que esto seguía siendo algo que él solo hacía para hacerla sentir querida, no porque realmente la quisiera. Llegó a esa conclusión porque, al fin y al cabo, él seguía pensando en ella lo suficiente como para escribirle todas esas notas tontas.
Hinata se estaba dando cuenta de que eso era suficiente para dejar de pensar constantemente en él. Mientras Sasuke siguiera intentando hacerla sentir amada, tal vez podría dejarse llevar por su actuación y vivir en la fantasía.
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A Hinata se le iluminó el rostro.
—Oh, qué lindo.
—¿Hmm? —preguntó Sasuke, asomándose por encima del hombro de ella.
Hinata le mostró una foto en su aplicación de mensajería.
—Mira lo que me acaba de enviar Kiba-kun —era un suéter de gran tamaño con pequeños rollos de canela estampados en el.
—Te quedaría muy bien —Hinata siempre se veía linda, con suéteres de gran tamaño y chamarras grandes. Siempre se veía feliz cuando usaba algo en lo que prácticamente pudiera nadar dentro.
Hinata volvió a girar el teléfono para sonreírle. Esta vez ni siquiera lo regañó. O se estaba reprimiendo, o realmente no estaba prestando atención a lo que él hacía.
—Quiero uno.
Sasuke apoyó la cabeza en su hombro para seguir mirando el teléfono. Hinata lo ignoró mientras le escribía a Kiba. Tal vez él no tenía ningún efecto sobre ella cuando no estaba pensando demasiado en ellos. Se estaba acostumbrando a él.
Eso era bueno.
Sasuke cerró los ojos.
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La cabeza de Kiba se estrelló contra sus libros, haciendo que Hinata se estremeciera.
—Renuncio. Voy a dejarlo todo y a unirme a un barco pesquero.
Shino puso los ojos en blanco y cerro sus propios apuntes.
—¿Esta vez no a un arrozal?
La cabeza de Kiba rodó hacia un lado y se recostó contra el libro. La preparación del examen final le estaba afectando.
—Ni siquiera merezco estar en tierra firme.
—No creo que lo estés haciendo tan mal —Hinata le frotó el hombro.
—Durante la escuela siempre estabas entre los diez mejores de la clase. No quiero escuchar nada de ti —Kiba se cubrió la cabeza.
—Entre los cinco primeros —Shino corrigió.
Hinata le lanzó una mirada de desaprobación. Kiba gimoteó bajo el montón de miserables libros y apuntes.
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Naruto señaló la pantalla y entrecerró los ojos.
—Creo que esto debería ir aquí abajo.
—¿Tú crees? —Hinata miró el esquema que habían terminado.
—Porque este punto lleva mejor a este otro punto, aunque los datos sean de este conjunto —Naruto le tendió sus notas.
Hinata se tomó un momento para leer su horrenda caligrafía y tenía razón. Lógicamente, los datos tenían sentido en este orden, pero la redacción fluía mejor a su manera. Movió la línea hacia abajo en el documento.
—¿Algo más?
—¿La cena? —preguntó Naruto, frotándose los ojos.
—Contigo no —justo a tiempo. Hinata le sonrió a Sasuke mientras la ayudaba a guardar sus cosas.
—Aw, vamos, no puedes acapararla —Naruto le rodeó los hombros con los brazos.
Hinata se quedó helada. ¿Cómo era posible que Naruto siguiera siendo tan abierto después de su confesión? No debería sorprenderle. Después de todo, él era así. Era algo que le gustaba de él.
Sasuke lo apartó de un empujón y tiró de ella hacia él, bajo su brazo.
—Puedo y lo haré.
Naruto le sacó la lengua mientras se marchaban.
Una vez salieron de la biblioteca, Sasuke le acercó una bolsa que ella no se había dado cuenta de que llevaba consigo. Hinata la tomo, miró dentro y soltó una risita.
—¿En serio?
—Dijiste que querías uno —Sasuke se encogió de hombros.
—Pero eso no significa que debías ir a comprarme uno —Hinata miró dentro de la bolsa—. ¿Cómo supiste mi talla?
—Shino lo sabe todo, hasta tu talla de sujetador —Sasuke hizo una mueca—. Sobre lo cual no preguntaré.
Hinata levantó la bolsa para ocultar su sonrojo.
—Tuvo que comprarme ropa para volver a mi casa cuando quede empapada. No puedo creer que guardara esa información.
—Puedes usarlo cuando estés conmigo —Sasuke se burló para mantener el rubor en su rostro—. Pensé que te verías linda.
—Ya basta —Hinata le hizo un gesto para que se fuera.
—Habló en serio —con la sonrisa que le estaba dedicando, era difícil saber si estaba coqueteando o burlándose de ella.
Ambas cosas la estaban mareando.
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Sasuke abrió una bolsa de bocadillos y tomo uno para acercarlo a la boca de Hinata.
—Abre.
Hinata abrió obedientemente la boca para aceptar el bocadillo, pero no levantó la vista de sus notas. Sasuke estaba aburrido. Hinata estaba en modo estudio y él ya había repasado todo lo que creía necesario. Ni siquiera podía dejarla en paz e ir a molestar a Naruto porque, honestamente, Naruto no necesitaba distracciones si quería aprobar sus clases.
Así que aquí estaba, siendo el tipo de los bocadillos.
Hinata arrugó la nariz mientras se concentraba y frotaba los dedos en la página. Todos sus micro movimientos eran infinitamente lindos, pero si se lo decía, ella podría golpearlo con su libro.
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Sasuke no iba a estar contento con esto.
Era el pensamiento que rondaba por la cabeza de Hinata cuando cruzó la puerta de la habitación del hospital. Itachi estaba recostado en la cama del hospital, entre un mar de tubos que se extendían hasta las máquinas. Haberla hecho venir en este momento había sido deliberado. Itachi quería que ella lo viera así, mostrarle la gravedad de la situación en la que se encontraba. Si él supiera que esta era la razón por la que ella y Sasuke empezaron su relación, tal vez no estaría presionando tanto. Solo le estaba dejando más claro que Sasuke necesitaba su ayuda.
Hinata colocó su bolso en la mesita de noche y sacó algo de fruta que había comprado en el camino. No estaba segura de que él pudiera comérsela ahora, pero se sintió mal de ir con las manos vacías.
Itachi la miró de reojo mientras ella se sentaba.
—No sabes cuándo rendirte.
Le resultaba difícil ver ese lado rencoroso de él. Muchos de los recuerdos que Hinata tenía de Itachi, eran de él, siendo tan amable, siempre tan comprensivo. Pero ella nunca se había interpuesto entre él y Sasuke.
—No —Itachi volvió a mirarla. ¿Acaso no quería una respuesta? Hinata se sintió enferma a medida que aumentaba su ira, pero esa era la cuestión. Itachi estaba utilizando su enfermedad contra ella porque pensaba que era demasiado amable y educada para discutir con un hombre enfermo en una cama de un hospital. Pues él se equivocaba—. ¿Crees que aislarme va a facilitarte las cosas?
Itachi enarcó una ceja.
—¿Se te está pegando el carácter de Sasuke?
—No, es que ya me manipulan bastante en casa. No voy a aguantar eso de ti también —eso y que no estaba enfadada de que se lo hiciera a ella. Estaba molesta por Sasuke. Si él solo estuviera siendo malo con ella, podía lidiar con eso. Pero no se trataba de ella.
—No sé lo que quieres decir —Itachi volvió la cabeza hacia otro lado.
Hinata sintió que se le calentaban las mejillas mientras luchaba contra su mal genio.
—Ya te lo he dicho antes. Si quieres hablar con alguien sobre la relación entre Sasuke y yo, mejor hazlo con él. No te haces ningún favor ocultándoselo.
—Intenté hablar con él. Salió de maravilla —Itachi ladeó la cabeza sarcásticamente.
—Seguro que no te limitaste solo a contrariarle —contraatacó Hinata.
Los ojos de Itachi se volvieron hacia las manos de ella, que estaba cerrando los puños sobre su jersey.
—Sé que no quieres causarle más problemas. Romperle el corazón ahora será lo mejor.
Hinata respiró hondo. Odiaba su forma de decirle que aquello estaba mal. Sin razones, solo estaba jugando con sus emociones, tratando de usar a Sasuke en su contra para hacerla sentir que era una carga. Sabía lo que más le dolería y planeaba utilizarlo. Bien, ella también podía hacerlo.
—Voy a apoyarlo, aunque tú no lo hagas. Tengo tiempo para hacerlo —las cejas de Itachi se crisparon y por un momento su máscara se rompió—. No apoyarlo ahora solo va a hacer que se resienta más contigo y estás malgastando el tiempo que tienes con él haciendo un escándalo de algo que ya hemos decidido que sucederá. Eres tú quien no sabe cuándo rendirse.
Los ojos de Itachi se clavaron en ella. Hinata se levantó, tomo su bolso e inclinó la cabeza mientras se marchaba. Necesitaba salir de allí antes de decir algo de lo que se arrepintiera.
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Notas: Ay Itachi… Lo estás haciendo todo mal.
Guest Guest: Me alegra que te esté gustando la historia.
Guest Princesa Ghost: Capítulo 12 publicado… Puede que no fuese una bomba, pero creo que nadie esperó esta acción por parte de Itachi.
Naoko Ichigo
