Hola todos, ¿ya hace un mes desde que comencé con esto? Sí que vuela el tiempo. Bueno al menos ya me estabilicé mi horario (Que sinceramente fue una mierda en poder hacerlo, pero en fin…) y como en esta mitad de año hay puentes, días feriados y hasta pequeñas vacaciones habrá cierta cantidad de capítulos que podre escribir.

Por esa manera, disfruten del capítulo. :D


Reposando


Después de que los padres de Lincoln llegaron y vieron que el grito que dio fue simplemente por una "pesadilla"; ya con la situación más calmada, el doctor le aclara a la familia que podrían darlo de alta en 5 días, y si no encuentran algo se podían llevar a Lincoln a casa antes del tiempo asignado.

—¿Y cuánto tiempo tiene que llevar los yesos, doctor? —Pregunto Rita con angustia para finalizar mirando con incertidumbre las partes afectadas de su hijo.

—Bueno, Sra. Loud, sobre la pierna, dado que solamente se astilló serian en 20 días, pero con respecto el brazo… seria entr meses, sinceramente usted pequeño, fue muy afortunado en que solamente fuese la pierna y el brazo, si no ahora mismo estarías enyesado por completo. —Mejor el médico corto su diálogo al ver como los padres lo miraban, así que, mejor, se aclaró la garganta y opto por retirarse para ver al resto de sus pacientes, no sin antes indicarles a los padres que les quedan poco tiempo sobre el tema de visitas.

Pero lo que no sabían los adultos, es que, en este mismo cuarto de hospital, no vieron que el propio Lincoln hizo caso omiso de lo explicado anteriormente, simplemente se limitó a ver en como Alejandro movía su mano en frente de los ojos entre los tres adultos, pero sin respuesta alguna igual al tratar de tocarlos, simplemente al posar su mano en el hombro del padre de Lincoln este mismo paso atravesándolo.

Afortunadamente, la situación que veía Lincoln le parecía tan surrealista que no supo qué cara poner haciéndole parecer que entendía la situación que se encontraba.

—¿Eh? —Es lo que salió de la boca de nuestro protagonista al escuchar algo, resultando que era su madre que le estaba hablando.

—Lo que te decía Lincoln, era sobre si, ¿quieres que te traigamos algo de tus cosas aquí?

—De hecho, si, ¿podrían traer mis comics y mi consola portátil? —Consulto el niño.

—Claro, campeón. —Le aseguro su padre.

Rita, viendo la interacción padre-hijo, volteo su mirada a la ventana percatándose lo tardé que es, por la oscuridad del exterior.

—Bueno, creo que ya es hora de irnos. —Anuncio Rita hacia el par, y para indicarle a su esposo que es hora de retirarse, pero justo cuando la madre se dio media vuelta para irse, sintió un tirón, eso la detuvo, y volteo para ver a su hijo sosteniéndose de su camiseta.

—Po-Podrían no- —Hablo con duda Lincoln con la mirada apartada de su madre. —Castigar a Luan, por favor… —Finalizo el pequeño mirando a ambos padres con una mezcla de tristeza y de incertidumbre.

Cierta parte de ambos padres esperaban que Lincoln no tocase el tema, no aún…

—Bueno Lincoln, sobre eso. —El Sr. Lynn no encontraba las palabras mientras se masajeaba su nuca con su brazo izquierdo.

—Eso ya veremos, cariño. —Hablo Rita queriendo terminar con esto, y también recordándole lo que le espera a su hija Luan regresando a casa.

Viendo que sé ya retiraban, Lincoln, por impulso, propuso una idea que detuvo a ambos padres.

—Y si yo la castigo. —Hablo de una forma rápida que pareció que grito, pero con la propia propuesta dejo pensativos a sus progenitores ante lo dicho.


Después de que los padres de Lincoln se retirasen, ahora convencidos con la propuesta que dio su hijo, y el único testigo ante ese hecho, fueron ambos guardianes.

Vaya… sí que te luciste esta vez, César. —Hablo el guardián menor para sí mismo dándole crédito del trato que hablo el albino con sus padres.

De hecho, enano, yo no tuve nada que ver. —César hablo en forma de respuesta creyendo que solamente quedaba él en el paisaje mental, pero noto que Alejandro miraba a su alrededor como queriendo encontrar algo. "¿Es en serio?", pensó con incredulidad el guardián mayor.

Para comprobarlo, César dijo lo siguiente. —Alex, por aquí.

Con esas palabras, el hermano menor volteo hacia la dirección donde se encontraba postrado Lincoln, cosa que confirmo las sospechas del mayor.

Pero para alivio del guardián mayor, también noto que su protegido no los escuchaba, era como antes, por ello, Lincoln comenzó a incomodarse ante la mirada de Alejandro, sin una razón en particular.

¿Q-Qué pasa? —Cuestiono el pequeño, más que nada para conseguir un tema para conversar por lo silencioso que se volvió la habitación.

Más tarde te lo explicaremos, pero primero, dime, ¿ahora cómo te sientes con tus partes enyesadas? —Pregunto César.

Cuando Lincoln escucho eso, noto atreves de su brazo izquierdo que se encontraba enyesado en como ahora si podía mover sus dedos; y no solo eso, sino que también podía mover y sentir su pierna derecha con normalidad, no cuando recién despertó, haciendo solamente uso de su brazo y pierna buenos, siendo este el derecho y el izquierdo, respectivamente.

—¿Pero… cómo? —Se cuestionó el pequeño hablando para sí mismo, sabiendo que cuando despertó no sentía para nada sus extremidades. Pero ahora, era como si nada de lo que había pasado hubiese ocurrido.

De nada. —Hablo César haciéndole entender a Lincoln que fue obra suya. —Recuerda lo que te dije antes cachorro, los 3 estamos en esto.

Así que te cuidaremos las espaldas. —Complemento Alejandro regresando a sentarse en la orilla de la cama de Lincoln, dado que desde su "aparición" no se hundía en la misma, hasta que escucho una "tos" de parte de su hermano que lo hizo suspirar. —Y… —Sabiendo que iba a estirar innecesariamente esa palabra, César le grita. —¡Alex!

Como si de un comando se tratase, Alex se inclina en forma de disculpa. —Perdóname, por mi culpa hice que te lastimaras, y en serio, en serio, lo siento mucho. —Realmente al principio no le tomo importancia cuando el niño llego en el paisaje mental, pero toda esa despreocupación se esfumó cuando Lincoln no respondía a los llamados de César, ciertamente eso lo hizo perderse, que pasaría si …, ¿no lo salvo a tiempo con su Haki de armadura?, ¿qué les pasara a ambos si su "protegido" pereciera en tan temprana edad?

Sería totalmente SU culpa, llegando fácilmente en esa conclusión el guardián menor.

O eso creyó Alejandro, hasta que después de un tiempo, ambos hermanos pensando ante la pérdida de su protegido; reaccionaron ante el movimiento que hacia el niño al despertar en aquella fogata.

Ante ese despertar hizo sentir a Alex un gran alivio, pero también le hizo reaccionar; ya no se encontraba en Sekai, no en el Grand Line, ni mucho menos en el Nuevo Mundo.

Por eso mismo que cuando escucho a Lincoln alterarse en el cuarto de hospital, le inundo un amargo recuerdo sobre unos gritos de angustia provenientes de su anterior compañero, "¿¡ACE!?, ¿¡DONDE ESTÁS!?".

Dado que no se encontraba cerca aquel tiburón parlante para consolarlo, quiso ser el mismo que lo consolase, pero antes de darse cuenta se encontraba "fuera" de Lincoln, y el resto ya lo sobran ustedes.

Ante esos recuerdos, Alejandro esperaba lo que sea, una palabra de cualquier tipo, hasta gritos por haber puesto en peligro a Lincoln, pero lo que llego a él fue…

Oww… —Un golpe un tanto seco resonó en la habitación, "Bueno, al menos no fue a los ojos", pensó Alejandro al sentir el golpe por encima de su cabeza, hasta que reacciono ante ese mismo hecho. —Me acabas de…

Perdón, perdón, perdón, como estabas en mi izquierda, quería tocar tu cabeza, no golpearte, lo juro. —Trato de explicarse Lincoln hecho en una bola de nervios a la vez agitaba su brazo izquierdo enyesado, dando entender que fue con ese mismo con el uso para "calmarlo".

Pero todas las preocupaciones del niño se desvanecieron al escuchar reír a Alejandro, haciendo que el propio albino se relajase y le acompañase con la risa, pero ese buen ambiente fue cortado por el guardián mayor.

Ustedes dos… ¿no se dieron cuenta? —Esperando una reacción o respuesta de ambos risueños que ni pudieron contestar, logrando que este suspirara. —Ah… Lincoln… ¡Acabas de tocar a Alex! —Con eso hizo reaccionar a Lincoln recordando como el propio a Alejandro traspasaba a sus padres y al doctor, haciéndolo parecer un fantasma a pesar de que no se veía traslúcido ente los ojos del infante.

Queriendo ahondar más sobre este tema, Lincoln escucha como alguien abre la puerta de su cuarto de hospital, lastimosamente él no puede verlo porque las cortinas se encontraban rodeando su cama impidiéndolo ver, eso y añadiendo el hecho que todo se encontraba oscuro, solamente la única fuente de luz era de la propia luna llena porque se supone que ahora mismo es hora de dormir para los pacientes y no ayudaba el hecho que ahora todos los electrónicos que se encontraban antes conectados en Lincoln se encontraban apagados dado que el médico no le veía el caso tras revisarlo, eso al menos le hubiese ayudado un poco con su visión.

Para Alejandro, no sabía de quién se trataba, solo lo que sentía a través de su Haki, quien sea que haya entrado se encontraba agitado y confuso, así que, como precaución, preparo su puño derecho cubriéndolo con Haki de armadura, no sabía bien si usándolo serviría de algo dada su condición actual, pero haría lo que fuese para proteger a Lincoln, y esta vez lo hará bien.

Así que, sin esperar un poco más, mejor decidió ir a por el intruso, pero fue detenido por un tirón de su dedo meñique izquierdo, viendo detrás de su hombro, noto que Lincoln lo sostuvo como pudo atreves de su brazo enyesado, pero ese momento fue cortado cuando el desconocido entro de repente en la parte baja de la cama del albino traspasando a la vez el cuerpo de Alex haciendo volar las cortinas impidiendo que sea visto, y lo que terminaron de ver fue, un notable bulto, como si alguien tratase inútilmente esconderse.

Lincoln, queriendo decir algo, noto una tenue luz por debajo de la sábana blanca, dando entender, que quizás, esa persona solamente quería tener su propio tiempo de lo que sea que esté viendo.

Pero lo que no contó el pequeño fue que por la curiosidad de Alejandro ante la pequeña tonada que escucho estando cerca del desconocido, "Acaso es…", pensó con asombro el guardián menor al reconocer la melodía, así que sin preámbulos tiro la manta fuera de la persona, mostrándose por fin.

—¿Eh? —Fue lo que dijeron tanto Lincoln como… ¿una niña?, que a simple vista tenía la misma edad que nuestro protagonista.

—Emm… hola…—Lincoln fue el que comenzó en hablar.

—Por favor, no se lo digas a mi mamá. —Hablo la niña de manera rápida mientras se bajaba de la cama.

Por poco Lincoln le preguntaba sobre el porqué hasta que escucho a Alejandro decir, "Alguien viene "y rápidamente como pudo su guardián le puso la sabana como estaba antes, mientras que el niño fingía que dormía.

Después de arropar al albino, Alex alzo la vista para ver a la niña, pero como por arte de magia desapareció, aun así, sonrió sabiendo ya en donde se encontraba. "En fin, será su culpa", concluyo Alejandro para sí mismo; siendo el único que quedaba "despierto" en la habitación; sabiendo que era invisible para los demás, exceptuando para su protegido, decidió ver quién era el segundo intruso cuando la puerta comenzó abrirse.

Se apreció una enfermera iluminándose con la luz del pasillo.

Alejandro vio que esta mujer era de origen latino por su tono de piel, y más por el nombre que "susurro" en tono alto, por el hecho que se encontraba un paciente, ósea a Lincoln, dormido.

—Ronalda Anne Santiago, sal de aquí, ahora mismo jovencita. —Siguió en ese susurro ahora con un cierto tono de autoridad avanzo abriendo de manera silenciosa la puerta.

La mujer tenía la corazonada en que su hija se había ocultado en esta habitación porque fue la última en ser visitada y también la última en revisar para así seguir con sus otras tareas.

Bueno… al menos, esa niña ya no será nuestro problema. —Comento Alejandro viendo que la enfermera se acercaba donde se encontraba la niña, siendo está detrás del electro-cardiograma que se encontraba al otro lado de la cama de Lincoln.

Hasta que Lincoln comenzó a "despertarse" alertando así a la enfermera.

—¿Ya... es de mañana? —Hablo perezosamente el peliblanco frotándose los ojos. —¿Y usted quién es?

Tomándole ese despertar con la guardia baja, la enfermera no supo que responder hasta que algo hizo clic. —Emm… No, aún no es de día pequeño, y, por cierto, me llamo María. —Respondió de manera más familiar con el niño, viendo ahora el estado que se encontraba.

—¿Y por qué está aquí? —Pregunto Lincoln con duda.

—Eso es porque se me encargo en revisar a los pacientes y- —Al querer continuar fue interrumpida por una llamada de altavoz en el pasillo. —Sra. Santiago se le requiere de su asistencia en sala 3. —y así paso dando el mensaje como tres veces hasta que dejo de emitirse.

María dudó si en ir o no, pero sabía que no debía de fallar en esto dado que es su primera semana trabajando en este hospital, así que, con un suspiro, toma una decisión. —Bueno, creo que me llaman y tú…

—Lincoln. —respondió en forma de complementarlo.

—Sí… Lincoln, es mejor que regreses a dormir, o si no, no podrás estar despierto cuando tus padres lleguen, ¿de acuerdo? —Hablo la enfermera con tal de hacer dormir al pequeño paciente, cosa que, si funciono viendo como Lincoln volvía a arroparse y comenzó a retirarse de la habitación, para que solamente se quedase parada en el pasillo tras cerrar la puerta tras de sí misma, "solo espero que estés bien, Ronnie", pensó la madre latina, con un rostro de preocupación para después pasarse a una severa, "espera y verás, jovencita que estarás muy castigada cuando te encuentre", concluyo la madre ahora dirigiéndose hacia la sala que le habían indicado antes.

Ya se fue. —Confirmo Alejandro la retirada de la enfermera, cosa que levanto a Lincoln.

—Está bien, ya se fue Ronalda. —Lincoln le hablo a la niña.

—¿Cómo es que…? —Se preguntó la niña en como sabía su nombre.

—Bueno, tu mamá vino prácticamente llamándote. —El albino le respondió a la latina como si fuese lo más obvio.

—Ronnie. —Hablo la niña. —O también Ronnie Anne está bien y también… gracias, Lincoln.

—Está bien, Ronnie. —Ahora viendo un poco mejor por la luz de la luna, la niña tenía cierta similitud con su madre; el mismo tono de piel, cabello, pero exceptuando unas cosas, y unas de ellas sería sus pecas que se encontraban adornando en ambas mejillas y un par de dientes que sobresalían un poco en la parte superior de su boca y llevaba por encima una sudadera morada.

—Y me puedes decir que... —Cuando quería preguntar sobre el porqué se escondía de su madre, Lincoln vio claros signo de que no quería hablarlo, así que, mejor, decidió cambiar de tema. —¿Qué es lo veías tras la sabana?

Al escuchar eso, Ronnie cambio su semblante de ser reservada a una con cierto entusiasmo cuando le preguntaron eso. —¿Sabes lo que es Code Lyoko?

—Eh… No —Es lo único que respondió nuestro protagonista.


"¿Es en serio?", se preguntó César ahora teniendo un notable tic en su ojo izquierdo.

César se mantuvo al margen, ante todo, ya que nunca había visto actuar así a su hermano, tan decidido en proteger a alguien, tan… preocupado.

Pensando que al menos esto ayudaría en que su hermanito creciese y madurara sobre ser realmente un guardián, pero viendo lo que sucedió…

"¿Ahora me sales con esto?", el guardián mayor espeto, ya no sabía ni que pensar; sabía que podría haber "ligeros" cambios al haber llegado antes que la serie se transmitiera, pero… ¿esto?

"Encontrándonos con Perséfone, Maggi y ahora Ronnie Anne junto con su madre, ¿y quién más falta? ¿Eh?", interrogo César mirando hacia el cielo, esperando que cualquier tipo de entidad le respondiese.

—¿Sabes lo que es Code Lyoko?

"Bueno, por el otro lado… quizás los cambios no sean tan malos", dejando de lado este tema, por el momento…


Así es como paso Lincoln su primera noche en el hospital, haciendo una pequeña e improvisada pijamada con Ronnie Anne después que le contara un poco de cómo era aquella serie que le entusiasmo en contarle, recordándole a Lincoln a sí mismo cuando se trataba de Ace Savvy y dada que con su "condición" actual le impedía moverse como es debido, la niña simplemente se acomodó acostándose en el lado derecho del albino para ver por el teléfono de su madre la serie animada que su vez la niña compartía de sus frituras que tenía ocultas en su sudadera con el albino.

Pero por la comodidad que se encontraba nuestro protagonista no se percató que ambos guardianes se encontraban igualmente viendo la serie con Alejandro por atrás, viéndola traspasando la propia cama desde abajo.


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8:35 p.m.

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Ahora nos encontramos en la residencia de los Loud con los padres recién entrando en la casa para encontrarse en la sala a Albert viendo la televisión con bajo volumen para percatarse el porqué, y era que a lado de él se encontraba Luan dormida apegada a él, arropada con una manta.

—Sé que no es mi incumbencia sobre cómo deben de hacer sus cosas con los niños… —Los padres temieron lo peor; las niñas hablaron lo que paso, solo deseaban que, como mucho Albert no realizase acciones legales sobre el asunto.

Como si estuviese reteniendo un poco la respiración, suspira —Pero... al menos no la castiguen, o al menos… no aun, hasta creo que la pequeña aprendió de ello. —Hablo el abuelo esa última parte con una ligera melancolía al recordar cómo se veían los ojos de Luan cuando el propio Albert había llegado a la casa, cosa que los padres no notaron.

Después de ese intercambio con un poco de alivio, Rita le pregunto a su padre que a la par el Sr. Lynn cargaba a una Luan dormida hacia su habitación, si podía quedarse mientras hasta que les notifiquen el alta de Lincoln, cosa que acepto el veterano.

—Y no se preocupen por las niñas, ellas ya cenaron. —Concluyo el abuelo preparando el sofá para dormir.


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10:14 p.m.

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Luna se encontraba en su litera mostrando una cara de incomodidad para después abrir los ojos con pesadez, "genial…", pensó con desgana para levantarse e irse a la cocina, tenía sed.

Ya saciada esa necesidad, se dispuso a regresar a su habitación hasta que comenzó a escuchar unos murmullos que la tomaron de sorpresa por la falta de iluminación que hay en la casa, miro a los alrededores encontrándose con la puerta semi-abierta encontrándose la niña a sus padres hablando, no tomándole importancia se disponía en irse hasta que escucho algo en particular.

—Entonces, ¿en serio no vamos a castigar a Luan sobre esto? —Pregunto con duda Rita a su esposo.

Después de un pequeño silencio, responde el Sr. Lynn. —No, aún no… —Con esa negativa sorprendió bastante a la castaña, pero no se esperaba lo siguiente. —Solo queda esperar que el "castigo" que le dará Lincoln sea suficiente.

"¿Lincoln castigará a Luan?", se preguntó Luna para sí misma, eso y más incógnitas tenía en su mente, pero fue interrumpida por algo que había pasado por alto, los ronquidos del abuelo, haciéndola reaccionar para poder moverse e irse a dormir para que no la descubriesen.

Ya en su habitación, encendió la luz encontrándose con su compañera de cuarto dormida. —Bueno, hermanita veamos qué es lo que te depara… —Susurro Luna para luego pasar a apagar la luz y acostarse en su litera.


Era una un nuevo día para Royal Woods, todos en la ciudad estaban disfrutando de su domingo en familia, todos, excepto los Loud.

En el desayuno hubo poco que decir, a pesar de que gracias al abuelo la situación no paso a mayores, los padres podían sentir cierto resentimiento ante la comediante de la familia, por el hecho que no han tocado el tema sobre el castigo de Luan.

—Así que, ¿quién quiere visitar a su hermano? —Hablo el Sr. Lynn como para que las hermanas cambien de enfoque, cosa que si funciono.

Lori, Leni y Luna eran las más entusiastas sobre esa idea, en cambio, Luan.

Con la mención de Lincoln le trajo el recuerdo cuando fue empujada, en el momento en que su broma divertida, se convirtió en una mortal; simplemente cuando Leni grito su nombre, no quiso moverse en el lugar donde fue dejada por su padre, a pesar de que su abuelo le había ayudado en desahogarse aún persistía la sensación de culpa dentro de sí.

—¿Eh? —Con un pequeño sobre salto despertó de su propio mundo mirando que todos ya se habían retirado de la masa, todos excepto el abuelo que se quedó recogiendo los platos para pasárselos a su yerno para que los lave.

—Si te preguntas en donde están, tu mamá se llevó a Luna, Lori y a Leni a ver a Lincoln —Respondió Albert ante la duda que mostraba su nieta.


Rita se encontraba en la recepción esperando que le den el permiso de visita junto con sus hijas hasta que vio a una enferma de piel morena y con cara de haber dormido muy poco acercándose a recepción.

—Julie, ¿has visto a Ronalda? —Pregunta la enfermera con suma angustia.

—Lo siento María, pero no, ¿ya revisasteis las habitaciones de empleados? —Pregunto ante los posibles lugares que podría estar la hija de su colega.

Pero a la mención de eso, María recordó a la única habitación que le falto en revisar por completo, así que sin reservas comenzó a irse hacia las habitaciones de los pacientes para hacerles una última revisión.

Las niñas al ver eso no comprendían del todo, pero para Rita si, "espero que, si la encuentre", pensó la madre a su vez le indicaron que ya podían pasar.

Después de bajar del ascensor en el piso indicado; las chicas se encontraron de nuevo con aquella enfermera que revisaba en cada habitación, hasta que de un súbito movimiento corrió hacia una dirección en concreto.

"¿Esa no es por donde está Lincoln?", terminaron pensando Luna y Lori a la vez que hizo que ambas hermanas igualmente corrieran tras de la enfermera.

—Oiga, ¿qué hace aquí? —Pregunta Luna a María al ver que la enfermera abrió la habitación de Lincoln.

Viendo que no le hacía caso, la castaña quiso sujetar el brazo de la mujer hasta que su madre hablo para detenerla.

—Luna, deja que revise. —Hablo Rita con un tono autoritario que detuvo a la susodicha.

María, ya con más calma, comienza a revisar la habitación, mientras que Rita le ayuda un poco con ello, y con respecto a las hermanas Loud.

—¡Está muerto! —El grito de Leni alerto a las adultas creyendo lo peor, pero en realidad.

—Leni… solo está durmiendo. —Aclaro Lori con cansancio al ver que la sabana cubría a su hermano toda la cabeza, pero no obstante se veía claramente el movimiento de su pecho al respirar.

Al ver lo dicho por la rubia, ambas madres se sintieron aliviadas hasta que…

"¿Y esto?", se preguntó Luna al ver otro bulto que no coincidía con la respiración de su hermano haciendo que quite la sabana a su hermano, y así todas las chicas de la habitación se encontraron con algo.

Y era a Lincoln durmiendo con la cabeza de lado, babeando, lo normal con lo que respecta con las Loud, salvo con un pequeño detalle, que se encontraba siendo abrazado por una niña hispana en su costado derecho que bien su posición de dormir es muy comprometedora, pero era para no lastimar la pierna enyesada del albino.

En ese momento se tuvo 3 reacciones diferentes en la habitación.

Primero de parte de ambas madres, aliviadas en ver que ambos niños se encontraban bien.

Con Leni, alegría, aparte de ver que Lincoln no está "muerto", vio que su hermano consiguió una nueva amiga.

Y con él ultima par, Lori y Luna, sinceramente no sabían cómo sentirse al ver aquello, solamente sentían incomodidad al ver en como esa niña se encontraba encima de su hermanito.

Ese momento de silencio fue interrumpido por el propio despertar de Lincoln, siendo la enfermera la primera persona que ve.

—¿María?… Buenos… ¿Días? —La última palabra que pronuncio Lincoln lo dejo en el aire, al percatarse que su mamá y sus hermanas se encontraban en la misma habitación.


Y listo

Como verán, Alejandro ha sido el tipo de persona de: "Si sirve, no lo arregles", pero al encontrarse en una situación mala para sus compañeros simplemente se bloquea, como si se tratase de hematofobia (miedo a la sangre), por esa razón César se sorprendió de como trato de calmar Lincoln en tal situación.

Y con César, bueno como vieron, cuando hay algo desconocido para él toma sus medidas para prevenir cualquier cosa, pero si sucede cosas de manera errática; el simplemente hace lo que más odia, (pero a su vez, aunque no le guste admitir que ha salido de varios problemas gracias a ello) es en improvisar.

Con esto se diría que, ¿sirve como especial de San Valentín?

Pero, en fin, ya pude incorporar a los Casagrande en esta historia, con eso me satisface.

¿Cómo reaccionaran las hermanas ante este "atentado" en contra de su hermanito?

Y si, lo que escucho Alejandro para que quitara la manta Ronnie Anne era el comienzo de la intro de Code Lyoko

Bueno hasta para la otra.

Y Feliz San Valentín.

Panda Fuera.