Conociendo los alrededores


Después de haber calmado su risa, Lincoln habló. —Son divertidos, pero… —Ladeo su cabeza. —¿Qué son los guardianes?

—Oh bueno… —Alex toma su propia barbilla para pensar. —La forma más rápida y sencilla de explicar, es evitar que mueras.

—¡¿Qué?! —Responde el albino con un grito de miedo.

Justo en ese grito, César golpea la parte posterior de la cabeza de su hermano en forma de reprimenda. —¡Tarado, lo asustas! —Regreso su vista hacia el pequeño con una mirada tranquilizadora. —Perdona a mi hermanito, es que él es algo lento con ciertos… temas, y una de ellas es sobre explicar las cosas.

—Oh… —Lincoln se frotó levemente su nuca. —He, he, he, sabes, entiendo eso, conozco a alguien que tiene ese mismo problema.

—Bueno, entonces sería YO. —El mayor miro a Alex cuando hizo énfasis en la última parte. —En explicar lo que serían los guardianes.

César le señaló a Lincoln que se sentara cerca de la fogata, lo cual lo hizo junto con los hermanos y comenzó a contar el significado de ser sus guardianes.

Cesar junto a sus manos dando un leve aplauso e inhalo y exhalo lentamente. —Bien, presta atención y si tienes dudas, no temas en preguntar, ¿ok? Para comenzar, ¿conoces o sabes lo que son los ángeles de la guarda? —Mira que el niño asiente. —Bueno… para comenzar no somos ángeles en sí, pero tenemos por así decirlo el mismo trabajo: proteger y salvaguardar a la persona que se nos fue encargada o como mi hermano y a mí nos gusta llamarlos "compañeros", ósea a ti. —Eso último, lo digo señalando a Lincoln con su mano simulando un disparo. —Pero, en cambio, de los ángeles, nosotros, los guardianes, tenemos unos que otros regalos a nuestros compañeros para ciertas situaciones.

El pequeño, recién pudo entender un poco de lo dicho, pero de alguna manera lo asimilo, era eso, o que sonaba tan fuera de lugar que tan solo lo dejo ir. Considerando que se encontraba en un sueño, decidió seguir la corriente porque le parecía genial esta situación, pero cambió de actitud con la mención de "regalos".

—¿Regalos? ¿Dónde? —Lincoln se levantó rápidamente buscando a los alrededores.

Ambos guardianes se rieron ante la reacción del albino, pero de diferentes razones; Alejandro por la actitud energética demostrando que enseñarle sus técnicas no serían tan aburridas como creía, en cuanto a César simplemente por la emoción de contarle todo.

—Tranquilo, ya vamos allá, solo sígueme. —César dijo esas palabras para calmar un poco la situación, y se levantó dirigiéndose hacia uno de los árboles que se encontraba detrás de ellos.

Lincoln se sorprendió al ver a César abrir una especie de puerta en el árbol que se encontraba enfrente de ellos. Los dos hermanos entraron como si nada, mientras con el pequeño solo se quedó ahí parado, viendo solo oscuridad dentro de la puerta donde pasaron. Pero poco duró ese sentimiento al ver a Alex o más bien su cabeza desde esa oscuridad.

— ¿Aún sigues ahí? —El guardián menor tomó el brazo del pequeño mientras sonríe. —Ven, pasa.

Lincoln solo alcanzó a cerrar los ojos y esperar lo que fuera, pero, nada, no pasó nada; en el momento que los abrió se sorprendió bastante al verse dentro en una… ¿sala de cine?, pero unas palabras le hicieron poner atención ante el dúo.

César se dio media vuelta. —Bien, entonc-

— ¡Pido el proyector! —Rápidamente, como forma de venganza, Alex interrumpe a César.

Con las palabras en la boca, el mayor simplemente suspiró con irritación por la interrupción que tuvo, y a su vez, el menor literalmente se lanzó hacia la zona donde se proyectan las películas.

Lincoln solamente se quedaba mirando las acciones de Alex —¿Mi regalo es ver una película?

César, al ver que a su hermano está teniendo problemas con encender la máquina, dándole algo de tiempo para hablar con su nuevo compañero. —¿Qué? No, y no es una película, sino más bien vamos a enseñarte cuáles serán tus regalos o más bien dichos, poderes.

Lincoln con la cara incrédula sobre lo que acaba de escuchar. — ¿Po-Po-Poderes?, ¿voy a tener poderes?

Sonrió César al ver tal reacción. —Si, y creo que te van a gustar, pero eso sí, tú debes de-

En ese momento vieron que la luz del proyector se encendió y ambos, tanto César como Lincoln, vieron desde la fuente y vieron a Alex envuelto con las cintas de película. —No era tan difícil —Dándoles una sonrisa de victoria.

El mayor cansado con las acciones de su hermanito solo le pidió al albino que se fuera a sentar, mientras que nuestro protagonista se limitaba a reír por el guardián menor que a la par seguía a César para sentarse.

—Bien, Alex recuerda que será tu parte primero y luego sigo yo, ¿ok?

—Si, si, lo que tú digas, ¡que comience el show!


Lori comienza abrir sus pesados ojos; al sentir algo de cosquilleo y una sensación de extrañeza por su pecho, de primeras quiso ignorarlo, pero como un rayo se tratase, abrió los ojos quitando todo rastro de sueño, recordando en donde estaba y el por qué veía su cama al otro lado de la habitación, así que lentamente como si de una máquina se tratase miró hacia abajo para al final ruborizarse al ver que ahora Lincoln está chupando de su pezón derecho atreves de su camisa, no sabe de cómo es que llego ahí en primer lugar si se durmió del lado opuesto, rápidamente iba a moverlo, hasta que…

—Así que, solamente lo querías para ti sola, ¿eh? —Susurra una Leni un tanto celosa.

Con esas palabras congelaron a Lori y vio a su hermana con los ojos entrecerrados con una obvia cara de celos. Nadie sabía en cómo se desarrollaría esta situación, pero por milagro alguien abrió la puerta del cuarto.

—Niñas a desayunar. Oh, así que se quedó con ustedes. —Terminó de hablar la madre con una sonrisa al ver lo adorable que se veían los tres juntos y después dio una leve risa al ver la camisa de Lori. —Déjame adivinar, se durmió encima de ti toda la noche.

Lori, al no entender lo menciona, reviso de nuevo a su hermano y noto que por el susto que lo dio Leni no sintió que su hermanito se había movido del lugar como si no estuviera tratando de tomar pecho de ella, y efectivamente, no solo en la zona del pezón está manchado por la saliva del pequeño, sino que la mitad de su pecho estaba empapado. La madre, al ver la cara de duda sobre la hija mayor, aclaró.

—Descuida cariño, de hecho, me sorprende que Lincoln aun babee estando dormido no hacia eso desde antes de cumplir los 3 años; en aquel tiempo le poníamos una toalla o un babero por si acaso, bueno, despiértenlo para el desayuno, y Lori recuerda que vamos al centro comercial, ya que se lo debes a Lincoln. —Terminó retirándose la matriarca de los Loud cerrando la puerta.

Lori regresó a la realidad con las últimas palabras de su madre, así que se dispuso en cambiarse rápido ignorando los reclamos de Leni.

Ahora nos vemos a Lincoln que se encontraba en el baño después de haber sido despertado por una Leni más cariñosa de lo normal dándoles los buenos días a sus dos hermanas, pero a diferencia de la segunda mayor, Lori solo limitó regresarle el saludo sin verlo y salió rápido de la habitación creyendo que solo quería ser la primera en ir al baño, así que lo dejo como estaba, pero el albino no se percató del pequeño tinte rojo de Lori en la punta de sus orejas.

Lincoln se encontraba enfrente del espejo preparándose para cepillarse los dientes —Vaya… ese sueño sí que fue genial, tener ese tipo de poderes no estaría nada mal tenerlos…

Pero eso no fue un sueño, sabes. —Le respondió una voz.

—¡Aahh! —Grito nuestro albino haciendo ruido con unas cosas del baño.

—¿Lincoln?, ¿qué pasó?, ¿estás bien? —Luna tocaba la puerta mientras que a la par preguntaba que sucedía hasta trataba de abrir la puerta, pero por el seguro que puso el pequeño le impedía.

— Estoy bien, descuida Luna, no es nada, solamente… casi dejo mi cepillo de dientes caer por el váter.

— Está bien, pero ten más cuidado.

Suspirando de alivio nuestro protagonista en que dejarán de insistir con la puerta; comienza a susurrar —¿Son ustedes?, ¿todo eso no era un sueño?, ¿verdad?

El infante preguntó con duda, pero grande fue su sorpresa al ser respondido.

En que parte de "regalo de cumpleaños" no has entendido cachorro. —Habló César de manera burlona.

Lincoln, conmocionado ante la situación, iba a hacer otro alboroto hasta que César decidió tomar las cartas sobre el asunto.

Tranquilo y no grites o en serio, esta vez tirarán la puerta. —Viendo al pequeño por el espejo que se detuvo en medio de un gritó. —Y también, no es necesario que uses tu boca para que nos hables, solo habla desde tu interior como si estuvieras pensando en algo.

—Emm… ¿Hola?

Así está mejor, pero, ¿no debes terminar primero con esto? —Preguntó Alex dando a entender sobre el aseo del chico. —Hay una fila esperando afuera.

Justo al mencionar eso, y haciendo recordar en dónde estaba, se escuchan golpes en la puerta. —Ya sal de ahí Lincoln, no sé si vaya a aguantar más. —La deportista presionó más al albino para que saliera del baño.

Después del reclamo, Lincoln se apresuró en terminar todo su asunto y después se pasó a cambiarse a su habitación, y en medio de eso pidió una explicación sobre esta situación a sus guardianes. —Entonces todo lo que vi en ese cine y lo que me contaron, ¿era real?

Pues claro, y no, no me hagas repetirlo, que no me gusta hacerlo, ya de eso se encarga mi hermano. —Expresó Alejandro al señalar a su hermano con su pulgar a pesar de que el infante no lo pueda ver.

Entonces, ¿ahora tengo todo ese poder? —Preguntó Lincoln.

Si y no, pero ya más tarde te lo explico mejor, baja, aún tienes que desayunar, ¿no? —César le recordó a su compañero.

Al escuchar esas palabras noto que se había quedado sentado en su cama ya cambiado, así que simplemente se dirigió a la cocina para tener su desayuno familiar y en medio de ello noto en cómo las dos mayores actuaban de manera diferente ante él. Leni le daba más cariños, más de lo normal, en cambio, Lori simplemente cuando sus ojos se cruzaban de inmediato los apartaba.

Cuando la matriarca de la familia estaba en medio de acabar su plato, comenzó hablarle a su hijo. —Lincoln, qué te parece si vamos al centro comercial para conseguirte un juego.

—¿En serio? ¡Sí!, pero..., qué hay de-

—Descuida campeón, yo me quedaré en casa por si una de tus hermanas no quiere ir. —Aseguro el Sr. Lynn.

Con eso, dicho se decidió que la única que iría por parte de la madre y el niño sería Lori, de acuerdo con lo hablado ayer.

Ya dentro de la van familiar, Lincoln también se llevó la consola ya cargada dentro de una mochila, esta vez no lo tomarán desprevenido, y para matar el tiempo Lincoln comenzó a hablar con sus compañeros.

Bien, ahora si me pueden decir como tener esos poderes. —El niño habló emocionado, no solo el hecho de que le compren su primer videojuego incluso después de su cumpleaños, sino también el saber que puede tener poderes.

Alejandro mueve su cabeza en señal de "dile tú" mientras leía un cómic.

El hermano mayor suspira al ver tal actitud del menor —Bueno… lo primero, no "todo" lo que has visto podrás tenerlo, pero hay unos que, si puedes, solo es cuestión de que te lo enseñemos y practiques en ello, ¿de acuerdo? —Le aclaró los detalles al albino.

¿Cómo cuáles? —Pregunta Lincoln viendo por la ventana del coche.

Emm… ¿te acuerdas esa parte de dibujar esas marcas para guardar cosas y sus demás usos? —Le recordó el uso básico del fūinjutsu.

Al escuchar lo mencionado, los ojos del chico hasta le brillaron de la emoción. — ¿Hablas de los sellos? ¿Verdad?, ¿cuándo empiezo?

¿Tienes escuela? —Cuestionó César.

Voy en el jardín de niños, ¿Por qué?

Bien, cuando te toque ir estarás practicando en dibujarlos y solo eso, no podrás guardar nada aun, pero primero tienes que saber hacerlos de memoria, y ya cuando sepas cómo hacerlos, entonces...

Mientras que el guardián mayor le explica todo aquello y más, haciendo emocionar mucho al pequeño albino, dando así que su propia cara lo delate, pero tanto su madre como Lori creyeron que era por tener su nuevo juego, así que solamente se limitaron en sonreírle por su adorable comportamiento.

—Bien niños hemos llegado y recuerda Lincoln, solo puedo comprarte un juego, ¿de acuerdo? —Dijo la madre preparando el auto para salir.

Ya dentro del Mall, el pequeño por la emoción estuvo arrastrando a Lori dado que desde el comienzo lo tenía de la mano, mientras que detrás de ellos se encontraba la madre viendo lo energético que se encontraba su pequeño.

—Oh bueno, hay cosas que nunca cambian. —Habló César para sí mismo al ver la tienda de videojuegos con el nombre de GameStop.

Dentro de la tienda los hermanos se separan, pero no antes Lori diciéndole que no se separe tanto, mientras que también revisa unos que otros juegos; la mayor no era mucho de videojuegos, pero hay unos en específico que le tomó cierto gusto como son los de pelea, pero estos solamente los ha jugado en las árcades y se preguntaba qué diferencia había en jugarlos en sobre-mesa que en las salas de juego.

En cuanto a Rita, se encontró con una colega del trabajo también acompañando a su hijo y comenzaron a conversar sus cosas.

Y sobre nuestro protagonista viendo que era su primera consola de videojuegos no sabía realmente que escoger más aún porque solo puede tomar uno y mientras duda el guardián menor captó su interés al saber en dónde se encontraban.

¿No sabes que elegir?, ¿verdad? —Preguntó Alejandro.

¿Eh? ¿Sabes de videojuegos? —Cuestionó sorprendido Lincoln de que Alex muestre interés sobre los juegos.

Bueno, para comenzar que es lo que te gustaría jugar. —Comenzó Alex para deducir los gustos del niño con respecto a los juegos.

Mmm… en realidad no lo sé, ¿tienes algo en mente? —Dudoso sobre su decisión; Lincoln pidió consejo al menor de los hermanos.

Solo sigue viendo y a ver qué pasa. —Alejandro alentó al albino en que siguiera buscando. "Sé que César dijo que este mundo puede ser diferente al nuestro, y sí que tiene razón", pensó el guardián menor al ver los nombres de consolas similares o queriendo parecerse, que solo recuerdan vagamente a XBOX o PlayStation, hasta había nombres que él mismo desconoce junto con otros juegos, al menos, aunque no lo admita, se alivió en ver que Nintendo aun estuviese intacta.

Mientras Lincoln aún veía qué juego tomar, el chico junto con Alex escuchó los lamentos del mayor.

¡No!… ¡Porque!… lo han arruinado todo. —Alejandro veía a su hermano arrodillado y golpeando débilmente el suelo.

Alex no tenía forma de responder ante la acción de su hermano mayor, solo se limitó a preguntar y el albino mejor no intervino y solo escuchó para saber un poco de ellos.

Oye, ¿por qué tanto drama? —Viendo que César solamente apuntaba a la izquierda. —Ah… y eso que, solo es el Monster Hunter que tiene de- oh...

Viendo la razón de la decaída de su hermano, noto que tanto el orden de la saga como en la plataforma donde se juegan están totalmente cambiadas, incluyendo que no haya ninguna para la 3D's por si el chico no sabía qué escoger, César ya se estaba preparando en sugerirle ese juego al niño.

En medio de todo ese desarrollo, Lincoln, al no entender la situación, solamente siguió caminando entre las estanterías hasta que vio un juego que le recordó el por qué quería una 3D's desde el comienzo.

Los hermanos solo se limitaron en ver lo que tenían en frente de ellos, y supieron que esta tierra no es la misma que la que conocen. Lo que vieron los 3 era el Pokémon Y.

Pero aún faltan como 3 – 4 años para que salga, ¿no? —Habló de forma extrañada el hermano menor sobre el juego.

César cruzó sus brazos mirando a Alex de manera irónica junto con su tono de voz habló. —¿Y aún dudas de eso a pesar de todo lo que hemos visto? —Refiriéndose en cuando pasaron a una tienda de comics, no había nada sobre Marvel, Dc, Dark Horse, entre otras cosas que convenció al mayor en que estaban en otro mundo.

Con el juego ya elegido comenzó a dirigirse con su mamá para que se lo comprase, en eso alguien comenzó hablar por los parlantes de la tienda.

—Hoy es el último día. Como promoción de lanzamiento, prueben suerte en nuestro concurso de preguntas y respuestas si ganas podrás llevarte el juego "Monster Hunter Freedom Unite" para la Nintendo 3D's

Otra sorpresa fue dada, y esta vez fue para César.

Oye cachorro, ¿qué te parece un 2x1? —Preguntó César.

Pero son preguntas y respuestas, ni siquiera conozco ese juego. —Lincoln respondió de manera nerviosa.

Tu tranquilo y yo nervioso, solo repite lo que te diga, y no, no es trampa, ya que estamos los 3 juntos en esto, recuerda bien eso. —El guardián mayor le aseguro.

Rita y Lori vieron que después de aquel anuncio se juntaron varias personas de niños a jóvenes e incluso algunas chicas estaban entre la multitud y también vieron a Lincoln en el montón preguntándose sobre qué hacía allí el pequeño, cuando dio inicio con la trivía.

Con cada participante que pasaba notaron también que las preguntas eran diferentes por persona, en total solo 3 se llevaron el juego y ahora es el turno de nuestro protagonista.

—Muy bien chico, ¿cuál es tu nombre? —Preguntó el empleado.

—Lincoln. —Responde de manera un tanto insegura.

—Bien Lincoln, aquí va la primera pregunta, ¿qué tipo de arma es efectiva en contra de un Gravios? —Comenzó el empleado con la trivía.

—… Los martillos. —Hablo con algo de duda.

—Bien, siguiente pregunta…

Así se pasó Lincoln con la sección de preguntas con César, ayudándole con las respuestas, tomando más confianza mientras avanzaba en estas, pero las respuestas, que eran sencillas para él y sus guardianes, en realidad eran de las más difíciles, cosa que sorprendió a los que conocen el juego, pero ni lo notaron llegando así hasta la última pregunta.

—Wow… sí que vas en racha, chico, bien una más y te llevarás el juego, ¿listo?

—Sí. —Afirmo Lincoln.

—Bien, ¿qué se necesita para inhabilitar los vientos de Kushala Daora?

—Usando veneno en él.

—Bien hecho Lincoln, ahora. —Le entrega el juego. —Toma, te lo has ganado.

Tanto la madre como la hermana se sorprendieron de cómo el albino pudo ganar el concurso, pero dejaron eso de lado cuando vieron lo feliz que se encontraba. Viendo que cuando le entregaron el juego, fue de inmediato hacia ellas.

—Miren lo que me gane. —Mostrando el juego a la par que hablaba de manera alegre, pero comenzó hablar con cautela. —Entonces mamá… sé que me gane este juego, pero también, ¿me puedes comprar este? —Mostrando el Pokémon Y a su madre. —Por favor, mamá, por favor, por favor —Siguió insistiendo dando unos saltitos.

Rita y Lori al ver esa actitud más con los saltitos que daba el pequeño les resultaba muy adorable.

"Realmente parece a un conejito", pensaron Rita y Lori.

Después de aquel pensamiento la madre compro el juego haciendo así que el pequeño consiguiera 2 juegos, el resto del tiempo se la pasaron deambulando por el centro comercial que a su vez César le explicaba como es Monster Hunter y Alex sobre cómo es Pokémon y con cada descripción que daban volvía impaciente al pequeño.

Ya de regreso a casa, el resto de la familia se quedó sorprendida de que el pequeño se haya ganado un juego aparte con el que Rita le compró.

—¿Y de qué se trata el juego, Lincoln? —Pregunto Luan mientras miraba la caja del juego acompañada con sus hermanas mayores.

—Como dice el título va de cazar bestias, monstruos y hasta dragones. —Respondió Lincoln, que a su vez abría el juego de Pokémon Y.

Así pasó la tarde nuestro pequeño protagonista, jugando solo a Pokémon mientras que los guardianes.

—Calma hermanito. —Habló César tomando a su hermano en una llave sobre su cuello.

—Pero lo está haciendo todo mal, y por qué atrapa a ese Zigzagoon, si el primer gimnasio es de-

—Shhh… déjalo, es su juego, no el tuyo, solo responde si él pregunta por el juego y ya, ¿quedo claro?

Pero eso nunca pasó, cosa que no dejó muy tranquilo que digamos a Alex.

Ya de noche, toda la familia se encontraba descansando en sus respectivas habitaciones. Pero algo sucede en la del albino; se ve a alguien entrando al lugar de manera silenciosa hasta el punto de acostarse junto al pequeño.

—Buenas noches, MI pequeño Linky ~ —Habló la sombra comenzando abrazar a Lincoln contra su pecho mientras que su mano pasaba tiernamente por su blanca cabellera.


Lori despertó con un quejido ante su alarma, en el momento que trataba de apagarla sintió de nuevo ese "cosquilleo", rezando a quien sea que no fuese aquello, pero grande fue su decepción y temor, cuando bajó la mirada y se encontró a su hermanito otra vez en la misma posición que la noche anterior pero esta vez en SU cama.

—¿Cómo es que llegó aquí? —Se preguntó la mayor para sí misma, pero grande fue su sorpresa al ser respondida por su hermana menor que inesperadamente también se encontraba en la cama de Lori.

— ¿Ya se te olvido? Los lunes, Linky viene a dormir con nosotras. —Le recordó Leni a su hermana.

—Pero, ¿cómo es que sabes eso? —Preguntó Lori teniendo rojas sus mejillas.

—Pues tú misma hiciste el horario, en serio, ¿no lo recuerdas? —Leni ladea un poco su cabeza por lo olvidadiza que se convirtió su hermana mayor.

Lori, sabiendo que no llegaría a nada con su hermana, simplemente suspiró. —Olvídalo… —finalizo dejando caer su cabeza solo dejando visible sus orejas ahora de color carmesí.

Después de ese traspié, ahora nos encontramos con Rita dejando a sus hijos en sus respectivas zonas escolares, siendo Lincoln el último en bajar.

—Adiós mi bebe. —Dando un beso en la cabeza del albino —Como les dije a las demás, Lori vendrá por ti, ¿de acuerdo?

—Sí, adiós mamá. —Se despidió el chico de su madre.

Ya dentro en su salón pasó el rato, el niño viendo que tiene algo de tiempo comenzó a hacer unos "dibujos" un tanto peculiares, pero ni un maestro u otro niño le tomó importancia por estar a lo suyo.

Mientras con el albino.

Entonces, si aprendo hacer estos dibujos, ¿podre guardar muchas cosas en ellas? —Preguntó Lincoln a sus guardianes para confirmarlo.

Así es, y vas bien. —Comenta César mientras ve el progreso del niño. —Espera, te salió mal en esa orilla.

Y así es como pasó el resto del tiempo nuestro protagonista, practicando una de sus muchos "regalos" que los hermanos le dieron hasta que sonó la campana para el receso.

Como de resortes se tratase; los niños dejaron lo que hacían yéndose directo al patio, incluyendo Lincoln, pero este tomó su tiempo en guardar sus dibujos en su mochila y llevarla consigo.

Wow… Ahora entiendo por qué te gusta este juego. —Lincoln conversaba con el guardián mayor mientras comía un emparedado que a su vez encendía la consola para jugar Monster Hunter Freedom Unite.

Y yo me alegro de que te gustase, de no serlo podrías cambiarlo por otro en la tienda o por alguien más. —Comentó César sus opciones al albino.

Mientras conversaban, Lincoln simplemente daba a confirmar a todo en el juego sin darse cuenta, se metió en el modo en línea y se encontró en la sala de alguien.

—¿Percy?... —Lincoln estaba mirando a su alrededor —¿Sabes de dónde viene? —Pregunto esperando una respuesta de sus compañeros.

Emm... —César miró a su hermano dándole como un mensaje de ayuda.

Alejandro solo asintió la cabeza y cerró los ojos para concentrarse, pero rápidamente los abrió. —Curiosamente niño, está detrás de ti.

Lincoln al escuchar eso se movió de su lugar siendo este la sombra de un árbol y al rodearlo noto que había una niña como a la edad entre Luna y Luan usando también una consola 3D's de color morado.

—¿Tú eres…? —Lincoln miró en la pantalla de su consola. —Percy?

La niña se había quedado no solo sorprendida sino también un poco asustada, creyendo que era la única que se encontraba en este lugar, pero con un poco de esfuerzo respondió a la pregunta.

— S-s-sí, esa sería yo. —Afirmó con algo de nerviosismo.

— Oh… no me he presentado. Hola, me llamo Lincoln, ¿y tú?

— Pe-Perséfone.


Hola a todos, como por el 24 o 25 de este mes publicare el capítulo 4 que tambien sera el especial de navidad asi que espero que les guste.

Felices Fiestas! :D