Hola de nuevo gente ya algo tiempo, pero, en fin, al parecer en mi escuela, ya regresando a vacaciones de abril entrariamos a las clases presenciales por completo, ya que comenzaron a usar a la carne de cañón (los de primer año) desde hace dos semanas para ver cómo les va, a ver si no nos sale otra variante...

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J0nas Nagera:

Solo te puedo decir que solamente los médicos te dejan en cama solo por si presentas una reacción alérgica en los analgésicos, y solo te toman dos rayos x, que son, la primera para saber cuánto es el daño para repararlo y la segunda para ver como quedo después de la cirugía, lo sé por qué a mí me paso, que el hueso que va del hombro hasta el codo se saliese del lugar (y si DOLIO como no se imaginan, pero el como ya ni me acuerdo) y me dejaron en cama porque en ese momento había desarrollado alergia contra la penicilina, y los médicos solo toman en cuenta eso o si tu seguro lo puede cubrir.

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Bueno disfruten del capítulo.


El regalo de un malentendido.


Al fin, después de cuatro días sin poder conciliar bien el sueño, Luan Loud se sentía… liberada. Al abrir levemente sus ojos y despertarse de ese lindo sueño donde al fin llegaba Lincoln, pensando con angustia en como la recibiría al verla de nuevo, pero todo ese pensamiento se esfumó al ver como su hermanito hizo algo inesperado hasta para ella, la hizo reír.

Algo que la propia castaña había olvidado como se sentía ese sentimiento.

Pero tampoco podría haber adivinado que Lincoln le contara esos chistes, que sinceramente para empezar no sabía que su hermano pudiese contarlos.

—He, he, he. —Se rio Luan para sí misma en un volumen bajo, imaginándose como seria Lincoln y ella haciendo un número de comedia para el público.

*Ja, ja, ja*

—He, he, he...

* Crunch *

* Ja, ja, ja *

—He, he, he…

* Crunch *

"¿Pero qué…?", se preguntó para sus adentros, Luan algo irritada al escuchar pequeños crujidos que la hicieron 'despertar', para percatarse que la pared que miraba no era de su cuarto, no era el rosa-violeta que ya estaba acostumbrada en ver, sino de un amarillo pálido.

* Crunch*

Y en el momento que se percató de nuevo de ese sonido, abrió notablemente sus ojos y giro su vista hacia la fuente, divisando a…

"Otra vez no…", pensó Lincoln con cansancio al ser nuevamente alimentando, pero esta vez por su hermana Leni, que le está dando felizmente otra cucharada de cereal a su hermano menor.

En medio de eso, Leni nota a su hermana, y le saluda en un tono burlón. —Buenos días, dormilona.

Al escuchar eso, Lincoln, igualmente voltea, viendo a una Luan confusa.

—¿Días? —Se pregunta la castaña al no entender del todo.

—Luan, llevas dormida desde la 6 de la tarde de ayer. —Le aclaro Lincoln a su hermana.

Cosa que la sorprendió bastante. "Entonces…", hasta este punto Luan lo comprendió. "Todo aquel sueño… ¡NUNCA LO FUE!", como si fuese un tren de carga, recordó todo; sobre como Lincoln la animo, le devolvió su sonrisa y todo lo que le ha dicho a… su hermano, al recordar eso último se sonrojó tanto que podría fácilmente competir contra un tomate, ante estas sensaciones rápidamente Luan se vuelve a arroparse dándole la espalda a sus hermanos.

En cuanto con Lincoln y Leni, les sorprendió esa reacción de parte de la castaña, haciendo que se miraran entre sí, creyendo que se sentía pena por no darse cuenta cuando se había dormido, así que lo dejaron pasar, y Leni siguió alimentando a su hermanito a pesar de este último.

*Gruñido*

Y de nueva cuenta el rostro de Luan vuelve a calentarse, pero esta vez, no por la vergüenza de lo que hizo ayer, sino que, su propio cuerpo la traiciona cuando quería aparentar dormir, su estómago le exige alimento.

—Oh… Descuida Luan, Leni no se olvidó de ti. —Hablo Lincoln al recordar que Luan se había saltado la cena.

Ante lo hablado, la castaña voltea, ya sin el tinte rojo en sus mejillas, al no entender a qué se refería su hermano, así que se gira, y ve que, por encima del mueble de ropa, había otro tazón con su caja de cereal favorito siendo Lucky Charm junto con un cartón de leche.

Estando ya con el plato servido, Luan ve el despertador indicando las 7:15 a.m.

"¿Tanto tiempo me dormí?", siguió preguntándose, aun sin creérselo, hasta que cayó en cuenta de algo.

—Oye Le- —Es interrumpida la castaña por su madre, que abre la puerta de la alcoba de Lincoln.

—Leni, ¿ya estás lista?, no quiero qu- —En eso Rita ve a Luan. —Buenos días Luan; Leni, ¿ya tienes tus cosas?

—Sí, aquí están —Leni señala una mochila azul que se encuentra debajo de ella.

Rita, al verla diferente, duda. —¿Acaso no es de-

—¡Mi mochila! —Interrumpe Lori, apresuradamente la toma y regresa a su habitación con su pertenencia junto con una Leni malhumorada al ser sacada de la habitación de Lincoln para que se aliste para la escuela.

Luan, al ver eso, también se apresura en terminar su cereal para poder alistarse.

Rita, notando la prisa de su hija, la detiene. —Despacio Luan, tú no tendrás que ir a la escuela.

—¿Eh? —Responden ambos hermanos ante lo dicho por su madre.

—¿Y qué hay de Pop's? —Pregunta Lincoln creyendo que su abuelo seria quien lo cuidaría.

—Sí, ¿qué paso? —Igual que el albino, Luan le pregunta a su madre.

Al escuchar las dudas de sus hijos, nuevamente Rita le viene el recuerdo cuando su padre le llamo ayer a muy altas horas de la noche.


—Sabía que algo como esto pasaría, papá. —Rita le recrimina a su padre al enterarse de que se lastimó la espalda severamente en su noche de baile en la casa de retiro, haciéndole que le sea incapaz de ayudar a su nieto.

Desde que Albert conoció a Mirale, su hija se alegró de que al fin su padre haya decidido pasar página en su vida, pero dicha página ha resultado que el veterano haga cosas que no debería hacer en su edad y que pueda agravar su salud, cosa que el viejo pasaba por alto, entre ellas, sus bailes 'especiales' que suele llamar Rita, resultando, en ciertos, 'accidentes'.

Al escuchar tal reclamo de su hija, Albert se ríe algo avergonzado. —Je, je, je, lo siento Rita, pero bien puede ir Myrtle en mi luga– ¡Aaahh! —En medio de su explicación, la propia Myrtle le pone bruscamente el parche térmico en la espalda del viejo, dando así un buen grito de dolor.

—Sabes muy bien que ni tú mismo puedes ni llegar hasta el vestíbulo estando así. —Le reclama la mujer mayor a su pareja, llegando, alcanzar a escuchar la propia Rita, parte del regaño, y aprovechando el momento, Myrtle toma el teléfono para responder.

—Perdona querida, pero como has escuchado ni los enfermeros serían capaces de razonar con él, salvo nosotras, en serio lo siento.

Suspirando ante la verdad de lo despistado y terco que se había vuelto su padre, responde. —No, descuida Myrtle, ya pensaré en algo, y gracias… por cuidarlo.


—Le surgió algo de última hora. —Invento una excusa la madre a los niños ante la ausencia del abuelo.

—Pero, ¿qué hay de la escuela?, debo de prepararme porque para la próxima semana tendré algunos exámenes. —Pregunta Luan ante que hacer en su situación, pero en realidad no le importaba esos dichosos exámenes, tan solo tenía la corazonada de lo que iba a pedir su madre hacer, así que le menciono ese detalle para qué desistirá su mamá.

—Descuida Luan, veré que se podrá hacer, pero por el momento esta semana te quedaras con Lincoln, ¿de acuerdo? —Y no funciono…

Ya sin remedio alguno, Luan agacha la mirada, y responde. —Si mamá.

Después de que la familia se haya retirado de la casa, dejando solamente a Luan y a Lincoln.

—Oye C, pueda que me valgan las reglas o las responsabilidades, pero dejar a los niños solos… no lo veo bien. —Comenta Alejandro sobre la situación actual de la casa Loud.

Cosa que le sorprende escuchar al guardia mayor esas palabras directas de su hermano menor. "Bueno, al menos es consciente de eso.", mentalmente César le reconoce ese hecho.

—Bueno, tomando en cuenta como Rita reacciono sobre el "castigo" que dicto Lincoln en el hospital, creo que le está dando más confianza al niño que la propia Luan. —Concluyo César, al pensar irónica y efectivamente hasta la propia madre de su protegido, le tenga más confianza que a su hija, que es 3 años mayor.

Regresando en la residencia Loud, Luan se encontraba igualmente sentada en el mismo lugar de ayer, hojeando sus apuntes, queriendo distraerse y más en olvidar de lo que había dicho el día anterior a su hermano, pero todo eso se esfumó al ver como Sr. Cocos baja de a poco a un lado suyo.

Al percatarse de eso, Luan se voltea y ve como 'apenas' Lincoln trataba en dejarle el muñeco en su regazo.

—Emm… Lincoln, ¿qué tratas de hacer con tu muñeco? —Luan le cuestiona su hermano con duda, aun sin detener sus acciones.

Intentando pasarle el muñeco, Lincoln le responde. —No – es – mío, – sino… —Termina al fin en poner el Sr. Cocos en el regazo de su hermana. —Tuyo.

—¿Eh? —Solo responde con eso Luan al creer haber escuchado mal.

—Es como dije. —Comenta Lincoln que a la par se vuelve a acomodar en su cama y cuando vuelve a ver el rostro de la castaña, se rasca levemente su mejilla derecha con su brazo bueno, siendo este, el derecho, por cierto hecho que omitió.

—Bueno… verás… te lo iba a decir antes, pero paso, que te habías quedado dormida, y también se me olvidó mencionarlo por el desayuno que me estaba dando Leni. —Lincoln hizo una pausa para que su hermana recordase, cosa que, si hizo, muy a su vergüenza para Luan. —Pero el Sr. Cocos lo compré para dártelo a ti, después de todo necesitarás de un compañero para tus números, ¿no? —Recordando Lincoln en como era su hermana antes.


Luan hablaba de manera entusiasta sobre hacer reír a la gente, en ser una payasa o una gran comediante, pero su familia no se lo tomaba en serio, y sus padres solamente la tomaron como otro sueño de niños, cosa que realmente la entristeció haciendo que Luan corriera a su habitación, todos al estar ocupados en sus cosas, Lincoln fue el único en notar su huida y la siguió, ya abriendo la habitación de Luna y Luan, Lincoln la ve, estando arriba de su cama sentada, usando sus rodillas para apoyar su frente arropándose solamente su cabeza y a la medida que se acerca comienza a escuchar pequeños sollozos.

—¿Luan?

Al prenunciar su nombre, la castaña se sobresalta en su lugar creyendo que nadie la había notado, cosa que no fue así.

—Ve-Vete Lincoln. —Como pudo, la niña articulo sus palabras para rechazar la presencia del albino, pero Lincoln decidió ignorarla y se sentó en la cama de su hermana mayor justo a su lado.

Comienza Lincoln hablarle, tratando de buscar las palabras para darle aliento a su hermana. —Sabes Luan… —Hasta que las encuentra y continua con un poco de más de ánimo. —Sé que- —El albino agita levemente su cabeza como si se corrigiese a sí mismo. —No, estoy seguro de que harás reír a MUCHAgente. —Enfatiza el niño estirando sus brazos hasta donde pueda para dar su punto, haciendo que la propia Luan salga de las mantas.

—¿En serio… lo crees…? —Pregunta Luan aun con los síntomas de haber llorado.

—Claro que sí. —Asegura Lincoln sobre lo dicho, para después posar su mano derecha como podía en la cabellera de su hermana. —Y recuerda…


—Solamente nunca olvides en quien quieres convertirte, ¿ok? —Le recuerda Lincoln a su hermana sacándola de aquel mismo recuerdo que compartieron diciendo hasta esa frase de nuevo e igualmente le frota suavemente su cabello como pudiese, que inconscientemente la niña se había quedado mirando el muñeco que ahora es suyo y de un momento a otro comenzó a abrazarlo y a sollozar como lo hizo en el pasado.

Eso último alarmo a Lincoln, pero lo dejo de lado al escuchar a Luan agradecerle, aparte de estar agradecida por el regalo de su hermanito, la castaña sabía que por el gesto y esas últimas palabras que le dio; su hermano efectivamente seguía siendo el mismo y mucho menos nunca le culpo por el accidente de la nevera.

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3:10 p.m.

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Las hermanas nuevamente regresan a casa después de otra jornada escolar, pero sinceramente las mayores, Lori y Luna no pensaron mucho de ello al estar más concentradas al recordar que justo cuando se iban por la mañana, su mamá les dijo que Luan se quedaría en casa para cuidar a Lincoln.

A pesar de que la perdono, Luna aún no se sentía… bien que su compañera de cuarto este cerca de Lincoln, por otra parte, con Lori tenía sus dudas, debía ser ella quien cuidase de su conejito al ser la mayor, pero… ¿por qué no la llamaron para eso?, se preguntó la rubia, esos y más pensamientos comenzaron a inundar en la cabeza de la mayor de las hermanas Loud hasta que de un momento recibe un golpe de realidad, y agita levemente su cabeza con tal de despejar tal pensamiento al recordar como Lincoln la había tratado sus heridas, y asumió que quizás esto siga siendo el mismo trato de hermano que está haciendo Lincoln.

Ya llegando en el segundo piso, las hermanas por segunda vez se paran otra vez en la puerta de Lincoln hasta que se extrañaron al escuchar risas.

Aun con la curiosidad dentro de ellas, abren la puerta y se encuentran a Luan haciéndole cosquillas con un 'muñeco' encima de un Lincoln risueño que también tenía algo cubriendo su propia mano derecha.

El sonido de las carcajadas se detuvo cuando Lincoln vio a sus hermanas, cosa que noto Luan y volteo detrás de sí aun conteniendo de la risa les saluda.

—Ha, ha, ha, hola, ¿han tenido un split-dido día? —Las niñas se quedaron en silencio al no entender lo que decía Luan hasta que una pequeña risa se escuchaba de parte del albino.

—Je, je, buena Luan. —Al ser el único que le entendió, Lincoln la felicita.

—Aunque tiene un largo camino que recorrer mi padawan de la comedia. —Comenta Alejandro no sin recibir un golpe en su hombro de parte del su hermano mayor.

—Ni lo creas, solo le enseñarás lo necesario, y ya que lo demás lo desarrolle ella misma. —Le comenta César a su hermano. "Más que nada, ya no quiero escuchar más de tus estúpidos chistes", pensó con fastidio el guardián mayor al recordar el tiempo que paso su hermano menor y Luan contando chistes tan malos que daban pena ajena, aunque para fortuna o no para César, a Lincoln si eran graciosos.

Cuando ya paso el momento de los juegos de palabras, cada una de las hermanas regresaron a sus habitaciones, salvo Luna dándole a Luan copias de los apuntes de la clase de hoy, cortesía de una compañera de su hermana que si no recordaba mal su nombre le sonaba como europeo o algo así.

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3:35 p.m.

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Pasando algo de tiempo, alguien toca el timbre de la residencia Loud, y la única que se encontraba cerca era Luan.

En el momento de abrir la puerta, la castaña se encuentra con una niña morena que aparentaba la edad de su hermano Lincoln, pero creyendo que sea una amiga de sus hermanas al verla con su mochila.

—Ho-Hola, ¿se-se encuentra Lincoln? —Hablo Ronnie Anne con la guardia baja al ver un nuevo rostro que no sea la madre o las hermanas mayores de Lincoln.

—¿Y tú eres…? —Pregunta Luan extrañada ante la falta de presentación de la niña, pero antes de eso, llega la madre pasando con Lisa en sus brazos.

—Hola, Anne, pasa, Lincoln está arriba subiendo las escaleras a la derecha. —Indico de manera rápida la madre de los Loud, dado que a pesar de haber regresado a casa le llamaron desde el dentista que una de las asistentes del turno de la tarde sufrió un imprevisto de última hora, tan rápido se había despedido que solamente alcanzo a decirle a su hija sobre problemas en el trabajo dejándole a Lisa en los brazos de Luan no sin antes despedirse con un beso en la frente de su hija e irse con la van.

Sin cómo responder ante lo acontecido, Luan le habla a la visita. —Eh… ¿pasas?

Ya dentro de la vivienda, Ronnie le explica a la castaña la razón de haber venido, que es pasarle sus notas de la clase de hoy al albino, y el cómo supo en donde vivía Lincoln, bueno, fue por parte de Rita.

Estando ya la morena en la habitación de Lincoln, ahora lo único que podía escuchar Luan fueron pequeñas risas que ni bien no duro que Ronnie Anne había entrado allí, queriendo entrar también busco a sus hermanas para que cuidasen por el momento a Lisa.

En cuanto con los niños, vemos que su "estudio" se trataba en ver un extracto de un capítulo de '¡ARGGH!' en la consola portátil de Lincoln sobre un capítulo que mostraba escenas tipo bloopers que ciertamente son graciosas.

—Ja, ja, ¡ay! —En medio de las carcajadas, Ronnie sintió cierto dolor irritante en su ojo izquierdo, cosa que noto Lincoln.

—¿Qué?, ¿qué pasa? —Pregunta el albino al ver que su amiga se está frotando el ojo que le incomodaba.

Queriendo aparentar, la niña le niega que no es nada, pero Lincoln no se la cree, gracias a que ha estado viendo esa misma actitud en su hermanita Lola cuando intentaba ponerse las pestañas postizas de su mamá, así que suspira el albino sabiendo qué hacer.

—Ven déjame revisarte. —Lincoln, aun acostado, extiende su brazo derecho para saber mejor por donde era, pero Ronnie retrocede un poco. —Vamos… ¿por favor?

Aun con algo de duda, la niña morena se acerca posándose su propio rostro encima del albino, dado que fue algo rápido para el niño, le sorprendió un poco.

—Oye no tan… rápido… —Mientras perdía el tono desde el principio, Lincoln se percata sobre el posible culpable de la molestia de Ronnie Anne.

Y para muy a vergüenza de la morena, el niño le toma de la nuca acercándola aún más, haciendo que la niña se sonroje bastante, ya que en un mal momento se le vino el recuerdo sobre las insinuaciones que le hacía su prima Carlota por teléfono cuando le pidió consejos sobre cómo disculparse con alguien, y cuando supo que se trataba de un niño, la prima comenzó a volar la imaginación de Ronnie Anne, aunque en realidad solo quería buscar palabras para remedar lo que le hizo a Lincoln sobre su pierna.

—Quédate quieta. —Comento Lincoln a una perdida Ronnie Anne en su propia realidad, y también dado que estaba concentrado el albino en remover aquello que le molestaba a la latina, jamás noto el tinte rojo que adornaba en las mejillas de la niña.

—Y… listo. —Finaliza Lincoln sacando a Ronnie Anne de su mundo mostrándole un bello de su propia pestaña, haciendo que el sonrojo de la niña se intensifique al dejarse influenciar con los comentarios de su familiar, pero al contrario con el peliblanco solo tomo el sonrojo como la pena de su amiga al ser "descubierta" pasándose de ser alguien fuerte.

Después de ese embarazoso momento, más para la latina que con el niño; Ronnie decidió en cambiar de tema y pasarle ahora si las notas a Lincoln.

Cuando Lincoln veía que la morena buscaba sus cosas en la mochila, noto que la puerta de su habitación se encontraba entre abierta, extrañándose pensando que Ronnie la había cerrado justo al entrar.

—Bien, lo primero será lo de biología. —Interrumpe Ronnie Anne los pensamientos del niño, dando así por sentado la situación.

—Si… gracias por la ayuda. —Escucharon los niños un reclamo y antes de eso se había escuchado un portazo, cosa que Ronnie le pregunto a Lincoln, pero simplemente el albino se encoge de hombros y continúan con lo suyo.


En el momento que Luan se desocupó con Lisa muy apenas, ya que ni una de sus hermanas respondían a su llamado en dejarles a la menor de la familia para poder "vigilar" a su hermanito y a su amiga, pero lamentablemente no encontró a nadie, así que, sin remedio, se quedó con Lisa cercas de su cuna que se encontraba en la habitación de sus padres, hasta que al fin el sueño le gano a la pequeña.

Y en el momento que salió la castaña hacia el pasillo, solo pudo escuchar el cerrar de la puerta de las mayores.

—Si… gracias por la ayuda. —Comento Luan de manera sarcástica mirando la habitación de Lori y Leni.

Ya ignorando ese hecho, Luan se acerca a la habitación de Lincoln encontrándose con la puerta entre abierta y mira como Lincoln transcribía los apuntes de la niña Ronnie Anne, que esta misma se encontraba jugando con la consola portátil del peliblanco.

Viendo que no había pasado nada peculiar entre ellos dos como ella pensaba, decidió en darles su espacio y se dirigió a su habitación para pensar en sus chistes y bromas con su nuevo compañero…

Esto último, le provoco un suspiro interno y un sonrojo a Luan, ahora teniendo el Sr. Cocos abrazándolo como si se tratase del mismo Lincoln, recordando ambos ayer, los dos felices que eran antes que llegasen sus hermanas.

Y ahora se preguntarán, ¿si no fue Luan los que los vio…?, entonces, ¿quién?, bueno, retrocedamos un poco.


Lori

Recién había llegado a la casa, desde que Lincoln me ayudo, me inscribí, a un club infantil de golf que son después de clases, lo hice para cambiar algo de aires, no es que fuese la gran cosa, pero al menos me ayuda a despejar mi mente después de tanto ignorar aquellos comentarios sobre mí, que curiosamente han estado disminuyendo últimamente.

Al subir las escaleras, escuche unas risas provenientes de la habitación de mi conejito, eso me hizo sonreír un poco pensando en otra "guerra de cosquillas" entre Luan y Lincoln, realmente me sorprendió en como Lincoln, y solamente él pudo animar la cosa que nosotras ni nuestros padres pudieron; un poco de curiosidad me pico sobre de que se reían tanto esta vez, así que, decidí ver solo un poco para saber de qué se trataba.

Cuando abrí un poco la puerta, me congele un poco creyendo que me descubrieron al escuchar que las risas se detuvieron, pero en vez de preguntarme, "¿quién es?", o algo así, solo escuche unos murmullos, hasta que pude escuche algo.

—Oye no tan… rápido… —Ese era… ¿Lincoln?

Con cuidado y como podía, revisé el interior de la habitación de mi hermanito y los vi.

"¿Eh…?", es lo que pude pensar al ver como Lincoln se besaba con esa niña del hospital y parece gustarle, tan solo mirando en como Lincoln le sujetaba la nuca esa morena con su mano derecha queriendo profundizar el momento.

No queriendo soporta ver más esto, corrí… corrí y llore hacia mi habitación cerrándolo de un portazo, escuche reclamos de Luan detrás de la puerta sobre algo, pero decidí ignorarla, simplemente lance mis cosas a lazar y me refugie en mi cama para comenzar a desahogarme en la almohada.

—¿Lori?

Ante esas palabras, me tomaron por sorpresa.

Normal

—Lori, ¿qué paso?

Ya con más calma pudo reconocer esa voz, era su hermana, Leni.

—No es… nada… —Como pudo, trata Lori de convencer a su compañera de cuarto.

—¿Es sobre Lincoln y su amiga? —Recordando la segunda mayor con pequeña envidia en cómo se divertían al escuchar sus risas tras la puerta de su hermano menor.

Ante la mención de aquel par hace que de inmediato Lori se congela aun dándole la espalda a Leni.

—Sabes Lori… Linky siempre ha estado para nosotras… —Comenzó hablar Leni de manera nostálgica, ahora sentada al borde de la cama de su hermana, que a pesar de que no querer conversar, solamente se limitaría en escucharla.

—Ayudándonos. —Ambas recordando como su hermanito les ayudo a su manera, y sobre como hizo que la vieja Luan regresase, después del incidente del día de las bromas.

—Y de lo calentito que estaba cuando los tres dormimos junto. —Menciona aquello Leni con una pequeña risa al recordarlo en contra que estaba su hermana para después dormir a un lado de Lincoln.

Ante este recuerdo, Lori sonríe y se sonroja levemente recordando eso también, hasta Leni dijo lo siguiente.

—Pero… desde ayer escuché a mamá hablando por teléfono con la enfermera y parece que les gusta la idea en que ambos pasen el tiempo juntos. —Con esta nueva información Lori se sorprendió de lo rápido que mamá haya aceptado a esa niña, a pesar del desconocimiento que Ronnie era literalmente nueva en la ciudad y ambas madres acordaron eso.

—Me costó creerlo, pero… al escucharlos como se divertían me hizo sentir feliz. —Comento con más ánimo Leni extrañándole a Lori sobre lo dicho.

—Y ese momento fue mi primera vez… la primera vez que desee la felicidad de alguien más.

Con esas palabras, Lori no sabía cómo reaccionar, ¿desde cuándo su hermana sabía qué decir en momentos como estos?

Para la rubia mayor no se había percatado, pero en vez de parar en lagrimear, un río de lágrimas había aparecido dado que la misma, Lori, había llegado a una conclusión por las palabras de su hermana.

"Sé que he escuchado antes el dicho de 'si lo amas, déjalo ir…', pero… ¿por qué…?, ¿por qué no me han dicho que dolería tanto?", es lo que se preguntaba la mayor mientras con su mano derecha se estrujaba donde debería estar su corazón al sentir un dolor, aunque fuese imaginario, podía sentir un dolor pesado en el interior de su pecho.

Lori a pesar de tener 13 años era consiente sobre las consecuencias si comenzaba una relación con su hermanito, los odiarían, los mirarían de tal forma como lo hizo Luna sobre su compañera de cuarto cuando paso aquel incidente, ella fácilmente podría ignorarlos, no sería tan diferentes como cuando la miran en la escuela, pero, y Lincoln… era tan solo, mira quien, para decirlo, solo un niño; como mucho mandarían a la rubia mayor a vivir con la tía Ruth hasta que cumpliese los dieciocho.

Y con ello, no tan lejos de la realidad, la hermana mayor de los Loud decidió sepultar y olvidar ese amor no solo porque quiera, sino que también para proteger a su cone- a Lincoln.

Con esos pensamientos agridulces durmió Lori, mientras con su hermana menor.

—¿Lori?, ¿L-o-r-i? —Extrañada por la falta de respuesta de Lori, Leni trata de despertarla sin saber la carga emocional que tuvo antes de caer con Morfeo.

—Oh bueno, buenas noches, veo que Luan está pegando eso de ser una dormilona. —Comento la segunda mayor al recordar a la castaña por la mañana, ya que Lori igualmente que su hermana la comediante se durmió temprano.

Con eso, dicho Leni se fue a su cama para continuar con sus bocetos; gracias en darle a Lincoln su regalo en aquel cumpleaños, y por el apoyo del propio peliblanco, la rubia encontró su talento, que es crear ropa, tomar la tela para convertirla en ropa, le parecía hasta 'mágico' para la niña en hacerlo, y ver sonreír a su copito de nieve es un regalo adicional para ella.

Ante este pensamiento, suelta un pesado suspiro mientras sonreía levemente.

"Y yo que creía, que Lori o yo, seríamos la primera y la segunda esposa", pensó Leni al pasar páginas a sus notas hasta verse uno que otros diseños, algo modestos, pero claramente mientras más avanzaba se veían vestidos de novias, pero rayados, excepto de dos diseños, en una, arriba estaba escrito el nombre de Lori, en el siguiente se encuentra la de ella, y continúo dando página esta vez a una completamente sin usar, escribiendo en la parte de arriba de la hoja 'Anne' y comenzó en diseñar un nuevo vestido blanco.


Bueno Leni, creo que esta vez si te luciste, sin quererlo saco de la 'competencia' a su propia hermana. ¿Cómo creen que se podrá arreglar esto? Solo el tiempo lo dirá.

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Sé que lo siguiente no tiene que ver con THL pero…

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Para los que han leído el capítulo 1044 del manga de One Piece, ¿qué les pareció?, porque prácticamente a mí, me encanto.

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Panda Fuera.